"Supervivientes" y el síndrome "Perdidos"
Definitivamente no estoy disfrutando mucho de Supervivientes, el reality-show de Telecinco que es como La isla de los famosos pero con el nombre del formato original. Tanto Supervivientes en la primera versión de Telecinco como La isla (o selva) de los famosos me parecieron una de las variedades más entretenidas del género, entre otras cosas, porque aquí existía un elemento de resistencia y superación ausente en Gran Hermano, donde basicamente los concursantes vegetan en la piscina, discuten y fuman para horror de la Milá. Supongo que cada vez me sienta peor la inclusión de esos famosillos de pacotilla que van al programa, precisamente, a hacerse famosos. Y también que francamente es un programa mal hecho, con errores continuos de guión y falta de ritmo. En el plató Jesús Vazquez no termina de sentirse a gusto. No sé si la espantosa ropa que le ponen, a la altura de la de la OT, tiene algo que ver o es que sencillamente está cansado de ser el chico para todo de Telecinco. De Jose María Íñigo sólo puedo decir que alguien debería decirle que charle menos y no meta tanta prisa a los concursantes, que un día alguien se va a dejar los dientes en las piedras de las cuevas. Pero mi verdadero problema con Supervivientes es que cuando la veo no puedo dejar de pensar en Perdidos, con esa isla paradisíaca, ese espacio dual playa-cueva y esos supervivientes despistados. Si, como el doctor Jack y compañía, no se van a preocupar de la supervivencia propiamente dicha, al menos se podrían poner a explorar, a desenterrar una escotilla o buscar aviones estrellados. Por favor, que pase algo en esa isla, lo que sea, además de que la Morreau enseñe la parte superior de su cuerpo y Pipi Estrada la inferior. Pero el mosqueo también funciona en el otro sentido. A estas alturas, Hurley ya debería estar como un figurín. Perdidos nació como un intento de combinar en la ficción los planteamientos de Supervivientes y Náufrago. Precisamente la importación de Náufrago es lo que único que está dando algo de diversión, con Carmen Russo perdiendo progresivamente la cabeza en su estancia en solitario en la Última Playa acompañada de un hilarante coco al que ha dado las facciones de su tierno marido. Pero siento de verdad que su lugar no fuera ocupado ayer por Pipi Estrada, que tras dos semanas hubiera perdido el juicio y se hubiera puesto a retrasmitir la victoria de España en el Mundial. Eso sí que hubiera sido buena ciencia-ficción.Comentario:
yo, la verdad, no puedo comparar perdidos con supervivientes, por cierto, ¿Cuando volverá esta serie a la 1?
Comentario:
A mí me ocurrió eso con la película Náufrago, de tanto ver Perdidos esperaba que Tom Hanks tuviera que huir de un humo negro que se come a la gente...
Comentario:
Me ha pasado leyendo este post como con aquel analisis que hicistes del ultimo gran hermano, que me río mucho mas leyendo tus comentarios que con el visionado del programa en si.