Mi ordenador ha muerto, oremos por él.
Bueno niños, aquí estoy. Cuando prometí que en tres días veríais algo nuevo no podía predecir yo que mi ordenador, harto de la vida perra que lleva, decidiese abandonarme llevándose consigo los trabajos de toda una carrera, snif. Mantengo la esperanza de encontrarlos en el rincón del vago, que una es muy maja y lo cuelga todo ahí.
Hecha ésta introducción a modo de disculpa, y para daros un poco de penita, paso a relataros, de esa forma jocosa, ácida y mordaz que me caracteriza, algún tema de actualidad (osea yo)
Pues sí amiguitos y amiguitas, tengo trabajo, he dejado de ser la camarera en paro, para ser la camarera a secas o más conocida como "Oye perdona ¿me puedes traer un poco de sacarina?". Sip, me he corrompido. He dejado de ser parásito, ¡qué asco!.
He vuelto a formar parte de ese sector de la sociedad que opina que la gente que va a cenar un domingo a un restaurante son cabrones que no tienen casa. He vuelto a zampar tarta a escondidas (quien dice tarta dice helados, siropes, patateo y un largo etcétera, regado con rica coca-cola del país).
He vuelto a reirme de esa gente que después de ponerse ciegos de tarta te piden sacarina para el café.
- ¿Nos puedes traer un café descafeinado con la leche templada para ella?, y para mi...- se lo piensa - un té rojo, que adelgaza ¿no?.- tú con la mejor de tus sonrisas piensas:
- Si bonito adelgaza, pero no hace milagros. Además hace media hora que te quedaste solo en el restaurante, tienes a cinco camareros mirándote con cara de asesinos psicópatas, no lo dudes te voy a echar manteca de cerdo en la infusión. - pero en vez de eso dices:
- ¡Claro!, además sienta de maravilla.
Bueno niños os voy a ir dejando que estoy en los ordenadores de la uni, y se me agota el tiempo.
Besitos a todos.
Hecha ésta introducción a modo de disculpa, y para daros un poco de penita, paso a relataros, de esa forma jocosa, ácida y mordaz que me caracteriza, algún tema de actualidad (osea yo)
Pues sí amiguitos y amiguitas, tengo trabajo, he dejado de ser la camarera en paro, para ser la camarera a secas o más conocida como "Oye perdona ¿me puedes traer un poco de sacarina?". Sip, me he corrompido. He dejado de ser parásito, ¡qué asco!.
He vuelto a formar parte de ese sector de la sociedad que opina que la gente que va a cenar un domingo a un restaurante son cabrones que no tienen casa. He vuelto a zampar tarta a escondidas (quien dice tarta dice helados, siropes, patateo y un largo etcétera, regado con rica coca-cola del país).
He vuelto a reirme de esa gente que después de ponerse ciegos de tarta te piden sacarina para el café.
- ¿Nos puedes traer un café descafeinado con la leche templada para ella?, y para mi...- se lo piensa - un té rojo, que adelgaza ¿no?.- tú con la mejor de tus sonrisas piensas:
- Si bonito adelgaza, pero no hace milagros. Además hace media hora que te quedaste solo en el restaurante, tienes a cinco camareros mirándote con cara de asesinos psicópatas, no lo dudes te voy a echar manteca de cerdo en la infusión. - pero en vez de eso dices:
- ¡Claro!, además sienta de maravilla.
Bueno niños os voy a ir dejando que estoy en los ordenadores de la uni, y se me agota el tiempo.
Besitos a todos.