Humano, demasiado humano
Murmullos doctos
el dia que los gatos
reconvinieron iniciar la revolucion.
Las dos jovenes monjas
fueron inseminadas
por un par de siameses con guantes de latex
conservando intacta su virginidad in vitro
en un tubo de ensayo bendecido, eso si.
Despues comenzaron los saqueos.
"Una ciudad llena de madejas de hilo y pequeños ratones blancos..."
Asi vendieron los doctores su sueño
y sin embargo...
Una ciudad comida lentamente por el fuego
en una orgia perpetua,
en madejas de gatas en celo maullando al mejor postor,
derritiendo cada esquina,
disputandose el placer de formar parte del haren del dictador.
Mas tarde, del subsuelo surgio una nueva revolucion
que acabaria en conflicto de Babel,
en cazas de felinos,
en predominio ario de los pequeños roedores.
Los sonidos de la lluvia sobre la rama de aquel arbol que algun dia regira el mundo.
Los sonidos detuvieron al silencioso ejercito dejando las calles desoladas.
Las viejas pistas de basket de los barrios suburbiales
utilizadas una vez mas como carceles perpetuas
a la intemperie y al tiempo, inamovibles al espectro de la nostalgia,
la decadencia, la constancia borboteante de los aleros escupiendo potentes chorros de agua
por la boca de gargolas transfiguradas en ratones de dientes terribles despues de la guerrilla.
Y cada humano que sobrevivio a la guerra,
a las dos plagas, a la pandemia,
cada humano marcado por un codigo de barras purpura y negro.
Jim Carrol volvio a la realidad subitamente mientras corria por las alcantarillas
el agua rozandole el tobillo en carne viva
calado hasta los huesos.
Mientras corria por los pasadizos podridos, lloro. Jim Carroll lloro
descubriendo que el tiempo del caballo habia pasado y ya no era una pesadilla
sino el desasosiego prefabricado y enlatado en un inerme concepto de ciudad.
Caos, sirenas, gritos, chas chas, chapoteo, gritos.
Mientras corria oyendo el ruido de sus pisadas perderse entre las cavidades
tropezo y cayo de bruces contra la piedra pulida
y de fondo tras el escucho mas huellas diminutas
y la risa agonizante de un raton, una risa destructiva
que consiguio erizarle la piel del cogote.
Desde lo mas profundo de la garganta en un sonido bronco y gutural
llego hasta sus oidos
-Humano, demasiado humano...-
Solo un mes
uno nomás.
LEY CONTRA EL CRISTIANISMO
Dada en el día de la salvación, en el día primero del año uno (-el 30 de septiembre de 1888 de la falsa cronología)
Guerra A Muerte Contra El Vicio: El Vicio Es El Cristianismo
ARTÍCULO PRIMERO: Viciosa es toda especie de contranaturaleza. La especie más viciosa de hombre es el sacerdote: el enseña la contranaturaleza. Contra el sacerdote no se tienen razones se tiene presidio.
ARTÍCULO SEGUNDO: Toda participación en un servicio divino es un atentado contra la moralidad pública. Se será mAs duro contra los protestantes que contra los católicos, mAs duro contra los protestantes liberales que contra los protestantes ortodoxos. Lo que hay de criminal en el ser-cristiano crece en la medida en que uno se aproxima a la ciencia. El criminal de los criminales es, por consiguiente, el filosofo.
ARTÍCULO TERCERO: El lugar maldito en que el cristianismo ha encovado sus huevos de basilisco será arrasado, y, como lugar infame de la tierra, constituirá el terror de toda la posteridad. En El se criarán serpientes venenosas
ARTÍCULO CUARTO: La predicación de la castidad es una incitación publica a la contranaturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, toda impurificación de la misma con el concepto de “impuro” es el autentico pecado contra el espíritu santo de la vida.
ARTÍCULO QUINTO: Comer en la misma mesa con un sacerdote le hace quedar a uno expulsado: con ello uno se excomulga a sí mismo de la sociedad honesta. El sacerdote es nuestro chandala, - se le proscribirá, se lo hará morir de hambre, se lo echará a toda especie de desierto.
