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Cronica de un Otoño.
Mi casa de papel es una casita de muñecas con la cabeza del reves.
Acerca de
Las cronicas del otoño se perdieron el dia de los cristales rotos. Cuando rerrenací sobre el asfalto y las hojas mojadas. Aquel otoño fue la sintesis de toda una vida. Una vida que llegaría después, en otros paises, otros mundos. En tardes de coche viendo pasar la Pampa devorando la hierba de las vacas. O esas otras previendo la lluvia de Tokyo amanecer entre cuadernos esparcidos por el suelo. Al final me canse de ser sombra. De soledad no acontecida. otro invierno sin flores otras caras en distinta ciudad otros momentos escondidos en una sola palabra. No puede hacer mas que quemar los papeles, solsticiar la cronica gris de aquel otoño en rojo, petalo, sagrado, fuego, rojo. Y seguire tus pasos cortos, Y mis ojos se llenaran de viejos recuerdos otoñales como un cristal empañado de lluvia, como un espejo hecho añicos. cristales rotos y ausencia.
Sindicación
 
Vuélame el paladar en mil cielos
Siento un nosequé en la tercera vertebra
un nosequé que se parece a tu aliento
si, ese que sale calido de tu boca bonita
ese vaporizado de saliva en mis ojos,
ese aliento con el que me barnizas,
esos ojos con los que te descubro.

te sueño demasiado a menudo.
Demasiado a menudo imagino gigantes de un ojo
bosques oscuros con amazonas
un lodazal con tu pañuelo y tus pulseras tintineantes
mil charcas de nenufar

Demasiado a menudo tu,
Y no es tanto todavia.

De tanto maullar ha volado mi voz
desperdigada en doscientostreintamil pedacitos
que forman un camino de hielo de aqui a la luna
de la luna a evohé
de tu lengua a mi dedo.

De Barcelona a Madrid no hay mas que sabanas
sabanas color cereza y curvas
muchos kilometros de curvas.

Tengo miedo de perderme en tu boca de una vez por todas
porque se que no voy a querer volver Nunca Jamás.





(secuestrame ya que no aguanto el tango yo solito)
 
numeros imprevistos
Cuatrocientas cuarenta y dos veces me dio tiempo a mirarte
Doscientas tres a retenerte media hora antes de irte a trabajar
Ciento setenta y cuatro te bese furtivamente aprisionandote
entre mi boca y la pared
Unas noventa y seis me bañe en tus pupilas bajo la luna azul electrico
Cuarentaytantas te desvesti con prisa y algunas pocas con calma de engranaje
Dos te dije te quiero mientras bailabamos jazz en aquel Music Hall embriagados

Ninguna vez me pare a contar cuantas veces te hice el amor, te mire a los ojos, te bese inquieto, baile contigo, te desvesti, te quise, volé contigo.

Lo que si conte fueron los cuentos que salian de tu boca cuando cocinabas con ese delantal azafran y todas las flores de neon azul que me regalaste en la bañera de laton.
 
Luna


vida! el silencio abre su boca inmensa y me encuentro dentro tus ojos mirando la luna azul electrico. Sorpresa! suena un beso y te vas. Que cosa mas linda!






Puedes quedarte con el ruidito que he dejado entre las grietas de tus labios.
 
noumeno
Hoy el dia esta calmado y me parece intuir que mi interior tambien. Tengo tanto sueño que no se si veo borroso o sencillamente es que la ventana esta vestida de polvo haciendose asi translucida. Tanto sueño que no puedo dormir ni tampoco pensar con claridad. Sin embargo razono con inusitada lucidez en el viaje que supone este submundo de los insomnes.
Por los gritos intuyo que abajo, detras del velo polvoriente de la ventana, un grupo de jovenes hinchados de ego pugnan por ver quien patea mejor su vida, mas fuerte, con mas punteria. Y en un momento de lucidez metaforizan su existencia en una pelota de cuero, gastada, vieja, a punto de romperse.

