reconstruyendome
Llevo mucho sin escribir aqui pero todo tiene una explicacion. Los partos llevan tiempo y me he visto envuelto en uno casi sin querer y sin poder escaparme volando como acostumbro. Parece ya lejanisimo, pero que es sino tiempo volado el que discurre, alla por octubre en una viaje transatlantico en las tierras del tango, la inmensa y aun por descubrir atrapante y a la vez asfixiante ciudad de Buenos Aires dio pie a este pequeño cubiculo en la red que me ha servido para lanzarle al mundo a modo de amenaza algunos textos mios, algunos textos ajenos y alguna que otra imagen.
Pocos han sido los que lo han disfrutado y asi lo prefiero, muchos de esos pocos ahora son yo, o yo soy ellos en parte y lo agradezco inmensamente.
De aquel Octubre lejano a hoy han pasado infinitud de cosas, muchas despedidas de mi mismo y muchos reencuentros tambien. Pero sobre todo muchos descubrimientos. He renacido como 764 veces y me he creado de mi costilla otras tantas, y cada vez me gusta mas el resultado.
Como decia al principio, estos casi 11 meses de gestacion inconsciente hicieron nacer primero una idea, una idea que se fue transformando en un pequeño ser que al final regurgito un resultado que jamas hubiera esperado. Entre agonicos gritos, revolviendose entre las sabanas, una noche vomito un libro.
De estos meses de trabajo ha surgido algo que jamas hubiera esperado. Una coherencia, un sentido, un libro incompleto pero completamente perfecto en su imperfeccion. Y dentro de ese libro dejo partir tambien varias etapas de mi vida, principalmente un "otoño(2)"(titulo de uno de sus capitulos). Tambien se puede uno bañar en el hormigon que aprisiona sus paginas, en "la ciudad entre cuatro paredes(1)".
Por ultimo y con ella y otros mas llego el "ciclico retorno(3)" y ahi terminaron 3 etapas importantes pero que ya quedan atras.
Ahora hay nuevos planes, nuevas vistas. Despues de ese parto solo quedo un hombre agotado y destruido, pero despues de muchos meses condensados en algunos dias ese hombre desperto y decidio que el exilio era la unica forma de renacer de nuevo. Solo en mitad de la nada, en la estepa nevada mas alejada, en ninguna parte conocida, solo alli podria el solo crearse a si mismo una vez mas de sus costillas, crear una nueva cosmologia, una nueva mitologia cimentada en los escombros de babel, en el laberinto destruido pero dejando de lado todo lo anterior, todo.
Asi nacio el laberinto de babel, asi renaci y asi voy a ir modelandome de nuevo durante quien sabe cuanto tiempo. Podeis acompañarme en mi nuevo viaje, siempre desde fuera claro, a la estepa debo viajar solo y habitar entre el hielo hasta que pueda volver a despredicar mis mensajes, o tambien podeis quedaros aqui, este tren seguira su propio rumbo en forma de papel impreso, como "Cronica de un Otoño", como poemario maldito.
La clave para entrar al transiberiano es: http://ellaberintodebabel.blogspot.com/
Os espero alli con un pequeño fuego en mi cueva de hielo donde podremos compartir el pescado del dia y charlas bajo las estrellas hasta la aurora boreal.
Pocos han sido los que lo han disfrutado y asi lo prefiero, muchos de esos pocos ahora son yo, o yo soy ellos en parte y lo agradezco inmensamente.
De aquel Octubre lejano a hoy han pasado infinitud de cosas, muchas despedidas de mi mismo y muchos reencuentros tambien. Pero sobre todo muchos descubrimientos. He renacido como 764 veces y me he creado de mi costilla otras tantas, y cada vez me gusta mas el resultado.
Como decia al principio, estos casi 11 meses de gestacion inconsciente hicieron nacer primero una idea, una idea que se fue transformando en un pequeño ser que al final regurgito un resultado que jamas hubiera esperado. Entre agonicos gritos, revolviendose entre las sabanas, una noche vomito un libro.
De estos meses de trabajo ha surgido algo que jamas hubiera esperado. Una coherencia, un sentido, un libro incompleto pero completamente perfecto en su imperfeccion. Y dentro de ese libro dejo partir tambien varias etapas de mi vida, principalmente un "otoño(2)"(titulo de uno de sus capitulos). Tambien se puede uno bañar en el hormigon que aprisiona sus paginas, en "la ciudad entre cuatro paredes(1)".
Por ultimo y con ella y otros mas llego el "ciclico retorno(3)" y ahi terminaron 3 etapas importantes pero que ya quedan atras.
Ahora hay nuevos planes, nuevas vistas. Despues de ese parto solo quedo un hombre agotado y destruido, pero despues de muchos meses condensados en algunos dias ese hombre desperto y decidio que el exilio era la unica forma de renacer de nuevo. Solo en mitad de la nada, en la estepa nevada mas alejada, en ninguna parte conocida, solo alli podria el solo crearse a si mismo una vez mas de sus costillas, crear una nueva cosmologia, una nueva mitologia cimentada en los escombros de babel, en el laberinto destruido pero dejando de lado todo lo anterior, todo.
Asi nacio el laberinto de babel, asi renaci y asi voy a ir modelandome de nuevo durante quien sabe cuanto tiempo. Podeis acompañarme en mi nuevo viaje, siempre desde fuera claro, a la estepa debo viajar solo y habitar entre el hielo hasta que pueda volver a despredicar mis mensajes, o tambien podeis quedaros aqui, este tren seguira su propio rumbo en forma de papel impreso, como "Cronica de un Otoño", como poemario maldito.
La clave para entrar al transiberiano es: http://ellaberintodebabel.blogspot.com/
Os espero alli con un pequeño fuego en mi cueva de hielo donde podremos compartir el pescado del dia y charlas bajo las estrellas hasta la aurora boreal.
Humano, demasiado humano
Murmullos doctos
el dia que los gatos
reconvinieron iniciar la revolucion.
Las dos jovenes monjas
fueron inseminadas
por un par de siameses con guantes de latex
conservando intacta su virginidad in vitro
en un tubo de ensayo bendecido, eso si.
Despues comenzaron los saqueos.
"Una ciudad llena de madejas de hilo y pequeños ratones blancos..."
Asi vendieron los doctores su sueño
y sin embargo...
Una ciudad comida lentamente por el fuego
en una orgia perpetua,
en madejas de gatas en celo maullando al mejor postor,
derritiendo cada esquina,
disputandose el placer de formar parte del haren del dictador.
Mas tarde, del subsuelo surgio una nueva revolucion
que acabaria en conflicto de Babel,
en cazas de felinos,
en predominio ario de los pequeños roedores.
Los sonidos de la lluvia sobre la rama de aquel arbol que algun dia regira el mundo.
Los sonidos detuvieron al silencioso ejercito dejando las calles desoladas.
Las viejas pistas de basket de los barrios suburbiales
utilizadas una vez mas como carceles perpetuas
a la intemperie y al tiempo, inamovibles al espectro de la nostalgia,
la decadencia, la constancia borboteante de los aleros escupiendo potentes chorros de agua
por la boca de gargolas transfiguradas en ratones de dientes terribles despues de la guerrilla.
Y cada humano que sobrevivio a la guerra,
a las dos plagas, a la pandemia,
cada humano marcado por un codigo de barras purpura y negro.
Jim Carrol volvio a la realidad subitamente mientras corria por las alcantarillas
el agua rozandole el tobillo en carne viva
calado hasta los huesos.
Mientras corria por los pasadizos podridos, lloro. Jim Carroll lloro
descubriendo que el tiempo del caballo habia pasado y ya no era una pesadilla
sino el desasosiego prefabricado y enlatado en un inerme concepto de ciudad.
Caos, sirenas, gritos, chas chas, chapoteo, gritos.
Mientras corria oyendo el ruido de sus pisadas perderse entre las cavidades
tropezo y cayo de bruces contra la piedra pulida
y de fondo tras el escucho mas huellas diminutas
y la risa agonizante de un raton, una risa destructiva
que consiguio erizarle la piel del cogote.
Desde lo mas profundo de la garganta en un sonido bronco y gutural
llego hasta sus oidos
-Humano, demasiado humano...-
Solo un mes
uno nomás.
LEY CONTRA EL CRISTIANISMO
Dada en el día de la salvación, en el día primero del año uno (-el 30 de septiembre de 1888 de la falsa cronología)
Guerra A Muerte Contra El Vicio: El Vicio Es El Cristianismo
ARTÍCULO PRIMERO: Viciosa es toda especie de contranaturaleza. La especie más viciosa de hombre es el sacerdote: el enseña la contranaturaleza. Contra el sacerdote no se tienen razones se tiene presidio.
ARTÍCULO SEGUNDO: Toda participación en un servicio divino es un atentado contra la moralidad pública. Se será mAs duro contra los protestantes que contra los católicos, mAs duro contra los protestantes liberales que contra los protestantes ortodoxos. Lo que hay de criminal en el ser-cristiano crece en la medida en que uno se aproxima a la ciencia. El criminal de los criminales es, por consiguiente, el filosofo.
ARTÍCULO TERCERO: El lugar maldito en que el cristianismo ha encovado sus huevos de basilisco será arrasado, y, como lugar infame de la tierra, constituirá el terror de toda la posteridad. En El se criarán serpientes venenosas
ARTÍCULO CUARTO: La predicación de la castidad es una incitación publica a la contranaturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, toda impurificación de la misma con el concepto de “impuro” es el autentico pecado contra el espíritu santo de la vida.
