Y dijo hágase el fin, y las vacaciones terminaron.
Pues sí pequeños angelitos, bestias pardas que andáis por aquí, yo, la bella persona que escribe este blog estaba disfrutando de unas merecidas vacaciones cuando el calendario vil mensajero de mi jefe las ha dado fin... ains que pena.
Pues sí me he ido a la playa y me he puesto negra, aunque oooh que mala suerte, no podréis verlo porque me he pelado. Mada dice que no va a colar, vale sigo igual de blanca que siempre.
Pero lo que sí es que me he puesto to fibrosa y musculosa, porque he salido todos los días a correr he hecho mis abdominales y toda mi tabla de ejercicios... vale sólo lo hice dos días mientras me cebaba a tapitas, cervecitas, helados... que pa una vez que no tengo que servir yo, había que aprovechar. Pues eso que mis carnes morenas digooo blancas fantasmagóricas siguen blandas y tiernas.
¿Qué he hecho entonces durante mis vacaciones? Sí lo que estáis pensando... justo... no eso no... de eso sí, pero no me refería a eso guarros... ¡sí!. He desarrollado una teoría por la que se explica el funcionamiento de los agujeros negros, a partir de una simple pero universal realidad, la relación entre las señoras gordas y los bañadores de leopardo. Es tan sencillo como: a mayor volumen mayor tela de leopardo (bueno hay casos peores en los que a mayor volumen menos tela, pero tampoco quiero torturaros con esas imágenes), sigo: (+volumen)x(+tela)= (-sentido del ridículo). Ahora le metéis unas cuantas ecuaciones y funciones de esas que nadie entiende y tachán aquí tenéis una bonita teoría científiquisima, vamos vamos, ¡tiembla Hawkings!.
En mi vuelta a Madrid, oh maravilloso reino de los mocos secos y los felinos de pequeño tamaño, me he encontrado con un pequeño paraíso, ¡mis padres se han ido!. Como el año pasado os invito a la fiesta de inauguración del verano 2006, yo pongo la casa, vosotros el alcohol.
Besitos niños.
Pues sí me he ido a la playa y me he puesto negra, aunque oooh que mala suerte, no podréis verlo porque me he pelado. Mada dice que no va a colar, vale sigo igual de blanca que siempre.
Pero lo que sí es que me he puesto to fibrosa y musculosa, porque he salido todos los días a correr he hecho mis abdominales y toda mi tabla de ejercicios... vale sólo lo hice dos días mientras me cebaba a tapitas, cervecitas, helados... que pa una vez que no tengo que servir yo, había que aprovechar. Pues eso que mis carnes morenas digooo blancas fantasmagóricas siguen blandas y tiernas.
¿Qué he hecho entonces durante mis vacaciones? Sí lo que estáis pensando... justo... no eso no... de eso sí, pero no me refería a eso guarros... ¡sí!. He desarrollado una teoría por la que se explica el funcionamiento de los agujeros negros, a partir de una simple pero universal realidad, la relación entre las señoras gordas y los bañadores de leopardo. Es tan sencillo como: a mayor volumen mayor tela de leopardo (bueno hay casos peores en los que a mayor volumen menos tela, pero tampoco quiero torturaros con esas imágenes), sigo: (+volumen)x(+tela)= (-sentido del ridículo). Ahora le metéis unas cuantas ecuaciones y funciones de esas que nadie entiende y tachán aquí tenéis una bonita teoría científiquisima, vamos vamos, ¡tiembla Hawkings!.
En mi vuelta a Madrid, oh maravilloso reino de los mocos secos y los felinos de pequeño tamaño, me he encontrado con un pequeño paraíso, ¡mis padres se han ido!. Como el año pasado os invito a la fiesta de inauguración del verano 2006, yo pongo la casa, vosotros el alcohol.
Besitos niños.
Post post-orgullo.
