Metro de Madrid: ¿vuela?
Los madrileños se han acostumbrado a viajar en transporte público, cuya única función útil es hacer que la gente llegue tarde a sus citas. Por lo menos, a la mayoría de la gente le ocurre. Todo el mundo se queja de que el Metro funciona mal: retrasos continuos, malos olores, publicidad por todas partes (no te dejes engañar: las noticias que salen en las televisiones son puros y simples publirreportajes…).
Sin embargo, el Metro es un invento increíble. Cuando llegué a Madrid, su grandeza (obviamente me refiero a su enorme y vasta extensión…) me cegó. Ahora tengo ocho dioptrías en cada ojo… Bromas aparte, en comparación con Segovia, Madrid no le llega ni a la punta de los talones, pero tiene metro.
Todavía recuerdo la primera vez que monté (lo digo como si fuera una atracción del Parque de Atracciones): no me atrevía a ir solo, así que le pedí a un amigo que me acompañase, aunque hubiese sido mejor ir solo. La emoción de perderse, de equivocarse, sin saber a dónde vas, pensando qué riesgos habrá tras cada escalera mecánica (aunque la mejor experiencia que he tenido en el Metro han sido las cintas mecánicas…), tras cada esquina, tras cada persona que notas que te empuja y te sientes arrastrado por una riada de gente sin control…
Cómo limpian los suelos, cómo cambian los carteles publicitarios (qué estilo, qué seguridad…), cuánto tiempo tarda en cambiar el conductor al primer vagón, que luego es el último, y después el primero y así sucesivamente. Las pequeñas empresas (últimamente todas con carteles reivindicando no sé qué), los minibares (no lo que entendemos como tal, sino pequeñas cafeterías), los músicos…
Cómo olvidar a esos músicos que nos hacen el trayecto más amable, más divertido, más ensordecedor. Si estás entablando una conversación apasionante, llegan y te estropean todo. Eso sí, si te encuentras en una situación en la que no sabes qué decir a tu acompañante, nunca llegarán, y si llegan será justo cuando bajes del vagón.
Del tabaco no hablaré.
En fin, hay tantas cosas que decir que no se me ocurre nada más. Bueno, sí… diré que el metro de Segovia será mejor…
Ta luego, ¡Tuso!
Sin embargo, el Metro es un invento increíble. Cuando llegué a Madrid, su grandeza (obviamente me refiero a su enorme y vasta extensión…) me cegó. Ahora tengo ocho dioptrías en cada ojo… Bromas aparte, en comparación con Segovia, Madrid no le llega ni a la punta de los talones, pero tiene metro.
Todavía recuerdo la primera vez que monté (lo digo como si fuera una atracción del Parque de Atracciones): no me atrevía a ir solo, así que le pedí a un amigo que me acompañase, aunque hubiese sido mejor ir solo. La emoción de perderse, de equivocarse, sin saber a dónde vas, pensando qué riesgos habrá tras cada escalera mecánica (aunque la mejor experiencia que he tenido en el Metro han sido las cintas mecánicas…), tras cada esquina, tras cada persona que notas que te empuja y te sientes arrastrado por una riada de gente sin control…
Cómo limpian los suelos, cómo cambian los carteles publicitarios (qué estilo, qué seguridad…), cuánto tiempo tarda en cambiar el conductor al primer vagón, que luego es el último, y después el primero y así sucesivamente. Las pequeñas empresas (últimamente todas con carteles reivindicando no sé qué), los minibares (no lo que entendemos como tal, sino pequeñas cafeterías), los músicos…
Cómo olvidar a esos músicos que nos hacen el trayecto más amable, más divertido, más ensordecedor. Si estás entablando una conversación apasionante, llegan y te estropean todo. Eso sí, si te encuentras en una situación en la que no sabes qué decir a tu acompañante, nunca llegarán, y si llegan será justo cuando bajes del vagón.
Del tabaco no hablaré.
En fin, hay tantas cosas que decir que no se me ocurre nada más. Bueno, sí… diré que el metro de Segovia será mejor…
Ta luego, ¡Tuso!
Una leyenda que a los madrileños no le gustará
He encontrado en la página web del Ayuntamiento de Segovia una leyendo que me ha hecho mucha gracia. Como viene siendo habitual, he adaptado la leyenda a mi estilo, esperando que os guste el enfoque. Las partes que están entre comillas, paréntesis o guiones son de cosecha propia. El resto es la leyenda real (un adjetivo un poco raro para una leyenda…).
“Durante siglos, el gobierno de Segovia estuvo detentado por regidores que se dividían en dos grupos, cada uno de ellos vinculado a uno de los Nobles Linajes de la ciudad que, según la leyenda, tienen su origen en gloriosa gesta. Cuando el rey Alfonso VI se propuso la conquista de Madrid, llamó a las milicias concejiles y las de Segovia, mandadas por los capitanes Fernán García de la Torre y Día Sanz de Quesada, llegaron tarde al campamento”.
-García y Sanz, llegan tarde.
-Lo sentimos Majestad, pero si no estuviera en vigor esa ley antitabaco, hubiésemos llegado antes…
-¿Qué quieren decir con eso?
-Pues que antes de entrar a la tienda de su Excelencia, nos hemos echado un piti, y por eso hemos llegado tarde…
Los capitanes “pidieron alojamiento, pero el rey, disgustado por la tardanza (y por la excusa), les respondió que se alojaran en Madrid”.
-Su Majestad… ¿dónde nos alojaremos antes de asaltar Madrid?
-¿Alojaros? Lo siento, pero no tenéis sitio…
-¿Y qué hacemos entonces?
-Ir a alojaros a Madrid…
-¿¡A MADRID!? Pero si está llena de enemigos…
-Haced lo que podáis…
“Los segovianos tomaron aquello como una orden”.
García y Sanz salieron del campamento base bastante enfadados.
-Si no hubiese sido por la ley del tabaco, no estaríamos en esta situación. Y encima tenemos que conquistar Madrid nosotros solos.
-Ya, eso es lo que más me enfada. Pero bueno, vamos a ello, ¿no?
-Sí. ¿A caballo?
-A pie…
“Asaltaron las murallas y ellos solos conquistaron la ciudad, enviando a decir al rey que viniese a aposentarse a Madrid, donde ellos ya tenían aposento (me encanta la ironía del que escribió la leyenda…). Además encontraron un sitio en el que el tabaco era todavía más barato que en Segovia (y mira que es difícil, ya que Segovia es bastante más barata que Madrid… lo digo por si alguno quiere pasar a tomarse algo…).
“El Rey les concedió muchas mercedes a los dos capitanes, cabeza de los Nobles Linajes de Segovia”. Y aquí acaba esta historia. Es un poco Asterix y Obélix, pero espero que os haya gustado, aunque hay que agradecérselo al autor de la verdadera (este adjetivo tampoco es muy acertado) leyenda.
Ta luego, ¡Tuso!
“Durante siglos, el gobierno de Segovia estuvo detentado por regidores que se dividían en dos grupos, cada uno de ellos vinculado a uno de los Nobles Linajes de la ciudad que, según la leyenda, tienen su origen en gloriosa gesta. Cuando el rey Alfonso VI se propuso la conquista de Madrid, llamó a las milicias concejiles y las de Segovia, mandadas por los capitanes Fernán García de la Torre y Día Sanz de Quesada, llegaron tarde al campamento”.
-García y Sanz, llegan tarde.
-Lo sentimos Majestad, pero si no estuviera en vigor esa ley antitabaco, hubiésemos llegado antes…
-¿Qué quieren decir con eso?
-Pues que antes de entrar a la tienda de su Excelencia, nos hemos echado un piti, y por eso hemos llegado tarde…
Los capitanes “pidieron alojamiento, pero el rey, disgustado por la tardanza (y por la excusa), les respondió que se alojaran en Madrid”.