ARTÍCULO QUINTO: Comer en la misma mesa con un sacerdote le hace quedar a uno expulsado: con ello uno se excomulga a sí mismo de la sociedad honesta. El sacerdote es nuestro chandala, - se le proscribirá, se lo hará morir de hambre, se lo echará a toda especie de desierto.
ARTÍCULO SEXTO: A la historia “sagrada” se la llamará con el nombre que merece, historia maldita; las palabras “Dios”, “redentor”, “santo”, se las empleará como insultos como divisas para los criminales.
ARTÍCULO SÉPTIMO: El resto se sigue de aquí.
El Anticristo
Friedrich Nietzsche
Guerra A Muerte Contra El Vicio: El Vicio Es El Cristianismo
ARTÍCULO PRIMERO: Viciosa es toda especie de contranaturaleza. La especie más viciosa de hombre es el sacerdote: el enseña la contranaturaleza. Contra el sacerdote no se tienen razones se tiene presidio.
ARTÍCULO SEGUNDO: Toda participación en un servicio divino es un atentado contra la moralidad pública. Se será mAs duro contra los protestantes que contra los católicos, mAs duro contra los protestantes liberales que contra los protestantes ortodoxos. Lo que hay de criminal en el ser-cristiano crece en la medida en que uno se aproxima a la ciencia. El criminal de los criminales es, por consiguiente, el filosofo.
ARTÍCULO TERCERO: El lugar maldito en que el cristianismo ha encovado sus huevos de basilisco será arrasado, y, como lugar infame de la tierra, constituirá el terror de toda la posteridad. En El se criarán serpientes venenosas
ARTÍCULO CUARTO: La predicación de la castidad es una incitación publica a la contranaturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, toda impurificación de la misma con el concepto de “impuro” es el autentico pecado contra el espíritu santo de la vida.
ARTÍCULO QUINTO: Comer en la misma mesa con un sacerdote le hace quedar a uno expulsado: con ello uno se excomulga a sí mismo de la sociedad honesta. El sacerdote es nuestro chandala, - se le proscribirá, se lo hará morir de hambre, se lo echará a toda especie de desierto.
ARTÍCULO SEXTO: A la historia “sagrada” se la llamará con el nombre que merece, historia maldita; las palabras “Dios”, “redentor”, “santo”, se las empleará como insultos como divisas para los criminales.
ARTÍCULO SÉPTIMO: El resto se sigue de aquí.
El Anticristo
Friedrich Nietzsche
42
¿Se ha entendido de verdad la famosa historia que está al comienzo de la Biblia, - acerca de la angustia infernal de Dios frente a la ciencia?... No se la ha entendido. Ese libro sacerdotal par excellence comienza, como es obvio, con la gran dificultad interna del sacerdote: éste tiene un único peligro grande, por consiguiente “Dios”, tiene un único peligro grande.-
El viejo Dios, todo él “espíritu”, todo él sumo sacerdote, todo él perfección, se pasea por su jardín placenteramente: sólo que se aburre. Contra el aburrimiento luchan en vano incluso los dioses. ¿Qué hace? Inventa al hombre, - el hombre es algo entretenido... Pero he aquí que también el hombre se aburre. El apiadamiento de Dios por la única molestia que en sí tienen todos los paraísos no conoce límites: pronto creó también otros animales. Primer fallo de Dios: el hombre no encontró entretenidos a los animales, - los dominaba, no quería siquiera ser un “animal”. - Por consiguiente, Dios creó a la mujer. Y de hecho, ahora el aburrimiento se terminó - ¡pero también se terminaron otras cosas! La mujer fue el segundo fallo de Dios. - “La mujer es, por su esencia, serpiente, Eva”- esto lo sabe todo sacerdote; “de la mujer viene todo el infortunio al mundo” - esto lo sabe asimismo todo sacerdote. “Por consiguiente también la ciencia viene de ella”... Sólo a través de la mujer llegó el hombre a gustar del árbol del conocimiento. - ¿Qué había ocurrido? Al viejo Dios lo invadió una angustia infernal. El hombre mismo había sido su máximo fallo. Dios se había creado un rival, la ciencia hace iguales a Dios. - ¡se han terminado los sacerdotes y los dioses si el hombre se vuelve científico! - Moraleja: la ciencia es lo prohibido en sí, - ella es lo único prohibido. La ciencia es el primer pecado, el germen de todo pecado, el pecado original. La moral no es más que esto. - “No conocerás”: - el resto se sigue de ahí. - La angustia infernal de Dios no le impidió ser listo. ¿Cómo defenderse de la ciencia?, ése fue durante largo tiempo su principal problema. Respuesta: ¡fuera del Paraíso el hombre! La felicidad, la ociosidad inducen a tener pensamientos, - todos los pensamientos son pensamientos malos... El hombre no debe pensar. - Y el “sacerdote en sí” inventa la indigencia, la muerte, el peligro mortal del embarazo, toda especie de miseria, vejez, fatiga, sobre todo la enfermedad, - simples medios en la lucha con la ciencia! La indigencia no le permite al hombre pensar... Y, ¡pese a todo!, ¡algo espantoso! La obra del conocimiento se alza cual una torre, asaltando el cielo, trayendo el crepúsculo de los dioses, - ¡qué hacer! - El viejo Dios inventa la guerra, separa los pueblos, hace que los hombres se aniquilen mutuamente (los sacerdotes han tenido siempre necesidad de la guerra...). La guerra . ¡entre todas las cosa una gran perturbadora de la paz de la ciencia! - ¡Increíble! Pese a las guerras, el conocimiento, la emancipación con respecto al sacerdote, aumenta. - Y al viejo Dios se le ocurre una última decisión: “el hombre se ha vuelto científico - no queda otro remedio, ¡hay que ahogarlo!”...
El viejo Dios, todo él “espíritu”, todo él sumo sacerdote, todo él perfección, se pasea por su jardín placenteramente: sólo que se aburre. Contra el aburrimiento luchan en vano incluso los dioses. ¿Qué hace? Inventa al hombre, - el hombre es algo entretenido... Pero he aquí que también el hombre se aburre. El apiadamiento de Dios por la única molestia que en sí tienen todos los paraísos no conoce límites: pronto creó también otros animales. Primer fallo de Dios: el hombre no encontró entretenidos a los animales, - los dominaba, no quería siquiera ser un “animal”. - Por consiguiente, Dios creó a la mujer. Y de hecho, ahora el aburrimiento se terminó - ¡pero también se terminaron otras cosas! La mujer fue el segundo fallo de Dios. - “La mujer es, por su esencia, serpiente, Eva”- esto lo sabe todo sacerdote; “de la mujer viene todo el infortunio al mundo” - esto lo sabe asimismo todo sacerdote. “Por consiguiente también la ciencia viene de ella”... Sólo a través de la mujer llegó el hombre a gustar del árbol del conocimiento. - ¿Qué había ocurrido? Al viejo Dios lo invadió una angustia infernal. El hombre mismo había sido su máximo fallo. Dios se había creado un rival, la ciencia hace iguales a Dios. - ¡se han terminado los sacerdotes y los dioses si el hombre se vuelve científico! - Moraleja: la ciencia es lo prohibido en sí, - ella es lo único prohibido. La ciencia es el primer pecado, el germen de todo pecado, el pecado original. La moral no es más que esto. - “No conocerás”: - el resto se sigue de ahí. - La angustia infernal de Dios no le impidió ser listo. ¿Cómo defenderse de la ciencia?, ése fue durante largo tiempo su principal problema. Respuesta: ¡fuera del Paraíso el hombre! La felicidad, la ociosidad inducen a tener pensamientos, - todos los pensamientos son pensamientos malos... El hombre no debe pensar. - Y el “sacerdote en sí” inventa la indigencia, la muerte, el peligro mortal del embarazo, toda especie de miseria, vejez, fatiga, sobre todo la enfermedad, - simples medios en la lucha con la ciencia! La indigencia no le permite al hombre pensar... Y, ¡pese a todo!, ¡algo espantoso! La obra del conocimiento se alza cual una torre, asaltando el cielo, trayendo el crepúsculo de los dioses, - ¡qué hacer! - El viejo Dios inventa la guerra, separa los pueblos, hace que los hombres se aniquilen mutuamente (los sacerdotes han tenido siempre necesidad de la guerra...). La guerra . ¡entre todas las cosa una gran perturbadora de la paz de la ciencia! - ¡Increíble! Pese a las guerras, el conocimiento, la emancipación con respecto al sacerdote, aumenta. - Y al viejo Dios se le ocurre una última decisión: “el hombre se ha vuelto científico - no queda otro remedio, ¡hay que ahogarlo!”...
Dardos envenenados
Bueno, esta poesía me la ha escrito una amiga muy especial con la que, a pesar de todo, tengo ciertas diferencias...:P
Creo que es la critica mas destructiva que me han hecho nunca pero todo lo que sea buena literatura es bien aceptado aqui, que juzgue cada cual si es rencor o verdad lo que hay en sus dardos envenenados...
Por cierto, no podria estar mas de acuerdo con la primera frase.
Un beso peque.
Desconfía de los poetas,
Son los artistas del engaño.
Desconfía de los que reciclan las palabras,
Los que reutilizan los te quieros...
