logotipo

img_google
Cronica de un Otoño.
Mi casa de papel es una casita de muñecas con la cabeza del reves.
Acerca de
Las cronicas del otoño se perdieron el dia de los cristales rotos. Cuando rerrenací sobre el asfalto y las hojas mojadas. Aquel otoño fue la sintesis de toda una vida. Una vida que llegaría después, en otros paises, otros mundos. En tardes de coche viendo pasar la Pampa devorando la hierba de las vacas. O esas otras previendo la lluvia de Tokyo amanecer entre cuadernos esparcidos por el suelo. Al final me canse de ser sombra. De soledad no acontecida. otro invierno sin flores otras caras en distinta ciudad otros momentos escondidos en una sola palabra. No puede hacer mas que quemar los papeles, solsticiar la cronica gris de aquel otoño en rojo, petalo, sagrado, fuego, rojo. Y seguire tus pasos cortos, Y mis ojos se llenaran de viejos recuerdos otoñales como un cristal empañado de lluvia, como un espejo hecho añicos. cristales rotos y ausencia.
Sindicación
 
Perdonemelaindiscrecionperonosemeofendaquememuero.
DIETRICH

Sobre mi lecho de prostíbulo de sábanas de seda y raso rosadas y
rojas, escribo, sobre mi lecho de patíbulos de los amores y los
sufrimientos, sobre un nido de pulgas y gusanos y serpientes y
óvulos y espermio, escribo, sobre mi lecho, sobre mi colchón de
resortes vencidos. Sobre mi catre cantor, sobre el camastro de los
dioses y las diosas y de los humanos perros y gatos y las cisnes y las
águilas y las carroñas y las bailarinas de la luna, escribo. Sobre el
lecho de las obreras enajenadas del amor o de las putas hermosas y
junto a ellas y sus camadas y a sus crías y a sus muévedos, junto a
ellas y sus raspajes y junto al feto de la paz, lactando de sus senos
sagrados, escribo. Sobre el lecho de las princesas y las huachas, en
el nido de la murciélaga y de la loica y de la miel y de la sangre,
escribo, en el nido de Magdalena, entre sus sábanas y entre sus
piernas, duermo, amo y escribo y profetizo el placer y profetizo la
lujuria de mi carne y a ella la profetizo, de mi alma, de mis ojos,
de mi mente y la lujuria de mis manos percibiendo tus senos o los
senos de una cualesquiera ramera de mi ramera vida. Escribo, al
mundo y al mundo y a nadie a Dios y al Diablo y a nadie, sobre
el lecho donde la vida copula y peca alegre y fornica feliz con la
muerte y con nadie. Sobre el lecho donde la vida se masturba y
donde la muerte se masturba con una cruz o con una vela
encendida en la oscuridad o con una prótesis, donde el poetiso se
masturba imaginando a su amada y a su odiada y a nadie, aquí
escribo, en el nido, en el nido donde duerme mi niña desnuda.
Aquí escribo como una musa y como una maja y como una puta y
Como la vampiresa de Dietrich...

Nicolas Diaz Baldilla (Chile)
 
Comentario:
gracias por el homenaje :)
me guste o no (que sí me gusta, sí) yo no soy más que una de esas muñequitas.
No