No estoy, no soy.
Le había prometido a Mada que el próximo post se lo dedicaría a ella (que le dedicase un post entero a la cartera la está matando). Pero me he dado cuenta que no sé que poner. Me explico, no es que no se me ocurra nada sobre Mada, que se me ocurren un montón de cosas.
De hecho pensaba haberos hablado de ella así en profundidad, más que nada porque nunca os la he presentado de manera formal, apareció un día sin más. Pensaba describirla y contaros porque me enamoré de ella.
Pero luego he pensado que bastantes lagartas hay ya en su vida como para ponerme yo ahora a hacerle publicidad. Y además como ella se ha negado a hacerse ese tatuaje tan mono de "Propiedad de la Camarera" pues más razones todavía.
Otra de las razones que me han llevado a no dedicarle el post, es que estoy plof. Lo cual tiene su explicación en que casi no he hablado con ella, y resulta que me hace falta. Soy más ñoña.
Me duele la espalda, y sobre los riñones parece que me ha pasado un camión. Tengo la regla y no tengo chocolate.
He ido al médico, porque me han salido unos granitos que se me están extendiendo por todo el cuerpo. Sí, soy la pupas.
Ahora tengo una emulsión deseosa de extenderse por mis pobres granitos. Hasta hoy no sabía qué era una emulsión.
Para más inri el día es gris, y me he pasado dos horas arreglando el desaguisado que mi padre había montado en el ordenador. Y mientras tanto yo mirando el móvil, esperando a que Mada me llamase. Hasta que he recordado que hoy no me podía llamar. ¡Qué asco de día!.
He llamado al de alemán, para fijar la hora de una clase. Porque le he llamado al trabajo, que sino juraría que le he despertado:
- ...
- Hola Karl, soy la camarera.
- Ah hola.
- Era para ver si mañana podía ir a clase.
- Estás muy lejos.
- ...
Karl me echa de menos y yo echo de menos a Mada, que injusto y cruel es el mundo.
Pues eso que hoy no hablo de Mada porque no tengo el ánimo que una debería tener cuando una habla de la niña que la vuelve loca.
Esto es simplemente para que sepáis que sigo viva, aunque si Mada sigue sin llamar...
Un beso.
De hecho pensaba haberos hablado de ella así en profundidad, más que nada porque nunca os la he presentado de manera formal, apareció un día sin más. Pensaba describirla y contaros porque me enamoré de ella.
Pero luego he pensado que bastantes lagartas hay ya en su vida como para ponerme yo ahora a hacerle publicidad. Y además como ella se ha negado a hacerse ese tatuaje tan mono de "Propiedad de la Camarera" pues más razones todavía.
Otra de las razones que me han llevado a no dedicarle el post, es que estoy plof. Lo cual tiene su explicación en que casi no he hablado con ella, y resulta que me hace falta. Soy más ñoña.
Me duele la espalda, y sobre los riñones parece que me ha pasado un camión. Tengo la regla y no tengo chocolate.
He ido al médico, porque me han salido unos granitos que se me están extendiendo por todo el cuerpo. Sí, soy la pupas.
Ahora tengo una emulsión deseosa de extenderse por mis pobres granitos. Hasta hoy no sabía qué era una emulsión.
Para más inri el día es gris, y me he pasado dos horas arreglando el desaguisado que mi padre había montado en el ordenador. Y mientras tanto yo mirando el móvil, esperando a que Mada me llamase. Hasta que he recordado que hoy no me podía llamar. ¡Qué asco de día!.
He llamado al de alemán, para fijar la hora de una clase. Porque le he llamado al trabajo, que sino juraría que le he despertado:
- ...
- Hola Karl, soy la camarera.
- Ah hola.
- Era para ver si mañana podía ir a clase.
- Estás muy lejos.
- ...
Karl me echa de menos y yo echo de menos a Mada, que injusto y cruel es el mundo.
Pues eso que hoy no hablo de Mada porque no tengo el ánimo que una debería tener cuando una habla de la niña que la vuelve loca.
Esto es simplemente para que sepáis que sigo viva, aunque si Mada sigue sin llamar...
Un beso.
Gracias señora cartera.