Desconfía de quien adora el altar de la pasión,
¿Hay algo más efímero que un beso?
Solo una palabra.
Desconfía de quienes confunden...
Libertad con libertinaje
Amor con mentiras...
No es humano aquel que no siente dolor,
No es humano quien no se arrepiente.
No se merece ser humano...
Quien desprecia la humanidad.
¿Si te cortas no sangras?
¿Si cierras los ojos no dejas de ver?
Desconfía del ser que escoge la ceguera,
Desconfía del que tiene cerrado el corazón.
Laberintos de sábanas donde le gusta perderse,
Estrellas lejanas donde busca refugio
Creyendo ver Nunca Jamas a través del espejo
Pequeño aspirante a Peter Pan, egoísta convencido
Artista del engaño, poeta inconformista...
Condenado a buscar eternamente
Sin saber que esta buscando.
Y aunque tenga cien “te quieros”
Y a pesar de mil orgasmos...
Este trovador de nuestro siglo
Justifica con palabras sus acciones
Despreciando la moral
Y creyendo que es distinto...
Sin darse cuenta de que la palabra solo es concepto
Definiendo y levantando barreras
Sexo o amor
Libertad o Cadenas
Novia o Diversión
Puta o Reprimida
Diferente o Mediocre...
Cree derribar el techo del convencionalismo,
sin pararse a observar que es quien sostiene las columnas.
Cree que la Tierra esta destinada a ser su haren...
Sin pararse a sentir lo que el verdadero Peter Pan sentiría
Pobre aspirante...olvido el valor de la inocencia.
Creo que es la critica mas destructiva que me han hecho nunca pero todo lo que sea buena literatura es bien aceptado aqui, que juzgue cada cual si es rencor o verdad lo que hay en sus dardos envenenados...
Por cierto, no podria estar mas de acuerdo con la primera frase.
Un beso peque.
Desconfía de los poetas,
Son los artistas del engaño.
Desconfía de los que reciclan las palabras,
Los que reutilizan los te quieros...
Desconfía de quien adora el altar de la pasión,
¿Hay algo más efímero que un beso?
Solo una palabra.
Desconfía de quienes confunden...
Libertad con libertinaje
Amor con mentiras...
No es humano aquel que no siente dolor,
No es humano quien no se arrepiente.
No se merece ser humano...
Quien desprecia la humanidad.
¿Si te cortas no sangras?
¿Si cierras los ojos no dejas de ver?
Desconfía del ser que escoge la ceguera,
Desconfía del que tiene cerrado el corazón.
Laberintos de sábanas donde le gusta perderse,
Estrellas lejanas donde busca refugio
Creyendo ver Nunca Jamas a través del espejo
Pequeño aspirante a Peter Pan, egoísta convencido
Artista del engaño, poeta inconformista...
Condenado a buscar eternamente
Sin saber que esta buscando.
Y aunque tenga cien “te quieros”
Y a pesar de mil orgasmos...
Este trovador de nuestro siglo
Justifica con palabras sus acciones
Despreciando la moral
Y creyendo que es distinto...
Sin darse cuenta de que la palabra solo es concepto
Definiendo y levantando barreras
Sexo o amor
Libertad o Cadenas
Novia o Diversión
Puta o Reprimida
Diferente o Mediocre...
Cree derribar el techo del convencionalismo,
sin pararse a observar que es quien sostiene las columnas.
Cree que la Tierra esta destinada a ser su haren...
Sin pararse a sentir lo que el verdadero Peter Pan sentiría
Pobre aspirante...olvido el valor de la inocencia.
Vuélame el paladar en mil cielos
Siento un nosequé en la tercera vertebra
un nosequé que se parece a tu aliento
si, ese que sale calido de tu boca bonita
ese vaporizado de saliva en mis ojos,
ese aliento con el que me barnizas,
esos ojos con los que te descubro.
te sueño demasiado a menudo.
Demasiado a menudo imagino gigantes de un ojo
bosques oscuros con amazonas
un lodazal con tu pañuelo y tus pulseras tintineantes
mil charcas de nenufar
Demasiado a menudo tu,
Y no es tanto todavia.
De tanto maullar ha volado mi voz
desperdigada en doscientostreintamil pedacitos
que forman un camino de hielo de aqui a la luna
de la luna a evohé
de tu lengua a mi dedo.
De Barcelona a Madrid no hay mas que sabanas
sabanas color cereza y curvas
muchos kilometros de curvas.
Tengo miedo de perderme en tu boca de una vez por todas
porque se que no voy a querer volver Nunca Jamás.
(secuestrame ya que no aguanto el tango yo solito)
un nosequé que se parece a tu aliento
si, ese que sale calido de tu boca bonita
ese vaporizado de saliva en mis ojos,
ese aliento con el que me barnizas,
esos ojos con los que te descubro.
te sueño demasiado a menudo.
Demasiado a menudo imagino gigantes de un ojo
bosques oscuros con amazonas
un lodazal con tu pañuelo y tus pulseras tintineantes
mil charcas de nenufar
Demasiado a menudo tu,
Y no es tanto todavia.
De tanto maullar ha volado mi voz
desperdigada en doscientostreintamil pedacitos
que forman un camino de hielo de aqui a la luna
de la luna a evohé
de tu lengua a mi dedo.
De Barcelona a Madrid no hay mas que sabanas
sabanas color cereza y curvas
muchos kilometros de curvas.
Tengo miedo de perderme en tu boca de una vez por todas
porque se que no voy a querer volver Nunca Jamás.
(secuestrame ya que no aguanto el tango yo solito)
numeros imprevistos
Cuatrocientas cuarenta y dos veces me dio tiempo a mirarte
Doscientas tres a retenerte media hora antes de irte a trabajar
Ciento setenta y cuatro te bese furtivamente aprisionandote
entre mi boca y la pared
Unas noventa y seis me bañe en tus pupilas bajo la luna azul electrico
Cuarentaytantas te desvesti con prisa y algunas pocas con calma de engranaje
Dos te dije te quiero mientras bailabamos jazz en aquel Music Hall embriagados
Ninguna vez me pare a contar cuantas veces te hice el amor, te mire a los ojos, te bese inquieto, baile contigo, te desvesti, te quise, volé contigo.
Lo que si conte fueron los cuentos que salian de tu boca cuando cocinabas con ese delantal azafran y todas las flores de neon azul que me regalaste en la bañera de laton.
Doscientas tres a retenerte media hora antes de irte a trabajar
Ciento setenta y cuatro te bese furtivamente aprisionandote
entre mi boca y la pared
Unas noventa y seis me bañe en tus pupilas bajo la luna azul electrico
Cuarentaytantas te desvesti con prisa y algunas pocas con calma de engranaje
Dos te dije te quiero mientras bailabamos jazz en aquel Music Hall embriagados
Ninguna vez me pare a contar cuantas veces te hice el amor, te mire a los ojos, te bese inquieto, baile contigo, te desvesti, te quise, volé contigo.
Lo que si conte fueron los cuentos que salian de tu boca cuando cocinabas con ese delantal azafran y todas las flores de neon azul que me regalaste en la bañera de laton.
Luna

vida! el silencio abre su boca inmensa y me encuentro dentro tus ojos mirando la luna azul electrico. Sorpresa! suena un beso y te vas. Que cosa mas linda!
Puedes quedarte con el ruidito que he dejado entre las grietas de tus labios.
noumeno
Hoy el dia esta calmado y me parece intuir que mi interior tambien. Tengo tanto sueño que no se si veo borroso o sencillamente es que la ventana esta vestida de polvo haciendose asi translucida. Tanto sueño que no puedo dormir ni tampoco pensar con claridad. Sin embargo razono con inusitada lucidez en el viaje que supone este submundo de los insomnes.
Por los gritos intuyo que abajo, detras del velo polvoriente de la ventana, un grupo de jovenes hinchados de ego pugnan por ver quien patea mejor su vida, mas fuerte, con mas punteria. Y en un momento de lucidez metaforizan su existencia en una pelota de cuero, gastada, vieja, a punto de romperse.
Tantas veces he intentado imaginar esta ciudad caotica como un laberinto que se entrelaza como una eterna e infinita ramificacion de conciencias desgastando la goma de sus zapatos sobre el asfalto en innumerables calles que conforman esta madeja. Tantas veces lo he imaginado que ya conozco cada rincon aunque todos sean iguales, aunque nunca los haya visitado, aunque ya los conozca. Y ya no puedo perderme ni desaparecer.
Ni siquiera el ambiente denso que preludia llovizna me sirve para salir de este saco de plastico que me recubre, esta bolsa de sueño que no se diluira hasta que consiga dormir.
Por los gritos intuyo que abajo, detras del velo polvoriente de la ventana, un grupo de jovenes hinchados de ego pugnan por ver quien patea mejor su vida, mas fuerte, con mas punteria. Y en un momento de lucidez metaforizan su existencia en una pelota de cuero, gastada, vieja, a punto de romperse.
Tantas veces he intentado imaginar esta ciudad caotica como un laberinto que se entrelaza como una eterna e infinita ramificacion de conciencias desgastando la goma de sus zapatos sobre el asfalto en innumerables calles que conforman esta madeja. Tantas veces lo he imaginado que ya conozco cada rincon aunque todos sean iguales, aunque nunca los haya visitado, aunque ya los conozca. Y ya no puedo perderme ni desaparecer.
