Aaron, Thomas, Bradley y Matthew (y Timothy)
El comienzo en Estados Unidos de Studio 60 on the Sunset Strip ha coincidido con la emisión en AXN de los últimos capítulos de la cuarta temporada de El ala oeste de la Casa Blanca, tras los cuales Sorkin, presionado por el estudio Warner Bros. y bastante quemado por su elevada carga de trabajo en la serie, decidió abandonarla. Como suele ser habitual con padres demasiado celosos de sus criaturas (Amy Sherman-Palladino este año con Las chicas Gilmore, por ejemplo), Sorkin se marchó dando un sonoro portazo en forma de situación altamente complicada que sus herederos tendrían que resolver realizando juegos malabares. El secuestro de la niña Bartlett y los desvaríos melodramáticos que le siguieron no me parecieron especialmente interesantes, por los que considero que las últimas gotas de genio de Sorkin en la serie se encuentran en los capítulos 20 y 21, en los que aparece como artista invitado un Matthew Perry todavía atrapado en los convencionalismos de Friends. Perry interpreta a un abogado con el pequeño defecto de ser republicano que desea trabajar en la Casa Blanca y que tiene que pasar el filtro que supone el siempre quisquilloso Josh Lyman. En las escenas entre Perry y Bradley Whitford hay una química entre ambos actores evidente, favorecida por el hecho de que Sorkin ha dibujado a sus respetivos personajes como inteligentes e ingeniosos. Y es que Sorkin no tiene mejor forma para despreciar a un personaje (especialmente si es un fanático religioso) que dejarlo sin recursos verbales. Sorkin sirve a Perry un personaje invitado que con poco esfuerzo nos imaginamos como regular y como resultado le da un segundo capítulo mejor si cabe que el primero. En La vida en Marte, Joe Quincy se encuentra en su primer día de trabajo con una situación de pesadilla al descubrir el escándalo inminente de que el vicepresidente tiene una amante y que ésta va a publicar un libro contado la aventura. Aunque Matthew Perry tenía una carrera antes de Friends, no es que fuera especialmente distinguida y en este par de capítulos sorprende encontrar a un actor dramático consistente y con recursos muy diferente del a ratos balbuceante Chandler Bing.
Perry se ajustó como un guante el estilo de Aaron Sorkin es imposible no ver en su trabajo en El ala oeste de la Casa Blanca el origen de Studio 60 on the Sunset Strip, en donde da vida a un guionista con ecos del propio Sorkin. Y es que intertextualidad de la obra de Sorkin se vuelve reflexiva en esta nueva obra, reproduciendo en sus dos protagonistas (un director y un guionista) la misma relación de devoción, complicidad y dependencia que él mantiene con Thomas Schlamme desde los tiempos de Sports Night. La puesta en escena y la presencia de Bradley Whithford y Timothy Busfield contribuyen a una sensación de familiaridad inusual en una serie nueva (incluso aunque sea del mismo autor televisivo). A pesar de que se puede considerar el mejor drama estrenado en las networks este otoño, lo cierto es que Studio 60 on the Sunset Strip está resultando un fracaso sólo en parte mitigado por el hecho de que su audiencia, a cada semana más reducida, es culta y adinerada. Y es que como se ha señalado con rapidez (por ejemplo en esta interesante reflexión en la revista Flow) la eficacia dramática es ahogada en la serie por la indulgencia, los tópicos sobre el estado de la televisión, las citas cultas y las bromas privadas. Y es que al final esta crítica a los excesos de la televisión se ha convertido en el perfecto símbolo de los excesos de los egos creativos fuera de control, casi un equivalente televisivo de La joven del agua de M. Night Shyamalan.
Comentario:
Bartlet, si es un fracaso, es un fracaso, no? xD Por mucho que la serie sea buena.
Una cosa no tiene que estar ligada a la otra.
Y lo de las citas y las bromas privadas, a mi personalmente me gustan (no en esta serie en concreto, que no sigo), pero creo que deben estar dosificadas para no empalagar.
Una cosa no tiene que estar ligada a la otra.
Y lo de las citas y las bromas privadas, a mi personalmente me gustan (no en esta serie en concreto, que no sigo), pero creo que deben estar dosificadas para no empalagar.
Comentario:
¿"Tópicos sobre el estado de la televisión"? ¡Cómo se nota que sólo hemos visto el capítulo piloto!
"¿Citas cultas?", "¿Bromas privadas?". ¡Qué recursos tan alejados del estilo de Aaron Sorkin! Es verdad, ni en "Sports Night" ni en "The West Wing" había nada de eso...
"A pesar de que se puede considerar el mejor drama estrenado en las networks este otoño, lo cierto es que Studio 60 on the Sunset Strip está resultando un fracaso". ¿Como lo fue en su momento "Sports Night", una obra maestra de la televisión? Una afirmación nada capciosa, desde luego...
"¿Citas cultas?", "¿Bromas privadas?". ¡Qué recursos tan alejados del estilo de Aaron Sorkin! Es verdad, ni en "Sports Night" ni en "The West Wing" había nada de eso...
"A pesar de que se puede considerar el mejor drama estrenado en las networks este otoño, lo cierto es que Studio 60 on the Sunset Strip está resultando un fracaso". ¿Como lo fue en su momento "Sports Night", una obra maestra de la televisión? Una afirmación nada capciosa, desde luego...