En estos días
Hace mucho que no me meto por aquí. Desde las vacaciones han pasado cosas como que a mi jefa nueva se le metió entre pecho y espalda que me tenía que sacar de la oficina, y me sacó (entre pecho y espalda porque poco más y me saca a mordiscos); he trabajado unos días con dos personajes "celebres" del mundillo feminista ecuatoriano y acabé casi casi mandándolas al carajo; me (nos) hemos vuelto a Madrid: he pintado la habitación de gris y blanco, hemos tirado cosas que no íbamos a usar jamás. A mi madre le han operado de un cáncer de mama y ahora nos reimos porque tiene una teta que es como restform, o sea, el colchón ese que se infla solo, porque es quitarse las vendas y todo vuelve a su lugar... por suerte.
En este tiempo (que ya son unos meses), me he reencontrado con amigas viéndolas o sin verlas, recordando historietas apuntadas en las esquinas de los apuntes de las dos carreras que un día estudié y que tiré el otro día en el punto verde de reciclaje. ¡¡¡Todo mi conocimiento a la basura!!!
En estos días echo de menos, mucho de menos, a gente que en el cotidiano quiteño me parecía que siempre estarían allí, y allí están, pero yo no. Se supone que un breve lapso de tiempo este blog contará los Pensamientos y Aventuras de una expatriada ¡¡en Paraguay!! Y nada, ese es mi nuevo destino. De momento, y hasta mediados de mayo, sigo en Madrid, con todas estas cosas en mi mochila.
En estos días, como canta Silvio, no sale el sol, sino tu rostro...
En este tiempo (que ya son unos meses), me he reencontrado con amigas viéndolas o sin verlas, recordando historietas apuntadas en las esquinas de los apuntes de las dos carreras que un día estudié y que tiré el otro día en el punto verde de reciclaje. ¡¡¡Todo mi conocimiento a la basura!!!
En estos días echo de menos, mucho de menos, a gente que en el cotidiano quiteño me parecía que siempre estarían allí, y allí están, pero yo no. Se supone que un breve lapso de tiempo este blog contará los Pensamientos y Aventuras de una expatriada ¡¡en Paraguay!! Y nada, ese es mi nuevo destino. De momento, y hasta mediados de mayo, sigo en Madrid, con todas estas cosas en mi mochila.
En estos días, como canta Silvio, no sale el sol, sino tu rostro...