Hola amiguitos, resulta que hice un bonito post animando a ir al Orgullo, pero debe ser que a ya.com le ha invadido un virus en plan Losantos, y ya se sabe.
Así que aquí va mi crónica del Orgullo: mucho calor, muchas carrozas, mucha gente, al año que viene me voy a una fiesta privada.
Vale ya sé que como crónica es una mierda.
Me fui con Mada&company, pillamos un buen sitio, y ale nos apalancamos pa ver pasar todas las carrozas. En esas estaba yo bailando al ritmo de alguna música demoniaca a la par que hacia publicidad de mi maravilloso culo entre el grupo que me acompañaba, cuando apareció frente a mi.
Ahí estaba, al otro lado de la calle, peor tratada por los años de lo que yo esperaba ¡mi amor de adolescencia!.
Sí aquella que gritaba en mitad del parque que era lesbiana y que Bruce Willys estaba muerto (sí nos jodió el Sexto Sentido a todo un barrio). La misma que se me echó encima de coña, que yo hice que me había molestado, pero en realidad me encantó. Sí la misma que en un autobús abarrotado de gente de mi barrio, le dijo a mi hermana (era amiga suya) que se apostaba lo que fuera a que yo era lesbiana. Cómo la odié aquel día.
Ains, tuve delante ni más ni menos que a la bollera mayor del reino. Pero con todo lo que soy yo, no me atreví a cruzar la calle para saludarla. Me quedé así como atontada hasta que finalmente dejé de verla...snif.
Así que por si acaso me estás leyendo:
"Cristina (nombre falso por supuesto) deja de raparte el pelo, no te queda. Déjate el pelito un poco más largo y vuelve a teñirte las puntas de rubio que estabas muy mona. Si nos volvemos a ver porfa salúdame tú que yo no me atrevo, tengo miedo de que no te acuerdes de mi. Y si tienes tiempo vente al restaurante a verme, que tengo ganas de una conversación contigo"
Siguiendo con la crónica, cuando empezaron a dolerme los pies de estar parada, me teletransporté a Plaza de España. Ja, ojalá, no bonitos soy maravillosa pero no llego a tanto, me fui por la Gran Vía, apretujada como todo el mundo, y no me dio tiempo a llegar al manifiesto. A Chavela me la perdí. Pero vi a la Terremoto de Alcorcón, con sus bailarinas, tan femeninas ellas, hábiles, finas y graciles cuales cisnes. Que me reí mucho.
Para recuperar fuerzas antes de ir a Chueca, nos fuimos a los chinos (tienda de alimentación), compramos patateo y nos tiramos en el cesped de Plaza de España. No penséis "que semos cutres y probes", no no, eso es lo más de lo más, vamos chic total. No digo más que allí estaba Candela Peña haciendo lo mismo que nosotras, que lo de ir a restaurantes después de una manifestación no se lleva...si es que no os enteráis. Este bonito momento de relax vió su fin de forma brusca y accidentada cuando los potentísimos aspersores de Plaza de España empezaron a funcionar. Y volviendo a Candela Peña, chicos da igual los Goyas que tenga una, mojarte te mojas igual, sí sí, ella fue de las primeras en coger sus bártulos y salir corriendo, al más puro estilo novia a la fuga.
Después de este "refrigerio" (juas, juas, que chispa tengo), nos encaminamos a Chueca, y digo nos encaminamos porque nunca llegamos. Mucha gente, al final acabamos en la Plaza del Rey (una plaza pequeñita, pa los que no conozcais Madrid) en la que también había gente pero al menos allí se podía caminar. Finalmente a eso de las cinco o las cuatro me fui a casa de Mada a no dormir... bueno eso ya no es crónica del Orgullo ¡so cotillas!.
Bueno niños, os dejo que tengo cositas que hacer, espero que los que fuisteis os lo pasaseis tan bien como yo, y los que no ¡mal, muy mal!, pero tenéis oportunidad para redimiros, al año que viene se organiza el Europride aquí en Madrid, no faltéis.
