Columnistas
La irrupción de Internet ha causado estragos en muchos sectores. Yo suelo comentar que antes de la llegada de la red tenía un gasto mensual en libros muy considerable ya que, mitad por placer, mitad por necesidad, siempre me ha gustado estar al día en muchas disciplinas. Así por ejemplo, si en el proyecto en el que estaba inmerso se trataba (aunque fuese “de refilón”) la gestión de almacenes, allá que me iba yo a la casa del libro (aún recuero los desayunos en la cafetería de la gran vía los sábados por la mañana) a rebuscar “todo lo que se había escrito sobre almacenes”.
Eso pasó a la historia. Hoy pongo “gestión de almacenes” en el google y listo. No sé si las librerías lo han notado pero yo desde luego sí. En mi despacho aún quedan recuerdos de todos esos libros pero siendo sinceros, hoy podría tener perfectamente mi estudio con una mesa, una silla, un portátil y una conexión a la red. Como mucho, un metería un disco duro para aumentar capacidad. Hoy en día esa impresión que te causa una casa sin libros puede ser engañosa.
Otro ejemplo de sector destruido es el de los videoclubs. Yo conozco a una chica que trabaja en uno y se defiende pero las grandes cadenas como Blockbuster lo han pasado tan mal que incluso, en España han cerrado. No hay que ser un sabio para saber porqué. Hoy día la gente o compra una peli o se la baja de Internet. Tengo un conocido cinéfilo que un dia me dijo: "Las películas procuro verlas en el cine, después las que me gustan y alguna que no haya podido ver en el cine antes me las bajo de Internet y si me siguen gustando, entonces compro el DVD". Yo suelo obviar el primer y último paso.
Un último sector en crisis es el de los columnistas de periódico. Yo recuerdo desde que tengo uso de razón a mi padre con el periódico. Siempre era el ABC. Mi padre no tienen ninguna tendencia declarada pero desde siempre en Sevilla (ahora supongo que habrá cambiado) han habido dos periódicos, el ABC y los demás. El éxito del ABC yo siempre he creído que era su formato y la grapa. Esa grapa que los periodistas y eruditos amantes de los grandes tabloides consideran una vergüenza pero que, para el común de los mortales, hace que sea mucho más cómodo de manejar.
Asociado al recuerdo del ABC estaba la columna de Antonio Burgos. Un tipo que me caía rematadamente mal pero me encantaba como escribía. Me sigue pasando. Me parece un impresentable pero hay que reconocerle que escribe muy bien. A pesar del estilo no lo aguanto cuando se mete en temas políticos o clasistas (aún recuerdo un artículo en el que se lamentaba de que con estos precios cualquiera puede ir en avión).
Recuerdos nostálgicos al margen, la cuestión es que, hasta no hace demasiado, una de las razones para comprarse un periódico era leer las columnas de opinión. Esto hacía que la profesión de columnista fuese (y aún lo sea) muy valorada en los medios. Si tal o cual columnista se iba de un periódico a otro incluso podía llegar a llevarse lectores consigo.
El último “gran columnista” falleció hace poco. El “gran Umbral”. Lo cierto es que he entrecomillado lo de gran columnista y gran Umbral porque aunque he visto en multitud de medios que le otorgan grandes títulos honoríficos (incluso antes de morirse), a mi ese tío jamás me ha gustado como escribía. Hubo una época que incluso hice el esfuerzo (como con la opera) de obligarme a leerlo para ver si le pillaba la gracia. Fue un intento infructuoso y frustrado (como con la opera).
Hoy leía que a Alfonso Usía le habían ofrecido el puesto de Umbral en la contraportada de El Mundo y él lo ha rechazado. La noticia en sí me interesa más o menos como conocer el periodo de menstruación de la lagartija pero me ha hecho pensar en estos columnistas tradicionales.
Si Umbral me caía mal y me parecía hiperbólico al menos le reconozco algún merito. A Usía ni eso. No sólo es que me caiga mal desde cualquier punto que lo vea (y aún recuerdo cuando lo vi formando un espectáculo y gritándole a un camarero en un restaurante porque algo no era de su agrado) es que además no entiendo siquiera que alguien pueda leerlo. Un día regalé un libro de Usía a mi tío que es un aficionado (uno no elige a la familia y excepto en esto, es un tío estupendo). Me dio por echarle un vistazo. Excepto las ilustraciones de mingote el libro no creo que sirviera ni para calzar una mesa (porque encima era raquítico). Yo creo que un libro de esos se puede escribir sin mucho problema en una tarde en el cuarto de baño. La pena es que después de escribirlo no se tire de la cadena para que desaparezca.