Tengo un juego tonto. Consiste en chinchar a Mada inventándome amantes. Así cuando hablamos por teléfono y la tengo que dejar por cualquier motivo, yo le digo que me voy a ver a la panadera. Cuando me llama y no lo cojo, después, le cuento que la cartera había venido a traer un certificado y que ya de paso la he certificado yo a ella. Mi juego, además de ser tonto, no es eficaz. A Mada le resbala todo lo que yo diga al respecto. Así que cuando yo digo estas cosas ella se queda callada esperando que yo lo deje, por lo general éste sistema no funciona para nada. Yo sigo hablando. Y como ella no quiere jugar juego yo por las dos. La he inventado un par de amantes. Son dos blogueras con las que habla con cierta frecuencia. Pero tampoco tiene mucho sentido porque una vive en Cataluña y la otra en Valencia así que el juego se me acaba pronto.
Pero bueno yo no me rindo. Así que este post va dedicado a tí, cartera mía. Y es que ayer vino mi Querida Cartera (QC), me la han cambiado, antes era otra a la que llamaremos Antigua Querida Cartera (AQC).
Me traía un burofax, malas noticias. Y además yo estaba en chandal haciendo ejercicio, vamos sudadita y asquerosa. QC se niega a entrar a casa, aunque AQC tampoco lo hacía. Así que me obligan a salir a la calle. Doble humillación. Por suerte en mi calle no hay nadie a las 11-12 de la mañana.
QC es jovencita, monilla me atrevería a decir. AQC era algo más mayor, pero me miraba con más morbo. Yo es que suelo estar en las situaciones mas variopintas cuando llega la cartera, una vez tuve que salir en toalla y todo. Como me miró AQC ese día.
Bueno sigo que me desvío del tema. Resulta que QC nunca me había visto con esas pintas (además del chandal llevo algún tipo de pañuelo o braga tapándome la cabeza). AQC la primera vez que me vio le costó contener la risa.
Pero no, QC no se reía. No me reconoció. Cuando me vio se puso a mirar por encima a ver si detrás veía a alguien. Me preguntó si no estaba mi hermana (el burofax era para ella). Le dije que no. Me volvió a mirar a mi y...
|-------------------------INCISO-------------------------|
Soy una persona joven, tengo 22 añitos. Y por lo general me echan menos. Pero tengo una hermana. Me saca 4 años, y cuando vamos juntas todo el mundo piensa que ella es la pequeña. Pero vamos, en el momento me cabrea pero luego se me pasa. Pero lo del otro día ya fue excesivo. Los niños de 5 a 10 años cuando me piden la hora por la calle me llaman de usted, lo entiendo. Pero el otro día en la universidad una chica me preguntó por una clase y me trató de usted. Casi lloro. Y luego para arreglarlo vino alguien y me dijo "habrá pensado que eras una profesora". Ahí sí lloré.
|---------------------FIN DEL INCISO---------------------|
...volvió a mirar a mi y me dijo "pero, pero ¿tú cuantos años tienes?". Que subida de moral, la mujer no sé creía ni que fuera mayor de edad. Gracias, gracias. Señora cartera. Me ha salvado una vejez prematura.
No supe reaccionar a tiempo. Pero la próxima vez que vengas te recompensaré.
Es un post muy corto, lo sé, pero estoy esperando a que Mada reaccione y juegue conmigo, haga que está celosa, y me suba la moral que la tengo muy bajita.
Un beso a todos (menos a Mada).
Pero bueno yo no me rindo. Así que este post va dedicado a tí, cartera mía. Y es que ayer vino mi Querida Cartera (QC), me la han cambiado, antes era otra a la que llamaremos Antigua Querida Cartera (AQC).
Me traía un burofax, malas noticias. Y además yo estaba en chandal haciendo ejercicio, vamos sudadita y asquerosa. QC se niega a entrar a casa, aunque AQC tampoco lo hacía. Así que me obligan a salir a la calle. Doble humillación. Por suerte en mi calle no hay nadie a las 11-12 de la mañana.
QC es jovencita, monilla me atrevería a decir. AQC era algo más mayor, pero me miraba con más morbo. Yo es que suelo estar en las situaciones mas variopintas cuando llega la cartera, una vez tuve que salir en toalla y todo. Como me miró AQC ese día.
Bueno sigo que me desvío del tema. Resulta que QC nunca me había visto con esas pintas (además del chandal llevo algún tipo de pañuelo o braga tapándome la cabeza). AQC la primera vez que me vio le costó contener la risa.
