QUEREMOS
Queremos que sean felices
que naveguen por mares en calma
que la travesía les lleven a otras costas imaginadas
y que sus orillas se dibujen con fina arena dorada.
Queremos que el hombre del saco no aparezca
que no haya brujas malvadas
que no se pierdan en arboledas por dragones custodiadas
y que las hadas revoloteen alentando sus esperanzas.
Queremos que caminen de la mano
que sus heridas sean curadas
y que encuentren el abrigo
al amparo de nuestras manos cicatrizadas.
Queremos que crezcan fuertes
que la vida les otorgue sus dádivas
que en sus horizontes no haya ocasos
ni nubes en sus alboradas.
Queremos oír sus risas
queremos acallar sus llantos
queremos acariciar sus almas
y acompañar por siempre sus pasos.
Queremos ver en límpido lienzo
sus vidas dibujadas
con soles y estrellas
con lunas escarchadas
y sus risas de niños, esas nunca olvidadas.
a mi hijo Alberto, te quiero.
OLAS DE PLEAMAR
Olas de pleamar que van y vienen
repunte, resaca, creciente de la mar
escorar de sentimientos
vadear y naufragar
para salir siempre a flote
olas de pleamar.
Mar,
mareas,
bonanza,
tempestad,
resacas que se quiebran,
bajíos,
profundidad.
Mar en calma,
no te fíes,
si vientos rolan,
olas embestirán,
rugido de rocas silentes
corazones que no oirán.
Olas de pleamar que van y vienen
repunte, resaca, creciente de la mar
escorar de sentimientos
vadear y naufragar
para salir siempre a flote
olas de pleamar.
Tormentas,
azotes,
galernas,
rayos en altamar,
mareas con proa a un mismo rumbo,
vientos que los torcerán.
Olas cabalgando mares,
almas sobre ellas naufragarán,
pulso de nuevos amaneceres,
que las arenas ocultarán.
Los mares calientan las orillas,
Los soles las humedecerán.
Olas de pleamar que van y vienen
repunte, resaca, creciente de la mar
escorar de sentimientos
vadear y naufragar
para salir siempre a flote
olas de pleamar.
©white
repunte, resaca, creciente de la mar
escorar de sentimientos
vadear y naufragar
para salir siempre a flote
olas de pleamar.
Mar,
mareas,
bonanza,
tempestad,
resacas que se quiebran,
bajíos,
profundidad.
Mar en calma,
no te fíes,
si vientos rolan,
olas embestirán,
rugido de rocas silentes
corazones que no oirán.
Olas de pleamar que van y vienen
repunte, resaca, creciente de la mar
escorar de sentimientos
vadear y naufragar
para salir siempre a flote
olas de pleamar.
Tormentas,
azotes,
galernas,
rayos en altamar,
mareas con proa a un mismo rumbo,
vientos que los torcerán.
Olas cabalgando mares,
almas sobre ellas naufragarán,
pulso de nuevos amaneceres,
que las arenas ocultarán.
Los mares calientan las orillas,
Los soles las humedecerán.
Olas de pleamar que van y vienen
repunte, resaca, creciente de la mar
escorar de sentimientos
vadear y naufragar
para salir siempre a flote
olas de pleamar.
©white
LLUEVE
Las gotas de lluvia acarician por fin la faz de la tierra. Con lágrimas de alegría los olivos lavan sus hojas y frutos. Los tomillos polvorientos despliegan aromas de primavera. Un niño chapotea en un charco, levanta espuma de estrellas, su madre le apremia, la comida se enfría, pero el pequeño nada entre las olas de juegos eternos, se sumerge en la profundidad de su asombro y salpica chispas de felicidad.
Llueve. La sed es lentamente saciada. El cielo se abre en mil tonos de grises; esconde los azules tras algodonosos blancos rotos, los rojos son apagados con el licor de cúmulos destilados, los ámbares se visten de frac con largas colas que cubren los cielos de cenicienta esperanza, de negro abundancia, de transparente maná que cae sin cesar, sin arañar, empapando vida.
Llueve, al fin llueve.
©white
NO SOY POETA
No soy poeta ni mis palabras alcanzan los versos
aquellos versos que dibujabas al son de otros vientos
como mariposas revoloteando sobre la flor de mi deseo
como nubes que derraman las mieles del cielo
como suspiros evanescentes que me llevan hasta tu pensamiento .
No soy poeta y nunca llegaré a serlo
porque mis letras emborronas con tu mirada
porque no hay tinta que describa esos luceros
tan serenos, tan fieros, escondidos en el pozo
en el pozo de mi abatimiento.
No soy poeta ni tampoco lo quiero
porque mis heridas no sangran
porque ya no te deseo
porque a fuerza de olvidos
olvido hasta que te quiero.
©white
Gracias chocoadicta
aquellos versos que dibujabas al son de otros vientos
como mariposas revoloteando sobre la flor de mi deseo
como nubes que derraman las mieles del cielo
como suspiros evanescentes que me llevan hasta tu pensamiento .
No soy poeta y nunca llegaré a serlo
porque mis letras emborronas con tu mirada
porque no hay tinta que describa esos luceros
tan serenos, tan fieros, escondidos en el pozo
en el pozo de mi abatimiento.
No soy poeta ni tampoco lo quiero
porque mis heridas no sangran
porque ya no te deseo
porque a fuerza de olvidos
olvido hasta que te quiero.
©white
Gracias chocoadicta
Y TE BUSCO, Y TE SUEÑO Y TE SIGO
Sumergida en el recuerdo navego en tu sonrisa inmensa como el mar que nos va distanciando. Te busco en el bohedal recóndito donde el canto de sirenas se enreda en las estalactitas del anhelo. Sus cantos etéreos me llaman y te busco y te sueño y te sigo. Escoro las rocas, bordeo los riscos. Me esperas en otras aguas, en otros mares, al amparo de otras bahías refugiado. Me zambullo en tu mirada verde de mar esmeralda, de cielos efímeros, de escarcha de ámbar y te siento, cerca, a mi lado, navegando por tiempos paralelos, vadeando aguas muertas, evitando naufragios.
Hurto al tiempo tu aliento, al viento tu aroma que traspasa los océanos. Y de nuevo tu sonrisa y tu mirada varadas en mi alma, enervando mi cuerpo, zozobrando en mis memorias que son una y son infinitas y son tú y son yo y nunca un nosotros. Tu ausencia ancla mi dolor, tu recuerdo, mi esperanza, un te quiero, tan sólo una añoranza.
Como mascarones de proa en busca de su rumbo. Quietos, silentes, inertes, salpicados de sentimientos que otros soles arrinconan. Y cuando el navío que me lleva, con sus velas al viento, haya surcado los siete amaneceres y las mil estrellas me hayan alumbrado, velaré en el ocaso, en silencio, naufragando en recuerdos, escorando, encallando, pero nunca rendiré mi costado. Y al no encontrarte, corregiré el rumbo, seguiré soñando. Quizás también tú sueñes que las olas que surco mantendrán a flote tu barco.
©white






