ART TATOO.>
Ya conté en cierto post, todo el ambiente, circunstancias y erotismo que se desarrollaron durante la sesión de tatuaje de cierta amiga, y al decir "durante la sesion", me refiero precisamente a eso, al tiempo que duró la sesión en el mismo lugar físico de la sala en la que ella era tatuada. Que nadie de los que no llegaron a tiempo en su momento para leerlo trate ahora de buscar ese post, porque fue borrado junto con muchos otros que hablaban de mi amiga Perla cuando decidí que esta bitácora debía cambiar el rumbo de sus escritos.
Hablando con ella estos días pasados, acerca de cómo habían ido sus vacaciones, me suelta que le gustaría tatuarse otra vez y que en esta ocasión le gustaría que fuera mi nombre en la nuca, pero que ante la imposibilidad de explicarle esto a su marido, está pensando en tatuarse una palabra que nos identifique a los dos juntos, una palabra que sea sinónimo de nuestra relación, que al parecer para ella sigue vigente. Para guardar el secretismo, quiere que la palabra en cuestión sea en alfabeto chino, árabe o incluso hebreo si llegado el caso, los signos escritos fueran de su agrado.
Me ha pedido que ya que un día ella me ayudó a elegir mi tatoo, que la ayude a elegir el vocablo en cuestión, que le haga sugerencias, cosa a la que me he negado rotundamente. Se me ocurren varias posibilidades, algunas elocuentes y ensoñadoras, pero no quiero dar pie a una idea que me parece fuera de lugar y por otro lado, ninguna de ellas me parecen lo suficientemente apropiadas. Estoy haciendo una lista tratando de encontrar la palabra que yo me tatuaría si fuera ella, como si de un juego se tratase, pero cuando la encuentre, prometo no decírselo por si acaso.
Buen vuelo
Hablando con ella estos días pasados, acerca de cómo habían ido sus vacaciones, me suelta que le gustaría tatuarse otra vez y que en esta ocasión le gustaría que fuera mi nombre en la nuca, pero que ante la imposibilidad de explicarle esto a su marido, está pensando en tatuarse una palabra que nos identifique a los dos juntos, una palabra que sea sinónimo de nuestra relación, que al parecer para ella sigue vigente. Para guardar el secretismo, quiere que la palabra en cuestión sea en alfabeto chino, árabe o incluso hebreo si llegado el caso, los signos escritos fueran de su agrado.
Me ha pedido que ya que un día ella me ayudó a elegir mi tatoo, que la ayude a elegir el vocablo en cuestión, que le haga sugerencias, cosa a la que me he negado rotundamente. Se me ocurren varias posibilidades, algunas elocuentes y ensoñadoras, pero no quiero dar pie a una idea que me parece fuera de lugar y por otro lado, ninguna de ellas me parecen lo suficientemente apropiadas. Estoy haciendo una lista tratando de encontrar la palabra que yo me tatuaría si fuera ella, como si de un juego se tratase, pero cuando la encuentre, prometo no decírselo por si acaso.
Buen vuelo
CAJONCILLO DE SASTRE.>
Al contrario que otras personas, mis proposiciones de cambio y buenas intenciones empiezan en septiembre y no el 1 de enero como suele ser lo habitual. Las perspectivas para los próximos doce meses coinciden con el curso académico y no con el año natural. Suelo ser una persona de intenciones firmes así que confío en que lograré realizar bastante de ellas. Para este me he propuesto darle otro tirón al inglés, conocer en persona a algunas amistades que ya son habituales en mi vida, conocer alguna ciudad nueva, postear más a menudo, practicar algún deporte desconocido para mi y llevar a cabo alguna nueva “actividad de riesgo” que suba mis estancados niveles de adrenalina.
También me he propuesto conseguir aumentar considerablemente el “cash” de mi cartilla de ahorros, un nuevo avión ultraligero que destrocé hace ahora año y medio, una buena moto e intentar que alguien me confunda con Nacho Vidal, aunque estas últimas propuestas las pasaremos un poco por alto ante la risa que me producen. Guardaré este post como testigo silencioso para poder recordar y comparar al final del ciclo.
Ante la expectación de mucha gente y en especial mí leído amigo Titobeno, por la previsible mala coyuntura económica que se augura, he podido observar lo que a buen seguro puede ser una buena inversión: La silicona. Jamás había visto tal cantidad de mujeres operadas que se te quedan mirando con media sonrisa al comprobar, que gastarse algo así como un kilo de las antiguas pesetas, vale al menos para ver la cara de sorpresa y satisfacción de muchos hombres y de envidia de no pocas de sus acompañantes. Si esto es lo que he podido comprobar en playas de esas llamadas “familiares”, en fiestas populares y zonas rurales… no quiero ni pensar que me he perdido con no ir a Ibiza. ¿Sabe alguien de alguna empresa dedicada a la fabricación de implantes mamarios y cotizada en bolsa? Sin duda es un negocio muy en alza.
