La polémica va a perseguir a "The book of Daniel"
The book of Daniel (El libro de Daniel) es uno de los proyectos de media temporada más interesantes de la televisión norteamericana, tanto por el tema (un sacerdote con problemas que mantiene conversaciones con Jesús) como por un reparto estupendo encabezando por Aidan Quinn (el norteamericano que mejor hace de irlandés, como demostró en Michael Collins) y Garret Dillahunt, el genial actor de Deadwood y la segunda temporada de Los 4400. Tras el batacazo de la segunda temporada de Joan de Arcadia (el auge y caída más espectacular que se recuerda desde Batman en los sesenta), el tema religioso es un poco molesto para los ejecutivos de televisión, como bien resumió Leslie Moonves, el presidente de la CBS, cuando a modo de gracieta para justificar la cancelación de Joan y su sustitución por The ghost whisperer dijo que los jóvenes preferían los fantasmas a Dios. Por todo lo cual un poco de polémica va a venir de perlas a The book of Daniel, sobre todo cuando viene de un grupo ultraconservador, The American Family Association, especializado en atacar programas que ni siquiera han visto, como es este caso. Sin ser una persona religiosa disfruté enormemente de Joan de Arcadia, quizás porque era un programa más espiritual que otra cosa que en vez de hacer propaganda analizaba los problemas desde una perspectiva inteligente y abierta. Es la distancia que va desde Everwood (otro de mis favoritos) a Siete en el paraíso. No sé hasta que punto un público ultraconservador (como el que puede hacer caso a este grupo) le puede interesar un programa sobre un pastor adicto a los analgésicos con una mujer alcohólicia, un hijo gay, una hija narcotraficante, otro que se acuesta con la hija de su jefe y una secretaria lesbiana. Me tomo este llamamiento al boicot como una recomendación y espero que el programa responda a las expectativas creadas y logre el apoyo de una sociedad en donde pueden convivir las diatribas cuasi-criminales de Pat Robertson y Nip/Tuck, a golpe de bisturí.