-Su Majestad… ¿dónde nos alojaremos antes de asaltar Madrid?
-¿Alojaros? Lo siento, pero no tenéis sitio…
-¿Y qué hacemos entonces?
-Ir a alojaros a Madrid…
-¿¡A MADRID!? Pero si está llena de enemigos…
-Haced lo que podáis…
“Los segovianos tomaron aquello como una orden”.
García y Sanz salieron del campamento base bastante enfadados.
-Si no hubiese sido por la ley del tabaco, no estaríamos en esta situación. Y encima tenemos que conquistar Madrid nosotros solos.
-Ya, eso es lo que más me enfada. Pero bueno, vamos a ello, ¿no?
-Sí. ¿A caballo?
-A pie…
“Asaltaron las murallas y ellos solos conquistaron la ciudad, enviando a decir al rey que viniese a aposentarse a Madrid, donde ellos ya tenían aposento (me encanta la ironía del que escribió la leyenda…). Además encontraron un sitio en el que el tabaco era todavía más barato que en Segovia (y mira que es difícil, ya que Segovia es bastante más barata que Madrid… lo digo por si alguno quiere pasar a tomarse algo…).
“El Rey les concedió muchas mercedes a los dos capitanes, cabeza de los Nobles Linajes de Segovia”. Y aquí acaba esta historia. Es un poco Asterix y Obélix, pero espero que os haya gustado, aunque hay que agradecérselo al autor de la verdadera (este adjetivo tampoco es muy acertado) leyenda.
Ta luego, ¡Tuso!
La leyenda de la Mujer Muerta
Los madrileños tienen una visión de la sierra muy singular. Sí, también muy simple. Conduciendo por la A-6 dirección Segovia, antes de pasar por el túnel de Guadarrama, un madrileño observa varias características de esta particular montaña. Es igual de bonita ya sea verano, con un verde predominante en toda su extensión, o invierno, con sus cimas nevadas hasta decir basta. Sin embargo, no son pocos los que, tras rebasar el ya citado túnel, exclaman con sorpresa: “¡Vaya! ¡Pero si aquí el cielo es azul...!”
Pero no quería detenerme en este aspecto (al menos por ahora). Si alguien continúa por la autopista y sigue su camino hacia Segovia pronto descubrirá la otra cara de esta espectacular montaña que, gracias a Dios, separa a los madrileños de los segovianos...
Desde Segovia puede verse desde casi cualquier lugar (aunque uno de los mejores para verlo es en la Casa de los Picos) una imagen misteriosa y casi fantástica de esta zona montañosa: la Mujer Muerta. Parece un poco sádico, pero la verdad es que realmente da la sensación de que una mujer de gigante tamaño esta tumbada en las proximidades de Segovia. Es lo que parece y, según la leyenda popular, realmente fue así...

Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, vivían en las proximidades de lo que ahora es la ciudad de Segovia una familia más bien adinerada. Los padres engendraron a dos niños, gemelos. La familia crecía feliz y los niños iban desarrollando la astucia, fuerza y habilidad de su padre, quien era un experto en los negocios de la época: la caza, el mercadeo, la agricultura, la crianza de animales para el campo y su venta... (muchos diréis algo así: “¿Cómo que de la época? ¡Si ni siquiera ha llegado el teléfono móvil! Ja, ja, ja...” Para aquellos que piensen estas cosas, les digo que den gracias de que este blog sea algo serio – me refiero al tema casi-profesional, no es que sea serio de serio: de no risas, etc... si alguien no se lo pasa bien que me lo diga y cambio un poco el tono... – porque si no os diría algo como esto: @|#~$€%/&, ¿entendido? Bien. Sigamos).
El padre consiguió ser uno de los hombres más ricos y famosos del lugar. Tanto que no se sabe su nombre... Pero llegó un día (ese día, no es por ponerme trágico, que a todos nos llegará) en el que el padre se fue, y a partir de ese momento la paz y la tranquilidad de la casa desapareció: los gemelos peleaban por cosas absurdas: uno quería comprar una casa nueva, pero el otro quería un coche nuevo; uno quería comprarse el FIFA y el otro el ISS Pro... (recordemos que los matices no son muy importantes...); discutían par la mínima, mientras la madre, con el dolor de perder a su esposo y ver pelear a esas dos criaturillas capaces de destrozar una vaca con sus propias manos, sufría cada vez más.
No lo he dicho antes, pero es que los gemelos habían heredado una gran fortuna, y la avaricia y el egoísmo les habían llevado al odio mutuo. Hasta que un día se retaron a muerte.
Llegó el día señalado. Era un frío día de invierno (y el invierno en Segovia es bastante frío: doy fe). Estaba amaneciendo y los rayos del sol empezaban a dar sus primeros toques de luz a la comarca. Esa noche, la madre no pudo dormir nada... quizá es que desde joven sufría de insomnio... Se levantó muy pronto para empezar a preparar el desayuno de los chavales (que ya un eran tan chavales) y vio horrorizada como sus hijos se estaban batiendo en un combate a muerte.
Sin pensarlo (y vamos abreviando) salió de casa para tratar de parar la desgracia ya casi inminente. “¡Quietos!”, gritó la madre (un poco al estilo Braveheart). “¡Qué estáis haciendo!” “No te metas en nuestros asuntos, madre”, respondió uno de los gemelos, empujando a su propia madre, y dijo: “Ahora, ¡prepárate a morir querido hermano!”.
Los dos gemelos levantaron las espadas para asestar un certero golpe que llevaría a la muerte a su hermano. Pero antes de que esto sucediera, la madre saltó desde el sitio donde uno de ellos le había tirado al suelo y se interpuso entre las espadas. Su corazón fue atravesado por dos sitios a la vez. Ese corazón que estaba ya casi desecho por el horror de ver el odio que tenían entre sí sus hijos, ahora ya era incapaz de bombear la sangre que le daba la vida.
No pudieron hacer nada. Llamaron al SAMUR pero luego se dieron cuenta de que todavía no se había inventado. Así que, sabiendo que no podían hacer nada, y deshechos de dolor y compasión, fueron a preparar las cosas para enterrar a su madre, a esa madre que tanto querían y respetaban, pero también a esa madre que, aunque no la hubieran matado con la espada, hubiera muerto de pena y tristeza al ver a sus hijos discutir.
Entonces, su madre habló, casi en un susurro, y dijo: “Prometedme que haréis las paces... no os peleéis más... os lo pido por el amor que me prestabais... adiós... os quiero...” Y diciendo esto murió.
Sus hijos, rotos de dolor, la enterraron en el mismo sitio de su muerte.
Con el paso de los años, la sepultura siguió con la forma de esa mujer. Llovió, nevó, volvió a llover y volvió a nevar, y así durante muchos años, hasta que por fin se formó lo que ahora conocemos como la mujer muerta.
Quiero que quede claro que esto es una especie de revoltijo de leyendas que se registran de la mujer muerta. Por supuesto es libre de interpretación y, sobre todo, de corrección. Pido a todo el que lea esta leyenda que, si me he equivocado en algo, haga algún comentario, y que si la quiere utilizar para algo, que por lo menos tenga el detalle de decir que la ha cogido del blog Un Segoviano en Madrid, realizado por Pablo García. Un mínimo de cortesía y sinceridad, ¿no?
Si queréis saber algo concreto sobre Segovia, no tenéis nada más que escribir en el blog, y yo gustosamente os lo intentaré resolver. Un saludo.
Ta luego, ¡tuso!