Pero aparte de mi “cariño” por el señor Usía me ha dado en pensar que esto de los columnistas si que tiene las horas contadas. ¿Porqué leer a Umbral o a Usía cuando puedes acceder a la columna diaria de miles de columnistas de la web?. Cada uno de los lectores de blogs se confecciona su lista de columnistas. Porque si quiero leer algo complejo, pedante y autocomplaciente, para que buscar la columna de Umbral si ya tengo a Art, si quiero leer a un facha me acerco a los miles de blogs de salvadores de la patria que tanto abundan y si quiero leer (y esto sí que quiero) artículos bien escritos, o curiosos, o que te hagan pensar, o que te jodan (pero después reconozcas su valor) o que te hagan gracia o donde te reconozcas, o que te enseñen, o que te emocionen, o que te asusten…
En definitiva, si quiero leer columnas de opinión, en Internet hay miles de blogs. Sinceramente, no veo ninguna diferencia apreciable de calidad en cuanto a la media de columnas periodísticas que he leído y la media de blogs que suelo leer (también es cierto que soy bastante restrictivo en cuanto a la calidad de lo que leo). De hecho creo que Usía no aguantaría demasiado en la distancia corta y la inmediatez de un blog sin las relecturas y correcciones de estilo y ortográficas a las que son sometidas las columnas periodísticas. Dicho esto puede ser que Usía tenga un blog pero me da igual, no pienso leerlo.
Los periodistas antiguos “de escuela” odian y menosprecian a los blogs más o menos de la misma forma que los periodistas más antiguos “de oficio” odiaban y menospreciaban a los, por aquel entonces nuevos, periodistas “de escuela”. Le consideran intrusos. En algún sitio he leído críticas sobre el hecho de que ahora “cualquiera” puede escribir. Y es cierto, cualquiera puede hacerlo y es entonces cuando se descubren las miserias de los que hasta ahora tenían ese privilegio.
Una vez le escuché a un cocinero muy famoso decir que jamás pondría en su carta los huevos fritos a pesar de que era su plato preferido. La razón tiene cierta lógica. “Si preparo un filete de lubina sobre lecho de cilantro y bañado en crema de nata y foie, habrá gente a la que le guste o gente a la que no pero no me compararan con su madre o con ellos mismos. Si preparo dos huevos fritos o una tortilla puede ser mi ruina al verme comparado con tantas madres y abuelas porque además, es obvio que en la mayoría de los casos saldré perdiendo”.
Por si todo esto no fuese poco, además el blog tiene la ventaja de que puedes complementar la lectura aportando una opinión. Así pues, ¿cuánto le queda a los columnistas de periódicos?. Poco.
De aqui a nada se hace una asociación de víctimas de Internet.
Eso pasó a la historia. Hoy pongo “gestión de almacenes” en el google y listo. No sé si las librerías lo han notado pero yo desde luego sí. En mi despacho aún quedan recuerdos de todos esos libros pero siendo sinceros, hoy podría tener perfectamente mi estudio con una mesa, una silla, un portátil y una conexión a la red. Como mucho, un metería un disco duro para aumentar capacidad. Hoy en día esa impresión que te causa una casa sin libros puede ser engañosa.
Otro ejemplo de sector destruido es el de los videoclubs. Yo conozco a una chica que trabaja en uno y se defiende pero las grandes cadenas como Blockbuster lo han pasado tan mal que incluso, en España han cerrado. No hay que ser un sabio para saber porqué. Hoy día la gente o compra una peli o se la baja de Internet. Tengo un conocido cinéfilo que un dia me dijo: "Las películas procuro verlas en el cine, después las que me gustan y alguna que no haya podido ver en el cine antes me las bajo de Internet y si me siguen gustando, entonces compro el DVD". Yo suelo obviar el primer y último paso.
Un último sector en crisis es el de los columnistas de periódico. Yo recuerdo desde que tengo uso de razón a mi padre con el periódico. Siempre era el ABC. Mi padre no tienen ninguna tendencia declarada pero desde siempre en Sevilla (ahora supongo que habrá cambiado) han habido dos periódicos, el ABC y los demás. El éxito del ABC yo siempre he creído que era su formato y la grapa. Esa grapa que los periodistas y eruditos amantes de los grandes tabloides consideran una vergüenza pero que, para el común de los mortales, hace que sea mucho más cómodo de manejar.