Pero no, QC no se reía. No me reconoció. Cuando me vio se puso a mirar por encima a ver si detrás veía a alguien. Me preguntó si no estaba mi hermana (el burofax era para ella). Le dije que no. Me volvió a mirar a mi y...
|-------------------------INCISO-------------------------|
Soy una persona joven, tengo 22 añitos. Y por lo general me echan menos. Pero tengo una hermana. Me saca 4 años, y cuando vamos juntas todo el mundo piensa que ella es la pequeña. Pero vamos, en el momento me cabrea pero luego se me pasa. Pero lo del otro día ya fue excesivo. Los niños de 5 a 10 años cuando me piden la hora por la calle me llaman de usted, lo entiendo. Pero el otro día en la universidad una chica me preguntó por una clase y me trató de usted. Casi lloro. Y luego para arreglarlo vino alguien y me dijo "habrá pensado que eras una profesora". Ahí sí lloré.
|---------------------FIN DEL INCISO---------------------|
...volvió a mirar a mi y me dijo "pero, pero ¿tú cuantos años tienes?". Que subida de moral, la mujer no sé creía ni que fuera mayor de edad. Gracias, gracias. Señora cartera. Me ha salvado una vejez prematura.
No supe reaccionar a tiempo. Pero la próxima vez que vengas te recompensaré.
Es un post muy corto, lo sé, pero estoy esperando a que Mada reaccione y juegue conmigo, haga que está celosa, y me suba la moral que la tengo muy bajita.
Un beso a todos (menos a Mada).
Frío.
Yo soy amante del verano, me encanta el verano, es una especie de residuo que conservo de mi infancia. Según llegan el calor y las mangas cortas me siento más feliz. Las tardes me parece que huelen a vacaciones. En definitiva, que aunque esté trabajando como una mula o estudiando, en verano siempre tengo la sensación de estar ociosa. Supongo que es nostalgia de cuando no ligármela en el escondite era todo mi objetivo.
Pero ha llegado el frío, ya no se puede salir sin abrigo (aunque hoy he visto un par de valientes que iban en manga corta). Como cada año con el frío voy redescubriendo cosas que tenía olvidadas, esos pequeños placeres que te hacen más llevadero el camino hacia el siguiente verano.
De forma que a pesar del frío y de seguir siendo un parásito para la comunidad he encontrado mis pequeñas alegrías. Y cómo soy una tía maravillosa, he reunido todo en una pequeña guía que voy a compartir con vosotros.
GUÍA BREVE PARA SOPORTAR EL INVIERNO Y/O EPOCA DE FRÍOS POLARES
Cuando el simpaticón del tiempo dice eso de "se acerca una masa de aire frío siberiano..."
En primer lugar tú te acojonas. Normal.
En segundo lugar con todo tu dolor guardas la ropa de verano y sacas la de invierno. También normal
En tercer lugar pides un crédito para pagar la factura de la calefacción. Una putada.
Y por último y sólo en algunos casos lloras. No digáis que eso sólo me pasa a mi.
Pues aquí tenéis una serie de pensamientos y pequeñas técnicas para llevar mejor estos duros momentos.
1º Miedo: la naturaleza es sabia y tú estás perfectamente preparado para afrontarlo. Piensa ¿qué fue lo que este verano te impidió ligarte a ese/a macizorro/a? En efecto ya te puedes sentir dichoso de haber mantenido la capa de grasa que rodea tu cuerpo.
Acuérdate de todos tus atracones de chocolate cada vez que te baja la regla. Son esos atracones los que te impidieron lucir tipito en la piscina, sí. Pero son los mismos que te proporcionan esa ración extra de calor para superar los fríos polares.
2º Ropa de invierno: no tiene porque ser un momento traumático, hay momentos muy felices. Y ese momento tan genial cuando llegas tarde a clase/trabajo abres el armario de los abrigos (cerrado desde hace meses) coges el primero que pillas y al meter las manos en los bolsillos...¡un euro! Eso hace una ilusión bárbara, da igual lo riquillo que sea uno, estoy convencida de que hasta Botín le hace ilusión encontrarse 50 céntimos en un bolsillo.
3º Factura de la calefacción: si tu factura es muy elevada existen distintas alternativas:
4º Lloros: hoy hace frío ¿y qué?. Piensa que cada vez queda menos para que llegue de nuevo el verano. Pero mientras tanto te queda un año en el que si no quieres no tienes porque depilarte.