Pero no quería detenerme en este aspecto (al menos por ahora). Si alguien continúa por la autopista y sigue su camino hacia Segovia pronto descubrirá la otra cara de esta espectacular montaña que, gracias a Dios, separa a los madrileños de los segovianos...
Desde Segovia puede verse desde casi cualquier lugar (aunque uno de los mejores para verlo es en la Casa de los Picos) una imagen misteriosa y casi fantástica de esta zona montañosa: la Mujer Muerta. Parece un poco sádico, pero la verdad es que realmente da la sensación de que una mujer de gigante tamaño esta tumbada en las proximidades de Segovia. Es lo que parece y, según la leyenda popular, realmente fue así...

Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, vivían en las proximidades de lo que ahora es la ciudad de Segovia una familia más bien adinerada. Los padres engendraron a dos niños, gemelos. La familia crecía feliz y los niños iban desarrollando la astucia, fuerza y habilidad de su padre, quien era un experto en los negocios de la época: la caza, el mercadeo, la agricultura, la crianza de animales para el campo y su venta... (muchos diréis algo así: “¿Cómo que de la época? ¡Si ni siquiera ha llegado el teléfono móvil! Ja, ja, ja...” Para aquellos que piensen estas cosas, les digo que den gracias de que este blog sea algo serio – me refiero al tema casi-profesional, no es que sea serio de serio: de no risas, etc... si alguien no se lo pasa bien que me lo diga y cambio un poco el tono... – porque si no os diría algo como esto: @|#~$€%/&, ¿entendido? Bien. Sigamos).
El padre consiguió ser uno de los hombres más ricos y famosos del lugar. Tanto que no se sabe su nombre... Pero llegó un día (ese día, no es por ponerme trágico, que a todos nos llegará) en el que el padre se fue, y a partir de ese momento la paz y la tranquilidad de la casa desapareció: los gemelos peleaban por cosas absurdas: uno quería comprar una casa nueva, pero el otro quería un coche nuevo; uno quería comprarse el FIFA y el otro el ISS Pro... (recordemos que los matices no son muy importantes...); discutían par la mínima, mientras la madre, con el dolor de perder a su esposo y ver pelear a esas dos criaturillas capaces de destrozar una vaca con sus propias manos, sufría cada vez más.
No lo he dicho antes, pero es que los gemelos habían heredado una gran fortuna, y la avaricia y el egoísmo les habían llevado al odio mutuo. Hasta que un día se retaron a muerte.
Llegó el día señalado. Era un frío día de invierno (y el invierno en Segovia es bastante frío: doy fe). Estaba amaneciendo y los rayos del sol empezaban a dar sus primeros toques de luz a la comarca. Esa noche, la madre no pudo dormir nada... quizá es que desde joven sufría de insomnio... Se levantó muy pronto para empezar a preparar el desayuno de los chavales (que ya un eran tan chavales) y vio horrorizada como sus hijos se estaban batiendo en un combate a muerte.
Sin pensarlo (y vamos abreviando) salió de casa para tratar de parar la desgracia ya casi inminente. “¡Quietos!”, gritó la madre (un poco al estilo Braveheart). “¡Qué estáis haciendo!” “No te metas en nuestros asuntos, madre”, respondió uno de los gemelos, empujando a su propia madre, y dijo: “Ahora, ¡prepárate a morir querido hermano!”.
Los dos gemelos levantaron las espadas para asestar un certero golpe que llevaría a la muerte a su hermano. Pero antes de que esto sucediera, la madre saltó desde el sitio donde uno de ellos le había tirado al suelo y se interpuso entre las espadas. Su corazón fue atravesado por dos sitios a la vez. Ese corazón que estaba ya casi desecho por el horror de ver el odio que tenían entre sí sus hijos, ahora ya era incapaz de bombear la sangre que le daba la vida.
No pudieron hacer nada. Llamaron al SAMUR pero luego se dieron cuenta de que todavía no se había inventado. Así que, sabiendo que no podían hacer nada, y deshechos de dolor y compasión, fueron a preparar las cosas para enterrar a su madre, a esa madre que tanto querían y respetaban, pero también a esa madre que, aunque no la hubieran matado con la espada, hubiera muerto de pena y tristeza al ver a sus hijos discutir.
Entonces, su madre habló, casi en un susurro, y dijo: “Prometedme que haréis las paces... no os peleéis más... os lo pido por el amor que me prestabais... adiós... os quiero...” Y diciendo esto murió.
Sus hijos, rotos de dolor, la enterraron en el mismo sitio de su muerte.
Con el paso de los años, la sepultura siguió con la forma de esa mujer. Llovió, nevó, volvió a llover y volvió a nevar, y así durante muchos años, hasta que por fin se formó lo que ahora conocemos como la mujer muerta.
Quiero que quede claro que esto es una especie de revoltijo de leyendas que se registran de la mujer muerta. Por supuesto es libre de interpretación y, sobre todo, de corrección. Pido a todo el que lea esta leyenda que, si me he equivocado en algo, haga algún comentario, y que si la quiere utilizar para algo, que por lo menos tenga el detalle de decir que la ha cogido del blog Un Segoviano en Madrid, realizado por Pablo García. Un mínimo de cortesía y sinceridad, ¿no?
Si queréis saber algo concreto sobre Segovia, no tenéis nada más que escribir en el blog, y yo gustosamente os lo intentaré resolver. Un saludo.
Ta luego, ¡tuso!
San Juan de la Cruz
Hoy es San Juan de la Cruz, que, además de santo, es uno de los grandes poetas místicos españoles. La biografía de este personaje puedes encontrarla aquí.
Pero si no nació en Segovia, ¿por qué cuentas cosas sobre él? Porque en Segovia, en la Fuencisla (dentro de poco colgaré algo sobre este extraordinario lugar, que desgraciadamente ha salido en los periódicos este verano, ya sabréis por qué) se encuentra el monasterio donde vivió San Juan de la Cruz, y donde escribió muchas de sus obras.
Si quieres saber más sobre este monasterio, sólo tienes que ir a visitarlo... No hay palabras para describir todo lo que uno se puede encontrar allí: el huerto, la iglesia, cuevas (donde se hacen todo tipo de retiros y meditaciones, disfrutando del lugar donde hizo eso mismo uno de los santos más conocidos del mundo), la ermita, el árbol seco…
Sobre este árbol quería hablar. Cuenta la tradición que este árbol fue plantado por el mismo San Juan de la Cruz. Llegó un día que se secó, pero en vez de pudrirse o de desintegrarse, sigue allí, sin hojas, pero coronando la colina de la Fuencisla. Desde este lugar puede verse una fantástica vista de Segovia, y la foto lo dice todo.
En fin. Para que veáis que los castellano-leonenses tenemos bastante talento para el arte (y para muchísimas cosas más) termino con una de las más bellas poesías de San Juan de la Cruz. Es un poco larga, pero merece la pena leerla hasta el final.
COPLAS DEL ALMA...
Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero
que muero porque no muero.
En mí yo no vivo ya
y sin Dios vivir no puedo
pues sin él y sin mí quedo
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará
pues mi misma vida espero
muriendo porque no muero.
Esta vida que yo vivo
es privación de vivir
y así es continuo morir
hasta que viva contigo.
Oye mi Dios lo que digo
que esta vida no la quiero
que muero porque no muero.
Estando ausente de ti
¿qué vida puedo tener
sino muerte padecer
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí
pues de suerte persevero
que muero porque no muero.
El pez que del agua sale
aun de alivio no carece
que en la muerte que padece
al fin la muerte le vale.
¿Qué muerte habrá que se iguale
a mi vivir lastimero
pues si más vivo más muero?
Cuando me pienso aliviar
de verte en el Sacramento
háceme más sentimiento
el no te poder gozar
todo es para más penar
y mi mal es tan entero
y muero porque no muero.
