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Cronica de un Otoño.
Mi casa de papel es una casita de muñecas con la cabeza del reves.
Acerca de
Las cronicas del otoño se perdieron el dia de los cristales rotos. Cuando rerrenací sobre el asfalto y las hojas mojadas. Aquel otoño fue la sintesis de toda una vida. Una vida que llegaría después, en otros paises, otros mundos. En tardes de coche viendo pasar la Pampa devorando la hierba de las vacas. O esas otras previendo la lluvia de Tokyo amanecer entre cuadernos esparcidos por el suelo. Al final me canse de ser sombra. De soledad no acontecida. otro invierno sin flores otras caras en distinta ciudad otros momentos escondidos en una sola palabra. No puede hacer mas que quemar los papeles, solsticiar la cronica gris de aquel otoño en rojo, petalo, sagrado, fuego, rojo. Y seguire tus pasos cortos, Y mis ojos se llenaran de viejos recuerdos otoñales como un cristal empañado de lluvia, como un espejo hecho añicos. cristales rotos y ausencia.
Sindicación
 
El sueño de DIOS
Llevaba toda la maldita tarde intentando ir al cine pero cualquier cosa me lo impedia. Pense que podia ser el tipico sueño en que te sumes en una sucesion de extraños acontecimientos mientras intentas llegar a un sitio al que sabes que jamas podras llegar y, aun asi,
nunca dejas de intentarlo hasta que te despiertas sobresaltado.
Lo recuerdo todo con una especie de aura neblinosa que no me permitia percibir las cosas con claridad: Una habitacion muy desordenada...dos gemelas en una especie de contoneo erotico sin principio ni final que me advertian de la presencia de su padre en la habitacion de al lado mientras se desvestian intentando que saliera de su casa y finalmente, la calle.Intento aun hoy encontrarle sentido a aquel mensaje. Estoy convencido de que no podia ser una cuestion divina debido a mi absoluto descreimiento en la sociedad y mucho mas en cualquier tipo de Dios monstruoso e informe, cuando no el mas horrible de todos celestial y bondadoso. Y sin embargo ahi estaba, en medio de la oscuridad casi total de una calle que jamas habia visto antes. Acercandose hacia mi en forma de taxi amarillo. Se veia nitido y claro y pude leerlo casi como un impacto en mi retina. En lugar del comun cartel de "libre" la palabra DIOS en mayusculas e iluminada resaltaba en la noche y parecia producir ondas en el vacio, como si se sucediera a si misma dejando una estela junto al movimiento del coche.
Un leve movimiento de mi mano basto para que se detuviera al doblar
la esquina y respire aliviado pensando que por fin podria llegar a
ver aquella pelicula. ¿Cual? No lo recuerdo.
Abri la portezuela de atras y a partir de ese momento todo se
desencadeno como una tormenta furiosa, con el impetu de cien caballos galopando. Pero yo que solo podia seguir el desarrollo de cada acontecimiento esperando al siguiente sin hacer mas que mirar, no consegui unirlos todos hasta pasados unos minutos.
En el asiento de atras un tipo con pinta de yonki amable me respondio con un tono amigablemente ironico que me produjo un escalofrio.
-Ey, cierra la puerta, deja que nos divirtamos un poco mas...-
La cerre inmediatamente sin pararme a pensar y dirigi mis pasos a un

segundo taxi que se habia detenido junto a la calzada. no me percate,
o no quise percatarme, que tras el segundo taxi reposaba el motor
caliente aun de un tercer coche, blanco esta vez. Antes de que pudiera pensar en que todo aquello era demsiado extraño, del taxi salio un hombre digno de cualquier pelicula de tiros en el bronx. Era un hombre de raza negra, conductor del vehiculo, y su tronco descansaba sobre una suerte de ingenio mecanico con forma de
rueda. El tipo se desplazaba sobre la unica rueda como si fueran sus
piernas, ayudandose de dos estramboticas muletas. Alguien le hizo un gesto que no percibi y volvio al coche. Yo me adentre por segunda vez en un asiento trasero aquella noche y al instante estabamos
atravesando la calle. El tipo estaba nervioso y comence a notar la
excitacion que flotaba en el ambiente.
-¿Que pasa?- se me ocurrio preguntar sin pensar mucho en que mejor debia mantener mi boca cerrada.-Esos tios de ahi, se han cargado como a cuarenta en la comisaria. Estan locos,- Me respondio casi de corrido y con la voz entrecortada. Parecia haber entrado en una especie de excitacion violenta que le hacia conducir cada vez mas y mas rapido mientras miraba hacia atras una y otra vez para comprobar si nos seguian. A nuestro alrededor un descampado se extendia amoldando sus formas a las de la ciudad lejana y de pronto, iluminado por la luz de los faros artificiales y sucios, en mitad de la
carretera se aparecio el cuerpo de un hombre sobre un charco de
sangre. La sensacion de realidad fue tan brutal que me golpeo contra
el asiento y creo que perdi el conocimiento.

Despues desperte agitado con un desasosiego latente y una sensacion de vacio cubriendo cada parte interior de mi cuerpo.
Una sensacion de ausencia de humanidad, de enfrentamiento existencial y solitario contra el mundo. Me levante lentamente y observe como una pequeña mosquita de invierno sobrevolaba torpe mi alrededor, en un intento vano de atencion. Instintivamente la aplasté con fuerza contra la mesa y la remate con el dedo. No fue natural, sino algo innato que surgio de muy dentro de mi. No pude controlar mis movimientos, ni el sentimiento de triunfo posterior. No era dolor, ni remordimiento, ni culpa. Era un sentimiento de triunfo. La humanidad entera estaba representada en aquella mosquita.
 
Comentario:
No, era mucho mas desasosegante que todo eso...si hubiese sido tan gore no me habria despertado con esa sesacion de tener un martillo golpeando dentro de mi cabeza continuamente, ni los escalofrios.

:)
 
Comentario:
¿Has visto sus tripas verdes asquerosas aplastadas? chooooooooffff
mmmmmmm...
No