ARTÍCULO SEXTO: A la historia “sagrada” se la llamará con el nombre que merece, historia maldita; las palabras “Dios”, “redentor”, “santo”, se las empleará como insultos como divisas para los criminales.
ARTÍCULO SÉPTIMO: El resto se sigue de aquí.
El Anticristo
Friedrich Nietzsche
Guerra A Muerte Contra El Vicio: El Vicio Es El Cristianismo
ARTÍCULO PRIMERO: Viciosa es toda especie de contranaturaleza. La especie más viciosa de hombre es el sacerdote: el enseña la contranaturaleza. Contra el sacerdote no se tienen razones se tiene presidio.
ARTÍCULO SEGUNDO: Toda participación en un servicio divino es un atentado contra la moralidad pública. Se será mAs duro contra los protestantes que contra los católicos, mAs duro contra los protestantes liberales que contra los protestantes ortodoxos. Lo que hay de criminal en el ser-cristiano crece en la medida en que uno se aproxima a la ciencia. El criminal de los criminales es, por consiguiente, el filosofo.
ARTÍCULO TERCERO: El lugar maldito en que el cristianismo ha encovado sus huevos de basilisco será arrasado, y, como lugar infame de la tierra, constituirá el terror de toda la posteridad. En El se criarán serpientes venenosas
ARTÍCULO CUARTO: La predicación de la castidad es una incitación publica a la contranaturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, toda impurificación de la misma con el concepto de “impuro” es el autentico pecado contra el espíritu santo de la vida.
ARTÍCULO QUINTO: Comer en la misma mesa con un sacerdote le hace quedar a uno expulsado: con ello uno se excomulga a sí mismo de la sociedad honesta. El sacerdote es nuestro chandala, - se le proscribirá, se lo hará morir de hambre, se lo echará a toda especie de desierto.
ARTÍCULO SEXTO: A la historia “sagrada” se la llamará con el nombre que merece, historia maldita; las palabras “Dios”, “redentor”, “santo”, se las empleará como insultos como divisas para los criminales.
ARTÍCULO SÉPTIMO: El resto se sigue de aquí.
El Anticristo
Friedrich Nietzsche
42
¿Se ha entendido de verdad la famosa historia que está al comienzo de la Biblia, - acerca de la angustia infernal de Dios frente a la ciencia?... No se la ha entendido. Ese libro sacerdotal par excellence comienza, como es obvio, con la gran dificultad interna del sacerdote: éste tiene un único peligro grande, por consiguiente “Dios”, tiene un único peligro grande.-
El viejo Dios, todo él “espíritu”, todo él sumo sacerdote, todo él perfección, se pasea por su jardín placenteramente: sólo que se aburre. Contra el aburrimiento luchan en vano incluso los dioses. ¿Qué hace? Inventa al hombre, - el hombre es algo entretenido... Pero he aquí que también el hombre se aburre. El apiadamiento de Dios por la única molestia que en sí tienen todos los paraísos no conoce límites: pronto creó también otros animales. Primer fallo de Dios: el hombre no encontró entretenidos a los animales, - los dominaba, no quería siquiera ser un “animal”. - Por consiguiente, Dios creó a la mujer. Y de hecho, ahora el aburrimiento se terminó - ¡pero también se terminaron otras cosas! La mujer fue el segundo fallo de Dios. - “La mujer es, por su esencia, serpiente, Eva”- esto lo sabe todo sacerdote; “de la mujer viene todo el infortunio al mundo” - esto lo sabe asimismo todo sacerdote. “Por consiguiente también la ciencia viene de ella”... Sólo a través de la mujer llegó el hombre a gustar del árbol del conocimiento. - ¿Qué había ocurrido? Al viejo Dios lo invadió una angustia infernal. El hombre mismo había sido su máximo fallo. Dios se había creado un rival, la ciencia hace iguales a Dios. - ¡se han terminado los sacerdotes y los dioses si el hombre se vuelve científico! - Moraleja: la ciencia es lo prohibido en sí, - ella es lo único prohibido. La ciencia es el primer pecado, el germen de todo pecado, el pecado original. La moral no es más que esto. - “No conocerás”: - el resto se sigue de ahí. - La angustia infernal de Dios no le impidió ser listo. ¿Cómo defenderse de la ciencia?, ése fue durante largo tiempo su principal problema. Respuesta: ¡fuera del Paraíso el hombre! La felicidad, la ociosidad inducen a tener pensamientos, - todos los pensamientos son pensamientos malos... El hombre no debe pensar. - Y el “sacerdote en sí” inventa la indigencia, la muerte, el peligro mortal del embarazo, toda especie de miseria, vejez, fatiga, sobre todo la enfermedad, - simples medios en la lucha con la ciencia! La indigencia no le permite al hombre pensar... Y, ¡pese a todo!, ¡algo espantoso! La obra del conocimiento se alza cual una torre, asaltando el cielo, trayendo el crepúsculo de los dioses, - ¡qué hacer! - El viejo Dios inventa la guerra, separa los pueblos, hace que los hombres se aniquilen mutuamente (los sacerdotes han tenido siempre necesidad de la guerra...). La guerra . ¡entre todas las cosa una gran perturbadora de la paz de la ciencia! - ¡Increíble! Pese a las guerras, el conocimiento, la emancipación con respecto al sacerdote, aumenta. - Y al viejo Dios se le ocurre una última decisión: “el hombre se ha vuelto científico - no queda otro remedio, ¡hay que ahogarlo!”...