Y si me gozo Señor
con esperanza de verte
en ver que puedo perderte
se me dobla mi dolor
viviendo en tanto pavor
y esperando como espero
muérome porque no muero.
¡Sácame de aquesta muerte
mi Dios y dame la vida
no me tengas impedida
en este lazo tan fuerte
mira que peno por verte,
y mi mal es tan entero
que muero porque no muero!
Lloraré mi muerte ya
y lamentaré mi vida
en tanto que detenida
por mis pecados está.
¡Oh mi Dios! ¿Cuándo será
cuando yo diga de vero:
vivo ya porque no muero?

Increible, ¿que no?
Ta luego, ¡tuso!
Pero si no nació en Segovia, ¿por qué cuentas cosas sobre él? Porque en Segovia, en la Fuencisla (dentro de poco colgaré algo sobre este extraordinario lugar, que desgraciadamente ha salido en los periódicos este verano, ya sabréis por qué) se encuentra el monasterio donde vivió San Juan de la Cruz, y donde escribió muchas de sus obras.
Si quieres saber más sobre este monasterio, sólo tienes que ir a visitarlo... No hay palabras para describir todo lo que uno se puede encontrar allí: el huerto, la iglesia, cuevas (donde se hacen todo tipo de retiros y meditaciones, disfrutando del lugar donde hizo eso mismo uno de los santos más conocidos del mundo), la ermita, el árbol seco…
Sobre este árbol quería hablar. Cuenta la tradición que este árbol fue plantado por el mismo San Juan de la Cruz. Llegó un día que se secó, pero en vez de pudrirse o de desintegrarse, sigue allí, sin hojas, pero coronando la colina de la Fuencisla. Desde este lugar puede verse una fantástica vista de Segovia, y la foto lo dice todo.En fin. Para que veáis que los castellano-leonenses tenemos bastante talento para el arte (y para muchísimas cosas más) termino con una de las más bellas poesías de San Juan de la Cruz. Es un poco larga, pero merece la pena leerla hasta el final.
COPLAS DEL ALMA...
Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero
que muero porque no muero.
En mí yo no vivo ya
y sin Dios vivir no puedo
pues sin él y sin mí quedo
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará
pues mi misma vida espero
muriendo porque no muero.
Esta vida que yo vivo
es privación de vivir
y así es continuo morir
hasta que viva contigo.
Oye mi Dios lo que digo
que esta vida no la quiero
que muero porque no muero.
Estando ausente de ti
¿qué vida puedo tener
sino muerte padecer
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí
pues de suerte persevero
que muero porque no muero.
El pez que del agua sale
aun de alivio no carece
que en la muerte que padece
al fin la muerte le vale.
¿Qué muerte habrá que se iguale
a mi vivir lastimero
pues si más vivo más muero?
Cuando me pienso aliviar
de verte en el Sacramento
háceme más sentimiento
el no te poder gozar
todo es para más penar
y mi mal es tan entero
y muero porque no muero.
Y si me gozo Señor
con esperanza de verte
en ver que puedo perderte
se me dobla mi dolor
viviendo en tanto pavor
y esperando como espero
muérome porque no muero.
¡Sácame de aquesta muerte
mi Dios y dame la vida
no me tengas impedida
en este lazo tan fuerte
mira que peno por verte,
y mi mal es tan entero
que muero porque no muero!
Lloraré mi muerte ya
y lamentaré mi vida
en tanto que detenida
por mis pecados está.
¡Oh mi Dios! ¿Cuándo será
cuando yo diga de vero:
vivo ya porque no muero?

Increible, ¿que no?
Ta luego, ¡tuso!
El cimborrio
Diccionario de la RAE: Cimborrio:
1. m. Arq. Cuerpo cilíndrico que sirve de base a la cúpula y descansa inmediatamente sobre los arcos torales.
2. m. Arq. cúpula (- bóveda).
Bien. Ahora que ya sabemos que es un cimborrio (y que hemos desechado el vocablo como un tipo de insulto) vamos a ver qué tiene que ver un cimborrio con Segovia.
¡Ya se ha terminado la restauración del Cimborrio de la hermosísima Catedral de Segovia! Las obras fueron adjudicadas por la Junta de Castilla y León en
noviembre del año pasado e iniciadas por la empresa Cabero Edificaciones un mes más tarde. Forman parte del plan director del monumento, que ha desarrollado ya un total de siete fases con unas inversiones cercanas a los 3,5 millones de euros ('tamos forraos'...).
Por fin se acabaron las obras que le quitan la armoniosidad a esta nuestra catedral. Al menos por ahora, ya que, de cara al futuro, el delegado diocesano de Patrimonio, es decir, Miguel Angel Barbado, señala como prioridades las obras en la nave central del templo, además de la recuperación de las vidrieras.
Ta luego, ¡tuso!
1. m. Arq. Cuerpo cilíndrico que sirve de base a la cúpula y descansa inmediatamente sobre los arcos torales.
2. m. Arq. cúpula (- bóveda).
Bien. Ahora que ya sabemos que es un cimborrio (y que hemos desechado el vocablo como un tipo de insulto) vamos a ver qué tiene que ver un cimborrio con Segovia.
¡Ya se ha terminado la restauración del Cimborrio de la hermosísima Catedral de Segovia! Las obras fueron adjudicadas por la Junta de Castilla y León en
noviembre del año pasado e iniciadas por la empresa Cabero Edificaciones un mes más tarde. Forman parte del plan director del monumento, que ha desarrollado ya un total de siete fases con unas inversiones cercanas a los 3,5 millones de euros ('tamos forraos'...).Por fin se acabaron las obras que le quitan la armoniosidad a esta nuestra catedral. Al menos por ahora, ya que, de cara al futuro, el delegado diocesano de Patrimonio, es decir, Miguel Angel Barbado, señala como prioridades las obras en la nave central del templo, además de la recuperación de las vidrieras.
Ta luego, ¡tuso!
Mazazo al narcotráfico
Bueno, parece que Segovia es más importante de lo que parece, ¿eh?
El cuerpo de Policía ha interceptado un avión en el aeródromo de Fuentemilano, proveniente de Guinea, con una gran cantidad de estupefacientes destinados a venderlos en el mercado negro por Europa.
Los traficantes, de nacionalidad colombiana y alemana, pretendían que éste fuera un vuelo pionero para establecer una ruta de introducción de droga en Europa. Los agentes de la UDYCO de la
Dirección de la Policía han detenido a diez personas en esta llamada operación "Fomento". Los detalles de este 'mazazo' serán dados a conocer hoy a las 13.00 horas en el aeródromo segoviano de Fuentemilanos, donde se mostrará el reactor intervenido y la droga incautada.
Así que los traficantes querían usar Segovia como puente entre África y Europa... No saben donde se meten... Si es que un segoviano es muy difícil de engañar...
Hay que acabar con el problema del tráfico de droga como sea. Y me alegro de que les hayan detenido. A ver si así la gente espabila y dejan de jugar con la vida de las personas vendiendo droga. Lo que más detesto es que se juegue con menores, haciéndoles ver que la droga le quitará todos los problemas, pero metiéndoles en un mundo de sufrimento, dolor ydesesperación...
Conseguiremos acabar con el narcotráfico con actuaciones como estas. Felicitaciones a la UDYCO y gracias a El Adelantado por la información.
Ta luego, ¡tuso!
El cuerpo de Policía ha interceptado un avión en el aeródromo de Fuentemilano, proveniente de Guinea, con una gran cantidad de estupefacientes destinados a venderlos en el mercado negro por Europa.
