Remake
Tras haberlo pillado antes sólo de pasada, anoche decidí ver un capítulo entero de Matrimonio con hijos, la versión made in Spain de la hilarante comedia norteamericana. Lo hice armada con una transcripción del capítulo original cortesía de esta web, lo que me ayudó a comprobar que los guiones no habían sido tanto adaptados como directamente traducidos. Muchos años atrás, el cómico Fred Allen dijo que la imitación era la forma más sincera de televisión. Sin embargo, con un poco de perspectiva, la originalidad es escasa en cualquier tipo de producción cultural por una mera razón lógica. El problema de la televisión es que es muy visible, ya que nadie puede leer los millones de libros y obras de arte que se publican y exponen todos los años. Para mi la destreza de un producto cultural está en su ejecución, no en su tema. Al fin y al cabo, que Murillo pintara decenas de Inmaculadas no evita que me conmueva cada vez que veo una. Tengo que reconocer que Matrimonio con hijos es una pésima serie, pero sólo porque adapta a su referente de forma muy torpe. En Estados Unidos siempre han tenido afición por versionar series británicas y a veces los resultados han sido muy buenos, como con All in the family, Sanford and Son, Apartamento para tres, The office y Queer as folk. Siempre en los primeros capítulos se adaptan guiones del original hasta que la nueva serie encuentra su propia voz, pero nunca se realiza un clon como este experimento patrio. La razón es que el humor inglés no es igual que el norteamericano y mucho menos que el español. Por no hablar de que algo que era gracioso hace quince años no tiene porque serlo ahora. Lo que tiene encanto encapsulado en un relato resulta simplemente anacrónico en una nueva representación. Al ver el capítulo de Matrimonio con hijos tuve la misma impresión que cuando un grupo de amigos con dos copas de más se ponen a tocar canciones de los Beatles: la melodía está ahí, pero los instrumentos desafinan. Aunque The office versión USA se ha convertido finalmente en un éxito comercial y crítico, veremos si en Francia ocurre lo mismo con su versión local, Le Bureau. En el capítulo de anoche de Matrimonio con hijos las diferencias culturales se hicieron muy presentes en la trama central sobre la restauración de un coche antiguo. En Estados Unidos tener un coche clásico es motivo de orgullo, sobre todo porque los coches se hacen para durar. Pero en España lo que de verdad gusta a los hombres es tener un último modelo. Si uno aparece con un coche de principios de los ochenta fuera de esas exhibiciones que se hacen por los pueblos los domingos, se expone a que se rían de él. Y mucho. Me puedo creer el capítulo si lo veo en su contexto original, pero en una serie española me resulta completamente inverosímil. Sobre todo cuando en este caso se tiene un protagonista como Ginés García Millán, que no le da a Fran ninguna de las características con las que Ed O´Neill hizo de Al Bundy un personaje tan memorable: frustración, desidia y en última instancia ingenuidad. Ahora que lo pienso, ya tenemos un Al Bundy español, sólo que se llama Aída y la interpreta Carmen Machi. Lo peor de todo es que, en comparación a la ácida comedia de Telecinco, este Matrimonio con hijos es insólitamente blando.Comentario:
Un gran analisis. El humor americano es como su nombre indica americano, o sea de america. En España ese humor esta fuera de lugar. Una familia de white trash como se supone esta en españa viviria en un piso de 50 metros de una ciudad dormitorio y no es una casa baja. Ademas estan sobreactuados y parece una parodia de la serie original. A mi me recuerdan demasiado a homozapping.
Comentario:
¡Ah!, pues estupendo, entonces. Como no nos habían presentado formalmente, pensé que igual me estaba tomando demasiadas confianzas ;) .
A mi también me encantan los clásicos americanos de esa época: Atrevidos estéticamente (ciertamente, el Chevy de "Supernatural" es precioso) y con unos motorazos libres de restricciones (no hay más que escuchar cómo suenan, sentir lo que corren y comprobar cuánto gastan...), son auténticas joyas que, no me extraña, cualquiera querría poseer y conservar en el mejor estado posible.
Fíjate si me gustan, que incluso, a veces, soy capaz de tragarme el programa de Discovery, "Overhaulin"... Supongo que todo empezó cuando de pequeño veía "The Dukes of Hazzard", con aquel políticamente incorrecto (controvertido, más bien) y desenfadado -vale, y algo hortera- "The General Lee", un Dodge Charger del 69`.
A mi también me encantan los clásicos americanos de esa época: Atrevidos estéticamente (ciertamente, el Chevy de "Supernatural" es precioso) y con unos motorazos libres de restricciones (no hay más que escuchar cómo suenan, sentir lo que corren y comprobar cuánto gastan...), son auténticas joyas que, no me extraña, cualquiera querría poseer y conservar en el mejor estado posible.
Fíjate si me gustan, que incluso, a veces, soy capaz de tragarme el programa de Discovery, "Overhaulin"... Supongo que todo empezó cuando de pequeño veía "The Dukes of Hazzard", con aquel políticamente incorrecto (controvertido, más bien) y desenfadado -vale, y algo hortera- "The General Lee", un Dodge Charger del 69`.
Comentario:
Rosco, tutéame lo que quieras, que estamos entre amigos :)
Y gracias por la explicación sobre los coches, que el fenómeno de los coches clásicos en USA es algo que me fascina, sobre todo desde que me he hecho fan del Metallicar, el Chevy Impala del 69 de los chicos de "Supernatural".
Y gracias por la explicación sobre los coches, que el fenómeno de los coches clásicos en USA es algo que me fascina, sobre todo desde que me he hecho fan del Metallicar, el Chevy Impala del 69 de los chicos de "Supernatural".
Comentario:
La diferencia es que no hemos "fusilado" un clásico español, yo qué sé, "La familia y uno más", sino que se ha cogido un original de otra cultura y, hala, a trasvasarlo tal cual, como si tuviera parangón.
Lo que dice Conchi (mis disculpas por el tuteo) es cierto: es lamentable desde el primer momento. Un españolito de a pie sabe que evolucionar desde su , en el mejor de los casos, Seat 124, es mejorar. El estadounidense medio, no lo tiene muy claro: nunca el mundo de la automoción de élite estuvo tan cerca del ciudadano medio como con la eclosión de los Muscle Cars a finales de los años 60 en EE.UU. cuando, cualquiera, por -relativamente- poco dinero, podía poseer uno de los mejores vehículos del momento (y que fenecieron tras la crisis del 73).
El resto, es historia (el sentido del humor también evoluciona).
Vamos, que no le encuentro el sentido a tal engendro...
Lo que dice Conchi (mis disculpas por el tuteo) es cierto: es lamentable desde el primer momento. Un españolito de a pie sabe que evolucionar desde su , en el mejor de los casos, Seat 124, es mejorar. El estadounidense medio, no lo tiene muy claro: nunca el mundo de la automoción de élite estuvo tan cerca del ciudadano medio como con la eclosión de los Muscle Cars a finales de los años 60 en EE.UU. cuando, cualquiera, por -relativamente- poco dinero, podía poseer uno de los mejores vehículos del momento (y que fenecieron tras la crisis del 73).
El resto, es historia (el sentido del humor también evoluciona).
Vamos, que no le encuentro el sentido a tal engendro...
Comentario:
Lo que han hecho con esta serie es lo que hizo Van Sant con Psicosis. Vaya manera de perder tiempo y dinero.