Asociado al recuerdo del ABC estaba la columna de Antonio Burgos. Un tipo que me caía rematadamente mal pero me encantaba como escribía. Me sigue pasando. Me parece un impresentable pero hay que reconocerle que escribe muy bien. A pesar del estilo no lo aguanto cuando se mete en temas políticos o clasistas (aún recuerdo un artículo en el que se lamentaba de que con estos precios cualquiera puede ir en avión).
Recuerdos nostálgicos al margen, la cuestión es que, hasta no hace demasiado, una de las razones para comprarse un periódico era leer las columnas de opinión. Esto hacía que la profesión de columnista fuese (y aún lo sea) muy valorada en los medios. Si tal o cual columnista se iba de un periódico a otro incluso podía llegar a llevarse lectores consigo.
El último “gran columnista” falleció hace poco. El “gran Umbral”. Lo cierto es que he entrecomillado lo de gran columnista y gran Umbral porque aunque he visto en multitud de medios que le otorgan grandes títulos honoríficos (incluso antes de morirse), a mi ese tío jamás me ha gustado como escribía. Hubo una época que incluso hice el esfuerzo (como con la opera) de obligarme a leerlo para ver si le pillaba la gracia. Fue un intento infructuoso y frustrado (como con la opera).
Hoy leía que a Alfonso Usía le habían ofrecido el puesto de Umbral en la contraportada de El Mundo y él lo ha rechazado. La noticia en sí me interesa más o menos como conocer el periodo de menstruación de la lagartija pero me ha hecho pensar en estos columnistas tradicionales.
Si Umbral me caía mal y me parecía hiperbólico al menos le reconozco algún merito. A Usía ni eso. No sólo es que me caiga mal desde cualquier punto que lo vea (y aún recuerdo cuando lo vi formando un espectáculo y gritándole a un camarero en un restaurante porque algo no era de su agrado) es que además no entiendo siquiera que alguien pueda leerlo. Un día regalé un libro de Usía a mi tío que es un aficionado (uno no elige a la familia y excepto en esto, es un tío estupendo). Me dio por echarle un vistazo. Excepto las ilustraciones de mingote el libro no creo que sirviera ni para calzar una mesa (porque encima era raquítico). Yo creo que un libro de esos se puede escribir sin mucho problema en una tarde en el cuarto de baño. La pena es que después de escribirlo no se tire de la cadena para que desaparezca.
Pero aparte de mi “cariño” por el señor Usía me ha dado en pensar que esto de los columnistas si que tiene las horas contadas. ¿Porqué leer a Umbral o a Usía cuando puedes acceder a la columna diaria de miles de columnistas de la web?. Cada uno de los lectores de blogs se confecciona su lista de columnistas. Porque si quiero leer algo complejo, pedante y autocomplaciente, para que buscar la columna de Umbral si ya tengo a Art, si quiero leer a un facha me acerco a los miles de blogs de salvadores de la patria que tanto abundan y si quiero leer (y esto sí que quiero) artículos bien escritos, o curiosos, o que te hagan pensar, o que te jodan (pero después reconozcas su valor) o que te hagan gracia o donde te reconozcas, o que te enseñen, o que te emocionen, o que te asusten…
En definitiva, si quiero leer columnas de opinión, en Internet hay miles de blogs. Sinceramente, no veo ninguna diferencia apreciable de calidad en cuanto a la media de columnas periodísticas que he leído y la media de blogs que suelo leer (también es cierto que soy bastante restrictivo en cuanto a la calidad de lo que leo). De hecho creo que Usía no aguantaría demasiado en la distancia corta y la inmediatez de un blog sin las relecturas y correcciones de estilo y ortográficas a las que son sometidas las columnas periodísticas. Dicho esto puede ser que Usía tenga un blog pero me da igual, no pienso leerlo.
Los periodistas antiguos “de escuela” odian y menosprecian a los blogs más o menos de la misma forma que los periodistas más antiguos “de oficio” odiaban y menospreciaban a los, por aquel entonces nuevos, periodistas “de escuela”. Le consideran intrusos. En algún sitio he leído críticas sobre el hecho de que ahora “cualquiera” puede escribir. Y es cierto, cualquiera puede hacerlo y es entonces cuando se descubren las miserias de los que hasta ahora tenían ese privilegio.