Los traficantes, de nacionalidad colombiana y alemana, pretendían que éste fuera un vuelo pionero para establecer una ruta de introducción de droga en Europa. Los agentes de la UDYCO de la
Dirección de la Policía han detenido a diez personas en esta llamada operación "Fomento". Los detalles de este 'mazazo' serán dados a conocer hoy a las 13.00 horas en el aeródromo segoviano de Fuentemilanos, donde se mostrará el reactor intervenido y la droga incautada. Así que los traficantes querían usar Segovia como puente entre África y Europa... No saben donde se meten... Si es que un segoviano es muy difícil de engañar...
Hay que acabar con el problema del tráfico de droga como sea. Y me alegro de que les hayan detenido. A ver si así la gente espabila y dejan de jugar con la vida de las personas vendiendo droga. Lo que más detesto es que se juegue con menores, haciéndoles ver que la droga le quitará todos los problemas, pero metiéndoles en un mundo de sufrimento, dolor ydesesperación...
Conseguiremos acabar con el narcotráfico con actuaciones como estas. Felicitaciones a la UDYCO y gracias a El Adelantado por la información.
Ta luego, ¡tuso!
La agricultura está que arde
¿Qué ocurre cuando los segovianos se enfadan? Pues que pasa lo que se ve en la foto...
Nada de manifestaciones por las calles ni cosas de esas: ¡a cortar las carreteras con hogueras de neumáticos! Los agricultores,
vocados por varias asociaciones agrícolas (ASAJA, COAG, UPA...) salieron a la carretera a mostrar su indignación por el alto precio del petróleo y los fertilizantes.
El lema (“Exigimos medidas estructurales contra el alto precio del gasóleo agrícola”) se ve que está acorde con el problema.
Los cortes de la carretera generaron retenciones de unos 800 metros en dirección a Madrid y de unos 300 metros en dirección a Valladolid. Los más normalitos duraron entre 7 y 10 minutos. Pero el récord está en Boceguillas, donde hubo algunos minutos de tensión cuando los agricultores alargaron uno de los cortes del tráfico hasta los 40 minutos. Uno de los agricultores dijo: “Queremos que la cola de coches llegue hasta el Ministerio de Agricultura, para que el Gobierno se entere de nuestras reivindicaciones”.
Os preguntaréis por qué protestan tanrto... Una declaración de uno de los trabajadores del campo lo explica todo: “Lo mismo hay que abandonar. Lo veo muy mal. Me compensa muy poco seguir trabajando en esto”, refiriéndose a que su trabajo no sale nada rentable...
En fin. Una vez más el sector está en problemas, y parece que nadie quiere ayudar. Hasta que consigan su objetivo, creo que no pararan. No hay nada pero que un segoviano enfadado...
Esta información ha sido obtenida de El Adelantado de Segovia, un gran periódico.
Ta luego, ¡tuso!
Nada de manifestaciones por las calles ni cosas de esas: ¡a cortar las carreteras con hogueras de neumáticos! Los agricultores,
vocados por varias asociaciones agrícolas (ASAJA, COAG, UPA...) salieron a la carretera a mostrar su indignación por el alto precio del petróleo y los fertilizantes. El lema (“Exigimos medidas estructurales contra el alto precio del gasóleo agrícola”) se ve que está acorde con el problema.
Los cortes de la carretera generaron retenciones de unos 800 metros en dirección a Madrid y de unos 300 metros en dirección a Valladolid. Los más normalitos duraron entre 7 y 10 minutos. Pero el récord está en Boceguillas, donde hubo algunos minutos de tensión cuando los agricultores alargaron uno de los cortes del tráfico hasta los 40 minutos. Uno de los agricultores dijo: “Queremos que la cola de coches llegue hasta el Ministerio de Agricultura, para que el Gobierno se entere de nuestras reivindicaciones”.
Os preguntaréis por qué protestan tanrto... Una declaración de uno de los trabajadores del campo lo explica todo: “Lo mismo hay que abandonar. Lo veo muy mal. Me compensa muy poco seguir trabajando en esto”, refiriéndose a que su trabajo no sale nada rentable...
En fin. Una vez más el sector está en problemas, y parece que nadie quiere ayudar. Hasta que consigan su objetivo, creo que no pararan. No hay nada pero que un segoviano enfadado...
Esta información ha sido obtenida de El Adelantado de Segovia, un gran periódico.
Ta luego, ¡tuso!
Segovia en Internet
¡Yepa Segovia!
Pues nada, que como esto de la red es casi nuevo por Segovia me he dicho yo pa' mi mismo: - Oye, ¿cuántas páginas sobre Segovia habrá en Internet? Así que me he puesto a navegar por la red (¿verdad que soy muy original con mis expresiones?) y he encontrado buenas páginas que hablan sobre mi querida (ya casi 'nuestra querida' - ¿verdad que le estáis cogiendo cariño a Segovia?).
Pues bien. La primera es Vía Segovia. Gran diseño y buena introducción flash (sí, sé lo que es flash...), con contenidos sobre empresas, gastronomía, turismo... en fin, si no conoces Segovia y quieres pasar unos días allí, no tienes más que visitar Vía Segovia e informarte de todo.
Más información encontrarás en Info Segovia. Muchos servicios, ocio, cultura, medios de comunicación y noticias sobre segovia. Buena presentación y mucha información útil.
Otra dirección de interés es Segovia y Provincia . Tal y como dicen en la presentación de su web, "es una iniciativa de la Obra Social y Cultural de Caja Segovia, que tiene como objetivo fundamental la difusión y promoción, a través de Internet, de los recursos culturales y socioeconómicos de todos los pueblos de la provincia de Segovia y de su capital". Vamos, que es muy completo.
Por último, y para dejar claro que Segovia es la mejor ciudad del mundo (unas vueltas más a la boina para apretarla bien...) un links de una página internacional:
Segovia Mint
Bueno, pues espero que quede claro que Segovia is better than Madrid y que para cualquier información sobre Segovia, sólo tenéis que pedírmela y haré lo posible por colgarla cuanto antes.
Ta luego, ¡Tuso!
Pues nada, que como esto de la red es casi nuevo por Segovia me he dicho yo pa' mi mismo: - Oye, ¿cuántas páginas sobre Segovia habrá en Internet? Así que me he puesto a navegar por la red (¿verdad que soy muy original con mis expresiones?) y he encontrado buenas páginas que hablan sobre mi querida (ya casi 'nuestra querida' - ¿verdad que le estáis cogiendo cariño a Segovia?).
Pues bien. La primera es Vía Segovia. Gran diseño y buena introducción flash (sí, sé lo que es flash...), con contenidos sobre empresas, gastronomía, turismo... en fin, si no conoces Segovia y quieres pasar unos días allí, no tienes más que visitar Vía Segovia e informarte de todo.
Más información encontrarás en Info Segovia. Muchos servicios, ocio, cultura, medios de comunicación y noticias sobre segovia. Buena presentación y mucha información útil.
Otra dirección de interés es Segovia y Provincia . Tal y como dicen en la presentación de su web, "es una iniciativa de la Obra Social y Cultural de Caja Segovia, que tiene como objetivo fundamental la difusión y promoción, a través de Internet, de los recursos culturales y socioeconómicos de todos los pueblos de la provincia de Segovia y de su capital". Vamos, que es muy completo.
Por último, y para dejar claro que Segovia es la mejor ciudad del mundo (unas vueltas más a la boina para apretarla bien...) un links de una página internacional:
Segovia Mint
Bueno, pues espero que quede claro que Segovia is better than Madrid y que para cualquier información sobre Segovia, sólo tenéis que pedírmela y haré lo posible por colgarla cuanto antes.
Ta luego, ¡Tuso!
