Todo sobre la tele
Acerca de
Este es el blog de Concepción Cascajosa Virino, Profesora Ayudante en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid y autora de "Prime Time: Las mejores series americanas, de CSI a Los Soprano", "El espejo deformado: Versiones, secuelas y adaptaciones en Hollywood" y "De la TV a Hollywood: Un repaso a las películas basadas en series".
Sindicación
 
Premios de Comunicación Universidad Carlos III de Madrid
Hoy es el turno de una noticia corporativa relacionada con mi casa, la Universidad Carlos III de Madrid. Ayer se presentó en un acto público al que asistieron la antigua directora general de RTVE Carmen Caffarel, el presidente de la nueva corporación pública de RTVE Luis Fernández y el humorista Forges, los I Premios de Comunicación Universidad Carlos III de Madrid, dedicados a recompensar las acciones orientadas al servicio público y la igualdad de acceso a la comunicación. Entre todas las categorías, hay una dedicada a proyectos documentales realizados por estudiantes universitarios cuyo premio es su realización en colaboración con la productora New Atlantis, y otro dedicado a presentaciones audiovisuales o multimedia de carácter científico de profesores y estudiantes universitarios. Las bases de los premios se encuentran aquí, para los que estén interesados en ello. Éstas son las categorías de los premios:

La Universidad Carlos III de Madrid, en la edición 2007, convoca las siguientes categorías de premios:

1. Premio UNED (UniversidadNacional de Educación a Distancia) al programa de televisión, emitido en España, que mejor acredite una trayectoria centrada en la difusión de los principios que inspiran estos galardones.
2. Premio al programa de radio, emitido en España, que mejor acredite una trayectoria centrada en la difusión de los principios que inspiran estos galardones.
3. Premio a la publicación española que mejor acredite una trayectoria centrada en la difusión de los principios que inspiran estos galardones.
4. Premio ATEI (Asociación de Televisión Educativa Iberoamericana) al canal o programa de televisión en el ámbito Iberoamericano que mejor acredite una trayectoria en favor de la educación, la divulgación científica y el acceso a la cultura.
5. Premio al mejor programa educativo, de radio o televisión, realizado por universidades españolas.
6. Premio CESyA (Centro Español de Subtitulado y Audiodescripción) a la institución, empresa audiovisual y/o multimedia que mayor atención haya prestado al objetivo de potenciar y reconocer la calidad en el subtitulado y la audiodescripción, así como el compromiso con la accesibilidad.
7. Premio NEW ATLANTIS al mejor proyecto de documental, presentado por jóvenes que estudien en universidades españolas. La productora New Atlantis aportará los medios técnicos y humanos (por valor de 24.000 € ) para la producción, postproducción, sonorización, doblaje y distribución internacional del trabajo premiado.
8. Premio a la mejor tratamiento dado por un medio de comunicación a colectivos y organizaciones sociales.
9. Premio al mejor proyecto de divulgación científica en soporte audiovisual y multimedia presentado por profesores y/o alumnos universitarios en cualquier área de conocimiento.
10. Premio al mejor programa de divulgación científica en soporte audiovisual y multimedia presentado por profesores y/o alumnos universitarios en cualquier área de conocimiento.
11. Premio al portal de Internet o sitio web que mejor acredite una trayectoria centrada en la difusión de los principios que inspiran estos galardones.
12. Premio a la mejor campaña publicitaria con objetivos de servicio público.
13.Premio a la película española, subtitulada y audiodescrita, que mejor refleje los principios que inspiran estos galardones.
14. Premio al mejor proyecto o programa de educación en materia de comunicación desarrollado en centros educativos no universitarios cuya producción haya sido realizada con la particiación de estudiantes.
15. Premio Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales a la mejor iniciativa de comunicación destinada a la infancia.
 