En una reunión de amigos, una amiga saco a relucir el tema del sexo. Dijo que si se hablaba poco, que si había tabú, que si no se contaban experiencias graciosas que nos hubieran sucedido o problemas con los que nos hubiéramos encontrado. Que parecía que había mucha mojigatería y que podía ser divertido contar aventuras aprovechando que todos éramos viejos amigos y lo suficientemente maduros. Un amigo contó algo gracioso que le pasó con una antigua novia y después se hizo el silencio, nadie quiso desvelar nada de su vida personal. Ayer me enteré de que mi amigo y su pareja han iniciado los trámites de separación.
Momento en el que se provoca el silencio, la atención y luego la incredulidad de los bañistas próximos, cuando alguien suelta la frase: “El sexo está sobrevalorado”. ¡Coño! Y si tu lo tienes tan minusvalorado, ¿por qué estás operada de tetas, pómulos y vas en minitanga? Que nadie me venga con la excusa de la estima propia.
No vuelvo con pena al trabajo, de echo, he necesitado desestresarme de las vacaciones en un balneario urbano hace escasos días. El enlace para quie quiera conocerlo es
http://www.thermasdegrinon.com/
Lo siento, nunca me acuerdo como era esto de los enlaces, pero merece la pena un par de veces al año visitar cosas así.
Y hablando de termas, he soñado mucho con agua. Que me bañaba, que me la bebía, que me agobiaba con una gotera imposible de solucionar, que naufragaba, que cabalgaba en una enorme ola que me llevaba donde quería como quien coge un taxi, que era incapaz de llenar la piscina portátil de mi casita en la sierra. No hablo de un par de sueños, hablo de soñar unas seis o siete veces en las tres últimas semanas. Aquí si que creo que haya algún mensaje secreto onírico escondido como le sucedió a Moisés con el faraón. ¿Algún especialista en sueños entre los lectores? Es más… ¿hay algún lector al menos?
También me he propuesto conseguir aumentar considerablemente el “cash” de mi cartilla de ahorros, un nuevo avión ultraligero que destrocé hace ahora año y medio, una buena moto e intentar que alguien me confunda con Nacho Vidal, aunque estas últimas propuestas las pasaremos un poco por alto ante la risa que me producen. Guardaré este post como testigo silencioso para poder recordar y comparar al final del ciclo.
Ante la expectación de mucha gente y en especial mí leído amigo Titobeno, por la previsible mala coyuntura económica que se augura, he podido observar lo que a buen seguro puede ser una buena inversión: La silicona. Jamás había visto tal cantidad de mujeres operadas que se te quedan mirando con media sonrisa al comprobar, que gastarse algo así como un kilo de las antiguas pesetas, vale al menos para ver la cara de sorpresa y satisfacción de muchos hombres y de envidia de no pocas de sus acompañantes. Si esto es lo que he podido comprobar en playas de esas llamadas “familiares”, en fiestas populares y zonas rurales… no quiero ni pensar que me he perdido con no ir a Ibiza. ¿Sabe alguien de alguna empresa dedicada a la fabricación de implantes mamarios y cotizada en bolsa? Sin duda es un negocio muy en alza.
En una reunión de amigos, una amiga saco a relucir el tema del sexo. Dijo que si se hablaba poco, que si había tabú, que si no se contaban experiencias graciosas que nos hubieran sucedido o problemas con los que nos hubiéramos encontrado. Que parecía que había mucha mojigatería y que podía ser divertido contar aventuras aprovechando que todos éramos viejos amigos y lo suficientemente maduros. Un amigo contó algo gracioso que le pasó con una antigua novia y después se hizo el silencio, nadie quiso desvelar nada de su vida personal. Ayer me enteré de que mi amigo y su pareja han iniciado los trámites de separación.
Momento en el que se provoca el silencio, la atención y luego la incredulidad de los bañistas próximos, cuando alguien suelta la frase: “El sexo está sobrevalorado”. ¡Coño! Y si tu lo tienes tan minusvalorado, ¿por qué estás operada de tetas, pómulos y vas en minitanga? Que nadie me venga con la excusa de la estima propia.
No vuelvo con pena al trabajo, de echo, he necesitado desestresarme de las vacaciones en un balneario urbano hace escasos días. El enlace para quie quiera conocerlo es
http://www.thermasdegrinon.com/
Lo siento, nunca me acuerdo como era esto de los enlaces, pero merece la pena un par de veces al año visitar cosas así.
Y hablando de termas, he soñado mucho con agua. Que me bañaba, que me la bebía, que me agobiaba con una gotera imposible de solucionar, que naufragaba, que cabalgaba en una enorme ola que me llevaba donde quería como quien coge un taxi, que era incapaz de llenar la piscina portátil de mi casita en la sierra. No hablo de un par de sueños, hablo de soñar unas seis o siete veces en las tres últimas semanas. Aquí si que creo que haya algún mensaje secreto onírico escondido como le sucedió a Moisés con el faraón. ¿Algún especialista en sueños entre los lectores? Es más… ¿hay algún lector al menos?