La verdadera historia del acueducto
Cuando un turista pasea por Fernández Ladreda, hacia la Plaza del Azoguejo, llega n momento en el que se deslumbra al contemplar una de las obras más grandiosas y espectaculares de la mano humana: el Acueducto. Pero, ¿realmente este increíble monumento, está construido por manos humanas? La historia dice que sí, de hecho dice que en el siglo I fue construido por los romanos. Pero existe una leyenda, más o menos conocida, que narra cómo fue levantada esta obra, cuyo objetivo era trasladar el agua (para los que son de fuera de Segovia, que sepan que acueducto viene de ‘aqua/aquae’=agua y ‘ducto’=ducto... que ‘conducto’, vamos, que conduce...) de un sitio a otro...
Pues bien. La historia es la siguiente:
Érase una vez (por qué todas las historias empiezan así... ¿no podrían empezar con un ‘pues esto es uno que va y le dice’...?), hace muchos, muchos, muchos años (tened en cuenta que hablamos aproximadamente de hace muchos años, digo veinte siglos... tendré que poner ‘muchos’ muchas, muchas, muchas veces), que una niña vivía en Segovia. Hija de padres pobres ella era rica... no, me dicen que ella era pobre, pero sus padres ricos y no le hacían ni caso... tampoco... bueno, da igual, es una leyenda y los matices no importan tanto...
Pues bien. La niña tenía que ir hasta una fuente con los típicos cántaros, llenarlos de agua y llevarlos de vuelta a casa. Diréis: ‘¿pero no tenía hermanos más fuertes que cargasen con los cántaros?’ Y yo os respondo: ‘¿No crees que si tuviera hermanos más fuertes que cargasen con los cántaros, lo habría puesto...?’ No tenía hermanos, y la niña tenía que realizar esta ardua tarea todos los días. Tenéis que reconocer que hacerlo una vez, cansa. Pero todos y cada uno de los días de vuestra infancia, subiendo y bajando con los dichosos cántaros, no sé... puede resultar algo pesado, ¿no?
En fin. La niña agotada, los padres (malvados ellos) sin inmutarse, la niña agotada (es importante repetir que la niña estaba muy cansada, pobre niña...),, pues claro llega un momento en el que no puede más. Y pasó lo que tenía que pasar.
Una tarde, volviendo de la fuente, tras recorrer unos cuantos metros, tropezó con una piedra del camino (hay que tener en cuenta que aunque las calzadas romanas eran más o menos eficientes, cómodas no eran... y no era extraño que algún que otro adoquín estuviese levantado) y todo el agua que había recogido se derramó por el suelo.
Entonces la niña empezó a llorar y gimió: - Sniff... daría cualquier cosa por no tener que recoger el agua de tan lejos...
Se produjo un pequeño terremoto y el suelo se empezó a separar. Una llamarada de fuego salió a la superficie. Podéis imaginaros la cara de la pobre niña cuando vio aparecer al diablo en persona, y ya cuando le empezó a hablar, ni os cuento: - Yo te daré una solución a tu problema a cambio de una cosa…
- ¿Q – que, co-cosa…? – Preguntó la niña.
- Te daré un mecanismo para transportar el agua desde la fuente hasta tu casa a cambio de tu alma.
La niña, desesperada, sin fuerzas, sabiendo que era una oportunidad que no se iba a volver a repetir, sin pensarlo demasiado, respondió: - Vale, pero si no lo consigues antes de que cante el gallo mañana por la mañana (a eso de las 6 a.m.), yo me quedo con mi alma…
- Y sin el mecanismo… - le interrumpió el bicho.
- Y sin el mecanismo… - aceptó resentida la niña.
Así pues, la niña se puso en camino a su casa, con el poco agua que quedaba en los cántaros, y el diablo se puso manos a la obra, convocando a una legión de diablillos, y empezaron a trabajar transportando piedras de la sierra.
Vamos a acortar un poco la historia… Llegó la noche y la niña, después de pensar un poco en lo que había hecho, se arrepintió, y empezó a rezarle a la Virgen: - Por favor, que me quede con mi alma. Me da igual volver a tener que cargar con los cántaros, pero por favor, que no consiga hacer ese mecanismo…
La niña se quedó dormida. Y entonces, se despertó sobresaltada. Deberían de ser cerca de las 6 de la mañana y salió de casa. Lo que vio la dejó muy impresionada y se llenó de un miedo indescriptible.
Un monumental grupo de piedras de granito puestas unas sobre otras, formando unos arcos increíblemente grandes, y con una altura de casi 20 metros. Entonces cantó el gallo. La niña empezó a llorar, pero no se sentía del todo mal. Entonces una señora se le acercó y le dijo: - No te preocupes, niña. No lo ha conseguido…
La niña tardó un poco en comprender qué es lo que significaba eso, pero por fin vio el problema: una piedra tirada en el suelo le dio la respuesta: el diablo no había acabado el acueducto (ya se veía que era un acueducto) y, por lo tanto no se había llevado su alma. Pero lo mejor era que tampoco había desparecido el acueducto.
La niña contó a todo el mundo la historia del acueducto, y hasta que no lo vieron no podían creerlo. Ninguno tuvo problemas en colocar una imagen de la Virgen en el hueco donde debería haber estado la piedra, y así sigue, después de casi dos mil años (si os fijais en la foto, se puede observar bien).
¿Qué tal? Bien, ¿no? Pues muchas historias y leyendas irán apareciendo en este blog. Por cierto… si no sois de Segovia, no sabéis lo que os perdéis. Si lo sois, enhorabuena.
Ta luego, ¡tuso!
Pues bien. La historia es la siguiente:
Érase una vez (por qué todas las historias empiezan así... ¿no podrían empezar con un ‘pues esto es uno que va y le dice’...?), hace muchos, muchos, muchos años (tened en cuenta que hablamos aproximadamente de hace muchos años, digo veinte siglos... tendré que poner ‘muchos’ muchas, muchas, muchas veces), que una niña vivía en Segovia. Hija de padres pobres ella era rica... no, me dicen que ella era pobre, pero sus padres ricos y no le hacían ni caso... tampoco... bueno, da igual, es una leyenda y los matices no importan tanto...
Pues bien. La niña tenía que ir hasta una fuente con los típicos cántaros, llenarlos de agua y llevarlos de vuelta a casa. Diréis: ‘¿pero no tenía hermanos más fuertes que cargasen con los cántaros?’ Y yo os respondo: ‘¿No crees que si tuviera hermanos más fuertes que cargasen con los cántaros, lo habría puesto...?’ No tenía hermanos, y la niña tenía que realizar esta ardua tarea todos los días. Tenéis que reconocer que hacerlo una vez, cansa. Pero todos y cada uno de los días de vuestra infancia, subiendo y bajando con los dichosos cántaros, no sé... puede resultar algo pesado, ¿no?
En fin. La niña agotada, los padres (malvados ellos) sin inmutarse, la niña agotada (es importante repetir que la niña estaba muy cansada, pobre niña...),, pues claro llega un momento en el que no puede más. Y pasó lo que tenía que pasar.
Una tarde, volviendo de la fuente, tras recorrer unos cuantos metros, tropezó con una piedra del camino (hay que tener en cuenta que aunque las calzadas romanas eran más o menos eficientes, cómodas no eran... y no era extraño que algún que otro adoquín estuviese levantado) y todo el agua que había recogido se derramó por el suelo.
Entonces la niña empezó a llorar y gimió: - Sniff... daría cualquier cosa por no tener que recoger el agua de tan lejos...
Se produjo un pequeño terremoto y el suelo se empezó a separar. Una llamarada de fuego salió a la superficie. Podéis imaginaros la cara de la pobre niña cuando vio aparecer al diablo en persona, y ya cuando le empezó a hablar, ni os cuento: - Yo te daré una solución a tu problema a cambio de una cosa…
- ¿Q – que, co-cosa…? – Preguntó la niña.
