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Una más en el mundo...
Pensamientos y aventuras de una expatriada en Quito, ahora en Paraguay...
Acerca de
"...arrecia el arraigo y yo sin paraguas" (Peio)

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La hora en Asunción



Sindicación
 
¿y la fresa?
Mujer joven, 1,56 (más o menos), en estado semicatatónico - laboral busca receta de mermelada con jengibre: sí, cuando me estreso o me agobio me da por cocinar, por mucho que a algunos/as les parezca que pudiera estar en las antípodas de mis capacidades o intereses (debe ser que por la pinta parece que ni un huevo frito...). Eso sí, cocinillas pero al menos exótica. ¿Qué es eso de hacer cositas de siempre?: a la piscina y con una bandeja de jengibre, que quiero hacer mermelada pero las recetas que encuentro no me llenan pero nada...

¿Dónde quedó la fresa para estas ocasiones? ¿Nadie tiene na sugerencia desestresante que aportar?
 
males incansables
Ultimamente mi humor esta ligado tanto al tiempo que hace en Quito... No es que cuando llueva, llore, o cuando haga sol, ría: eso sería muy simple. El tiempo de Quito, incansable en su cambio, es como yo, que a ratos me apetece seguir aquí y a ratos irme mañana mismo. No me gustan las movidas diplomáticas, ni los jueguitos con puñaladas por la espalda ni sólo trabajar para ir a dormir y luego levantarte para ir a trabajar...

Y encima me tengo que poner a estudiar para un examen... ¡¡¡Buaaaahhhhh!!!
 
imposibles
El tiempo es inversamente proporcional, en mi porción de vida, a la cantidad de cosas que se supone que tengo que hacer: lo laboral traspasa mi tiempo no laboral, permea todo y angustia las cosas por las que se supone que vives. Pasear por la calle, comer algo muy rico, mirar las nubes, sacar la cabeza por la ventana, estar con quien quieres y dejar pasar el tiempo disfrutando de hacer nada... Todo se está volviendo imposible.

¡¡Vaya mierda!!


 
entre la cirrosis
Peleas por un espacio más grande para poner el logo más grande, peleas por un espacio, sin más, porque ahora resulta que quienes conforman la oficina no somos los (en este caso las) españoles que venimos de cooperantes sino que son los ecuatorianos que están apoltronados en un puesto de la gran caña, en el que nuestro administrativo cobra tanto como un asesor de un ministro...

Me he pasado la semana currando en proyectos, diseñando y montando un stand, poniendo sonrisas y con mosqueos monumentales. Aquí dicen que a la gente que vive "con iras" se le estropea el hígado. A mí que me lo expliquen, y que dejen de tocar las narices para que no muera de cirrosis laboral...

**Al menos he acabado mi curso de lámparas: sólo me queda ponerle los cables, y a lucir palmito...