Ni siquiera el ambiente denso que preludia llovizna me sirve para salir de este saco de plastico que me recubre, esta bolsa de sueño que no se diluira hasta que consiga dormir.
más allá del nihilismo de tus dudas
Tan dentro de tu vientre siempre
que me sabes a existencia rutinaria,
a cafe recien hecho.
El pecado capital de tu piel por las mañanas.
una existencia titilante mas alla de las monografias,
desprovista de ideas y de ideologias.
Un existir abominable, mas alla de lo fisico,
rozando lo deítico, extásico, entendible.
una dicotomia de lo erotico
en un cuerpo/cerezas
de aromas y caricias impermeables.
Como un niño que retorna eterno
y se acurruca en su propio vientre de leon
negando lo absoluto
y respirando el nihilismo de tus dudas.
Hiperconsciente de tus emanaciones,
dudando a veces de tus labios,
acogedora cavidad bucal
donde beber de tu saliva.
Y todo esto, escalonada descripcion,
cascada de lo mismo,
valvula fisioerotica
emancipada de si misma
en un mismo lugar
en una tierra yerta
plagada de imagenes sobrepuestas
de mi mismo.
En medio de ninguna parte te desconozco,
para volver a investigarte.
que me sabes a existencia rutinaria,
a cafe recien hecho.
El pecado capital de tu piel por las mañanas.
una existencia titilante mas alla de las monografias,
desprovista de ideas y de ideologias.
Un existir abominable, mas alla de lo fisico,
rozando lo deítico, extásico, entendible.
una dicotomia de lo erotico
en un cuerpo/cerezas
de aromas y caricias impermeables.
Como un niño que retorna eterno
y se acurruca en su propio vientre de leon
negando lo absoluto
y respirando el nihilismo de tus dudas.
Hiperconsciente de tus emanaciones,
dudando a veces de tus labios,
acogedora cavidad bucal
donde beber de tu saliva.
Y todo esto, escalonada descripcion,
cascada de lo mismo,
valvula fisioerotica
emancipada de si misma
en un mismo lugar
en una tierra yerta
plagada de imagenes sobrepuestas
de mi mismo.
En medio de ninguna parte te desconozco,
para volver a investigarte.
Perdonen ustedes las ausencias
Meridies
[El destino de toda muñeca es llorar]
En Meridies hay una linea.
La linea como un rio, parte el pueblito en dos.
Y la mujeres de un lado
lloran sus plegarias por los muertos,
muertos que no estan muertos,
porque apenas existieron.
Lloran como muñecas, sucias, de trapo,
olvidadas.
Los del otro lado de la linea
miran con desprecio,
-los fuertes no lloran- comentan.
Y asi, dia tras dia va el mundo.
in dubio...non reo.
[El destino de toda muñeca es llorar]
En Meridies hay una linea.
La linea como un rio, parte el pueblito en dos.
Y la mujeres de un lado
lloran sus plegarias por los muertos,
muertos que no estan muertos,
porque apenas existieron.
Lloran como muñecas, sucias, de trapo,
olvidadas.
Los del otro lado de la linea
miran con desprecio,
-los fuertes no lloran- comentan.
Y asi, dia tras dia va el mundo.
in dubio...non reo.
Perdonemelaindiscrecionperonosemeofendaquememuero.
DIETRICH
Sobre mi lecho de prostíbulo de sábanas de seda y raso rosadas y
rojas, escribo, sobre mi lecho de patíbulos de los amores y los
sufrimientos, sobre un nido de pulgas y gusanos y serpientes y
óvulos y espermio, escribo, sobre mi lecho, sobre mi colchón de
resortes vencidos. Sobre mi catre cantor, sobre el camastro de los
dioses y las diosas y de los humanos perros y gatos y las cisnes y las
águilas y las carroñas y las bailarinas de la luna, escribo. Sobre el
lecho de las obreras enajenadas del amor o de las putas hermosas y
junto a ellas y sus camadas y a sus crías y a sus muévedos, junto a
ellas y sus raspajes y junto al feto de la paz, lactando de sus senos
sagrados, escribo. Sobre el lecho de las princesas y las huachas, en
el nido de la murciélaga y de la loica y de la miel y de la sangre,
escribo, en el nido de Magdalena, entre sus sábanas y entre sus
piernas, duermo, amo y escribo y profetizo el placer y profetizo la
lujuria de mi carne y a ella la profetizo, de mi alma, de mis ojos,
de mi mente y la lujuria de mis manos percibiendo tus senos o los
senos de una cualesquiera ramera de mi ramera vida. Escribo, al
mundo y al mundo y a nadie a Dios y al Diablo y a nadie, sobre
el lecho donde la vida copula y peca alegre y fornica feliz con la
muerte y con nadie. Sobre el lecho donde la vida se masturba y
donde la muerte se masturba con una cruz o con una vela
encendida en la oscuridad o con una prótesis, donde el poetiso se
masturba imaginando a su amada y a su odiada y a nadie, aquí
escribo, en el nido, en el nido donde duerme mi niña desnuda.
Aquí escribo como una musa y como una maja y como una puta y
Como la vampiresa de Dietrich...
Nicolas Diaz Baldilla (Chile)
Sobre mi lecho de prostíbulo de sábanas de seda y raso rosadas y
rojas, escribo, sobre mi lecho de patíbulos de los amores y los
sufrimientos, sobre un nido de pulgas y gusanos y serpientes y
óvulos y espermio, escribo, sobre mi lecho, sobre mi colchón de
resortes vencidos. Sobre mi catre cantor, sobre el camastro de los
dioses y las diosas y de los humanos perros y gatos y las cisnes y las
águilas y las carroñas y las bailarinas de la luna, escribo. Sobre el
lecho de las obreras enajenadas del amor o de las putas hermosas y
junto a ellas y sus camadas y a sus crías y a sus muévedos, junto a
ellas y sus raspajes y junto al feto de la paz, lactando de sus senos
sagrados, escribo. Sobre el lecho de las princesas y las huachas, en
el nido de la murciélaga y de la loica y de la miel y de la sangre,
escribo, en el nido de Magdalena, entre sus sábanas y entre sus
piernas, duermo, amo y escribo y profetizo el placer y profetizo la
lujuria de mi carne y a ella la profetizo, de mi alma, de mis ojos,
de mi mente y la lujuria de mis manos percibiendo tus senos o los
senos de una cualesquiera ramera de mi ramera vida. Escribo, al
mundo y al mundo y a nadie a Dios y al Diablo y a nadie, sobre
el lecho donde la vida copula y peca alegre y fornica feliz con la
muerte y con nadie. Sobre el lecho donde la vida se masturba y
donde la muerte se masturba con una cruz o con una vela
encendida en la oscuridad o con una prótesis, donde el poetiso se
masturba imaginando a su amada y a su odiada y a nadie, aquí
escribo, en el nido, en el nido donde duerme mi niña desnuda.
Aquí escribo como una musa y como una maja y como una puta y
Como la vampiresa de Dietrich...
Nicolas Diaz Baldilla (Chile)
El lado oscuro del corazon
Nunca quise ser universal,
Más que por las mentiras,
Por la simple molestia
De llevar documentos encima.
Siempre salgo a la calle desnudo,
Para que no me llamen loco
O cuerdo.
Hombre tampoco, esa cruz
Conseguí icinerarla hace tiempo.
A fin de cuentas
solo las putas se visten en invierno
y yo no vendo mis otoños,
a ningun precio.
Y el que quiera saber de donde vengo
A cuándo ire, porque me fui,
que pregunte; que pregunte gritando.
Odio que me interroguen,
Pero si voy desnudo
tendre que contestar.
Eso si, no prometo poesía,
A lo sumo una suma
de cada una de mis partes
para recomponer el puzzle
con el que se entretiene.
¿Se entretiene quien? Preguntaran inquietos,
curiosos, asombrados.
Es rojo de tan obvio,
ni vestido respondo a esa pregunta.
Que cada cual
descubra
las cosquillas
de
la
muerte.
anexo1: ego, no he desaparecido, solo ando ajetreado en un campo de hierba donde cada brizna es un mundo. En brevissimo empiezo con la bestia, paciencia y pronto tendras noticias ;)
Más que por las mentiras,
Por la simple molestia
De llevar documentos encima.
Siempre salgo a la calle desnudo,
Para que no me llamen loco
O cuerdo.
Hombre tampoco, esa cruz
Conseguí icinerarla hace tiempo.
A fin de cuentas
solo las putas se visten en invierno
y yo no vendo mis otoños,
a ningun precio.
Y el que quiera saber de donde vengo
A cuándo ire, porque me fui,
que pregunte; que pregunte gritando.
Odio que me interroguen,
Pero si voy desnudo
tendre que contestar.
Eso si, no prometo poesía,
A lo sumo una suma
de cada una de mis partes
para recomponer el puzzle
con el que se entretiene.
¿Se entretiene quien? Preguntaran inquietos,
curiosos, asombrados.
Es rojo de tan obvio,
ni vestido respondo a esa pregunta.
Que cada cual
descubra
las cosquillas
de
la
muerte.
anexo1: ego, no he desaparecido, solo ando ajetreado en un campo de hierba donde cada brizna es un mundo. En brevissimo empiezo con la bestia, paciencia y pronto tendras noticias ;)
El ultimo hombre
Para llamar su atención, sus congéneres pronunciaban un sonido bronco y gutural que seria imposible transcribir aquí.
