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Cronica de un Otoño.
Mi casa de papel es una casita de muñecas con la cabeza del reves.
Acerca de
Las cronicas del otoño se perdieron el dia de los cristales rotos. Cuando rerrenací sobre el asfalto y las hojas mojadas. Aquel otoño fue la sintesis de toda una vida. Una vida que llegaría después, en otros paises, otros mundos. En tardes de coche viendo pasar la Pampa devorando la hierba de las vacas. O esas otras previendo la lluvia de Tokyo amanecer entre cuadernos esparcidos por el suelo. Al final me canse de ser sombra. De soledad no acontecida. otro invierno sin flores otras caras en distinta ciudad otros momentos escondidos en una sola palabra. No puede hacer mas que quemar los papeles, solsticiar la cronica gris de aquel otoño en rojo, petalo, sagrado, fuego, rojo. Y seguire tus pasos cortos, Y mis ojos se llenaran de viejos recuerdos otoñales como un cristal empañado de lluvia, como un espejo hecho añicos. cristales rotos y ausencia.
Sindicación
 
numeros imprevistos
Cuatrocientas cuarenta y dos veces me dio tiempo a mirarte
Doscientas tres a retenerte media hora antes de irte a trabajar
Ciento setenta y cuatro te bese furtivamente aprisionandote
entre mi boca y la pared
Unas noventa y seis me bañe en tus pupilas bajo la luna azul electrico
Cuarentaytantas te desvesti con prisa y algunas pocas con calma de engranaje
Dos te dije te quiero mientras bailabamos jazz en aquel Music Hall embriagados

Ninguna vez me pare a contar cuantas veces te hice el amor, te mire a los ojos, te bese inquieto, baile contigo, te desvesti, te quise, volé contigo.

Lo que si conte fueron los cuentos que salian de tu boca cuando cocinabas con ese delantal azafran y todas las flores de neon azul que me regalaste en la bañera de laton.
 
Comentario:
Dieciséis para expresar el infinito.
Dos los dos en los que fui por completo.

Uno que mira.

(Mi edad, señores, 900.000 años)
 
Comentario:
Sólo un número.

Te dejo unas palabras que he tomado prestadas, que pronto (en 5 d.) serán un poco más tuyas y menos prestadas.

"(…) y luego echarse a llorar de una manera distinta, muy triste, que llenaba de una cosa que no era pena, pero que no era alegría tampoco, una cosa rara que daba ganas de llorar muy suavemente, en algún lugar apartado, donde nadie me oyera, y llorar, llorar toda la vida, muy contento de estar llorando siempre."

Helena o el mar del verano.
 
Comentario:
Lindo inventario, che
 
Comentario:
Delicioso...
No