- Te daré un mecanismo para transportar el agua desde la fuente hasta tu casa a cambio de tu alma.
La niña, desesperada, sin fuerzas, sabiendo que era una oportunidad que no se iba a volver a repetir, sin pensarlo demasiado, respondió: - Vale, pero si no lo consigues antes de que cante el gallo mañana por la mañana (a eso de las 6 a.m.), yo me quedo con mi alma…
- Y sin el mecanismo… - le interrumpió el bicho.
- Y sin el mecanismo… - aceptó resentida la niña.
Así pues, la niña se puso en camino a su casa, con el poco agua que quedaba en los cántaros, y el diablo se puso manos a la obra, convocando a una legión de diablillos, y empezaron a trabajar transportando piedras de la sierra.
Vamos a acortar un poco la historia… Llegó la noche y la niña, después de pensar un poco en lo que había hecho, se arrepintió, y empezó a rezarle a la Virgen: - Por favor, que me quede con mi alma. Me da igual volver a tener que cargar con los cántaros, pero por favor, que no consiga hacer ese mecanismo…
La niña se quedó dormida. Y entonces, se despertó sobresaltada. Deberían de ser cerca de las 6 de la mañana y salió de casa. Lo que vio la dejó muy impresionada y se llenó de un miedo indescriptible.
Un monumental grupo de piedras de granito puestas unas sobre otras, formando unos arcos increíblemente grandes, y con una altura de casi 20 metros. Entonces cantó el gallo. La niña empezó a llorar, pero no se sentía del todo mal. Entonces una señora se le acercó y le dijo: - No te preocupes, niña. No lo ha conseguido…La niña tardó un poco en comprender qué es lo que significaba eso, pero por fin vio el problema: una piedra tirada en el suelo le dio la respuesta: el diablo no había acabado el acueducto (ya se veía que era un acueducto) y, por lo tanto no se había llevado su alma. Pero lo mejor era que tampoco había desparecido el acueducto.
La niña contó a todo el mundo la historia del acueducto, y hasta que no lo vieron no podían creerlo. Ninguno tuvo problemas en colocar una imagen de la Virgen en el hueco donde debería haber estado la piedra, y así sigue, después de casi dos mil años (si os fijais en la foto, se puede observar bien).
¿Qué tal? Bien, ¿no? Pues muchas historias y leyendas irán apareciendo en este blog. Por cierto… si no sois de Segovia, no sabéis lo que os perdéis. Si lo sois, enhorabuena.
Ta luego, ¡tuso!
Introducción al deporte en Segovia
Cuando a un madrileño le pregunto qué deporte cree que se realiza en las provincias, instantáneamente responde: “Pues, no sé... o sea, sabes lo que quiero decir, ¿no? Supongo que jugarán con piedras o cosas así...” Esta es una postura generalizada, ya que también hay madrileños listos (aunque me cueste decirlo, y seguramente cualquiera que lea este blog lo será), de los prejuicios que tienen contra las provincias. Lejos están de la realidad...
Aunque la mayoría no lo crea, en las provincias, y en Segovia por supuesto, se hace mucho más deporte que en Madrid (siempre que correr por el metro y llegar siempre sudando a los sitios no se considere deporte). Centrémonos en Segovia, que al fin y al cabo es de lo que se trata.
Correr por la calle (me refiero a hacer footing) es una gozada. Mi sitio preferido es la Alameda del Parral: aire puro, un parque verde repleto de vegetación, bordeando el río Clamores, camino del Santuario de la Fuencisla, con unos juegos de habilidad (podríamos llamarlo columpios para jóvenes y adultos) en los que el deportista ejercita sus músculos y se pone en forma, casi sin esfuerzo (como en los anuncios del Teletienda, pero gratis...). En fin: increíble... Incluso los amantes del ciclismo pueden aprovechar (teniendo cuidado de no atropellar a ninguno de las numerosas familias que pasan las tardes paseando por los caminillos del parque) a darle a la bici para después tumbarse en la hierba verde y blanda para descansar.
Cómo no citar el Polideportivo Perico Delgado, situado en el barrio de Nueva Segovia. Fútbol sala, baloncesto, fútbol siete y once, volleyball... y todo lo que quieras. Numerosas competiciones se realizan en este santuario del deporte, sede del equipo de fútbol sala Caja Segovia, el cual nos ha dado muchas alegrías (como el triplete: campeones de Liga, de Europa y del Mundo), y después alguna que otra pena...
En fin. Como no quiero agotar todos los temas del deporte en Segovia, e intentaré hacer secciones de los distintos deportes, por ahora yo creo que esta bien.
Ta luego, ¡tuso!
Aunque la mayoría no lo crea, en las provincias, y en Segovia por supuesto, se hace mucho más deporte que en Madrid (siempre que correr por el metro y llegar siempre sudando a los sitios no se considere deporte). Centrémonos en Segovia, que al fin y al cabo es de lo que se trata.
Correr por la calle (me refiero a hacer footing) es una gozada. Mi sitio preferido es la Alameda del Parral: aire puro, un parque verde repleto de vegetación, bordeando el río Clamores, camino del Santuario de la Fuencisla, con unos juegos de habilidad (podríamos llamarlo columpios para jóvenes y adultos) en los que el deportista ejercita sus músculos y se pone en forma, casi sin esfuerzo (como en los anuncios del Teletienda, pero gratis...). En fin: increíble... Incluso los amantes del ciclismo pueden aprovechar (teniendo cuidado de no atropellar a ninguno de las numerosas familias que pasan las tardes paseando por los caminillos del parque) a darle a la bici para después tumbarse en la hierba verde y blanda para descansar.
Cómo no citar el Polideportivo Perico Delgado, situado en el barrio de Nueva Segovia. Fútbol sala, baloncesto, fútbol siete y once, volleyball... y todo lo que quieras. Numerosas competiciones se realizan en este santuario del deporte, sede del equipo de fútbol sala Caja Segovia, el cual nos ha dado muchas alegrías (como el triplete: campeones de Liga, de Europa y del Mundo), y después alguna que otra pena...
En fin. Como no quiero agotar todos los temas del deporte en Segovia, e intentaré hacer secciones de los distintos deportes, por ahora yo creo que esta bien.
Ta luego, ¡tuso!
Soy de Segovia... por si no se había notado...
Llevo tres años en Madrid. Bueno, más bien dos años y medio. Cuando salí de mi querida Segovia no sabía a lo que me iba a enfrentar. Tan sólo sabía que Madrid era como veinte veces más grande, con una población ochenta veces mayor y, según había podido oír, con un tren que circulaba bajo tierra.
Recuerdo mi llegada a la estación de autobuses, cuando fui a sacar mi billete para el viaje:
- Un billete para Madrid.
- ¿Sólo ida? – me preguntó el ‘ventanillero’. Tras una breve reflexión en mi interior, analizando la respuesta, sopesando las consecuencias y haciendo fuerza de mí mismo, sabiendo que no había marcha atrás y que de ella dependía mi futuro, tragué saliva y, casi en un susurro, paladeando la frase, dije: “Sí...” No tenía ni idea de lo que este simple hecho iba a significar.
Ya sentado en mi incómodo asiento, habiendo dejado mis maletas en el maletero (al que inventó esta palabra deberían darle el primer premio a la originalidad), no podía dejar de mirar por la ventana el paisaje que me disponía a abandonar, Dios sabe por cuanto tiempo: la Catedral al fondo, con sus tonos dorados, su alta torre señalando hacia un cielo azul puro. El acueducto, una gran infraestructura compuesta por bloques de granito superpuestos, uno encima de otro (o debajo, según a cual mires) sin ningún tipo de sujeción más que el propio peso de las inmensas rocas.
