Polis en DVD
Ando en los últimos días poniéndome al día de algunas series actuales que, por diferentes motivos, había dejado abandonadas en este año tan cargado de actividades (las difuntas Roma y Verónica Mars, de las que prometo comentarios cuando regrese de un viaje a una ciudad con mucho que ver con la primera). Pero también realizando un extraño programa doble que consistía en ver dos series recién comercializadas en DVD, Brigada Central y The Shield, al margen de la ley. Aunque radicalmente diferentes en principio, las dos me han ayudado a construir mi particular imaginario del policiaco y regresar ahora a ellas está siendo un ejercicio interesante, precisamente en un momento en el que ando interesada en escribir algo relacionado con el género. Sobre The Shield, ya en varias ocasiones he dejado reseñadas (aquí, aquí y aquí) las virtudes que aprecio en una serie que rompe convencionalismo a cada paso y que ha acabado convirtiéndose en uno de los mejores exponentes de la serialidad televisiva. Desde su memorable piloto (uno de los mejores de la última década) hasta los recientes encuentro de Vic Mackey con esos pesos pesados que son Glenn Close y Forest Whitaker, no ha decaído un milímetro el ritmo narrativo y su ácida visión de la vida en la jungla urbana. Sin embargo, en este momento debo acreditar el esfuerzo realizado por Sony para poner a disposición del público español una estupenda versión en DVD cargada de extras (y atención que la segunda temporada llega a finald e mes), sobre todo porque estamos demasiado acostumbrados a que nos lleguen ediciones mutiladas. Radicalmente diferente está siendo el visionado de Brigada Central. En vez de revisar un clásico reciente, en este caso se trata de redescubrir uno de esos recuerdos lejanos de la infancia. Como tal, Brigada Central ha permanecido en mi memoria mitificada y el choque con una realidad (la mía actual, con más años, experiencias vitales, lecturas y cultura audiovisual) prometía ser brutal. Y en muchos aspectos, así ha sido. Aunque consciente de que es una limitación insalvable, a menudo el carácter misógino de la serie me resulta insufrible, mucho más que cualquier reducto de esa estética ochentera tan justamente olvidada. Las mujeres en la serie parecen concebidas para ser caprichosas, débiles, sexuales y, sobre todo, un auténtico lastre para nuestros protagonistas. Sin embargo, tras visionar casi una decena de capítulos y asumir este problema, Brigada Central empieza a mostrar sus mejores cualidades con su apuesta por reflejar un mundo en el que policías y delicuentes conviven como iguales en un periodo en el que las fuerzas de la seguridad, recién neutralizada la dictadura, aparecían sin apenas legitimidad: por un lado eran asociados a la violencia irracional del estado, pero por otro mostraban su incapacidad para limitar una criminalidad descontrolada. Y por supuesto, tenemos a Imanol Arias y su magistral caracterización como Flores "El Gitano". La sociedad española ha sido hasta hace muy poco esencialmente monolítica en el aspecto étnico, lo que ha permitido muy pocas representaciones del concepto de "el otro". Brigada Central es una relevante excepción que nos muestra a un hombre en tierra de nadie, rechazado como un renegado por su gente pero también sujeto a la desconfianza constante por parte de la sociedad normalizada. A un lado del espectro está José Vivó, que interpreta al veterano policía que se convirtió en su mentor y lo sacó de la marginalidad. Y, al otro, Jose María Rodero, que da vida al padre de cuya sombra no puede escapar. Cada escena en la que Imanol Arias comparte diálogo con cualquiera de estos dos añorados actores eleva a Brigada Central a considerable altura dramática.
Y no podemos olvidar que también hay excelentes capítulos individuales, como uno en el que Flores debe atrapar a un grupo de policías corruptos de la ciudad de Valencia, que básicamente han logrado numerosos reconocimientos deteniendo a la competencia de su actividad criminal. Por medio, dos veteranos del frente de Teruel (republicanos perdedores de la guerra) a los que dan vida Luis Barbero y Manuel Alexandre, intentan ayudar a un joven delicuente al que confunden con su abuelo, su comandante en la contienda. Al final resulta que las dos series se parecen más de lo que parecía.
Comentario:
Rosco no podría estar más de acuerdo con lo que has dicho de The Shield, esta infravalorada en todos los sentidos. Ojalá te hagan caso y editen The Wire en DVD.
