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La Vainilla no es Amarilla
Se ha encontrado un virus en el sistema ¿desea que se haga amigo de los presentes?
Acerca de
Érase un grupo de amigas cuyo mote en el pueblo era un nombre de fruta... Mientras el resto de féminas de su localidad pensaban en casarse y en la dieta de la alcachofa ellas bebían, fumaban y eran felices con sus humildes existencias... Con sus kilos de más, con sus arrebatos y cada palo aguantando su vela... Pasen y vean, señoras y señores
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ASÍ SOMOS, ESTO NOS GUSTA (o la heterogeneidad)
Sindicación
 
Linux, el mundo y yo misma
Pues sí señoritas, contra todo pronóstico linux me va a matar. Como ya sabéis desde hace un tiempo no hago más que cultivar mi odio extremo hacia un sistema operativo propietario que no cede su código para que otros puedan desarrollar aplicaciones, que se cuelga, que se desconfigura, y que escacharra discos que no le gustan, tampoco le gusta ejecutar programas que no sean de microsoft, y cuenta con abundantes puertas traseras para facilitar información de los usuarios a empresas comerciales, o de seguridad. (sic). El caso es que yo me he pasado un tiempo utilizando debian, pero ser moderna, innovadora y dinámica me puede y me decido a instalarme ubuntu ya que leo en varios foros su fantástica gestión 3d de ventanas, escritorio y apariencia, la primera en la frente: instalo el susodicho gestor de ventanas (beryl y compiz) y entonces mi equipo está preparado para windows y a mi tarjeta gráfica no le gusta linux o viceversa, y cada vez que lanzo los efectos tridimensionales se queda bloqueado, en definitiva consigo lo que nadie, bloquear linux...
Esto no sirve para que me entren ganas de volver a windows antes me lo corto, sólo es un ejemplo más de mi don de la ubicuidad, y de mi facilidad para que salga todo como a nadie le sale.
por otro lado menos informático, ya sé que todo el párrafo anterior os ha sonado a chino mandarín (o a algún dialecto extinguido) empiezo un nuevo contrato en mi empresa, el aburguesamiento total, me asusta, tener tanta estabilidad, pero también me lo pide el cuerpo, es lo que hay, no hay mucho más, aquí llueve, hace niebla, estoy en la ciudad más bonita de españa, y la gente es como es, por eso no me importa quedarme, aunque siempre quedará la duda del y si hubiera hecho...habrá tiempo hacia los treinta de volver a dar bandazos, por el momento, llevo la vida que nunca hubiera pensado....
Sueños jipis al capazo...