Todo es relativo
Hace unos pocos días un lector respondió un tanto enfadado a una anotación sobre Aaron Sorkin, un autor al que por aquí se admira bastante, y el fracaso de su nueva serie, Studio 60 on the Sunset Strip. Esto coincidió con un comentario que en el trabajo realizó un compañero, un especialista en audiencias, sobre el éxito relativo de la serie documental La transición respecto a Ana y las siete. El consideraba, en mi opinión bastante acertadamente, que La transición, aunque había llegado a un público mucho menor que el vehículo de lucimiento de Ana Obregón, habían tenido un notable impacto en la sociedad. Se había hablado y escrito mucho sobre ella además de contribuir a construir una determinada imagen de España como país y, un elemento también relevante, iba a ocupar un lugar relevante en la memoria televisual de todos los que la había visto. Aunque Ana y los siete lograra ocho veces más audiencia, tras su finalización ha caído rápidamente en el olvido.Lo cierto es que las cadenas de televisión siempre venden como grandes éxitos las series que estrenan, a veces hasta el punto de engañar directamente al espectador, como en el momento actual el canal Cosmopolitan promocionando Verónica Mars como la serie número uno en Estados Unidos. Sin embargo, el éxito no debe ser en nunca exclusivamente éxito comercial, por mucho de que éste sea sin duda un baremo objetivo. No es lo mismo ser emitido por CBS, CW, FX o HBO en Estados Unidos. En la era de fragmentación, éxito no es llegar a la mayoría de la sociedad, sino satisfacer las demandas relativas del medio en el que se emite. Y el carácter y la complejidad de cada programa es un elemento también a tener en cuenta. Últimamente está resultando noticia en Estados Unidos el hecho de que la repugnante Mentes criminales ha superado en el total de espectadores a Perdidos, que a pesar de todo conserva a sus fieles dieciséis millones de espectadores. La complejidad y la exigencia de Perdidos hace que éste sea un triunfo notable frente a un programa que atrae ojos con violencia y sadismo.
Y después están otros baremos para mesurar el éxito como la atención crítica, repercusión e influencia. La Star Trek original o Twin Peaks no funcionaron a nivel de audiencia más allá de comienzos prometedores, pero han tenido vidas mucho más longevas en la industria y para sus espectadores que programas que estuvieron casi una década en antena. Y es que la relación con los espectadores es un factor, como dijimos antes, extraordinariamente importante para considerar lo que es un éxito. Bien es cierto que Verónica Mars no es el programa número en Estados Unidos, pero en este aspecto es definitivamente un éxito, si se quiere de eso que se denomina de culto. Sus espectadores son pocos, pero para ellos (y me incluyo en ese grupo) cada capítulo es una experiencia especial, no una mera forma de desconectar con el mundo durante una hora. Crear un producto cultural capaz de conectar de esa manera con sus espectadores debe ser considerado un éxito, aunque su vida sea tan breve como la de la marciana Arrested development.
Para mí Studio 60 on the Sunset Strip está siendo un fracaso no porque sus espectadores sean más o menos numerosos, sino porque su público, el público admirador de Sorkin y El ala oeste de la Casa Blanca que sintonizó con él el primer día, lo está abandonando porque no le gusta lo que ve. De los aproximadamente catorce millones de espectadores del primer día, el programa ya ha perdido la mitad. Y que nadie se engañe en pensar que Sorkin es un autor de culto que trabaja para minorías. Si así fuera, hubiera probado suerte en el cable en vez de en las bastante más generosas económicamente networks. Algunos hombres buenos y El presidente y Miss Wade fueron títulos comerciales producidos por grandes estudios y repletos de estrellas y El ala oeste de la Casa Blanca fue un notable éxito comercial. Sean tres millones, diez o veinte, el éxito o fracaso de un programa significa para mí llegar a lo que puede ser el potencial de su público y convencerlo para que vuelva semana tras semana. Y eso es algo que Verónica Mars, Prison Break, Heroes, NCIS y hasta Mentes criminales han logrado (por poner ejemplos diversos). Y otros programas, aquejados de la fuerte sangría de espectadores que durante las primeras semanas de vida equivale a fracaso, no. Entre los que prueban porque les interesa y los que finalmente se quedan está la clave del éxito.
Comentario:
Parece que se confirma que "Studio 60" tendrá temporada completa... Y algunos que nos alegramos...