Una vez le escuché a un cocinero muy famoso decir que jamás pondría en su carta los huevos fritos a pesar de que era su plato preferido. La razón tiene cierta lógica. “Si preparo un filete de lubina sobre lecho de cilantro y bañado en crema de nata y foie, habrá gente a la que le guste o gente a la que no pero no me compararan con su madre o con ellos mismos. Si preparo dos huevos fritos o una tortilla puede ser mi ruina al verme comparado con tantas madres y abuelas porque además, es obvio que en la mayoría de los casos saldré perdiendo”.
Por si todo esto no fuese poco, además el blog tiene la ventaja de que puedes complementar la lectura aportando una opinión. Así pues, ¿cuánto le queda a los columnistas de periódicos?. Poco.
De aqui a nada se hace una asociación de víctimas de Internet.
Comentario:
No Tito, no solo novelas, como hace tu hermana.
Te informo de que se puede leer teatro, ensayos, biografías, historia...y mucho más.
Tu frase contiene el tonito habitual.
Por eso Miroslaw también se ha "confundido" y te ha malinterpretado.
Cuida las formas.
Salud.
Comentario:
Miroslaw, no busques segundas intenciones donde no hay. El comentario es simplemente por el caso concreto de este post y de tu comentario previo. No lo entiendas como reproche por tu "manía" de corregir.
De hecho me puedes corregir todas las veces que creas oportuno.
un saludo.
De hecho me puedes corregir todas las veces que creas oportuno.
un saludo.
Comentario:
Yo, como ya sabes, y muy a pesar de mi madre, no soy adicto a libros. No digo que no lea libros, que los leo, sino más bien que no soy de libro por semana. No sé si porque no encuentro los de mi tipo, porque no tengo paciencia, hábito o porque (y aquí viene la reflexión) no me llaman como novedad.
Quizás mi generación se a acostumbrado a otra velocidad de información. Quizás incsncientemente todo lo que lleve plasmado en un papel más de 48 horas nos parece que ha perdido todo el interés, que se ha quedado atrás y que seguro que ya (48 horas después) ha salido algo mejor que revisa al anterior.
De todas maneras, en nuestra sociedad (aún a riesgo de que me taches de profano) la lectura de los libros está sobrevalorada. Antiguamente, los libros eran prácicamente el único medio de información, de culturización. Esto hacía que a más libros leidos, más posibiblidades de aprendizaje tenías, ya sea por el contenido o por la forma, por enriquecer tu vocabulario o por aprender de las experiencias de otros. Bueno, el aprender y el aprehender (sí, con H intercalada) ya no es monopolío de los libros. Ni la televisión es un invento del demonio para hacer a los niños tontos (pero éste es otro tema).
Y yo, mira tú por donde, apesar de que mi madre se empeñara desde pequeño en que yo tenía que ser un deborador de novelas (cosa que nunca he sido), sigo sin encontrar relación alguna entre mi inteligencia, cultura, desarrollo personal, estilo o cualidades lingüísticas y las de aquellos que no pueden pasar sin leer por tercera vez "el código" o el último de Harry Poter. Ni más tonto, ni más inculto, ni menos abierto al mundo ni nada de nada. Incluso, en ocasiones, por encima de la media, me atrevería a decir. Y es que (voliendo a mi teoría) mis canales de aprendizaje,como los de muchos de mi generación, han sido otros. Con sus ventajas y desventajas, pero otros. Me gustaría pensar que incluso mejores (por pensar que vamos hacia adelante y no hacia atrás) pero eso sería ya muy opinable. Digamos que tan buenos como los libros.
Como antes decía, yo leo libros. Me gusta el ensayo, me encanta el ensayo, los libros de reflexión, Bucay y Sabater, pero nunca he podido con la novela. Y ahora, con veintipico años, me he aficionado a los Blogs. Los blogs que pueden ser como los libros: tan chorras o tan buenos, tan cultos o tan banales, tan complejos o tan simples y tan... bueno, ya te haces a la idea. Me paso horas leyéndolos hasta acabarlos. Historias, vidas entre lo experimentado, lo pensado y lo compartido. Y cada día, cada semana, cada mes puedes sorprenderte con tu nuevo capítulo. Puede ser que por fin haya encontrado mi novela por fascículos.
Quizás mi generación se a acostumbrado a otra velocidad de información. Quizás incsncientemente todo lo que lleve plasmado en un papel más de 48 horas nos parece que ha perdido todo el interés, que se ha quedado atrás y que seguro que ya (48 horas después) ha salido algo mejor que revisa al anterior.