Bueno espero que os sea de utilidad, ésta es la versión abreviada, hay una más larga en la que explico cómo evitar pasar frío mientras esperas el autobús... pero esa me la guardo para mí que bastante generosa he sido ya.
Un beso friolero.
Pero ha llegado el frío, ya no se puede salir sin abrigo (aunque hoy he visto un par de valientes que iban en manga corta). Como cada año con el frío voy redescubriendo cosas que tenía olvidadas, esos pequeños placeres que te hacen más llevadero el camino hacia el siguiente verano.
De forma que a pesar del frío y de seguir siendo un parásito para la comunidad he encontrado mis pequeñas alegrías. Y cómo soy una tía maravillosa, he reunido todo en una pequeña guía que voy a compartir con vosotros.
GUÍA BREVE PARA SOPORTAR EL INVIERNO Y/O EPOCA DE FRÍOS POLARES
Cuando el simpaticón del tiempo dice eso de "se acerca una masa de aire frío siberiano..."
En primer lugar tú te acojonas. Normal.
En segundo lugar con todo tu dolor guardas la ropa de verano y sacas la de invierno. También normal
En tercer lugar pides un crédito para pagar la factura de la calefacción. Una putada.
Y por último y sólo en algunos casos lloras. No digáis que eso sólo me pasa a mi.
Pues aquí tenéis una serie de pensamientos y pequeñas técnicas para llevar mejor estos duros momentos.
1º Miedo: la naturaleza es sabia y tú estás perfectamente preparado para afrontarlo. Piensa ¿qué fue lo que este verano te impidió ligarte a ese/a macizorro/a? En efecto ya te puedes sentir dichoso de haber mantenido la capa de grasa que rodea tu cuerpo.
Acuérdate de todos tus atracones de chocolate cada vez que te baja la regla. Son esos atracones los que te impidieron lucir tipito en la piscina, sí. Pero son los mismos que te proporcionan esa ración extra de calor para superar los fríos polares.
2º Ropa de invierno: no tiene porque ser un momento traumático, hay momentos muy felices. Y ese momento tan genial cuando llegas tarde a clase/trabajo abres el armario de los abrigos (cerrado desde hace meses) coges el primero que pillas y al meter las manos en los bolsillos...¡un euro! Eso hace una ilusión bárbara, da igual lo riquillo que sea uno, estoy convencida de que hasta Botín le hace ilusión encontrarse 50 céntimos en un bolsillo.
3º Factura de la calefacción: si tu factura es muy elevada existen distintas alternativas:
- Visitas a los amigos: está científicamente probado que una vida social animada alarga la vida. Así que por qué no invertir en tu salud este invierno. Apúntate a todas las fiestas que hagan tus amigos en casa, hazles visitas sorpresas y cuando estén recogiendo di que estás muy cansado y quédate a dormir. Son todo ventajas, inviertes en salud + ahorras calefacción + ahorro de agua caliente (porque por supuesto te duchas en su casa).
- Bares y cafeterías: si lo de los amigos no te gusta existe esta otra opción, aunque tiene algunas limitaciones. Estás limitado al horario de hostelería, y es probable que el camarero te acose si estás tres horas sin pedir nada. A tu favor tienes que ¡es España!, las ciudades rebosan de bares y los bares rebosan de gente. Así podrás ir cambiando de bar de forma que ningún camarero se acuerde de ti (te aconsejo que no pases más de 2 horas en cada uno). Y además te da la posibilidad de conocer a mucha gente y puedes entretenerte contando a cada persona una historia diferente. Ya sabes desde que fuiste una estrella del circo y que tu carrera se destruyó a causa de tus tendencias sexuales hasta que tú antes eras un seminarista pero tu carrera hacia al sacerdocio se vio truncada por...tus tendencias sexuales.
- Museos y bibliotecas: las bibliotecas son gratis y suelen tener calefacción. Si los libros o el saber en general te dan alergia, no te preocupes en casi todas hay sillones en los que puedes leer el Marca.
El problema de las bibliotecas es que cierran los domingos. Y para eso tienes los museos. Los domingos suelen ser gratis, aunque es mejor informarse antes (hay bancos de madera, menos cómodos que los sillones).
4º Lloros: hoy hace frío ¿y qué?. Piensa que cada vez queda menos para que llegue de nuevo el verano. Pero mientras tanto te queda un año en el que si no quieres no tienes porque depilarte.
