Platanos
En Barcelona hay muchas calles pobladas de plátanos que, en algunos caso, cruzan sus ramas de acera a acera formando un tupido techo.
Estos plátanos tienen una hoja lujuriosa y mecen sus retoños juguetonamente con la brisa. En primavera, cuando viene una ráfaga fuerte de viento, se mete por el interior de esta fronda y lanza un aroma balsámico.
A los plátanos de Barcelona, en fin, no los mueve la ambición más o menos noble, ni el deseo ni el interés. Son un reconfortante contrapunto.

Estos plátanos tienen una hoja lujuriosa y mecen sus retoños juguetonamente con la brisa. En primavera, cuando viene una ráfaga fuerte de viento, se mete por el interior de esta fronda y lanza un aroma balsámico.
A los plátanos de Barcelona, en fin, no los mueve la ambición más o menos noble, ni el deseo ni el interés. Son un reconfortante contrapunto.

Comentario:
A "Todasfrutas": puede ser...
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Eres un poeta, ¡y lo que se aprende! Saludos.
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Los plátanos me la ponen dura