De todas maneras, en nuestra sociedad (aún a riesgo de que me taches de profano) la lectura de los libros está sobrevalorada. Antiguamente, los libros eran prácicamente el único medio de información, de culturización. Esto hacía que a más libros leidos, más posibiblidades de aprendizaje tenías, ya sea por el contenido o por la forma, por enriquecer tu vocabulario o por aprender de las experiencias de otros. Bueno, el aprender y el aprehender (sí, con H intercalada) ya no es monopolío de los libros. Ni la televisión es un invento del demonio para hacer a los niños tontos (pero éste es otro tema).
Y yo, mira tú por donde, apesar de que mi madre se empeñara desde pequeño en que yo tenía que ser un deborador de novelas (cosa que nunca he sido), sigo sin encontrar relación alguna entre mi inteligencia, cultura, desarrollo personal, estilo o cualidades lingüísticas y las de aquellos que no pueden pasar sin leer por tercera vez "el código" o el último de Harry Poter. Ni más tonto, ni más inculto, ni menos abierto al mundo ni nada de nada. Incluso, en ocasiones, por encima de la media, me atrevería a decir. Y es que (voliendo a mi teoría) mis canales de aprendizaje,como los de muchos de mi generación, han sido otros. Con sus ventajas y desventajas, pero otros. Me gustaría pensar que incluso mejores (por pensar que vamos hacia adelante y no hacia atrás) pero eso sería ya muy opinable. Digamos que tan buenos como los libros.
Como antes decía, yo leo libros. Me gusta el ensayo, me encanta el ensayo, los libros de reflexión, Bucay y Sabater, pero nunca he podido con la novela. Y ahora, con veintipico años, me he aficionado a los Blogs. Los blogs que pueden ser como los libros: tan chorras o tan buenos, tan cultos o tan banales, tan complejos o tan simples y tan... bueno, ya te haces a la idea. Me paso horas leyéndolos hasta acabarlos. Historias, vidas entre lo experimentado, lo pensado y lo compartido. Y cada día, cada semana, cada mes puedes sorprenderte con tu nuevo capítulo. Puede ser que por fin haya encontrado mi novela por fascículos.
Comentario:
Por cierto, Tito: Mi pregunta iba sin ningún ánimo corrector; me creas o no, era de lo más ingenua. Sospechaba, como has confirmado, que sabías cómo se escribía el apellido de ese señor y se me ocurrió que a lo mejor la omisión obedecía a alguna intencionalidad privada. Nada más.
Así que me ha sorprendido ese comentario de que para fe de erratas, siempre estoy yo, porque, aunque reconozco que tiendo a que me salten a la vista las erratas, creo que me reprimo bastante antes de corregirlas, máxime si desconozco cómo respira el "corregible". Quizás alguna vez te he señalado alguna errata, pero lo cierto es que no me acuerdo. En fin, un saludo.
Así que me ha sorprendido ese comentario de que para fe de erratas, siempre estoy yo, porque, aunque reconozco que tiendo a que me salten a la vista las erratas, creo que me reprimo bastante antes de corregirlas, máxime si desconozco cómo respira el "corregible". Quizás alguna vez te he señalado alguna errata, pero lo cierto es que no me acuerdo. En fin, un saludo.
Comentario:
En primer lugar no te he acusado de nada, he expresado mi opinión con respecto a este post, no sobre tu blog en general, que sí leo, al menos desde hace unos meses. En segundo lugar, como decía, creo que con bastante claridad, mencionar a Amanda era extraer uno de entre tus favoritos (no casualmente elegido, obvio, sino alguien con “éxito” bloguístico) a modo de ejemplo. Lista de favoritos, por cierto, que se contradice bastante con el contenido del post (supongo que leerás otros blogs aparte de los de tu lista). Claro que la mayoría afirma que de la tele sólo les interesa Redes y Documentos TV, y en el fondo lo que gusta es el “tomate” y la “salsa rosa”. Eso tampoco es tan grave, no pasa nada por reconocerlo.
En cuanto a la calidad literaria de Amanda, pues qué quieres que te diga, Tito, por poner un ejemplo bastante llamativo alguien que confunde continuamente sino con sí no, no me parece Cervantes, precisamente, por muchas carreras que diga que tiene. Tampoco me parece muy original el tema que trata, ni la forma de hacerlo. Sólo lo veo interesante para aquellos a los que les gustan los culebrones, o, como dices, para los que quieren llevársela al huerto. Otra cosa es que seas uno de ellos, parece tener más posibilidades con ella ir de tipo duro, que de halagador baboso, tú sabrás.