Solo comían y fornicaban; cazaban cuando la carne putrefacta se acumulaba al fondo de la cueva y volvían a comer y a fornicar. Sin reglas. Sin ningún tipo de futuro. Sin conciencia de sus toscos cuerpos cubiertos de pieles o de las vastas llanuras que los rodeaban. Sin el mas mínimo atisbo de inteligencia mas que para comer y fornicar, comer y fornicar.
Él era diferente y lo sabia. Solo por el mero hecho de saberlo ya era diferente.
Él también fornicaba y comía y cazaba y pintaba animales y lanzas en las paredes con sus rechonchos dedos. Él también bebía agua del río y despedazaba la carne cruda manchándose los dientes de sangre y nervios. Él también llamaba a sus congéneres con un sonido bronco y gutural que salía del fondo de su garganta.
La diferencia es que él era consciente de todo. Él sabia que comía y fornicaba y cazaba y emitía sonidos primitivos para no ser diferente a los demás porque, también sabia lo que eso significaba.
A la puesta de sol de aquel tercer día desde la caza de primavera, por primera vez fue consciente de su absoluta y desoladora soledad. Fue consciente de que no era como los demás y sin embargo en el periodo en que le había tocado en suerte sub-existir jamás podría ser diferente. Pensó que jamás podría pensar y con un desasosiego que marchito la hierba a su alrededor, se dejo morir.
Dejó de fornicar y de comer y de beber y de quitarse carne cruda de entre los dientes. Dejó de pintar y de cazar y de bailar paganamente alrededor del fuego las noches de luna llena. Dejo de respirar y se dejó morir, y con ese acto dejó morir al último hombre.
Solo comían y fornicaban; cazaban cuando la carne putrefacta se acumulaba al fondo de la cueva y volvían a comer y a fornicar. Sin reglas. Sin ningún tipo de futuro. Sin conciencia de sus toscos cuerpos cubiertos de pieles o de las vastas llanuras que los rodeaban. Sin el mas mínimo atisbo de inteligencia mas que para comer y fornicar, comer y fornicar.
Él era diferente y lo sabia. Solo por el mero hecho de saberlo ya era diferente.
Él también fornicaba y comía y cazaba y pintaba animales y lanzas en las paredes con sus rechonchos dedos. Él también bebía agua del río y despedazaba la carne cruda manchándose los dientes de sangre y nervios. Él también llamaba a sus congéneres con un sonido bronco y gutural que salía del fondo de su garganta.
La diferencia es que él era consciente de todo. Él sabia que comía y fornicaba y cazaba y emitía sonidos primitivos para no ser diferente a los demás porque, también sabia lo que eso significaba.
A la puesta de sol de aquel tercer día desde la caza de primavera, por primera vez fue consciente de su absoluta y desoladora soledad. Fue consciente de que no era como los demás y sin embargo en el periodo en que le había tocado en suerte sub-existir jamás podría ser diferente. Pensó que jamás podría pensar y con un desasosiego que marchito la hierba a su alrededor, se dejo morir.
Dejó de fornicar y de comer y de beber y de quitarse carne cruda de entre los dientes. Dejó de pintar y de cazar y de bailar paganamente alrededor del fuego las noches de luna llena. Dejo de respirar y se dejó morir, y con ese acto dejó morir al último hombre.
Sangre(y II)

¿Puede el desasosiego llegar a producir tanta calma?
Las pesadillas y los sueños eroticos se entrelazan en el silencio de la sangre.
Un, deux, trois...

La sangre, el silencio y el sexo largo y pausado me producen una gran sensacion de calma, de no-existencia momentanea, de atemporalidad.
Los cuerpos, tensos, sudorosos, en con-tac-to frontal. El unico sonido de tres respiraciones, un, deux, trois...un, deux, trois...ah!
Y el silencio de una gran balsa de sangre. De una bañera en calma. De un espacio blanco y toda esa no-existencia contenida en una forma ovalada de laton.
El mesias.

Y aquel dia de viento, la sirena varada sentenció: De tu vientre de ebano nacerá un bebe de chocolate y melocotón. Será pequeño y curioso y sabrá cocinar al tercer dia y navegar rio arriba al quinto buscando cocodrilos a los que enseñar a jugar. Subirá a los arboles a hablar de la vida con los monos y crecera tan despacio como una semilla de yuca.
Por unico alimento tomará rocio de las hojas hasta que crezca y entonces se alimentará de maracuyá.
Será conocido por todos y hara grandes cosas. Su nombre será Mere Ubu.
Y el viento asintiendo regozijado prorrumpió en jubilo con un gemido mientras la princesa besaba con sus labios de fresa al padre de la pequeña criatura. La selva rompió el silencio gritando de alegria.
Nací de un melocotonero...

Escandalosa,
para él que no
conoce los límites
de su propia dulzu-
ra, tan obscena.
Caída, lánguida
y sola en ese nido,
esa cueva, lecho
a su medida:
nocturna y nada
oscura, lunar.
Satén y plumas
para amar y ser leída, para beber y ser
bebida, fingiéndose dormir.
Escandalosa, para lo hecho pecho, fulgura
ante él, será de él: ah! quién pudiera
quedar, así poseída.
Liliana Lukin de Retorica Erotica(2002)
Conversacion circunstancial:
-Me has salvado.
-de que?
-Me has salvado de la tristeza...
Foto prestada

Noche de NY, labios ensangrentados, la luna llena y blanca, el silencio de la habitacion del hotel, tan sin sonido que parece que suena. Y que se puede hacer mas que mirar? mirar...mirar...
Esta maravilla es de esta otra maravilla:
http://neko.buzznet.com
gracias mil :)
Hoy nada es igual.
Ella toma té.
En la sala rectangular, al llegar, todo estaba vacio. Ella se sentó al final, en el rincon mas oscuro de los dos rincones que hay en el fondo. El té que pidió hace ahora catorce minutos ya no desprende humo. Está frío. Nadie se ha percatado, pero lleva catorce minutos removiendolo con una cucharilla de café. Y lo mira, lo mira sin verlo.
El acaba de llegar.
Despues de un corto vistazo al rectangulo, él tambien ha elegido el fondo. Se acaba de sentar a tres mesas del rincon oscuro donde ella sigue removiendo su té. Ella ni siquiera ha levantado la vista y él no ha tenido tiempo de verla todavia. Pero nada de esto importa. Una luz parpadea, debe ser la bombilla que ya termina su función.
Acaba de pedir una cerveza, lupulo de cebada destilado, baja graduacion, espumosa.
Ni siquiera se ha fijado en la linda camarera. Es pequeña pero linda, de tez oscura. Ella tampoco se fijó en la camarera cuando pidió el té hace ya 16 minutos.
Una vuelta mas y ya son incontables las paladas que ha dado con la cucharilla pequeña. El moja sus labios mientras en la espuma.
Y aun no se han visto.
Alguno de sus pensamientos le lleva a mirar al espejo que tapiza la pared. Su mano ha rozado el agua condensada en su vaso por la helada ambrosia y una gota resbala por el cristal hacia la mesa de madera oscura. Hay un espejo en cada pared del rectangulo que duplica a cada uno de los borrachos que habitan el café.
En su movimiento de ojos en busca del reflejo su mirada choca con ella, la observada, una decima, la salta y continua su ruta. Es guapisima.
Se acaba de encontrar consigo mismo frente a frente en uno de los grandes espejos. Se observa. Ahora él es el infinito.
La mujer con el carro sigue meciendo al bebe, la camarera linda de tez oscura espera apoyada en la barra a que algun cliente se levante para recoger las monedas, el hombre de la barba y el sombrero ancho termina de expulsar el humo de su pipa y la luz junto a la ventana sigue con su parpadeo intermitente de inexistencia.
Nada ha cambiado en una milesima y sin embargo todo ha cambiado.
Él sigue mirandose. Sus pensamientos han huido temerosos y ahora solo uno ocupa su campo de vision. Está entre él y sus ojos. Entre sus ojos y el reflejo de sus ojos. Entre sus ojos y el espejo no hay nada. Solo una imagen creada por él mismo. Una imagen que no le permite ver nada mas alla de sus ojos. La imagen de ella.
Vuelve su mirada con discreción de voyeur. Solo un segundo. Un segundo basta para obrar el milagro.
Es aun mas guapa que la primera vez.
Remueve su bebida fria mirando al vacio, sin ver.
Él vuelve la vista otra vez al espejo pero ya no puede verse, solo su imagen. En dos milesimas nada ha cambiado pero TODO ha cambiado.
Le sudan un poco las manos. Sujeta su vaso largo y espumoso. Está frio, muy frio.
Por un instante decide mirarse a pesar de ella. Parpadea con fuerza y observa fijamente el espejo hasta encontrarse con unos ojos, grandes, claros. Unos pomulos duros, una cara delgada, casi triste. Una barba mal afeitada y dos manchas de sueño bajo los ojos. Y justo en ese instante un monton de preguntas llegan a su cabeza y tambien un monton de respuestas que se acumulan bajo sus parpados.
-¿Por qué te da vuergüenza mirarla, por que siempre pierdes tu oportunidad, y si es el amor de tu vida? Que ojos que tiene ¿Por qué no le dices algo? Hola, por ejemplo, te invito a otro té, ese esta frio, en que piensas- Cobarde, porque soy un cobarde y me tiemblan las manos-
Son las mismas preguntas y las mismas respuestas de siempre. Pero hoy todo es diferente y nada es igual. Se insulta y se retira el saludo y entonces el él del espejo lo mira con desprecio y él blasfema y recoge el recuerdo de la imagen de ella que dejó sobre la mesa para mirarse y lo tira con rabia bajo un asiento.