Respecto al artículo, estoy de acuerdo con el hecho de que la audiencia en términos únicamente cuantitativos es un dato engañoso y poco significativo a largo plazo. Sin embargo, discrepo respecto a la afirmación "Studio 60 on the Sunset Strip está siendo un fracaso no porque sus espectadores sean más o menos numerosos, sino porque su público, el público admirador de Sorkin y El ala oeste de la Casa Blanca que sintonizó con él el primer día, lo está abandonando porque no le gusta lo que ve". Primero, cabe señalar que "The West Wing" tuvo un arranque discreto de audiencias. Segundo, suponer que el 100% o 90% de espectadores de "The West Wing" son fans de Aaron Sorkin y tenían grandes espectativas en "Studio 60" es mucho suponer. De funcionar esta regla "The West Wing" habría tenido la misma audiencia inicial que "Sports Night". Además, la audiencia de una serie el primer día es un dato irreal. Ahí juega un gran papel la promoción de la cadena y la mera expectación por la novedad. Por otro lado cabe recordar que la competencia también juega en esto, como se suele decir, además de que cada serie es única. No es lo mismo una serie basada en los entresijos de un programa de televisión ("Sports Night", "Studio 60") que una serie ambientada en la Casa Blanca en plena administración Clinton con escándalos sexuales de por medio. Las expectativas son distintas, la temática es distinta y el espectador espera discursos distintos.
Respecto al artículo, estoy de acuerdo con el hecho de que la audiencia en términos únicamente cuantitativos es un dato engañoso y poco significativo a largo plazo. Sin embargo, discrepo respecto a la afirmación "Studio 60 on the Sunset Strip está siendo un fracaso no porque sus espectadores sean más o menos numerosos, sino porque su público, el público admirador de Sorkin y El ala oeste de la Casa Blanca que sintonizó con él el primer día, lo está abandonando porque no le gusta lo que ve". Primero, cabe señalar que "The West Wing" tuvo un arranque discreto de audiencias. Segundo, suponer que el 100% o 90% de espectadores de "The West Wing" son fans de Aaron Sorkin y tenían grandes espectativas en "Studio 60" es mucho suponer. De funcionar esta regla "The West Wing" habría tenido la misma audiencia inicial que "Sports Night". Además, la audiencia de una serie el primer día es un dato irreal. Ahí juega un gran papel la promoción de la cadena y la mera expectación por la novedad. Por otro lado cabe recordar que la competencia también juega en esto, como se suele decir, además de que cada serie es única. No es lo mismo una serie basada en los entresijos de un programa de televisión ("Sports Night", "Studio 60") que una serie ambientada en la Casa Blanca en plena administración Clinton con escándalos sexuales de por medio. Las expectativas son distintas, la temática es distinta y el espectador espera discursos distintos.
Comentario:
A mí me parece que los personajes de Studio 60 no están igual de logrados que los de El Ala Oeste, piedra angular de su éxito.
Respecto a si es un éxito o no porque no llegue a su público potencial. Creo que potencialmente El Ala Oeste tendría mucho más que ganar que Studio 60 debido al atractivo de su propuesta. A priori al público le debería de parecer mucho más interesante ver el día a día en la Casa Blanca que en un programa de TV. Así que, es posible que los espectadores que ven Studio 60, son los que deben de ser.
De todas formas, es imposible llegar al nivel de El Ala Oeste y Sorkin siempre va a llevar esa cruz de que se le compare todo con esta.
un saludo!
Respecto a si es un éxito o no porque no llegue a su público potencial. Creo que potencialmente El Ala Oeste tendría mucho más que ganar que Studio 60 debido al atractivo de su propuesta. A priori al público le debería de parecer mucho más interesante ver el día a día en la Casa Blanca que en un programa de TV. Así que, es posible que los espectadores que ven Studio 60, son los que deben de ser.
De todas formas, es imposible llegar al nivel de El Ala Oeste y Sorkin siempre va a llevar esa cruz de que se le compare todo con esta.
un saludo!
Comentario:
Holasss
Muy buen artÃculo, con el que coincido plenamente. En este sentido, muchos programas de Cuatro son exitazos aunque no lleguen al millón de espectadores, por ejemplo.
Sobre Studio 60... Pues la verdad es que yo no consigo explicarme la falta de éxito. Espero cada capÃtulo impacinentemente, y me emociono muchÃsimo cuandos los veo. Para mà es exactamente igual a El Ala Oeste, sólo cambia el lugar de trabajo. Y además, como fan de las series de TV, el mundillo televisivo me resulta atractivo. Lo que sà entiendo es que se quejen de autoreferencias, porque el señor Sorkin tiene muchÃsima cultura y a veces va de pedante. Espero que aguante y tenga varias temporadas, porque el nivel que tiene es extraordinario.
Saludetes.
Muy buen artÃculo, con el que coincido plenamente. En este sentido, muchos programas de Cuatro son exitazos aunque no lleguen al millón de espectadores, por ejemplo.
Sobre Studio 60... Pues la verdad es que yo no consigo explicarme la falta de éxito. Espero cada capÃtulo impacinentemente, y me emociono muchÃsimo cuandos los veo. Para mà es exactamente igual a El Ala Oeste, sólo cambia el lugar de trabajo. Y además, como fan de las series de TV, el mundillo televisivo me resulta atractivo. Lo que sà entiendo es que se quejen de autoreferencias, porque el señor Sorkin tiene muchÃsima cultura y a veces va de pedante. Espero que aguante y tenga varias temporadas, porque el nivel que tiene es extraordinario.
Saludetes.