En cuanto a la calidad literaria de Amanda, pues qué quieres que te diga, Tito, por poner un ejemplo bastante llamativo alguien que confunde continuamente sino con sí no, no me parece Cervantes, precisamente, por muchas carreras que diga que tiene. Tampoco me parece muy original el tema que trata, ni la forma de hacerlo. Sólo lo veo interesante para aquellos a los que les gustan los culebrones, o, como dices, para los que quieren llevársela al huerto. Otra cosa es que seas uno de ellos, parece tener más posibilidades con ella ir de tipo duro, que de halagador baboso, tú sabrás.
Comentario:
Por cierto Miroslaw,
Es verdad que en todo el post no he puesto Ussía con dos eses. No se muy bien por qué porque la verdad es que tengo bastante claro como se escribe. A lo mejor el word me lo corrige (pasa a veces). Luego lo miraré.
En fin, valga esto como fe de erratas aunque para eso siempre estas tu.
un saludo.
Es verdad que en todo el post no he puesto Ussía con dos eses. No se muy bien por qué porque la verdad es que tengo bastante claro como se escribe. A lo mejor el word me lo corrige (pasa a veces). Luego lo miraré.
En fin, valga esto como fe de erratas aunque para eso siempre estas tu.
un saludo.
Comentario:
Me he quedado con una sensación muy agradable después de leer este post.
Besos
Besos
Comentario:
Inés,
Yo leo por curiosidad. Y saciar la curiosidad me produce placer. Así pues, aplicando la propiedad transitiva se podría decir que todo lo que leo es por placer.
De hecho, La mayoría de las cosas que leo no tienen una aplicación para mi trabajo pero a lo largo de mi vida profesional si me han venido muy bien.
Es decir, que primero me interesan las cosas y luego leo sobre ellas. Lo que si suele pasar es que en mi trabajo toque de soslayo algún tema y me dedique a investigar sobre él.
Otra cosa es que tu asocies "leer" a leer novelas como hace por ejemplo mi hermana. Novelas leo poquitas y normalmente en vacaciones.
Yo antes no podía leer en la pantalla y ahora me estoy acostumbrando a ello. No caería yo en el prejuicio de decir que quien no tiene libros en su casa no lee. Aparte de que loslibros no tienen porque estar a la vista (yo tengo el canape de mi camita de dos por dos lleno de libros).
Yo leo por curiosidad. Y saciar la curiosidad me produce placer. Así pues, aplicando la propiedad transitiva se podría decir que todo lo que leo es por placer.
De hecho, La mayoría de las cosas que leo no tienen una aplicación para mi trabajo pero a lo largo de mi vida profesional si me han venido muy bien.
Es decir, que primero me interesan las cosas y luego leo sobre ellas. Lo que si suele pasar es que en mi trabajo toque de soslayo algún tema y me dedique a investigar sobre él.
Otra cosa es que tu asocies "leer" a leer novelas como hace por ejemplo mi hermana. Novelas leo poquitas y normalmente en vacaciones.
Yo antes no podía leer en la pantalla y ahora me estoy acostumbrando a ello. No caería yo en el prejuicio de decir que quien no tiene libros en su casa no lee. Aparte de que loslibros no tienen porque estar a la vista (yo tengo el canape de mi camita de dos por dos lleno de libros).
Comentario:
Estoy de acuerdo contigo, creo con los blog, además de leer lo que tú quieres o a quien tú quieres, puedes opinar sobre lo escrito.
Lo cierto es que yo no tengo ningún estilo literario, pero me apetece escribir, creo que está bien que cualquiera pueda escribir. Desde mi punto de vista, un escrito (o un blog) no es mejor ni peor por que lo lea mucha gente, es mejor o peor si cumple con el proposito o no del escritor
Un beso
Lo cierto es que yo no tengo ningún estilo literario, pero me apetece escribir, creo que está bien que cualquiera pueda escribir. Desde mi punto de vista, un escrito (o un blog) no es mejor ni peor por que lo lea mucha gente, es mejor o peor si cumple con el proposito o no del escritor
Un beso
Comentario:
Pero ¿ y que hay del placer de leer otras cosas que no sean relativas al trabajo? ¿ No lo ejercitas?
Puedo entender que para las cosas técnicas uno busque en google, pero el hecho de que en una casa no haya libros sigue significando que al dueño no le gusta el maravilloso placer de leer.Y no hay confusión posible...
Del "señor" Burgos solo puedo opinar que me parece ruin, esto en plan opinión fina, desde que leí como se metía con Antonio Muñoz Molina cuando entró en la Academia, solo por su origen humilde. Vomitivo. En la línea del más puro fascismo.
