Cuando la nieve arropa Seúl...
Aunque podría resultar extraño a ojos de cualquier turista occidental encontrar una ciudad del Extremo Oriente asiático intensamente nevada, lo cierto es que el invierno coreano no es tan diferente al que nosotros vivimos año tras año.
Con el objeto de refrescar a los lectores ante la continua subida de las temperaturas que desde principios de mayo acompaña cada día, he pensado en el interés que puede suscitar una visita a la capital surcoreana en los gélidos meses que transcurren entre noviembre y marzo. Y es que el mito de visitar el Rockefeller Center neoyorkino en Navidad, patinando mientras la nieve no para de caer sobre la ciudad puede haber desaparecido. ¿Por qué no cambiar la Gran Manzana por una más pequeña y económica, pero no menos interesante?
La ciudad de Seúl es capital de Corea desde hace 600 años, y de Corea del Sur desde la creación de este Estado en 1.948. Sin embargo, su capitalidad tiene los días contados: el Gobierno surcoreano ha decido imitar a lo que en su día hicieron Brasil o Australia con Brasilia y Camberra, respectivamente. Al parecer, el objetivo es crear una nueva ciudad en medio de la nada. De esa forma, se pretende acabar con el desequilibrio económico, político y social creado por Seúl. Y es que, con 21 millones de habitantes, es una de las urbes más pobladas del mundo. Ante la fuerza de la actual capital en todos los sentidos, la nueva ciudad persigue la meta de centralizar todos los ámbitos y armonizar el desarrollo de todas las regiones del país.
Seúl comenzó a salir del olvido en el que había permanecido para la sociedad occidental a partir de los Juegos Olímpicos de 1.988. La reciente celebración del Mundial de Fútbol de Corea y Japón, en 2.002, contribuyó a consolidar la urbe dentro del ránking de las más importantes e influyentes del planeta.
El proceso de Globalización que sacude el mundo de oeste a este y de norte a sur ha convertido a Seúl en polo de atracción de las sedes de numerosas multinacionales. En consecuencia, ha surgido un verdadero distrito financiero que dibuja un "skyline" o perfil de rascacielos similar al de muchas ciudades americanas, europeas como París, Londres, Nueva York, Los Ángeles o Chicago. Esta apariencia es una de las características de los llamados "tigres económicos del sureste asiático", entre los que destacan Singapur, Malasia, Hong Kong o Corea del Sur.
La importancia de los negocios internacionales es tal, que los elevados edificios empresariales salen de su distrito para invadir parte del centro urbano. La mayor parte de monumentos se encuentran en esta zona, denominada Joseon: desde mercados tradicionales a palacios históricos o edificios gubernamentales. La ciudad vieja se extiende por el valle de Cheonggyecheon, atravesado por el río Han, perceptible en el vídeo). Al norte de dicho valle se encuentran la Montaña y el Monte Namsan.

Los principales monumentos que encontramos en Joseon son los cinco grandes palacios construidos por la dinastía del mismo nombre. Éstos son: Changdeokgung, Changgyeonggung, Deoksugung, Gyeongbokgung, Gyeonghuigung. Existe un palacio menor, llamado Unhyeongung. Otro monumento destacado es el de Sanjeaondo. Gracias a los eventos deportivos internacionales que han tenido lugar en Seúl, merece la pena visitar algunas de las instalaciones deportivas creadas al sur de la urbe, fundamentalmente, el Estadio Olímpico.
Curioso es el elevado número de universidades y facultades situadas en la capital surcoreana, un total de 34, de entre las que destaca la Universidad Nacional de Seúl.
Con respecto a la forma de llegar desde España, la única alternativa racional es el avión. Los vuelos internacionales llegan al Aeropuerto Internacional de Inchon, inaugurado recientemente. No obstante, no existen rutas aeréas directas desde nuestro país hasta la ciudad, por lo que se recomienda consultar en compañías extranjeras que vuelen desde otro punto de Europa al que se pueda acceder desde España.
Con el objeto de refrescar a los lectores ante la continua subida de las temperaturas que desde principios de mayo acompaña cada día, he pensado en el interés que puede suscitar una visita a la capital surcoreana en los gélidos meses que transcurren entre noviembre y marzo. Y es que el mito de visitar el Rockefeller Center neoyorkino en Navidad, patinando mientras la nieve no para de caer sobre la ciudad puede haber desaparecido. ¿Por qué no cambiar la Gran Manzana por una más pequeña y económica, pero no menos interesante?
La ciudad de Seúl es capital de Corea desde hace 600 años, y de Corea del Sur desde la creación de este Estado en 1.948. Sin embargo, su capitalidad tiene los días contados: el Gobierno surcoreano ha decido imitar a lo que en su día hicieron Brasil o Australia con Brasilia y Camberra, respectivamente. Al parecer, el objetivo es crear una nueva ciudad en medio de la nada. De esa forma, se pretende acabar con el desequilibrio económico, político y social creado por Seúl. Y es que, con 21 millones de habitantes, es una de las urbes más pobladas del mundo. Ante la fuerza de la actual capital en todos los sentidos, la nueva ciudad persigue la meta de centralizar todos los ámbitos y armonizar el desarrollo de todas las regiones del país.
Seúl comenzó a salir del olvido en el que había permanecido para la sociedad occidental a partir de los Juegos Olímpicos de 1.988. La reciente celebración del Mundial de Fútbol de Corea y Japón, en 2.002, contribuyó a consolidar la urbe dentro del ránking de las más importantes e influyentes del planeta.
El proceso de Globalización que sacude el mundo de oeste a este y de norte a sur ha convertido a Seúl en polo de atracción de las sedes de numerosas multinacionales. En consecuencia, ha surgido un verdadero distrito financiero que dibuja un "skyline" o perfil de rascacielos similar al de muchas ciudades americanas, europeas como París, Londres, Nueva York, Los Ángeles o Chicago. Esta apariencia es una de las características de los llamados "tigres económicos del sureste asiático", entre los que destacan Singapur, Malasia, Hong Kong o Corea del Sur.
La importancia de los negocios internacionales es tal, que los elevados edificios empresariales salen de su distrito para invadir parte del centro urbano. La mayor parte de monumentos se encuentran en esta zona, denominada Joseon: desde mercados tradicionales a palacios históricos o edificios gubernamentales. La ciudad vieja se extiende por el valle de Cheonggyecheon, atravesado por el río Han, perceptible en el vídeo). Al norte de dicho valle se encuentran la Montaña y el Monte Namsan.

Los principales monumentos que encontramos en Joseon son los cinco grandes palacios construidos por la dinastía del mismo nombre. Éstos son: Changdeokgung, Changgyeonggung, Deoksugung, Gyeongbokgung, Gyeonghuigung. Existe un palacio menor, llamado Unhyeongung. Otro monumento destacado es el de Sanjeaondo. Gracias a los eventos deportivos internacionales que han tenido lugar en Seúl, merece la pena visitar algunas de las instalaciones deportivas creadas al sur de la urbe, fundamentalmente, el Estadio Olímpico.
Curioso es el elevado número de universidades y facultades situadas en la capital surcoreana, un total de 34, de entre las que destaca la Universidad Nacional de Seúl.
Con respecto a la forma de llegar desde España, la única alternativa racional es el avión. Los vuelos internacionales llegan al Aeropuerto Internacional de Inchon, inaugurado recientemente. No obstante, no existen rutas aeréas directas desde nuestro país hasta la ciudad, por lo que se recomienda consultar en compañías extranjeras que vuelen desde otro punto de Europa al que se pueda acceder desde España.