El viejo Dios, todo él “espíritu”, todo él sumo sacerdote, todo él perfección, se pasea por su jardín placenteramente: sólo que se aburre. Contra el aburrimiento luchan en vano incluso los dioses. ¿Qué hace? Inventa al hombre, - el hombre es algo entretenido... Pero he aquí que también el hombre se aburre. El apiadamiento de Dios por la única molestia que en sí tienen todos los paraísos no conoce límites: pronto creó también otros animales. Primer fallo de Dios: el hombre no encontró entretenidos a los animales, - los dominaba, no quería siquiera ser un “animal”. - Por consiguiente, Dios creó a la mujer. Y de hecho, ahora el aburrimiento se terminó - ¡pero también se terminaron otras cosas! La mujer fue el segundo fallo de Dios. - “La mujer es, por su esencia, serpiente, Eva”- esto lo sabe todo sacerdote; “de la mujer viene todo el infortunio al mundo” - esto lo sabe asimismo todo sacerdote. “Por consiguiente también la ciencia viene de ella”... Sólo a través de la mujer llegó el hombre a gustar del árbol del conocimiento. - ¿Qué había ocurrido? Al viejo Dios lo invadió una angustia infernal. El hombre mismo había sido su máximo fallo. Dios se había creado un rival, la ciencia hace iguales a Dios. - ¡se han terminado los sacerdotes y los dioses si el hombre se vuelve científico! - Moraleja: la ciencia es lo prohibido en sí, - ella es lo único prohibido. La ciencia es el primer pecado, el germen de todo pecado, el pecado original. La moral no es más que esto. - “No conocerás”: - el resto se sigue de ahí. - La angustia infernal de Dios no le impidió ser listo. ¿Cómo defenderse de la ciencia?, ése fue durante largo tiempo su principal problema. Respuesta: ¡fuera del Paraíso el hombre! La felicidad, la ociosidad inducen a tener pensamientos, - todos los pensamientos son pensamientos malos... El hombre no debe pensar. - Y el “sacerdote en sí” inventa la indigencia, la muerte, el peligro mortal del embarazo, toda especie de miseria, vejez, fatiga, sobre todo la enfermedad, - simples medios en la lucha con la ciencia! La indigencia no le permite al hombre pensar... Y, ¡pese a todo!, ¡algo espantoso! La obra del conocimiento se alza cual una torre, asaltando el cielo, trayendo el crepúsculo de los dioses, - ¡qué hacer! - El viejo Dios inventa la guerra, separa los pueblos, hace que los hombres se aniquilen mutuamente (los sacerdotes han tenido siempre necesidad de la guerra...). La guerra . ¡entre todas las cosa una gran perturbadora de la paz de la ciencia! - ¡Increíble! Pese a las guerras, el conocimiento, la emancipación con respecto al sacerdote, aumenta. - Y al viejo Dios se le ocurre una última decisión: “el hombre se ha vuelto científico - no queda otro remedio, ¡hay que ahogarlo!”...