Por mí puede escribir de vicio, que no volveré a gastar mi valioso tiempo con él.
Salud.
Comentario:
Estoy bastante de acuerdo con lo que dices. En cierto sentido, internet (los blogs, en particular) lo que están haciendo es tambalear el prestigio del señor que estampa su firma en el papel impreso. Aun así, todavía queda bastante tiempo (creo) para que el peso de las opiniones publicadas baje a su justa medida y, sobre todo, a su justo valor.
En un tono más chismoso, lo de birlarle una s a Ussía, ¿va con segundas aludiendo a algo que no termino de captar? A mí, la verdad, tampoco me gusta mucho como escribe y, de otra parte, me resulta profundamente antipático. En cambio Elvira Lindo me encanta; si leer un artículo suyo una vez a la semana lo consideras "para un ratito", pues vale. Saludos.
En un tono más chismoso, lo de birlarle una s a Ussía, ¿va con segundas aludiendo a algo que no termino de captar? A mí, la verdad, tampoco me gusta mucho como escribe y, de otra parte, me resulta profundamente antipático. En cambio Elvira Lindo me encanta; si leer un artículo suyo una vez a la semana lo consideras "para un ratito", pues vale. Saludos.
Comentario:
Además en los blogs no necesitas 'adaptar' tu ideología como se hace en los periódicos, que debe ser la misma que la del dueño.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
A todos,
Quisiera disculparme públicamente por lo de Art. En realidad lo hago a modo de broma. De hecho hace mucho que no leo su blog. Simplemente me hace un poco de gracia y como suele pasar a veces lo tomas como una especie de pimpampum. Como me pasa con Zerolo o con Pepiño Blanco. Pero prometo corregirme.
unaqueleeblogs,
Lo de que no me atreva (porque eso de no tener webs va por ahí n’est pas?) a meterme con Amanda es tremendamente oportuno (en su más pura acepción “por los cojones”).
Se nota que lees blogs en general pero no demasiado el mío porque se me puede acusar de muchas cosas pero no de pasarme de diplomático (véase los comentarios del blog anterior por ejemplo). Si no critico el blog de Amanda es porque me gusta como escribe. A veces estoy de acuerdo y a veces no. Hoy por ejemplo, después de criticarme por “vacilar” según ella ha escrito un post que rezuma falsa modestia y donde queda muy claro sus numerosos estudios. Pero para mí, este de acuerdo o no con lo que ella dice (no creo además que sea un blog para estar o no de acuerdo) me gusta como escribe y me lo paso bien leyéndola. Y además, criticar a Amanda no es tan valiente. Por lo que yo he visto, acepta muy bien las críticas (seguramente mejor que yo) y además, acostumbrada a tanto halagador que quiere llevársela al huerto creo que hasta agradece un poco de pelea. Por último, ya quisiera Rosa Villacastin… por dios…
Pilar,
Obvio, cada uno tiene sus gustos. En mi caso lo de Usía debo reconocer que es cierta manía personal. Elvira Lindo esta bien para un ratito, después me harta bastante.
Quisiera disculparme públicamente por lo de Art. En realidad lo hago a modo de broma. De hecho hace mucho que no leo su blog. Simplemente me hace un poco de gracia y como suele pasar a veces lo tomas como una especie de pimpampum. Como me pasa con Zerolo o con Pepiño Blanco. Pero prometo corregirme.
unaqueleeblogs,
Lo de que no me atreva (porque eso de no tener webs va por ahí n’est pas?) a meterme con Amanda es tremendamente oportuno (en su más pura acepción “por los cojones”).
Se nota que lees blogs en general pero no demasiado el mío porque se me puede acusar de muchas cosas pero no de pasarme de diplomático (véase los comentarios del blog anterior por ejemplo). Si no critico el blog de Amanda es porque me gusta como escribe. A veces estoy de acuerdo y a veces no. Hoy por ejemplo, después de criticarme por “vacilar” según ella ha escrito un post que rezuma falsa modestia y donde queda muy claro sus numerosos estudios. Pero para mí, este de acuerdo o no con lo que ella dice (no creo además que sea un blog para estar o no de acuerdo) me gusta como escribe y me lo paso bien leyéndola. Y además, criticar a Amanda no es tan valiente. Por lo que yo he visto, acepta muy bien las críticas (seguramente mejor que yo) y además, acostumbrada a tanto halagador que quiere llevársela al huerto creo que hasta agradece un poco de pelea. Por último, ya quisiera Rosa Villacastin… por dios…
Pilar,
Obvio, cada uno tiene sus gustos. En mi caso lo de Usía debo reconocer que es cierta manía personal. Elvira Lindo esta bien para un ratito, después me harta bastante.
