Éramos pocos
Y, como se dice, parió la abuela. Francamente esta temporada televisiva en Estados Unidos tiene pinta de pocas posibilidades de salvación. Primero hemos tenido una sucesión de estrenos decepcionantes en lo comercial y/o creativo de los que casi nadie ha podido salvarse. Ahí tenemos Viva Laughlin. Ya en mayo los críticos que pudieron ver el primer capítulo la colocaron como la principal favorita para ser la primera cancelación oficial del año y al final los pronósticos se han hecho realidad. El primer capítulo en el horario regular se emitió el domingo y a la mañana siguiente la producción fue cerrada. Cancelación casi instantánea. Los motivos de la CBS para producir estos programas bizarros de difícil encaje con el resto de su programación son absolutamente esotéricos. Tampoco le están yendo bien las cosas a Bionic Woman, que estaba ganando caché con el paso de las semanas, en parte gracias a la aureola de Galáctica. La audiencia comenzó bien, pero el público parece no tener interés en esperar a los arreglos que Jason Katims (robado de Friday Night Lights con nocturnidad y alevosía) estaba poniendo en práctica. Piloto mediocre como pocos en reciente memoria, a pesar de todo había cosas muy sugerentes en la premisa. Veremos hasta dónde dura el programa, pero lo que más claro parece es que Katee Sackhoff, si encuentra un buen programa, está a un paso del estrellato incontestable. Bionic Woman pasará a la historia por uno de los miscastings más pasmosos de los últimos años.Probablemente alguien estará pensando: ¿Y Pushing Daisies? ¿Y Private Practice? Por citar dos estrenos que están logrando audiencia. Sobre la primera, su buena acogida está siendo una gran noticia, mostrando que la ABC sigue siendo la cadena de la innovación aunque las cosas le vayan algo mejor que hace unos años. Esta apuesta de género detectivesco (que tan bien le funciona al cable, especialmente a USA Network) en forma de cuento de hadas es un oasis entre tanto proyecto fallido. Private Practice tendrá que andar un poco más de camino antes de dejar de vivir de las rentas de Anatomía de Grey, pero estoy dispuesta a tener paciencia. Los chicos del Seattle Grace tampoco gozaron de un comienzo pletórico.
Y en el trasfondo, una huelga de guionistas en el horizonte que en apenas unas semanas puede echar el cerrojo a la industria. Y, como revela el imprescindible blog de Nikki Finke, los magnates de la industria al parecer no están preocupados en demasía por ello. Casi puede ser una salida fácil para hacer tabula rasa. Sobre cuando Finke cuenta cosas tan sorprendentes como que incluso lo que parece ir bien, como la propia Pushing Daisies, tiene problemas en la trastienda, en este caso unos valores de producción inviables para una serie de televisión regular. Pero incluso aunque no haya huelga, los más fundamentalistas deben estar regocijándose de que los pecadores de Hollywood estén siendo amenazados por el fuego purificador. California arde y de momento la cosa ha afectado a programas como 24 y Caso abierto. Media temporada, te esperamos impacientes.
Comentario:
Estoy siguiendo "Dirty Sexy Money", y la considero correcta sin más. Los personajes están muy bien, pero le falta ese "algo" que convirtió en irresistible la primera temporada de "Desperate Housewives".
Comentario:
"Pushing daisies" es una apuesta curiosa que, por ahora, a mí me convence. Le han concedido una temporada completa. Veremos si pasa. En cuanto a "Bionic Woman", la Sackhoff es la única razón para verla porque le aporta un algo extra y se nota que se lo pasa en grande con ese personaje.
Comentario:
Creo que este año no es digna de salvación ninguna de las nuevas. Ni Pushing Daisies que es cursi a tope ni esa supuesta obra maestra que algunos dicen que es Dirty Sexy Money.
Comentario:
No tiene mucho que ver, pero si te gusta Nikki Finke te divertirá esta "civilizada discusión" con el crítico Glenn Kenny en el imprescindible blog de éste.
http://glennkenny.premiere.com/blog/2007/10/nikki-finke-hig.html
http://glennkenny.premiere.com/blog/2007/10/nikki-finke-hig.html