Nuestro Curro
Es probable que para la mayor parte de los lectores de este blog, Curro Jiménez suene a un producto de poco interés, una antigua producción de TVE protagonizada por bandoleros y caracterizada por persecuciones, peleas y romances de novela rosa. Así que si digo que Curro Jiménez es una de las series más estimulantes con las que me topado en mi vida, probablemente algunos pensarán que es otra de mis afirmaciones hiperbólicas. Pero no les echo la culpa, ya que es algo no del todo diferente a lo que yo misma pensaba antes de que un artículo me forzara a ver con tranquilidad esta gema de la televisión por la que, por motivos de mi origen geográfico en los parajes recorridos por José María el Tempranillo, ya sentía una inevitable simpatía. Pero más allá de este elemento, la riqueza temática e intelectual de Curro Jiménez comienza en el capítulo de debut, en el que nuestro protagonista es cercado y violentado hasta el punto de ser conducido a, como el vigilante encarnado por Charles Bronson en el cine, ir a buscar, uno a uno, a sus acosadores para acabar con sus vidas de manera metódica y sangrienta. Quizás este comienzo tremendista y provocador hubiera sido suficiente como para inducir el rechazo del espectador si no hubiera sido por el atractivo y carisma de Sancho Gracia, que encarna a un héroe pícaro y simpático. Y es que la serie es un logrado vehículo de lucimiento para el propio actor, impulsor del proyecto y su máximo artífice junto con el escritor Antonio Larreta.

Sin embargo, Curro Jiménez, a pesar de estas evidentes atribuciones de autoría, es también una serie de directores, algunos de los cuales los más interesantes surgidos en el cine español de las últimas décadas como Mario Camus, Pilar Miró y Antonio Drove. Los tres capítulos dirigidos por este último en la primera temporada de la serie, me resultan especialmente sugestivos. Primero, por supuesto, el relevante La gran batalla de Andalucía, máximo exponente del sentimiento nacionalista que inunda la serie. Un patriotismo con mucho sentido cuando en 1977 España entraba en un proceso de modernización política cuyo resultado iba a ser un, a rato caótico y en otras ocasiones imprescindible, estado de las autonomías. Subtitulado “Esbozo de un ensayo cinematográfico contra el imperialismo”, el capítulo comienza como una denuncia del caciquismo, una de las ideas centrales de la serie, y también de las fuerzas vivas que les sirvieron de justificación y legitimación. Y es que, en una significativa escena, el cura del pueblo anuncia a los aldeanos que pagar el desorbitado tributo a los nobles locales es una obligación moral, por mucho que ello suponga a continuación morirse de hambre. Sin embargo, muy pronto un pintor de talento evidentemente moldeado en torno a la figura de Goya entra en escena, desafiando a las fuerzas francesas de ocupación al negarse a hacer un retrato al jerifalte de turno. En un atemporal retrato de la ocupación forzosa de un país por una fuerza extranjera, este militar se niega a aplicar en España los principios de libertad, igualdad y fraternidad que en principio guían la empresa de la conquista. Al final, con la ayuda de nuestros bandoleros, el pueblo desarrolla conciencia de ciudadanos y se produce la deseada revuelta, con la que se reivindica no sólo la independencia, sino también (y sobre todo) un concepto de justicia que Drove exploraría con gran fortuna en el capítulo de La huella del crimen titulado El crimen de Don Benito.

El título de Aquí durmió Carlos III fue, por una razón obvia, motivo suficiente como para despertar mi interés, aunque no esperaba, tras La gran batalla de Andalucía, que el relato diera un giro tan radical como para convertirse en un vodevil en el que los diferentes personajes de la historia conspiran para hacerse con un botín de oro. La idea de que el Estudiante se disfrace, de nuevo, de mujer entra en relación con las tendencias sexuales poco veladas de uno de los personajes anecdóticos. La liberación de costumbres es aquí el prólogo de una hilarante secuencia en la que todos los personajes (bandoleros, soldados y ladrones) se mantienen durante horas bajo el influjo del opio. Psicodelia historicista made in Spain. La triada de capítulos dirigidos por Antonio Drove finaliza con El destino de Antonio Navajo, en el que la sierra da paso al mar para contar la historia de un contrabandista en decadencia que pasa de ser aliado a enemigo de Curro Jiménez para volver a la situación inicial después de que su joven amante se atreva a poner a los dos hombres cara a cara. Con trazos de western crepúscular y relato de gangsters, El destino de Antonio Navajo muestra un mundo en el que los personajes se ven abocados al sufrimiento y la tragedia. Cualquier voluntad de cambio, como la del militar que quiere imponer con honestidad y compasión la ley y el orden, están abocados al fracaso. En el capítulo, Terele Pávez, exudando sensualidad y desesperación a parte iguales, compone una memorable femme fatale inevitablemente condenada a un final trágico afrontado con inusitado valor. Con esto en mente, los reencuentros de Pávez y Gracia en el universo de Alex de la Iglesia (más recientemente en La habitación del niño), adquieren de pronto una nueva perspectiva.
 
