Todo sobre la tele
Acerca de
Este es el blog de Concepción Cascajosa Virino, Profesora Ayudante Doctor en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid y autora de "Prime Time: Las mejores series americanas, de CSI a Los Soprano", "El espejo deformado: Versiones, secuelas y adaptaciones en Hollywood" y "De la TV a Hollywood: Un repaso a las películas basadas en series".
Sindicación
 
Confesiones de una adicta al Mundial de Fútbol
El Mundial de Fútbol comenzó hace diez días absorbiendo mi vida como un agujero negro. No puedo dar una explicación a la fascinanción hipnótica que ejercen el Mundial y la Eurocopa sobre mí, especialmente porque soy mujer y no suelo seguir regularmente el fútbol más allá de algunas finales internacionales si participa un equipo español. Por lo tanto no conozco a la inmensa mayoría los jugadores y no puedo dar una opinión sobre si Ronaldo está ahora más gordo que nunca (la falta de finales jugadas por el Madrid últimamente acrecienta este problema). Incluso acabo de descubrir que Cristiano Ronaldo no es brasileño a pesar de su nombre. Para mi el fútbol tiene un atractivo muy básico. No soy de las que piensa que el fútbol es como la vida y los tiros de corner como las primeras citas. Se trata de un juego en el que simplemente hay que correr mucho y pegar patadas a un balón. Y dar codazos en la cara de los contrarios si además eres italiano. Entiendo tan poco del deporte que para mi un equipo juega mejor que otro si parece que tiene más jugadores sobre el campo. Aunque también puede ocurrir que efectivamente un equipo tenga más jugadores que el otro y yo tarde media hora en darme cuenta porque estaba haciendo zapping durante la expulsión (caso del Italia-EE.UU. del otro día). Cuando más disfruto con los partidos es cuando ha habido algún tipo de agravio o conflicto entre los países que juegan, como en los hipotéticos o reales Alemania-Polonia, España-Francia, Inglaterra-Argentina, EE.UU.-Japón, EE.UU.-México, EE.UU.-Irán, EE.UU.-Corea, EE.UU.-Alemania... Resumiendo, cualquier partido de EE.UU. y los otros países que están en el consejo permanente de la ONU. Que yo sepa los brasileños no han tenido ninguna bronca con los serbios a pesar de la irresistible tendencia de estos en montar genocidios, pero la goleada fue igualmente disfrutable de todas formas. Porque qué bonito es ver a los países resolver sus problemas en el terreno de juego y al final darse la mano e intercambiarse las camisetas mojadas, que es algo asqueroso pero muy pacifista. Además, el fútbol permite darnos cuenta de que el mundo está de verdad cada vez más globalizado y que las identidades nacionales van cambiando. Mientras todo el mundo espera que el África negra despierte y haga algo por fin en un Mundial, la realidad es que ya está presente en otras selecciones como Francia, donde todos los jugadores son negros menos un par árabes. Y después está el nipón con cara de brasileño Santos, que nos hace replantearnos qué es un japonés. En España podría ocurrir lo mismo con Senna y Pernía, pero digamos que podemos dejar para otro milenio ese debate. A nivel de retrasmisiones, las de Canal Plus son mejores con diferencia. Mi problema con La Sexta es que noto que el personal está demasiado excitado con todo esto de que por fin les ve alguien más que su propia familia, como si les inyectaran en vena Red Bull por las mañanas. Aunque Andrés Montes y Julio Salinas, que nos dio momentos de gloria en los Mundiales que jugó (nótese la ironía), deberían montar un espectáculo cómico y recorrerse los pueblos este verano. La última joya fue cuando Montes gritó Haz el amor y no la guerra como surrealista metáfora de lo que estaba haciendo un jugador y Salinas le respondió que hacía dos semanas que no veía a su mujer y la echaba mucho de menos. El caso es que España juega hoy con Túnez y aquí estamos en un estado de euforia después de la goleada ante esa selección puntera que es Ucrania. Pero aunque toda esta excitación hará el futuro fracaso más doloroso, viva España manque pierda.
 
Comentario:
"Cuando más disfruto con los partidos es cuando ha habido algún tipo de agravio o conflicto entre los países que juegan, como en los hipotéticos o reales Alemania-Polonia, España-Francia, Inglaterra-Argentina, EE.UU.-Japón, EE.UU.-México, EE.UU.-Irán, EE.UU.-Corea, EE.UU.-Alemania... Resumiendo, cualquier partido de EE.UU."

Jajajaja, que lote de reir con esto. Jajaja.
 
Comentario:
A mí me pasa igual, casi nunca veo el fútbol, menos cuando hay Eurocopa o Mundial. Claro que tampoco me pierdo los Juegos Olímpicos, ni los Mundiales de atletismo, natación o baloncesto. Uff.
No