No quiere mas recuerdos porque eso es lo de siempre. No quiero volver a casa una noche como tantas y conservar solo el recuerdo de ella porque hoy nada es igual. Y valiente renuncia a su imagen y decide mirarla. Mirarla sin limite, sin miedo. Mirarla, no para guardar su recuerdo y evocarla despues sino tan solo porque hoy nada es igual.
Ahora la estudia, atento. La analiza. Desciende con cuidado por su geografia memorizando lo que ve e imaginando lo demas.
Pelo largo, liso, oscuro, color carbon. Una frente perfecta, tres dedos, debe ser lista. Las pestañas largas, negras, como la trompa de un colibri atrapado en sus ojos, que son claros, verdes, como el cuerpo del pajaro, intensos, despiertos.
Las orejas pequeñas, la barbilla, partida, elegante, graciosa, esos pomulos, suaves, rosados, como un pomelo, jugosos, comestibles y la piel, tersa, impecable, de escultura griega. Mas abajo el cuello largo, fuerte, como una columna, nayade tallada, un cisne, blanco, palido, etereo y los brazos finitos.
Al llegar a sus pechos sus ojos pasean de vuelta desandando lo mirado, degustando el amargo que imagina de almendra en sus pezones. Y sus ojos arriban al borde de la mesa que no es obstaculo para ver claramente otros montes prohibidos, unas piernas perfectas, unos pies delicados. No hace falta verlo para saber que es asi y de ninguna otra manera.
Vuelve al borde. Ha dejado lo bueno para el postre. Observa sus manos, fascinado. Son de cristal esculpido por algun artesano que talló dedos largos y finos, de pianista, para tocar musica sobre la piel, para posarse sobre unos labios pidiendo silencio al roce de dos cuerpos o un beso, y ahora si, mira sus labios, descarado. Perfilados de nieve, intuye, que sabran a cereza, carnosos, con cuerpo de Venus y un monton de pequeñas rallitas donde depositar el poquito de ruido que producen los besos. Son rojos, un rojo otoñal que quiebra el palido reflejo de su piel.
Un parpadeo le descubre que ya no esta, que solo miraba su imagen flotando en el aire espeso del café, una especie de sueño de su olor que se va desvaneciendo según descubre que tras el ya no habita su dueña, que solo queda sobre la mesa un té frio y siete francos de propina. El balanceo del cochecito, el humo de la pipa, la camarera linda, la luz que agoniza. Hoy todo es distinto pero todo es igual.
Escrito en un vuelo trans-atlantico a horas desconocidas hasta para las azafatas, regurgito hoy este texto, como si resucitara con corona de espinas incluida.
En la sala rectangular, al llegar, todo estaba vacio. Ella se sentó al final, en el rincon mas oscuro de los dos rincones que hay en el fondo. El té que pidió hace ahora catorce minutos ya no desprende humo. Está frío. Nadie se ha percatado, pero lleva catorce minutos removiendolo con una cucharilla de café. Y lo mira, lo mira sin verlo.
El acaba de llegar.
Despues de un corto vistazo al rectangulo, él tambien ha elegido el fondo. Se acaba de sentar a tres mesas del rincon oscuro donde ella sigue removiendo su té. Ella ni siquiera ha levantado la vista y él no ha tenido tiempo de verla todavia. Pero nada de esto importa. Una luz parpadea, debe ser la bombilla que ya termina su función.
Acaba de pedir una cerveza, lupulo de cebada destilado, baja graduacion, espumosa.
Ni siquiera se ha fijado en la linda camarera. Es pequeña pero linda, de tez oscura. Ella tampoco se fijó en la camarera cuando pidió el té hace ya 16 minutos.
Una vuelta mas y ya son incontables las paladas que ha dado con la cucharilla pequeña. El moja sus labios mientras en la espuma.
Y aun no se han visto.
Alguno de sus pensamientos le lleva a mirar al espejo que tapiza la pared. Su mano ha rozado el agua condensada en su vaso por la helada ambrosia y una gota resbala por el cristal hacia la mesa de madera oscura. Hay un espejo en cada pared del rectangulo que duplica a cada uno de los borrachos que habitan el café.
En su movimiento de ojos en busca del reflejo su mirada choca con ella, la observada, una decima, la salta y continua su ruta. Es guapisima.
Se acaba de encontrar consigo mismo frente a frente en uno de los grandes espejos. Se observa. Ahora él es el infinito.
La mujer con el carro sigue meciendo al bebe, la camarera linda de tez oscura espera apoyada en la barra a que algun cliente se levante para recoger las monedas, el hombre de la barba y el sombrero ancho termina de expulsar el humo de su pipa y la luz junto a la ventana sigue con su parpadeo intermitente de inexistencia.
Nada ha cambiado en una milesima y sin embargo todo ha cambiado.
Él sigue mirandose. Sus pensamientos han huido temerosos y ahora solo uno ocupa su campo de vision. Está entre él y sus ojos. Entre sus ojos y el reflejo de sus ojos. Entre sus ojos y el espejo no hay nada. Solo una imagen creada por él mismo. Una imagen que no le permite ver nada mas alla de sus ojos. La imagen de ella.
Vuelve su mirada con discreción de voyeur. Solo un segundo. Un segundo basta para obrar el milagro.
Es aun mas guapa que la primera vez.
Remueve su bebida fria mirando al vacio, sin ver.
Él vuelve la vista otra vez al espejo pero ya no puede verse, solo su imagen. En dos milesimas nada ha cambiado pero TODO ha cambiado.
Le sudan un poco las manos. Sujeta su vaso largo y espumoso. Está frio, muy frio.
Por un instante decide mirarse a pesar de ella. Parpadea con fuerza y observa fijamente el espejo hasta encontrarse con unos ojos, grandes, claros. Unos pomulos duros, una cara delgada, casi triste. Una barba mal afeitada y dos manchas de sueño bajo los ojos. Y justo en ese instante un monton de preguntas llegan a su cabeza y tambien un monton de respuestas que se acumulan bajo sus parpados.
-¿Por qué te da vuergüenza mirarla, por que siempre pierdes tu oportunidad, y si es el amor de tu vida? Que ojos que tiene ¿Por qué no le dices algo? Hola, por ejemplo, te invito a otro té, ese esta frio, en que piensas- Cobarde, porque soy un cobarde y me tiemblan las manos-
Son las mismas preguntas y las mismas respuestas de siempre. Pero hoy todo es diferente y nada es igual. Se insulta y se retira el saludo y entonces el él del espejo lo mira con desprecio y él blasfema y recoge el recuerdo de la imagen de ella que dejó sobre la mesa para mirarse y lo tira con rabia bajo un asiento.
No quiere mas recuerdos porque eso es lo de siempre. No quiero volver a casa una noche como tantas y conservar solo el recuerdo de ella porque hoy nada es igual. Y valiente renuncia a su imagen y decide mirarla. Mirarla sin limite, sin miedo. Mirarla, no para guardar su recuerdo y evocarla despues sino tan solo porque hoy nada es igual.
Ahora la estudia, atento. La analiza. Desciende con cuidado por su geografia memorizando lo que ve e imaginando lo demas.
Pelo largo, liso, oscuro, color carbon. Una frente perfecta, tres dedos, debe ser lista. Las pestañas largas, negras, como la trompa de un colibri atrapado en sus ojos, que son claros, verdes, como el cuerpo del pajaro, intensos, despiertos.
Las orejas pequeñas, la barbilla, partida, elegante, graciosa, esos pomulos, suaves, rosados, como un pomelo, jugosos, comestibles y la piel, tersa, impecable, de escultura griega. Mas abajo el cuello largo, fuerte, como una columna, nayade tallada, un cisne, blanco, palido, etereo y los brazos finitos.
Al llegar a sus pechos sus ojos pasean de vuelta desandando lo mirado, degustando el amargo que imagina de almendra en sus pezones. Y sus ojos arriban al borde de la mesa que no es obstaculo para ver claramente otros montes prohibidos, unas piernas perfectas, unos pies delicados. No hace falta verlo para saber que es asi y de ninguna otra manera.
Vuelve al borde. Ha dejado lo bueno para el postre. Observa sus manos, fascinado. Son de cristal esculpido por algun artesano que talló dedos largos y finos, de pianista, para tocar musica sobre la piel, para posarse sobre unos labios pidiendo silencio al roce de dos cuerpos o un beso, y ahora si, mira sus labios, descarado. Perfilados de nieve, intuye, que sabran a cereza, carnosos, con cuerpo de Venus y un monton de pequeñas rallitas donde depositar el poquito de ruido que producen los besos. Son rojos, un rojo otoñal que quiebra el palido reflejo de su piel.
Un parpadeo le descubre que ya no esta, que solo miraba su imagen flotando en el aire espeso del café, una especie de sueño de su olor que se va desvaneciendo según descubre que tras el ya no habita su dueña, que solo queda sobre la mesa un té frio y siete francos de propina. El balanceo del cochecito, el humo de la pipa, la camarera linda, la luz que agoniza. Hoy todo es distinto pero todo es igual.
Escrito en un vuelo trans-atlantico a horas desconocidas hasta para las azafatas, regurgito hoy este texto, como si resucitara con corona de espinas incluida.