Bueno espero que os sea de utilidad, ésta es la versión abreviada, hay una más larga en la que explico cómo evitar pasar frío mientras esperas el autobús... pero esa me la guardo para mí que bastante generosa he sido ya.
Un beso friolero.
Fascinante.
Resulta que soy fascinante, alguien me lo dijo el otro día por el messenger. Que Mada me lo diga, lo puedo entender, el amor la ciega. Pero que alguien que no está loquito por mí llegue a esa conclusión, pues me alucina.
Así que me puse a hacer inventario de cualidades y fallos, que me hiciesen fascinante. Al principio las puse en dos columnas (pros y contras), pero luego se empezaron a mezclar y ya no sabía bien que cosas eran buenas y cuales malas. Al final salió un batiburrillo a modo de lista, que pensé que me haría el apaño para un post.
Así que aquí me tenéis, cual libro abierto, con todos mis fallos que bien leidos no lo son, y mis maravillosas cualidades, que bien leídas tampoco lo son.
LAS 40 RAZONES QUE ME HACEN...
- Creo que todo el mundo es bueno (incluso los del PP).
- Soy incapaz de diferenciar whisky del bueno del de garrafón.
- Me enamoré de Raquel (un ser insoportable que conocí una vez).
- Cuando tenía 15 años Arnaldo Otegui me parecía sexy.
- Lo discuto todo sólo por el placer de llevar la contraria.
- La vez que nos pusieron a mi y mis amigas una multa por hacer botellón fue culpa mía (una que es muy tonta y si hay que ponerse chulos a la policía, pues ahí me tenéis).
- Cuando me cabreo lo pago siempre con quien no tiene culpa.
- No me gusta ir de viaje con la gente que quiero, porque dejo de quererlos.
- Me encantan las canciones cursis y puedo escuchar la misma una y otra vez.
- Lloro con las noticias, hasta con las buenas.
- Soy una moralista, sólo que no se nota porque mi moral es muy laxa.
- Cuando no quiero ceder el asiento en el Metro me hago la dormida.
- A veces estoy triste sin nigún motivo para ello.
- No entiendo que la gente no opine como yo.
- Aún tengo miedos nocturnos.
- No sé patinar y tampoco jugar al billar.
- Soy lesbiana. Muy lesbiana.
- Quiero tener un perro, pero no quiero que mi casa huela a perro, ni que haya pelos de perro en mi sofá.
- Me encanta leer. Aunque últimamente sólo leo libros en los que las protagonistas sean lesbianas.
- Me he visto todas las películas de Harry Potter, en el cine.
- Pero me gusta el cine experimental, y si es en algún idioma totalmente desconocido para mí, mucho mejor.
- Me aburro con facilidad, por eso cambio tanto de look.
- Me encantan las imperfecciones, siempre que esas imperfecciones no las lleve yo.
- Me pongo roja cuando me toca hablar en clase, aunque no esté nerviosa.
- Aunque he estado decenas de veces me sigo perdiendo en el Museo del Prado.
- Odio pasear los domingos por la mañana por el parque del Retiro.
- Creo que el bocata de calamares al lado de la Plaza Mayor es uno de los mayores placeres de ésta vida.
- No diferencio la Pepsi de la Coca-Cola, pero siempre compro Pepsi.
- Soy asquerosamente irónica y sarcástica. Pero cuando hablo con Mada hasta ella me dice que me paso de ñoña.
- Soy una hipocondríaca. Estoy convencida de que tengo todas las enfermedades raras.
- Odio a los insectos, y las arañas me dan miedo.
- Mi padre me regaló una vez un libro de autoayuda llamado "Toda esa gente miedosa".
- No es el único libro de autoayuda que tengo.
- Soy atea.
- Tengo una Biblia y un Corán en mi cuarto. Para compensar tengo "El único camino" de Dolores Ibarruri, y el libro "Por una política feminista".
- Soy de izquierdas.
- He visitado 5 capitales europeas.
- Tengo completas las colecciones de cromos de Bola de Dragón (la primera que salió), la de Asterix y Obelix, Aladdín y La Sirenita. Y me falta un cromo para acabar la de La Bella y la Bestia y la de Bola de Dan. También tengo a medias la de la Liga de Fútbol de 1993, ¿quién leches era Unanua?, tuve que dar 20 cromos a cambio del suyo.
- LLevo gafas, pero me las quito constantemente.
- Sólo recuerdo una canción de infancia "debajo un botón tón tón, que econtró Martín tín tín, había un ratón tón tón..."
