Un, deux, trois...

La sangre, el silencio y el sexo largo y pausado me producen una gran sensacion de calma, de no-existencia momentanea, de atemporalidad.
Los cuerpos, tensos, sudorosos, en con-tac-to frontal. El unico sonido de tres respiraciones, un, deux, trois...un, deux, trois...ah!
Y el silencio de una gran balsa de sangre. De una bañera en calma. De un espacio blanco y toda esa no-existencia contenida en una forma ovalada de laton.