Transeunte
Transeunte, solo tu forma cobra sentido
con cobre en las pestañas
y un deje amargo en cada paso.
Solo tu voz como el mar en la gruta
que revuelve el sonido
y reverbera en la retorica platonica.
Novedad de esta noche:
hoy tu carmin no sabe a luna mojada.
Esta noche te sabes consciente
a perfume de opalo.
Te desnudas y punto, no hace falta añadir un
"como una pradera" o "dejando translucir tus poros"
no hace falta porque tu cuerpo adjetiva y punto.
Transeunte, construyes esta noche un amor que cae ardiendo,
un planeta siliceo en la redondez venusina de tus formas.
Tus pechos y punto.
puedo hacer desaparecer el mundo para ti y rodearte de silencio, si me lo pides.
Transeunte, entra en esta corriente abisal de estrellas,
podras maquillarte con polvo argento.
Y no temas, es costumbre en orion
suicidarse cada noche en busca de palabras cuando los ojos colisionan.
colisiona conmigo, no hasta hacer una sola piel
sino un solo sentido
una respiracion
un gemido.
Y oscurece transeunte,
oscurece y se me ha hecho de noche en tus caderas
¿y ahora donde duermo transeunte, donde duermo?
transeúnte.
(Del lat. transĭens, -seuntis, part. act. de transīre).
1. adj. Que transita o pasa por un lugar. U. t. c. s.
2. adj. Que está de paso, que no reside sino transitoriamente en un sitio. Apl. a pers., u. t. c. s.
3. adj. De duración limitada.
4. adj. Fil. Que se produce por el agente de tal suerte que el efecto pasa o se termina fuera de él mismo.
con cobre en las pestañas
y un deje amargo en cada paso.
Solo tu voz como el mar en la gruta
que revuelve el sonido
y reverbera en la retorica platonica.
Novedad de esta noche:
hoy tu carmin no sabe a luna mojada.
Esta noche te sabes consciente
a perfume de opalo.
Te desnudas y punto, no hace falta añadir un
"como una pradera" o "dejando translucir tus poros"
no hace falta porque tu cuerpo adjetiva y punto.
Transeunte, construyes esta noche un amor que cae ardiendo,
un planeta siliceo en la redondez venusina de tus formas.
Tus pechos y punto.
puedo hacer desaparecer el mundo para ti y rodearte de silencio, si me lo pides.
Transeunte, entra en esta corriente abisal de estrellas,
podras maquillarte con polvo argento.
Y no temas, es costumbre en orion
suicidarse cada noche en busca de palabras cuando los ojos colisionan.
colisiona conmigo, no hasta hacer una sola piel
sino un solo sentido
una respiracion
un gemido.
Y oscurece transeunte,
oscurece y se me ha hecho de noche en tus caderas
¿y ahora donde duermo transeunte, donde duermo?
transeúnte.
(Del lat. transĭens, -seuntis, part. act. de transīre).
1. adj. Que transita o pasa por un lugar. U. t. c. s.
2. adj. Que está de paso, que no reside sino transitoriamente en un sitio. Apl. a pers., u. t. c. s.
3. adj. De duración limitada.
4. adj. Fil. Que se produce por el agente de tal suerte que el efecto pasa o se termina fuera de él mismo.
Otra leccion de historia
A lo largo de la historia del mundo el hombre ha ido evolucionando. Hace miles de años la inteligencia de los humanos fue en aumento y los avances tecnologicos a la par. En una sociedad dominada por un pensamiento conservador y un culto generalizado a un Dios invisible responsable de todos los bienes y males de la humanidad, una porcion de toda esa masa de individuos consiguio escindirse del rebaño. Descubrieron que dentro de cada uno de ellos habitaba un poder no conocido hasta ahora. Descubrieron el poder de la mente. Ese poder dormido era facilmente asimilable al pensamiento abstracto de un dios. Tenian cada uno un dios dormido en su interior y al volverse conscientes de ello pudieron despertar algunas de esas cualidades. A este conocimiento de las capacidades divinas del hombre lo llamaron hiperconsciencia.
La ciencia siguio su avance imparable hasta que finalmente se llego al ultimo escalon. Las cabezas mas desarrolladas del planeta consiguieron poner en uso la capacidad divina mas basica que habia permanecido anestesiada hasta entonces: crearon vida de la nada. La evolucion siguio su curso y los nuevos seres comenzaron a ser mas y mas inteligente a medida que pasaban los años por centenas o millares. Finalmente los nuevos seres fueron identicos a los humanos en el momento de crearlos y su sociedad, aun primitiva en el terreno mental, divinizo a aquellos que les dieron la vida que a lo largo de tanto tiempo habian conseguido liberar el poder que dormia en su interior. En una sociedad habitada por individuos que basaban su vida entorno a unos dioses que no eran sino humanos hiperconscientes, la evolucion dicto sentencia y los humanos cumplido su papel en la evolucion historica: se extinguieron. Su figura paso a ser mito y sus costumbres mandatos divinos. La nueva generacion de seres que poblo el planeta siguio su curso y al cabo de cientos de siglos la historia volvio a repetirse en un ciclo interminable. Una porcion de estos comenzo a descubrir que algo se agitaba en su interior hasta que finalmente llegaron otra vez al paso definitivo y crearon una nueva forma de vida, simple y pequeña, pero que llegaria a evolucionar hasta que su pensamiento primitivo tuviera como punto de giro un dios creador y todopoderoso. Y en este circulo de generaciones que descubren su divinidad dormida y se extinguen para pasar a formar parte del inconsciente mitificador hasta la siguiente generacion de dioses que despiertan, en esta autopista temporal interminable se encuentra el mundo que a pesar de todo sigue su avance con sabia naturaleza.
La ciencia siguio su avance imparable hasta que finalmente se llego al ultimo escalon. Las cabezas mas desarrolladas del planeta consiguieron poner en uso la capacidad divina mas basica que habia permanecido anestesiada hasta entonces: crearon vida de la nada. La evolucion siguio su curso y los nuevos seres comenzaron a ser mas y mas inteligente a medida que pasaban los años por centenas o millares. Finalmente los nuevos seres fueron identicos a los humanos en el momento de crearlos y su sociedad, aun primitiva en el terreno mental, divinizo a aquellos que les dieron la vida que a lo largo de tanto tiempo habian conseguido liberar el poder que dormia en su interior. En una sociedad habitada por individuos que basaban su vida entorno a unos dioses que no eran sino humanos hiperconscientes, la evolucion dicto sentencia y los humanos cumplido su papel en la evolucion historica: se extinguieron. Su figura paso a ser mito y sus costumbres mandatos divinos. La nueva generacion de seres que poblo el planeta siguio su curso y al cabo de cientos de siglos la historia volvio a repetirse en un ciclo interminable. Una porcion de estos comenzo a descubrir que algo se agitaba en su interior hasta que finalmente llegaron otra vez al paso definitivo y crearon una nueva forma de vida, simple y pequeña, pero que llegaria a evolucionar hasta que su pensamiento primitivo tuviera como punto de giro un dios creador y todopoderoso. Y en este circulo de generaciones que descubren su divinidad dormida y se extinguen para pasar a formar parte del inconsciente mitificador hasta la siguiente generacion de dioses que despiertan, en esta autopista temporal interminable se encuentra el mundo que a pesar de todo sigue su avance con sabia naturaleza.
y?
Si por norma general desprecio todo
no porque si sino porque nada es suficientemente imperfecto
y todo busca esa perfeccion matematica
aburrida insulsa, me pregunto:
como podre algun dia pensar en otras cosas
en algo diferente
descubrir derrepente
un chacra, hollywood, un dios omnipresente
una oficina, quiza, el papa, beckam
una bandera de colores, las fronteras
decir una mañana derrepente:
abri los ojos
que tonto, si ya veo.
Espero no tener que decir nunca en mi vida: tenian razon esos tipos idiotas que rompian en trocitos todas mis ideas con su frase hegemonica "ya cambiaras cuando crezcas, aprendes con el tiempo". ¿Porquenopuedopensarsiempreasísitodoestáensusitio?
no porque si sino porque nada es suficientemente imperfecto
y todo busca esa perfeccion matematica
aburrida insulsa, me pregunto:
como podre algun dia pensar en otras cosas
en algo diferente
descubrir derrepente
un chacra, hollywood, un dios omnipresente
una oficina, quiza, el papa, beckam
una bandera de colores, las fronteras
decir una mañana derrepente:
abri los ojos
que tonto, si ya veo.
Espero no tener que decir nunca en mi vida: tenian razon esos tipos idiotas que rompian en trocitos todas mis ideas con su frase hegemonica "ya cambiaras cuando crezcas, aprendes con el tiempo". ¿Porquenopuedopensarsiempreasísitodoestáensusitio?
XR
Un hombre sin religión es como un pez sin bicicleta.
una leccion de geografia a horas intempestivas
En un cuadro sobre la pared
De marco barroco y recargado
Una mujer se mueve,
Apenas los cabellos acarician sus pechos,
Bebe con encarnada y pasiva complacencia
Y se levanta de las telas
Que sostienen su ausencia y su recuerdo
Se levanta consciente de que ha cerrado sus dos parpados
Relajado sus musculos
Relegado su mente al mundo de los sueños.