Tantas veces he intentado imaginar esta ciudad caotica como un laberinto que se entrelaza como una eterna e infinita ramificacion de conciencias desgastando la goma de sus zapatos sobre el asfalto en innumerables calles que conforman esta madeja. Tantas veces lo he imaginado que ya conozco cada rincon aunque todos sean iguales, aunque nunca los haya visitado, aunque ya los conozca. Y ya no puedo perderme ni desaparecer.
Ni siquiera el ambiente denso que preludia llovizna me sirve para salir de este saco de plastico que me recubre, esta bolsa de sueño que no se diluira hasta que consiga dormir.
 
más allá del nihilismo de tus dudas
Tan dentro de tu vientre siempre
que me sabes a existencia rutinaria,
a cafe recien hecho.
El pecado capital de tu piel por las mañanas.

una existencia titilante mas alla de las monografias,
desprovista de ideas y de ideologias.
Un existir abominable, mas alla de lo fisico,
rozando lo deítico, extásico, entendible.

una dicotomia de lo erotico
en un cuerpo/cerezas
de aromas y caricias impermeables.

Como un niño que retorna eterno
y se acurruca en su propio vientre de leon
negando lo absoluto
y respirando el nihilismo de tus dudas.

Hiperconsciente de tus emanaciones,
dudando a veces de tus labios,
acogedora cavidad bucal
donde beber de tu saliva.

Y todo esto, escalonada descripcion,
cascada de lo mismo,
valvula fisioerotica
emancipada de si misma
en un mismo lugar
en una tierra yerta
plagada de imagenes sobrepuestas
de mi mismo.

En medio de ninguna parte te desconozco,
para volver a investigarte.
 
Perdonen ustedes las ausencias
Meridies

[El destino de toda muñeca es llorar]


En Meridies hay una linea.
La linea como un rio, parte el pueblito en dos.
Y la mujeres de un lado
lloran sus plegarias por los muertos,
muertos que no estan muertos,
porque apenas existieron.

Lloran como muñecas, sucias, de trapo,
olvidadas.

Los del otro lado de la linea
miran con desprecio,
-los fuertes no lloran- comentan.

Y asi, dia tras dia va el mundo.

in dubio...non reo.
 
Perdonemelaindiscrecionperonosemeofendaquememuero.
DIETRICH

Sobre mi lecho de prostíbulo de sábanas de seda y raso rosadas y
rojas, escribo, sobre mi lecho de patíbulos de los amores y los
sufrimientos, sobre un nido de pulgas y gusanos y serpientes y
óvulos y espermio, escribo, sobre mi lecho, sobre mi colchón de
resortes vencidos. Sobre mi catre cantor, sobre el camastro de los
dioses y las diosas y de los humanos perros y gatos y las cisnes y las
águilas y las carroñas y las bailarinas de la luna, escribo. Sobre el
lecho de las obreras enajenadas del amor o de las putas hermosas y
junto a ellas y sus camadas y a sus crías y a sus muévedos, junto a
ellas y sus raspajes y junto al feto de la paz, lactando de sus senos
sagrados, escribo. Sobre el lecho de las princesas y las huachas, en
el nido de la murciélaga y de la loica y de la miel y de la sangre,
escribo, en el nido de Magdalena, entre sus sábanas y entre sus
piernas, duermo, amo y escribo y profetizo el placer y profetizo la
lujuria de mi carne y a ella la profetizo, de mi alma, de mis ojos,
de mi mente y la lujuria de mis manos percibiendo tus senos o los
senos de una cualesquiera ramera de mi ramera vida. Escribo, al
mundo y al mundo y a nadie a Dios y al Diablo y a nadie, sobre
el lecho donde la vida copula y peca alegre y fornica feliz con la
muerte y con nadie. Sobre el lecho donde la vida se masturba y
donde la muerte se masturba con una cruz o con una vela
encendida en la oscuridad o con una prótesis, donde el poetiso se
masturba imaginando a su amada y a su odiada y a nadie, aquí
escribo, en el nido, en el nido donde duerme mi niña desnuda.
Aquí escribo como una musa y como una maja y como una puta y
Como la vampiresa de Dietrich...

Nicolas Diaz Baldilla (Chile)