Comentario:
Rosco no podría estar más de acuerdo con lo que has dicho de The Shield, esta infravalorada en todos los sentidos. Ojalá te hagan caso y editen The Wire en DVD.
Comentario:
Jeje... atrevida comparación.
Lo cierto es que no me importaría en absoluto volver a echarle un vistazo a, creo, la única serie policiaca decente que ha existido en la TV española. Me preocupa -bueno... en realidad no demasiado- comprobar que tal ha envejecido, pero sí que tengo un buen recuerdo de ella.
De todas formas, aunque la vi entrando en la adolescencia y yo era especialmente impresionable, se me quedó grabada una escena que, vista ya en su momento... dios que bochorno: el personaje de Isabel Serrano, creo recordar que de incógnito, se cuela en un bar donde se escondía algún yonqui en los servicios, o algo así, y al salir se le acerca un lugareño, típico (bigotazo y tal) a soltarle alguna lindeza y ella, resuelta, le echa el aliento a la cara y le espeta: "Tengo el sida". Y el tipo se se queda a cuadros, se gira, y le dice al del bar: "¡Manolo, un vaso de agua!...". Igual la he deformado con la edad y el paso del tiempo pero... En fin, que sí, que a pesar de todo creo que estoy de acuerdo contigo.
Eso si, recuerdo especialmente el personaje de Patxi Andión...
Y bueno, The Shield. Un exponente del género, manteniendo el tipo a lo largo de sus temporadas (Forrest Whitaker está bien, pero el personaje que compone Glenn Close es, quizá por más agradecido, espléndido), por fin en DVD y, como dices, en unas ediciones estupendas, repletas de extras y con una relación calidad/precio muy satisfactoria. Sólo le faltaba una presentación en digipack y ya hubiera sido la leche... pero, ciertamente, no nos podemos quejar en absoluto. Ya tengo en mi poder la 1ª (que, por cierto, la primera remesa se agotó el mismo día que la pusieron a la venta en "mi" centro comercial. Lo sé porque yo me llevé la penúltima y estaban haciendo "inventario") y me muerdo las uñas contando los días que faltan para la 2ª. Sólo espero que Sony no nos deje a la mitad...
Si encima a alguien le diese por editar "The Wire", creo que ya podría morir tranquilo.
Ostras, vaya comentario más largo...
Lo cierto es que no me importaría en absoluto volver a echarle un vistazo a, creo, la única serie policiaca decente que ha existido en la TV española. Me preocupa -bueno... en realidad no demasiado- comprobar que tal ha envejecido, pero sí que tengo un buen recuerdo de ella.
De todas formas, aunque la vi entrando en la adolescencia y yo era especialmente impresionable, se me quedó grabada una escena que, vista ya en su momento... dios que bochorno: el personaje de Isabel Serrano, creo recordar que de incógnito, se cuela en un bar donde se escondía algún yonqui en los servicios, o algo así, y al salir se le acerca un lugareño, típico (bigotazo y tal) a soltarle alguna lindeza y ella, resuelta, le echa el aliento a la cara y le espeta: "Tengo el sida". Y el tipo se se queda a cuadros, se gira, y le dice al del bar: "¡Manolo, un vaso de agua!...". Igual la he deformado con la edad y el paso del tiempo pero... En fin, que sí, que a pesar de todo creo que estoy de acuerdo contigo.
Eso si, recuerdo especialmente el personaje de Patxi Andión...
Y bueno, The Shield. Un exponente del género, manteniendo el tipo a lo largo de sus temporadas (Forrest Whitaker está bien, pero el personaje que compone Glenn Close es, quizá por más agradecido, espléndido), por fin en DVD y, como dices, en unas ediciones estupendas, repletas de extras y con una relación calidad/precio muy satisfactoria. Sólo le faltaba una presentación en digipack y ya hubiera sido la leche... pero, ciertamente, no nos podemos quejar en absoluto. Ya tengo en mi poder la 1ª (que, por cierto, la primera remesa se agotó el mismo día que la pusieron a la venta en "mi" centro comercial. Lo sé porque yo me llevé la penúltima y estaban haciendo "inventario") y me muerdo las uñas contando los días que faltan para la 2ª. Sólo espero que Sony no nos deje a la mitad...
Si encima a alguien le diese por editar "The Wire", creo que ya podría morir tranquilo.
Ostras, vaya comentario más largo...