Las pequeñas y casi siempre solitarias callejuelas. Los coches parando en los pasos de cebra para dejar pasar a las personas, aquellas personas amables, campechanas y cordiales, a las que podías pedirle cualquier cosa (un pañuelo, un cigarro, la hora...), y te lo daban con una sonrisa dibujada en la cara. El cole. Los amigos... tantos años disfrutando, jugando, haciendo travesuras... ahora nos separábamos. Nos hemos hecho mayores y ahora cada uno ‘tira’ por su lado...
En fin. Ahora sin dramatismos. Creo que queda claro que me encanta Segovia. Y como me encanta, ahora haré una breve descripción de ella.
Segovia está situada hacia el centro de la Península Ibérica. Limita con las provincias de Valladolid, Burgos, Soria, Guadalajara, Ávila y Madrid. De hecho, cuentan los rumores que Madrid es un pueblo de Segovia, ya que hay casi más segovianos en Madrid que en la propia Segovia.
Tiene una extensión de casi siete mil kilómetros. Posee un clima frío en invierno y templado en verano. Es decir, que en invierno te congelas y en verano se está muy bien, pero sin playa...
Se dice que el Hércules egipcio fundó Segovia en el 1076 antes de Cristo. Seguramente fue el mítico Hércules, que, como era tan fuerte, no me extraña que la fundase él solito. Lo que sí es cierto es que los celtas habitaron en este terreno y que después fue conquistado por los romanos, los de Astérix y Obélix. Bajo esta dominación (la de los romanos, no la de los famosos personajes del cómic) construyeron el Acueducto, y numerosas calzadas.
En época visigoda, en el siglo VII, nació San Frutos, Santo patrón de la Ciudad, donde todos los años, los segovianos nos reunimos para ver “pasar la hoja”. Cierto es que es una tradición un poco extraña, ya que ver cómo una estatua de piedra se mueve, creo que solo pasa en Harry Potter... Pero bueno, es una fiesta que acaba siempre con unas sopas de ajo, por lo que tiene su punto bueno.
El siglo VIII, durante la invasión árabe, Abderramán derribó algunos arcos del Acueducto que más tarde fueron reconstruidos por los Reyes Católicos. Una buena obra la de estos reyes...
Y una anécdota para aumentar de tamaño la boina: dos capitanes segovianos se unieron al ejército que trataba de reconquistar Madrid y que fueron recibidos con burlas y abucheos por los veteranos del frente. Los segovianos tomaron la decisión de atacar esa misma noche la fortaleza de los moros que, sorprendidos, huyeron. A partir de entonces, nadie volvió a meterse con ningún soldado segoviano. Es más, se dice que fueron por ello aclamados durante más de dos siglos por la hazaña...
En el s. XII se edificaron multitud de iglesias, todas románicas y la industria comenzó su gloriosa actividad... Segovia, aunque la mayoría de los que leéis esto no lo creáis, se convirtió en una ciudad importante de Castilla. De hecho, su territorio se extendía más allá de la Sierra, ocupando la mayor parte de lo que hoy es la provincia de Madrid, varios pueblos de Toledo y amplios espacios de Ávila. En fin, que el centro de España era Segovia.
Por ahora creo que basta. Ya habrá tiempo de seguir contando la historia de esta apasionante e importante ciudad.
Ta luego, ¡tuso!
Recuerdo mi llegada a la estación de autobuses, cuando fui a sacar mi billete para el viaje:
- Un billete para Madrid.
- ¿Sólo ida? – me preguntó el ‘ventanillero’. Tras una breve reflexión en mi interior, analizando la respuesta, sopesando las consecuencias y haciendo fuerza de mí mismo, sabiendo que no había marcha atrás y que de ella dependía mi futuro, tragué saliva y, casi en un susurro, paladeando la frase, dije: “Sí...” No tenía ni idea de lo que este simple hecho iba a significar.
Ya sentado en mi incómodo asiento, habiendo dejado mis maletas en el maletero (al que inventó esta palabra deberían darle el primer premio a la originalidad), no podía dejar de mirar por la ventana el paisaje que me disponía a abandonar, Dios sabe por cuanto tiempo: la Catedral al fondo, con sus tonos dorados, su alta torre señalando hacia un cielo azul puro. El acueducto, una gran infraestructura compuesta por bloques de granito superpuestos, uno encima de otro (o debajo, según a cual mires) sin ningún tipo de sujeción más que el propio peso de las inmensas rocas.
Las pequeñas y casi siempre solitarias callejuelas. Los coches parando en los pasos de cebra para dejar pasar a las personas, aquellas personas amables, campechanas y cordiales, a las que podías pedirle cualquier cosa (un pañuelo, un cigarro, la hora...), y te lo daban con una sonrisa dibujada en la cara. El cole. Los amigos... tantos años disfrutando, jugando, haciendo travesuras... ahora nos separábamos. Nos hemos hecho mayores y ahora cada uno ‘tira’ por su lado...
En fin. Ahora sin dramatismos. Creo que queda claro que me encanta Segovia. Y como me encanta, ahora haré una breve descripción de ella.
Segovia está situada hacia el centro de la Península Ibérica. Limita con las provincias de Valladolid, Burgos, Soria, Guadalajara, Ávila y Madrid. De hecho, cuentan los rumores que Madrid es un pueblo de Segovia, ya que hay casi más segovianos en Madrid que en la propia Segovia.
Tiene una extensión de casi siete mil kilómetros. Posee un clima frío en invierno y templado en verano. Es decir, que en invierno te congelas y en verano se está muy bien, pero sin playa...
Se dice que el Hércules egipcio fundó Segovia en el 1076 antes de Cristo. Seguramente fue el mítico Hércules, que, como era tan fuerte, no me extraña que la fundase él solito. Lo que sí es cierto es que los celtas habitaron en este terreno y que después fue conquistado por los romanos, los de Astérix y Obélix. Bajo esta dominación (la de los romanos, no la de los famosos personajes del cómic) construyeron el Acueducto, y numerosas calzadas.
En época visigoda, en el siglo VII, nació San Frutos, Santo patrón de la Ciudad, donde todos los años, los segovianos nos reunimos para ver “pasar la hoja”. Cierto es que es una tradición un poco extraña, ya que ver cómo una estatua de piedra se mueve, creo que solo pasa en Harry Potter... Pero bueno, es una fiesta que acaba siempre con unas sopas de ajo, por lo que tiene su punto bueno.
El siglo VIII, durante la invasión árabe, Abderramán derribó algunos arcos del Acueducto que más tarde fueron reconstruidos por los Reyes Católicos. Una buena obra la de estos reyes...
Y una anécdota para aumentar de tamaño la boina: dos capitanes segovianos se unieron al ejército que trataba de reconquistar Madrid y que fueron recibidos con burlas y abucheos por los veteranos del frente. Los segovianos tomaron la decisión de atacar esa misma noche la fortaleza de los moros que, sorprendidos, huyeron. A partir de entonces, nadie volvió a meterse con ningún soldado segoviano. Es más, se dice que fueron por ello aclamados durante más de dos siglos por la hazaña...
En el s. XII se edificaron multitud de iglesias, todas románicas y la industria comenzó su gloriosa actividad... Segovia, aunque la mayoría de los que leéis esto no lo creáis, se convirtió en una ciudad importante de Castilla. De hecho, su territorio se extendía más allá de la Sierra, ocupando la mayor parte de lo que hoy es la provincia de Madrid, varios pueblos de Toledo y amplios espacios de Ávila. En fin, que el centro de España era Segovia.
Por ahora creo que basta. Ya habrá tiempo de seguir contando la historia de esta apasionante e importante ciudad.
Ta luego, ¡tuso!