Dardos envenenados
Bueno, esta poesía me la ha escrito una amiga muy especial con la que, a pesar de todo, tengo ciertas diferencias...:P
Creo que es la critica mas destructiva que me han hecho nunca pero todo lo que sea buena literatura es bien aceptado aqui, que juzgue cada cual si es rencor o verdad lo que hay en sus dardos envenenados...
Por cierto, no podria estar mas de acuerdo con la primera frase.
Un beso peque.
Desconfía de los poetas,
Son los artistas del engaño.
Desconfía de los que reciclan las palabras,
Los que reutilizan los te quieros...
Desconfía de quien adora el altar de la pasión,
¿Hay algo más efímero que un beso?
Solo una palabra.
Desconfía de quienes confunden...
Libertad con libertinaje
Amor con mentiras...
No es humano aquel que no siente dolor,
No es humano quien no se arrepiente.
No se merece ser humano...
Quien desprecia la humanidad.
¿Si te cortas no sangras?
¿Si cierras los ojos no dejas de ver?
Desconfía del ser que escoge la ceguera,
Desconfía del que tiene cerrado el corazón.
Laberintos de sábanas donde le gusta perderse,
Estrellas lejanas donde busca refugio
Creyendo ver Nunca Jamas a través del espejo
Pequeño aspirante a Peter Pan, egoísta convencido
Artista del engaño, poeta inconformista...
Condenado a buscar eternamente
Sin saber que esta buscando.
Y aunque tenga cien “te quieros”
Y a pesar de mil orgasmos...
Este trovador de nuestro siglo
Justifica con palabras sus acciones
Despreciando la moral
Y creyendo que es distinto...
Sin darse cuenta de que la palabra solo es concepto
Definiendo y levantando barreras
Sexo o amor
Libertad o Cadenas
Novia o Diversión
Puta o Reprimida
Diferente o Mediocre...
Cree derribar el techo del convencionalismo,
sin pararse a observar que es quien sostiene las columnas.
Cree que la Tierra esta destinada a ser su haren...
Sin pararse a sentir lo que el verdadero Peter Pan sentiría
Pobre aspirante...olvido el valor de la inocencia.
Creo que es la critica mas destructiva que me han hecho nunca pero todo lo que sea buena literatura es bien aceptado aqui, que juzgue cada cual si es rencor o verdad lo que hay en sus dardos envenenados...
Por cierto, no podria estar mas de acuerdo con la primera frase.
Un beso peque.
Desconfía de los poetas,
Son los artistas del engaño.
Desconfía de los que reciclan las palabras,
Los que reutilizan los te quieros...
Desconfía de quien adora el altar de la pasión,
¿Hay algo más efímero que un beso?
Solo una palabra.
Desconfía de quienes confunden...
Libertad con libertinaje
Amor con mentiras...
No es humano aquel que no siente dolor,
No es humano quien no se arrepiente.
No se merece ser humano...
Quien desprecia la humanidad.
¿Si te cortas no sangras?
¿Si cierras los ojos no dejas de ver?
Desconfía del ser que escoge la ceguera,
Desconfía del que tiene cerrado el corazón.
Laberintos de sábanas donde le gusta perderse,
Estrellas lejanas donde busca refugio
Creyendo ver Nunca Jamas a través del espejo
Pequeño aspirante a Peter Pan, egoísta convencido
Artista del engaño, poeta inconformista...
Condenado a buscar eternamente
Sin saber que esta buscando.
Y aunque tenga cien “te quieros”
Y a pesar de mil orgasmos...
Este trovador de nuestro siglo
Justifica con palabras sus acciones
Despreciando la moral
Y creyendo que es distinto...
Sin darse cuenta de que la palabra solo es concepto
Definiendo y levantando barreras
Sexo o amor
Libertad o Cadenas
Novia o Diversión
Puta o Reprimida
Diferente o Mediocre...
Cree derribar el techo del convencionalismo,
sin pararse a observar que es quien sostiene las columnas.
Cree que la Tierra esta destinada a ser su haren...
Sin pararse a sentir lo que el verdadero Peter Pan sentiría
Pobre aspirante...olvido el valor de la inocencia.