Besitos.
Así que aquí va mi crónica del Orgullo: mucho calor, muchas carrozas, mucha gente, al año que viene me voy a una fiesta privada.
Vale ya sé que como crónica es una mierda.
Me fui con Mada&company, pillamos un buen sitio, y ale nos apalancamos pa ver pasar todas las carrozas. En esas estaba yo bailando al ritmo de alguna música demoniaca a la par que hacia publicidad de mi maravilloso culo entre el grupo que me acompañaba, cuando apareció frente a mi.
Ahí estaba, al otro lado de la calle, peor tratada por los años de lo que yo esperaba ¡mi amor de adolescencia!.
Sí aquella que gritaba en mitad del parque que era lesbiana y que Bruce Willys estaba muerto (sí nos jodió el Sexto Sentido a todo un barrio). La misma que se me echó encima de coña, que yo hice que me había molestado, pero en realidad me encantó. Sí la misma que en un autobús abarrotado de gente de mi barrio, le dijo a mi hermana (era amiga suya) que se apostaba lo que fuera a que yo era lesbiana. Cómo la odié aquel día.
Ains, tuve delante ni más ni menos que a la bollera mayor del reino. Pero con todo lo que soy yo, no me atreví a cruzar la calle para saludarla. Me quedé así como atontada hasta que finalmente dejé de verla...snif.
Así que por si acaso me estás leyendo:
"Cristina (nombre falso por supuesto) deja de raparte el pelo, no te queda. Déjate el pelito un poco más largo y vuelve a teñirte las puntas de rubio que estabas muy mona. Si nos volvemos a ver porfa salúdame tú que yo no me atrevo, tengo miedo de que no te acuerdes de mi. Y si tienes tiempo vente al restaurante a verme, que tengo ganas de una conversación contigo"
Siguiendo con la crónica, cuando empezaron a dolerme los pies de estar parada, me teletransporté a Plaza de España. Ja, ojalá, no bonitos soy maravillosa pero no llego a tanto, me fui por la Gran Vía, apretujada como todo el mundo, y no me dio tiempo a llegar al manifiesto. A Chavela me la perdí. Pero vi a la Terremoto de Alcorcón, con sus bailarinas, tan femeninas ellas, hábiles, finas y graciles cuales cisnes. Que me reí mucho.
Para recuperar fuerzas antes de ir a Chueca, nos fuimos a los chinos (tienda de alimentación), compramos patateo y nos tiramos en el cesped de Plaza de España. No penséis "que semos cutres y probes", no no, eso es lo más de lo más, vamos chic total. No digo más que allí estaba Candela Peña haciendo lo mismo que nosotras, que lo de ir a restaurantes después de una manifestación no se lleva...si es que no os enteráis. Este bonito momento de relax vió su fin de forma brusca y accidentada cuando los potentísimos aspersores de Plaza de España empezaron a funcionar. Y volviendo a Candela Peña, chicos da igual los Goyas que tenga una, mojarte te mojas igual, sí sí, ella fue de las primeras en coger sus bártulos y salir corriendo, al más puro estilo novia a la fuga.
Después de este "refrigerio" (juas, juas, que chispa tengo), nos encaminamos a Chueca, y digo nos encaminamos porque nunca llegamos. Mucha gente, al final acabamos en la Plaza del Rey (una plaza pequeñita, pa los que no conozcais Madrid) en la que también había gente pero al menos allí se podía caminar. Finalmente a eso de las cinco o las cuatro me fui a casa de Mada a no dormir... bueno eso ya no es crónica del Orgullo ¡so cotillas!.
Bueno niños, os dejo que tengo cositas que hacer, espero que los que fuisteis os lo pasaseis tan bien como yo, y los que no ¡mal, muy mal!, pero tenéis oportunidad para redimiros, al año que viene se organiza el Europride aquí en Madrid, no faltéis.
Besitos.