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Cronica de un Otoņo.
Mi casa de papel es una casita de muņecas con la cabeza del reves.
Acerca de
Las cronicas del otoņo se perdieron el dia de los cristales rotos. Cuando rerrenací sobre el asfalto y las hojas mojadas. Aquel otoņo fue la sintesis de toda una vida. Una vida que llegaría después, en otros paises, otros mundos. En tardes de coche viendo pasar la Pampa devorando la hierba de las vacas. O esas otras previendo la lluvia de Tokyo amanecer entre cuadernos esparcidos por el suelo. Al final me canse de ser sombra. De soledad no acontecida. otro invierno sin flores otras caras en distinta ciudad otros momentos escondidos en una sola palabra. No puede hacer mas que quemar los papeles, solsticiar la cronica gris de aquel otoņo en rojo, petalo, sagrado, fuego, rojo. Y seguire tus pasos cortos, Y mis ojos se llenaran de viejos recuerdos otoņales como un cristal empaņado de lluvia, como un espejo hecho aņicos. cristales rotos y ausencia.
Sindicaciķn
 
Algunos silogismos.
ˇLa evolucion es el despertar intelectual de la capacidad divina. Solo el que llega a la hiperconsciencia o se acerca a ella consigue abandonar la esfera, la simbiosis de soledad individuales, de dioses dormidos.

ˇLa nuestra es una sociedad de dioses aletargados, inconscientes aun de su divinidad. Incapaces de hacer uso de su poder.

ˇA veces cuando escribo juego a ser dios, como ahora formulando teorias imposibles, pero AUN no lo soy...

ˇDibujo con mi mano en la pared sombras monstruosas y seres aberrantes e informes, mutaciones de seres humanos. Para luego apagar la luz y desvanecerlos a todos en una sombra grande, una oscuridad cualquiera.
Nuevamente estoy jugando a ser dios.
 
sustancia
Siento mi piel impregnada de algo, y no consigo descifrar que es. Se que me agobia, que me oprime como una habitacion llena de un vapor denso y acuoso, como una sustancia espesa que no te permite nadar y te atrapa con su efluvio. Siento que no puedo moverme libremente.Hoy no es un mal dia ni el mundo va mejor que ayer, pero la realidad me abruma.
Es como esa sustancia pesada. Es esa sustancia pesada. Es densa y acuosa, y espesa. Desecharia incluso la idea de algo fisico para describirla, es sencillamente algo. Me hace sentirme inquieto y nada me conforta. El beso de los amantes en la esquina no es mejor que la bomba que estalla en una cafeteria, ni el hambre que pasa aquel chico que me pidio unos maravedies la otra noche es mas hambre que la voracidad del tren que lleva a Auswitzh. Tampoco las palomas son mas conscientes de su automutilacion vital, que por ejemplo, esa chica optimista de pelo largo y marron.
Precisamente son todas estas cosas las que me oprimen. Estas realidades ineludibles, necesarias, profanadas por un pensamiento de muerte. Si no muerte, lo mas cercano a la destruccion, que por analogia es autodestruccion. Quien sabe si no se iria esta molestia de esa manera. Aunque la idea termina por resultar burda y soez, quien no desea que la bomba de la cefeteria alcance la esquina alguna vez. Que ese niņo vaya dentro del tren o la chica optimista mutile su vida, autoconsciente.
Pero no, nadie desea esto, nadie siente la viscosidad de la sustancia en la piel, impregnando cada poro. Todos pueden moverse y continuar su beso, su paso, su vida, su constante movimiento. Solo soy yo que soy un animal, un dios, un hombre azotado. Solo soy yo que no puedo amar, ni se fabricar bombas caseras. ni conozco Auswitzh, ni poseo esa eterna realidad mutilada. Por eso no puedo apenas moverme, esta sustancia no me deja moverme, la realidad no me deja moverme.