Todo sobre la tele
Acerca de
Este es el blog de Concepción Cascajosa Virino, Profesora Ayudante Doctor en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid y autora de "Prime Time: Las mejores series americanas, de CSI a Los Soprano", "El espejo deformado: Versiones, secuelas y adaptaciones en Hollywood" y "De la TV a Hollywood: Un repaso a las películas basadas en series".
Sindicación
 
Sesión doble (1)
Esperaba con cierta expectación la noche del miércoles, aunque por medio tuve un día que empezó muy temprano y una peripecia que podría resumir como: "Seguro del coche: 350 euros. Teléfono móvil: 100 euros. Gasoil para tener al legítimo propietario del vehículo contento: 10 euros. Que se te rompa la caja de cambios en un cruce doscientos metros después de pasar al lado del taller mecánico: no tiene precio". Pero aún así mantenía las ganas de ver la sesión doble que AXN nos había preparado, formada por el estreno de Mentes criminales y el primer capítulo de la cuarta temporada de The shield, al margen de la ley. Francamente, mis expectativas con Mentes criminales eran muy bajas. Había leído que es mala, pero a pesar de ello sus índices de audiencia son excelentes. La cosa empezó fatal en la primera secuencia, en la que inevitablemente una mujer era secuestrada. Ninguna mujer que no sea una prostituta se monta en un coche sola con un tipo que no conoce de nada. Pero claro, si este psicópata estuviera matando prostitutas y no rubiales los protagonistas no tendrían un avión privado para llegar al lugar del crimen. Después tuvimos la insólita reacción pasiva de la víctima cuando es obvio que la están secuestrando. Yo y cualquiera habría tardado dos segundos en agarrar al secuestrador por una parte muy sensible que (como se cuenta después) puede que no le funcione, pero que seguro que le duele. Después se nos presenta a los protagonistas, que incluyen a todos los tipos básicos desde el joven arrogante al cerebrito pasando por la mujer ambiciosa y el maduro traumatizado por el trabajo. Hablando del cerebrito, me resultó raro de verdad que alguien tuviera tres doctorados en filosofía (o en general en la misma disciplina) y sospeché de un gambazo en el doblaje que he confirmado en la IMDB. Ya sabemos que para realizar doblajes es imprescindible saber la lengua de Shakespeare, pero no tener nociones básicas de cultura general anglosajona. Ph.D. es un convencionalismo para referirse a los doctorados fuera del campo de la medicina, no a los doctorados en filosofía. Seguro que más adelante nos enteraremos de cuáles son esas tres disciplinas, pero yo apuesto por literatura, psicología y antropología. En cualquier caso, me encantó el innecesario diálogo en el que el cerebrito preguntaba a un compañero que por qué a Gideon le gustaba remachar siempre que era doctor cuando lo presentaban. El chaval parece que no se ha dado cuenta de algo con tanto sentido común como que quiere darle algo de legitimidad ante la gente que lo pueda ver muy joven. Cómo si nunca le hubiera pasado (de hecho, le había pasado dos minutos antes). Genio, pero idiota. Aparte de estos infantiles errores de caracterización, también me pareció increíblemente pedante la cantidad de citas célebres: que si Beckett dijo esto, que si Nietzsche dijo lo otro, que si Yoda aquello de más allá. Y no vamos a entrar en lo que se puede llamar el síndrome Millennium, en donde los misterios son super complicados pero después se resuelven como por arte de magia. No ponérselo fácil a los criminales que puedan ver la serie es una cosa, timar al espectador es otra. Mi impresión final es que en todo el capítulo no hubo dos cosas que tuvieran sentido. A pesar de ello voy a darle cancha a esta serie por tres razones. La primera es porque los procedimentales suelen tener siempre pilotos muy mediocres, lo que da espacio para mejorar. La segunda es porque vería embobada a Mandy Patinkin leyendo prospectos de medicamentos. No sé qué hace en esta serie, pero le debo fidelidad a un actor con el que disfruté mucho en Chicago Hope y Tan muertos como yo. Y la tercera es que tengo la impresión de que los productores saben que tienen un bodrio entre las manos. La gracieta de Yoda creo que muestra que se han dado cuenta de la estupidez de las frasecitas célebres, sobre todo porque uno espera que la gente inteligente diga cosas inteligentes, no las plagie. Y el absurdo pero espectacular golpe de efecto final es un intento desesperado de decirle al espectador: ya sabemos que los 39 anteriores minutos han sido desastrosos, pero podemos hacerlo mejor. Veremos.
Mañana, The shield y una elegía por Scott Brazil.
 
Comentario:
Hombre, al menos el taller mecánico estaba a 200 metros. Conozco a una que pinchó una rueda en el desierto de Almería y no tenía rueda de repuesto. En cuanto a esta serie, creo que seguiré con la séptima temporada de Buffy.
 
Comentario:
Yo me rendí con Criminal minds antes de los 10 capitulos (que aún es darle cancha). Demasíado parecidos tosos los episodios y demasiadas opciones como para ver algo que no me convence :) Más ahora que los reemplazo de midseason (casi mas bien final) pintan bien: What about brian, Heist, Thief etc
No