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Un hombre y un destino incierto
Acerca de
LOS CAMBIOS EN LA VIDA SON COMO ESQUIAR EN UNA PISTA NEGRA; ASUSTA LA VISION DESDE ARRIBA PERO TE LLENA DE SATISFACION CUANDO LLEGAS ABAJO...A VECES CON ALGUN MORATON.
Sindicación
 
TODO UN CABALLERO.
  Hay días en los que uno se siente como si caminase por encima de las aguas. Días en los que no puedes borrar una sonrisa tonta de tu cara. Días en los que algo te hace crecer unos centímetros mas, sentirte más persona y estar a gusto de verdad contigo mismo.

  Ayer entre en la sección de mi trabajo, durante un cambio de relevos de turno y me encontré con un compañero con el que hacia tiempo que no coincidía. Al verme sonrió, nos saludamos y dijo:

- ¡Hombre, cuanto tiempo, ayer precisamente hemos estado hablando de ti!
- Vaya, ahora entiendo que me pitasen los oídos – Contesté con otra sonrisa.
- No, si hemos estado hablando bien de ti.

  Una pequeña curiosidad empezó a picar dentro de mí y decidí sentarme frente a él a charlar un poco.

- Supongo que entonces has estado hablando con alguien de mi familia...con mi padre quizás.- Contesté a modo de broma.
- Hemos estado juntos Esther, yo y otra persona que no te voy a decir y comentaban que tienes un trato de caballero.

  Lo cierto es que así de pronto no entendí lo que quería decirme y me quedé con media sonrisa boba mirándole en silencio hasta que él matizó:

- Decían de ti que te comportas como todo un caballero, con una educación que podría definirse como exquisita, con mucha diplomacia y Esther incluso añadió que eres el numero uno.
- ¡Aaaah! Entonces está claro que no me conocéis en profundidad.

  Aquí comenzamos a reírnos y a charlar acerca del nuevo puesto de coordinador de hangar que no me han dado, a pesar de que muchos pensaban que la plaza era para mi (sinceramente tengo que decir, que yo no contaba con ella por motivos que no vienen al caso)

  Y es entonces cuando confirmas algo que ya sabes... que por encima de muchas cosas, el sentirse apreciado y valorado por tus compañeros e incluso amigos en algunos casos, da mucha más satisfacción que un ascenso laboral. Me encanta que me consideren un caballero de buena educación, aunque según en que momento, pueda comportarme como todo lo contrario. Así que, no, no he ascendido al último escalafón que me queda por ascender, me importa un pimiento, no contaba con ello y aquí tengo que acabar este post igual que lo empecé:

  Hay días en los que uno se siente como si caminase por encima de las aguas. Días en los que no puedes borrar una sonrisa tonta de tu cara. Días en los que algo te hace crecer unos centímetros mas, sentirte más persona y estar a gusto de verdad contigo mismo.

  Buen vuelo.
 
PENSAMIENTOS SUELTOS.
  Pensé que esta vez sucedería para siempre y así esta siendo. Sigo huérfano de ti. Aun no hemos evaluado los daños, no sabemos quien ganó. No sabemos quien perdió. No sabemos como quedaste tú ni como quedé yo.

  El recuerdo de secretos compartidos, tórridas intenciones y momentos inconfesables hacen arder algo dentro de mí. Una llama que me sigue quemando.

  Te recuerdo: ojos de gata, cómplice de mis pensamientos, amor furtivo, situaciones extrañas, sensaciones de ganar un premio con cada encuentro.



  Que grande es el cajón donde guardamos todo nuestro amor y que pocas son las ocasiones que tenemos de abrirlo y sacar una muestra de él.

  El juego de la seducción y de la provocación no parecen seguir vivos en tu corazón. El miedo mojó las alas de mi ángel mimoso y ya no puede volar ni soñar. ¿Qué es lo que te da tanto miedo? Te dije que te agarraras a mí, que así no te caerías. Yo volaré por ti mientras tú decidas no soltar mi mano.

  Te lo dije: No te quiero por como eres, sino por como soy yo cuando estás junto a mí.

  No sé si el juego acabó, o si alguien moverá ficha.

  Recuerda siempre: Cuando un sueño se cumple…siempre hay un ángel que esboza una sonrisa. No dejes de sonreir...yo lo hago cada mañana al depertar para ti, anque tu no puedas verlo.

  Buen vuelo.

 
VOLVIENDO A SEMBRAR.
  Perdonen vuesas mercedes que haya dejado el enlace como un campo baldío, pero a veces es necesario darle un tiempo de descanso en barbecho para volver a plantar y obtener buenas cosechas.

  No son pocos los sucesos que están sucediendo en mi vida últimamente de toda índole, y quizás ese sea uno de los problemas, el saber por donde empezar.

  Cuantas veces nos preguntamos si no habría sido mejor escoger otra profesión distinta a la que ejercitamos. Yo personalmente, creo que una de las que me hubiese gustado ejercitar en este mundo, entre varias, es la psicólogo. Por supuesto también me hubiese gustado practicar la misma que realiza Nacho Vidal, pero de esto seguramente hablemos en otros post.

  Si, lo reconozco, soy algo curioso con las vidas de los demás; cotilla que llaman cuando la curiosidad es practicada sin el consentimiento necesario.

  No tengo ningún pudor en reconocer mi curiosidad innata, puesto que yo soy el primero en advertir a los demás, de que tampoco tengo inconveniente en desnudar algunos capítulos de mi vida para quien necesite alimentar su intriga. Es una terapia estupenda, tú cuentas episodios para poder oír a cambio los de los demás.

  Dicen que este afán por hurgar en las intimidades ajenas se remonta a tiempos prehistóricos en los que la tribu se reunía alrededor del fuego para contar historias, fueran reales o inventadas y que con el venir de los tiempos, este acto social ha evolucionado hacia las salas de cine.

  El motivo más profundo del por qué de esto lo desconozco, pero si siento en mis propias carnes que alivia sacar lo que llevamos dentro, dejar que los demás nos den su punto de vista, que se metan en nuestra piel, desvestirnos de las ropas que tapan lo que hay debajo de cada persona, nos enriquece saber de los problemas de los demás para comparar con nuestras vidas y en ocasiones para tener una posible directriz a seguir en caso de encontrarnos en situaciones similares. Es decir, que esta curiosidad cotilla forma parte del aprendizaje de lo que es la vida en si misma.

  Ese es el motivo por el que triunfan los “blogs” en general, la gente se desnuda en ellos y nos gusta apoyar nuestros brazos y asomarnos a mirar. Das tu opinión si te parece y a veces, tiene a bien dártela a ti sobre lo que expones.

  Siempre me he preguntado si los psicólogos necesitan a veces de psicólogos para ellos mismos, o de si por el contrario, se sirven a si mismos como terapeutas. Y en el caso de necesitar a otro colega para hablar de sus problemas, me gustaría saber si eligen a alguien cercano de su confianza o si por el contrario prefieren a otro más lejano, menos amigo, para poder confesar sus miedos, dudas, complejos y otros problemas sin pudor. ¿Algún lector del gremio cerca en estos momentos?

  En definitiva, seguiré curioseando entre las páginas personales de los demás, opinando a veces y a cambio, satisfaceré el hambre que los demás puedan tener en algún momento sobre mí.

  Buen vuelo.