Comentario:
Muy cierto todo, y creo que a la larga tambien cambiará la forma de hacer periodismo. Recuerdo el día del atentado a los trenes en España que uno se enteraba de más cosas por los blogs que por la TV. El teléfono móvil con cámara de fotos y los blogs están convietiendo a miles de personas en cronistas realmente independientes del poder, de la industria periodistica y de todo.
Comentario:
Estoy casi totalmente de acuerdo con lo que escribes aquí, pero me llama mucho la atención que sólo te refieras de forma critica al blog de ArtAlegoría, vaya por delante que la crítica me parece siempre saludable, y estoy bastante de acuerdo con tu apreciación, pero la exclusividad en la referencia no es muy elegante, más bien produce la impresión de que tienes un problema personal con él, si no ¿por qué no comparas a nadie más? por ejemplo podías equiparar a Amanda con Rosa Villacastín, o con cualquier otra cronista rosa (incluso tiene los mismos defectos en sus expresiones), y menciono a Amanda porque está entre tus favoritos, no por otra cosa ¿o es que te faltan webs para hacerlo?
Comentario:
Si alguien leyera tu blog quizá podría decir que no tienes muy buena opinión del blog de Art...;).
Comentario:
Tengo un familiar periodista, columnista de opinión, que los artículos que publica en los periódicos los cuelga primero en su blog.
Personalmente no comparto la mayor parte de sus opiniones, pero reconozco que a veces me gusta como escribe. Pero si yo tuviera que leer un número limitado de blogs, el suyo no estaría nunca dentro de mi elección, y esto a pesar de ser el único que cobra por la publicación de sus artículos.
Ya van dos o tres veces que me sorprendo ingratamente al descubrir blogs personales de personajes públicos (escritores incluídos) por su escasa calidad comparados con aquellos que escribís los "anónimos".
Lo que debería de surgir es una asociación de víctimas del monopolio de la palabra escrita por parte de los supuestos "profesionales", formada por todos aquellos que no tienen acceso a internet y siguen entreteniéndose con "los de siempre".
Personalmente no comparto la mayor parte de sus opiniones, pero reconozco que a veces me gusta como escribe. Pero si yo tuviera que leer un número limitado de blogs, el suyo no estaría nunca dentro de mi elección, y esto a pesar de ser el único que cobra por la publicación de sus artículos.
Ya van dos o tres veces que me sorprendo ingratamente al descubrir blogs personales de personajes públicos (escritores incluídos) por su escasa calidad comparados con aquellos que escribís los "anónimos".
Lo que debería de surgir es una asociación de víctimas del monopolio de la palabra escrita por parte de los supuestos "profesionales", formada por todos aquellos que no tienen acceso a internet y siguen entreteniéndose con "los de siempre".
Comentario:
Es curioso, cada uno tiene sus gustos. A mi Ussía no me cae tan mal y aunque no le sigo habitualmente, cuando leo su columna muchas veces me ha gustado. Umbral si que no me gustaba nada y Antonio Burgos, coincido contigo, escribe muy bien pero es un poco prepotente y quizás clasista?¿ Puestos a preferir me gusta la columna (no política) de Elvira Lindo.
La web está genial para obtener información pero a mi me gustan más los libros. De hecho una de las cosas que más me gustan son las librerías..por no hablar de que leer algo muy largo en una pantalla a mi me cansa la vista.
No sabía que a los periodistas les molestaban los blogs, pero es que los periodista últimamente dejan bastante que desear (mi padre era periodista)..manipulan mucho las historias y dan una versión muy sesgada de la historia (sobre todo te das cuenta cuando hablan de algo que conoces bien y ves las barbaridades que dicen)....
La web está genial para obtener información pero a mi me gustan más los libros. De hecho una de las cosas que más me gustan son las librerías..por no hablar de que leer algo muy largo en una pantalla a mi me cansa la vista.
No sabía que a los periodistas les molestaban los blogs, pero es que los periodista últimamente dejan bastante que desear (mi padre era periodista)..manipulan mucho las historias y dan una versión muy sesgada de la historia (sobre todo te das cuenta cuando hablan de algo que conoces bien y ves las barbaridades que dicen)....
Comentario:
pues los míos son: manuel alcantara y julio josé ordovás, este último un paisano mio que donde la da la clava,
salud,
salud,





