Todo sobre la tele
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Este es el blog de Concepción Cascajosa Virino, Profesora Ayudante Doctor en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid y autora de "Prime Time: Las mejores series americanas, de CSI a Los Soprano", "El espejo deformado: Versiones, secuelas y adaptaciones en Hollywood" y "De la TV a Hollywood: Un repaso a las películas basadas en series".
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Flashback: "El prisionero"
El prisionero, aunque producida hace ya cuarenta años, parece que no pasa nunca de moda. Es un favorito de grandes creadores y continúa como objeto de culto en sociedades de fans como Six of One. Para colmo, al anunciado remake televisivo se suma uno cinematográfico bajo la batuta de Christopher Nolan. No sé si acabarán viendo la luz uno, los dos o ninguno de estos proyectos, pero está claro que El prisionero, la historia de un espía que abandona su trabajo y acaba recluido en una comunidad aislada llamada la Villa, no pierde su lustre. Como muchos de mi generación, descubrí El prisionero cuando se emitió en el mítico Album TV. Entonces estaba en mi primer año de universidad y como acabé con las compañeras de piso del infierno regresaba a casa en cuanto tenía la oportunidad, incluso aunque me perdiera las clases de los viernes. A veces hay series con las que se conecta porque de alguna forma sirven para sublimar experiencias personales. Sin duda, ese fue el caso. Me quedé fascinada y empecé a pensar que esto de la televisión era bastante más interesante que el cine.

Viendo este verano la serie de nuevo en DVD he llegado a la conclusión de que no ha perdido ni un ápice de su encanto. Y he apreciado algunas de las monumentales ironías sobre las que se sustenta. Especialmente el hecho de que el protagonista luchara contra la denominación Número 6 pero que privarnos de saber su verdadero nombre tuvo como consecuencia que el personaje quedara así nombrado para la posteridad. O que en cada secuencia inicial hubiera varios segundos dedicados a mostrar sin diálogo la renuncia del Número 6 a su trabajo y las explicaciones que aparenta dar. Después el personaje se niega a dar los motivo a su renuncia por la pura rebeldía contra la situación. Al Número 6 le piden algo que probablemente es conocido en un sitio donde a cualquiera le gustaría estar. Sólo que él no quiere estar allí. No se reivindica la libertad como acción práctica, sino como concepto. Capítulos como el dedicado a las elecciones en la Villa, una sátira política en toda regla, demuestran que no se trata de resistirse o de escapar, sino de cambiar las reglas del juego.

En tiempos saludables para la serialidad, su apuesta también fue visionaria. En la parte final Patrick McGoohan, protagonista y autor, optó por convertir su parábola en un relato esotérico. Dos capítulos de transición, un brillante pastiche del western (Drama en el Oeste) y un cuento escapista (La chica llamada Muerte), son el prólogo para dos episodios finales entregados a la psicodelia y el surrealismo. Después de tanta anticipación sobre la identidad del Número 1, cualquier respuesta hubiera sido poco satisfactoria. Así que se optó por romper la baraja narrativamente hablando y mostrar, en un plano casi onírico, que el Número 1 es un desquiciado Número 6. Cuando los creadores de hoy erigen series sobre grandes misterios y complejas mitologías, se enfrentan al mismo problema. Como colofón, vemos a Patrick McGoohan en un bólido. No sólo su personaje es libre, sino que él también deja atrás el fantasma de John Drake, su personaje de Danger Man, para siempre. Si McGoohan hubiera querido decir las cosas de manera sencilla, lo hubiera hecho. Cualquier análisis explicativo me parece por ello un ejercicio de futilidad. En su lugar, reconoció un problema básico de los creadores, la incapacidad de completar las expectativas de resolución del público y el carácter repetitivo de la ficción televisiva. Desafió el convencionalismo y dejó el misterio de la Villa abierto para siempre. Gracias a ello, El prisionero es un texto eterno.
 
Comentario:
Precisamente me han llegado hoy los DVDs de la serie, que nunca he visto. Parece que me gustará :-)
 
Comentario:
Es verdad, es tremendo lo bien hecho que está ese episodio, no se ve el truco casi nunca.

Mi favorito (a día de hoy, porque mañana cambiaré xD) es "Many Happy Returns". Es tremendo que nº6 vuelva a Londres y a casa, y aún así, no consiga liberarse.

Es un episodio extraordinario, en el fondo bastante triste.
 
Comentario:
Antes de nada, indicar que cuando he entrado hoy me he topado con un fallo: no sale bien ninguna tilde, y es un molesto para la lectura. Debe de haberse trastocado algo del idioma del blog o parecido, porque el resto de páginas las veo bien. ¿Sólo me pasa a mí?


Y sobre El prisionero... Pues decir que la estoy viendo actualmente y con cada nuevo capítulo alucino más y más. Hace unos días vi el episodio cinco (The Schizoid Man), con un guión prodigioso, complejo pero muy fácil de seguir. Impresionante para la de años que tiene. Y además, la realización de la serie es excelente, con unos efectos logradísimos a la hora de sacar al protagonista al lado de su clon.

Saludos.
 
Comentario:
OOOOghhhhh... este post fue hecho para mí!!!!

Mi serie favorita de siempre!
No