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Un poco de todo
Todo lo que se te pasa por la cabeza puede ser el inicio de una gran idea...
Sindicación
 
La edad no perdona
Si ya lo decía yo, que me estaba haciendo viejecita, y hoy he tenido otra prueba más.

A ver, yo cuando era peque (y no tan peque, vamos) era capaz de comer mil golosinas y guarrerías y mi estómago no se quejaba... aunque ahora que lo estoy pensando, esas noches de vomitona igual eran por eso... bueno, da igual, el caso es que cuando las comia no me dolía el estómago (al menos inmediatamente, todos mis malestares estomacales se daban por las noches, y luego al día siguiente venían las agujetas). Recuerdo que quedaba con mis amigas (vale, entonces ya no éramos tan peques) y nos comprábamos "20 duros de chucherías cada una", y alguna bolsita de patatas o ganchitos, o todo a la vez, para acompañar. En Navidades me encantaba leer y a la vez comer polvorones (siempre asociaré "El pequeño vampiro" con los polvorones!!), pero vamos, que en una tarde me podía comer hasta 10 y yo tan feliz. Vale, a los 17 o así la cosa seguía siendo igual (jeje, si un novio mío me regaló una caja de 4 kilos de polvorones y yo la escondí en mi habitación para no tener que compartirlos!). Cuando iba a la pastelería, no me compraba lo que más me gustaba, me compraba "lo que me iba a durar más tiempo", o si no, pues me compraba dos bollos de los que más me gustaban. El caso era comer y comer y comer... y comer.

Pues hoy me dije "hoy toca tarde de comilona", así que compré para Julito y para mí una caja de donuts, una caña de estas rellenas de crema y una bolsa de kikos. Y para mi sorpresa, sólo pude comerme un donut, media caña (bueno, claro, la otra media era para Julio) y algunos kikos... y ahora me duele la tripita :( claro, si hubiera sido peque y descerebrada, habría acabado con todo y luego por la noche me tocaría "la noche movidita", que anda que no lo pasaba yo mal esas noches, hasta les decía a mi madre y a mi hermana "dadme con un palo en la cabeza y dejadme sin sentido, por favor, que esto es insoportable!!".

Y ahora me pregunto si el hecho de que Julio no sepa pronunciar la letra R es culpa mía... porque a ver, yo terminé odiando esa letra. Estaba durmiendo, y tenía una pesadilla. Era como si estuviera en "Cifras y letras", pero en mi cabeza la letra R aparecía todo el rato, de todos los tamaños y colores, dando vueltas y más vueeeeeltaaaasss... hasta que me desperté y tuve que ir corriendo al baño (noche de juerga en el baño, yupiii!). Así que a partir de ese momento odié esa letra. Y ahora el niño no sabe pronunciarla... y tiene 7 años... el logopeda nos ha dado varios ejercicios para hacer con él, son muy divertidos, nos ponemos delante del espejo y siguiendo las instrucciones de los ejercicios, nos salen unas muecas muy graciosas. Venga, arruguitas para mí, que no se diga que no me sacrifico por el niño!! bueno, la verdad es que yo siempre hago muchas muecas, así que no le echaremos la culpa a eso, jeje.

Esta mañana estuve un ratito con Marco. Bueno, se suponía que iba a estar con Marco Y Lore, pero Lore NO apareció (ande estaríaaaa), así que por ahí anduvimos los dos. El pobre Marco salió herido de la experiencia porque se cortó con la bolsa donde llevaba el regalo que le había comprado a su tía. Debió de perder mucha sangre, porque luego se entretuvo regalando dinero por ahí (jaja, bueno, eso ya que os lo cuente él cuando regrese a su blog).

Ale, muchos besitos.
 
Comentario:
Jaja, tú echas de menos escribir en tu blog, no digas que no!! :P

Besín.
 
Comentario:
Vah, lo cuento, así como comentario.

Mi tía cumple años mañana. Y nada, entramos en una tienda a comprar algo. En principio era un sombrero del escaparate muy chulo. Pero luego le añadí unos guantes, y una bufanda. La señora lo envolvió en papel de regalo (muy despacio, no?? parecía que no acababa nunca). Y luego en la bolsa. Pero cuando me dio la bolsa, yo me corté con el borde. ¿Sabéis cuando os cortáis con un folio de papel al rozar el borde?. Pues lo mismo. Y nada, ahí yo sangrando cual cerdo en matanza, jejeje. No, tanto no. Pero manché un kleenex que quedó olvidado en una papelera de la calle Moros.
Y lo de regalar dinero, pues un despiste mío. Me hice a la idea de que era una cafetería cara. Y cuando nos dieron la cuenta, me imaginé, no sé por qué (¿ves como vivo en mi imaginación? si lo digo es por algo)... pues me imaginé que había costado más de lo que costó. Dos cafés, nada, no costaron tanto. Pero me imaginé que sí. Y luego voy a dejar propina, y agarro dos euros y ala! a la bandejita. Me parece que costaron menos los dos cafés, que la propina. ¿Y si voy mañana a reclamar? jejeje. No, igual paso por delante y me piden que pase, ya que soy un chollo.
Bueno, es un chollo mis despistes. Aunque... tal como soy, vale, me despisto y hago tonterías. Pero seguro que no volverá a pasar. Porque cada vez que dé propina pensaré: "aquella vez que tomé café con Ele...", jejeje.

Otro despiste: me bajé del autobús una parada antes de la que era. Resultado: caminar más de lo necesario.

En fin... moraleja: NO SÉ ADMINISTRARME. Ni el dinero, ni el tiempo, ni el esfuerzo... debería salirme una cabeza de un hombro con un cerebro de contable metido dentro, que me dijera en cada moemnto cómo organizar bien mi tiempo, mi dinero, y todo lo demás. Porque tiendo a soltar demasiado. ¿no véis que no paro de escribir?, ¿no lo véis? jejeje. No sé administrarme.

No dije nada de los chuches. Espero que te pongas mejor, Ele. Si es que los chuches son para estómagos infantiles, creo yo, jeje. Yo de pequeño era pipero, una bolsa todas las tardes, pipas con sal, sin sal, de girasol, peladas... y en verano los flash (¿siguen existiendo?). Los compraba de cola. Y los rufinos, tb. Lo que no me gustaba eran los pepinillos y cebolletas. Puaaaghhjjj!!

Bueno, terminé. Qué tonto soy, jeje.
No