Bueno ya paro, que me he dado cuenta que cada una de las razones me daría para un post entero, y tampoco es plan de quedarme sin temas.
Un beso fascinante.
Así que me puse a hacer inventario de cualidades y fallos, que me hiciesen fascinante. Al principio las puse en dos columnas (pros y contras), pero luego se empezaron a mezclar y ya no sabía bien que cosas eran buenas y cuales malas. Al final salió un batiburrillo a modo de lista, que pensé que me haría el apaño para un post.
Así que aquí me tenéis, cual libro abierto, con todos mis fallos que bien leidos no lo son, y mis maravillosas cualidades, que bien leídas tampoco lo son.
LAS 40 RAZONES QUE ME HACEN...
- Creo que todo el mundo es bueno (incluso los del PP).
- Soy incapaz de diferenciar whisky del bueno del de garrafón.
- Me enamoré de Raquel (un ser insoportable que conocí una vez).
- Cuando tenía 15 años Arnaldo Otegui me parecía sexy.
- Lo discuto todo sólo por el placer de llevar la contraria.
- La vez que nos pusieron a mi y mis amigas una multa por hacer botellón fue culpa mía (una que es muy tonta y si hay que ponerse chulos a la policía, pues ahí me tenéis).
- Cuando me cabreo lo pago siempre con quien no tiene culpa.
- No me gusta ir de viaje con la gente que quiero, porque dejo de quererlos.
- Me encantan las canciones cursis y puedo escuchar la misma una y otra vez.
- Lloro con las noticias, hasta con las buenas.
- Soy una moralista, sólo que no se nota porque mi moral es muy laxa.
- Cuando no quiero ceder el asiento en el Metro me hago la dormida.
- A veces estoy triste sin nigún motivo para ello.
- No entiendo que la gente no opine como yo.
- Aún tengo miedos nocturnos.
- No sé patinar y tampoco jugar al billar.
- Soy lesbiana. Muy lesbiana.
- Quiero tener un perro, pero no quiero que mi casa huela a perro, ni que haya pelos de perro en mi sofá.
- Me encanta leer. Aunque últimamente sólo leo libros en los que las protagonistas sean lesbianas.
- Me he visto todas las películas de Harry Potter, en el cine.
- Pero me gusta el cine experimental, y si es en algún idioma totalmente desconocido para mí, mucho mejor.
- Me aburro con facilidad, por eso cambio tanto de look.
- Me encantan las imperfecciones, siempre que esas imperfecciones no las lleve yo.
- Me pongo roja cuando me toca hablar en clase, aunque no esté nerviosa.
- Aunque he estado decenas de veces me sigo perdiendo en el Museo del Prado.
- Odio pasear los domingos por la mañana por el parque del Retiro.
- Creo que el bocata de calamares al lado de la Plaza Mayor es uno de los mayores placeres de ésta vida.
- No diferencio la Pepsi de la Coca-Cola, pero siempre compro Pepsi.
- Soy asquerosamente irónica y sarcástica. Pero cuando hablo con Mada hasta ella me dice que me paso de ñoña.
- Soy una hipocondríaca. Estoy convencida de que tengo todas las enfermedades raras.
- Odio a los insectos, y las arañas me dan miedo.
- Mi padre me regaló una vez un libro de autoayuda llamado "Toda esa gente miedosa".
- No es el único libro de autoayuda que tengo.
- Soy atea.
- Tengo una Biblia y un Corán en mi cuarto. Para compensar tengo "El único camino" de Dolores Ibarruri, y el libro "Por una política feminista".
- Soy de izquierdas.
- He visitado 5 capitales europeas.
- Tengo completas las colecciones de cromos de Bola de Dragón (la primera que salió), la de Asterix y Obelix, Aladdín y La Sirenita. Y me falta un cromo para acabar la de La Bella y la Bestia y la de Bola de Dan. También tengo a medias la de la Liga de Fútbol de 1993, ¿quién leches era Unanua?, tuve que dar 20 cromos a cambio del suyo.
- LLevo gafas, pero me las quito constantemente.
- Sólo recuerdo una canción de infancia "debajo un botón tón tón, que econtró Martín tín tín, había un ratón tón tón..."
Bueno ya paro, que me he dado cuenta que cada una de las razones me daría para un post entero, y tampoco es plan de quedarme sin temas.
Un beso fascinante.