Ahora ocupa sus labios contemplando las flores
Que recorren las rocas proclamando la guerra,
Echa un vistazo tras las cortinas y se divide
Y se introduce en el jardin
Cuando cae ya la tarde.
Cubren los arboles en una lucha lenta y religiosa
Las madreselvas enrolladas, amazonas perdidas
Relegadas mil veces del paraíso ciego.
La hierba no se queja al ser acariciada,
Sus pies son dos hileras repletas de senderos.
La luz es esa tipica del sol agonizante
Partido por el alfil, asesino del arte anunciado por la luna.
La muchacha desnuda, cuyas pestañas son
Una extensión ficticia del placer de sus labios
Da su consentimiento a las cascadas
Para posar sus curvas alrededor de la serpiente
Nueves veces Estigia, sobre si misma itinerante.
Sorprendida descubre, ¡Oh paradoja!
Hoy el conejo ha llegado puntual
Y discute en latin sobre Sastre y Marcel
Con Alicia, las ostras, el gato abovedado.
Observa impresionada, el pudor de Venus
Que descubre su monte solo al satiro ciego
Mientras éste le habla de Borges, laberintos
Y batallas ficticias.
Y resulta al final que es fiesta en Esmeralda y prorrumpen en jubilo.
Olores exoticos de almizcle, cayun
Y petalos del pensamiento bañado en la laguna Casiopea.
Vetusta Morla es la anfitriona y todos bailan
En una guerra viva donde vencen los musculos a las meditaciones,
Los labios indiscretos lloran vino
Y se derrotan en placer todos los cuerpos, sacrificados a Eros y Baco.
Al final de la noche el guardia los reprende
-Dejen todo como estaba, golfos, no deberian hacer esto, siempre igual, un dia tendremos un disgusto-
Pero no pasa nada, cuando se abren las puertas del museo
Todos vuelven a estar en la pared, inmoviles, borrachos,
Durmiendo la resaca.
De marco barroco y recargado
Una mujer se mueve,
Apenas los cabellos acarician sus pechos,
Bebe con encarnada y pasiva complacencia
Y se levanta de las telas
Que sostienen su ausencia y su recuerdo
Se levanta consciente de que ha cerrado sus dos parpados
Relajado sus musculos
Relegado su mente al mundo de los sueños.
Ahora ocupa sus labios contemplando las flores
Que recorren las rocas proclamando la guerra,
Echa un vistazo tras las cortinas y se divide
Y se introduce en el jardin
Cuando cae ya la tarde.
Cubren los arboles en una lucha lenta y religiosa
Las madreselvas enrolladas, amazonas perdidas
Relegadas mil veces del paraíso ciego.
La hierba no se queja al ser acariciada,
Sus pies son dos hileras repletas de senderos.
La luz es esa tipica del sol agonizante
Partido por el alfil, asesino del arte anunciado por la luna.
La muchacha desnuda, cuyas pestañas son
Una extensión ficticia del placer de sus labios
Da su consentimiento a las cascadas
Para posar sus curvas alrededor de la serpiente
Nueves veces Estigia, sobre si misma itinerante.
Sorprendida descubre, ¡Oh paradoja!
Hoy el conejo ha llegado puntual
Y discute en latin sobre Sastre y Marcel
Con Alicia, las ostras, el gato abovedado.
Observa impresionada, el pudor de Venus
Que descubre su monte solo al satiro ciego
Mientras éste le habla de Borges, laberintos
Y batallas ficticias.
Y resulta al final que es fiesta en Esmeralda y prorrumpen en jubilo.
Olores exoticos de almizcle, cayun
Y petalos del pensamiento bañado en la laguna Casiopea.
Vetusta Morla es la anfitriona y todos bailan
En una guerra viva donde vencen los musculos a las meditaciones,
Los labios indiscretos lloran vino
Y se derrotan en placer todos los cuerpos, sacrificados a Eros y Baco.
Al final de la noche el guardia los reprende
-Dejen todo como estaba, golfos, no deberian hacer esto, siempre igual, un dia tendremos un disgusto-
Pero no pasa nada, cuando se abren las puertas del museo
Todos vuelven a estar en la pared, inmoviles, borrachos,
Durmiendo la resaca.
Fagocitándose.
En choque frontal
violento roce repetido hasta el infinito
la carne que puja contra la piel por salir,
inyectados en rojo
sus labios deboran los de él
hasta saciarse en su hambre aciaga, inabarcable.
Cuatro manos que juegan
una partida de ajedrez perdida de antemano
sobre los cuadros de la piel
que roza y se expande
emanando sudor semiextásico
en una lucha fratricida pupila contra pupila
retina y un ensancharse de aire
que acaba en curva terminal
coronada en túmulo rosado.
Perfumes entre los huecos
estudiados tantas veces
en clases de anatomia, frias, azules
que ahora regurgitan a la memoria
musculos, nombres, huesos,
todo por explorar con ojos, boca, cielo.
Diez sentidos en colision constante
tacto, vista, olfato
y sonidos suicidas
y sabor de flor amarga
en cada poro y paladar
y ese sabor a humedad perfumada.
Una compleja red ramificada
de nervios en alerta de explosion cercados
por un vaiven acompasado, intenso, interno
y suspiros perdidos entre las sabanas del baile
difuminados lirios, blancos, leves,
reconstruidos en la libido
y la insoportable levedad de
dos cuerpos bajo quinientos treinta y seis kilometros de curvas.
violento roce repetido hasta el infinito
la carne que puja contra la piel por salir,
inyectados en rojo
sus labios deboran los de él
hasta saciarse en su hambre aciaga, inabarcable.
Cuatro manos que juegan
una partida de ajedrez perdida de antemano
sobre los cuadros de la piel
que roza y se expande
emanando sudor semiextásico
en una lucha fratricida pupila contra pupila
retina y un ensancharse de aire
que acaba en curva terminal
coronada en túmulo rosado.
Perfumes entre los huecos
estudiados tantas veces
en clases de anatomia, frias, azules
que ahora regurgitan a la memoria
musculos, nombres, huesos,
todo por explorar con ojos, boca, cielo.
Diez sentidos en colision constante
tacto, vista, olfato
y sonidos suicidas
y sabor de flor amarga
en cada poro y paladar
y ese sabor a humedad perfumada.
Una compleja red ramificada
de nervios en alerta de explosion cercados
por un vaiven acompasado, intenso, interno
y suspiros perdidos entre las sabanas del baile
difuminados lirios, blancos, leves,
reconstruidos en la libido
y la insoportable levedad de
dos cuerpos bajo quinientos treinta y seis kilometros de curvas.
¿Y a mi quien me respeta?
Estoy cansado de ser la oveja negra por pensar diferente.
Una mañana.
El intervalo de tiempo entre que conseguí conciliar el sueño y el momento preciso en que sonó el despertador no fue ni tan siquiera suficiente para ser vigilia. Un recuerdo aun vago de la noche anterior se adhería a mis parpados con fuerza esta mañana, como queriendo perpetuar la noche y sus excesos.
Cuando he conseguido despertarme del yo del dia anterior, al mirar a traves de la ventana he comprobado que estaba todo nevado. Los tejados se extendian escalandose hacia el horizonte completamente blancos. Por suerte el sol ha permanecido escondido y todo estaba cargado de una espesura grisacea que lastraba el aire y la sensación de movimiento. Pero esa luz entre azul y gris que tambien se da antes de las tormentas junto al mar, ha sido la que me ha permitido disfrutar realmente de la mañana. Mientras ordenaba algunos papeles junto a la ventana, he observado como un extraño pajaro negro se posaba sobre un tejado nevado e iba dejando sus huellas como si fuese un sendero a alguna parte. Después se ha acomodado sobre el alero de teja y se ha quedado ahí, inmóvil, durante tanto tiempo que he perdido la cuenta. No he podido evitar quedarme observandolo, inmóvil yo tambien, esperando, expectante, atento a algun movimiento, a una señal que me indicase que seguia vivo. Al final ha salido volando como si tal cosa, indiferente a mi desasosiego y a esa terrible luz que envolvia todo. Y yo ya llegaba tarde mas de media hora gracias a esa contemplación inútil del pajaro dormido, hibernando por un rato en la cima del edificio frente a mi ventana.
Cuando he conseguido despertarme del yo del dia anterior, al mirar a traves de la ventana he comprobado que estaba todo nevado. Los tejados se extendian escalandose hacia el horizonte completamente blancos. Por suerte el sol ha permanecido escondido y todo estaba cargado de una espesura grisacea que lastraba el aire y la sensación de movimiento. Pero esa luz entre azul y gris que tambien se da antes de las tormentas junto al mar, ha sido la que me ha permitido disfrutar realmente de la mañana. Mientras ordenaba algunos papeles junto a la ventana, he observado como un extraño pajaro negro se posaba sobre un tejado nevado e iba dejando sus huellas como si fuese un sendero a alguna parte. Después se ha acomodado sobre el alero de teja y se ha quedado ahí, inmóvil, durante tanto tiempo que he perdido la cuenta. No he podido evitar quedarme observandolo, inmóvil yo tambien, esperando, expectante, atento a algun movimiento, a una señal que me indicase que seguia vivo. Al final ha salido volando como si tal cosa, indiferente a mi desasosiego y a esa terrible luz que envolvia todo. Y yo ya llegaba tarde mas de media hora gracias a esa contemplación inútil del pajaro dormido, hibernando por un rato en la cima del edificio frente a mi ventana.