Estamos de vuelta
Tras un breve descanso, el blog recupera la vida a partir de hoy con un montón de cosas que analizar. Aunque antes que nada aprovecho para saludar desde aquí a Carmen González y los alumnos del Master de Guión de Globomedia, que me tuvieron allí el miércoles y el viernes y con los que pasé unas horas muy entretenidas hablando sobre series de televisión norteamericanas. Sin duda, la noticia de series más curiosa que estos últimos días está siendo el lío momumental que tienen en Anatomía de Grey por culpa de la homofobia mal disimulada de Isaiah Washington, que como bien bien dijo una de sus compañeras de reparto debe dejar de hablar el público. Pero lo más interesante de toda la polémica es la manera en la que puede afectar a una serie en estado de gracia. Los llamamientos a que Washington sea despedido suenan a caza de brujas sin sentido, pero revelan los peajes que tiene estar en la serie número uno del país, tanto por los índices de audiencia como por la atención mediática que está generando. Tarde más o menos, esa presión tendrá repercusiones en la serie y la situación ideal de ahora llegará a su fin. Es el fin de la inocencia para Grey. Y no dudo que tras los Globos de Oro y el Gremio de Productores, Anatomía de Grey se hará con el premio del reparto conjunto en los premios del Sindicato de Actores (Wilson, Hall, Lee y Ferrera son mis favoritos individuales). Más allá del mayor o menor merecimiento, yo los votaría por el puro morbo de ver como la polémica continúa en las diferentes entregas de premios. ¿Habrá ausencias significativas o más humillaciones públicas?
Ya entrando en los premios otorgados en los últimos días, muy poco que destacar. Los Globos de Oro demostraron que lo suyo es premiar a los británicos (la gran Helen Mirren y compañía), las novedades (Ugly Betty), los programas a los que les viene bien un pequeño empujón (50 Rock) y los ignorados por los Emmy (Kyra Sedgwick). Quizás la única verdadera sorpresa fue el nuevo premio a Hugh Laurie por House. Sin tener en cuenta el evidente merecimiento del actor, es una circunstancia extraña la repetición en los Globos de Oro. En este caso los premios se fueron a los lugares comunes que tanto daño hacen a los Emmy, dejando además en la cuneta a Michael C. Hall y a la reivindicable política de programación de Showtime. Una pena. Aunque a nivel popular no tienen demasiada significación, también me alegro del premio del Gremio de Productores a The Office, que ahora estoy devorando con tranquilidad en DVD. Un reconocimiento a una apuesta arriesgada que la NBC, recordando sus mejores tiempos, apoyó de manera casi incondicional. Probablemente nunca sea un programa muy popular, pero al menos su continuidad ya está garantizada para una nueva temporada.
 
HBO y la televisión de calidad
Esta semana ando un poco liada esquivando varios tsunamis de trabajos pendientes y me temo que el blog no se va a poder actualizar mucho, pero dejo el vínculo a un artículo mío de reciente publicación sobre los dramas de HBO y la marca de calidad que dan al canal. Se titula No es televisión, es HBO: La búsqueda de la diferencia como indicador de calidad en los dramas del canal HBO. El artículo se realizó hace ya casi un año, por lo que no hay muchas referencias a Big Love, que comienza su emisión en Canal + y que es probablemente uno de los programas más provocativos que han pasado por televisión no tanto por su visión de la poligamia en particular como por el retrato crudo del matrimonio en general.
 
¡Socorro!: Es Navidad
Artículo de opinión publicado en FórmulaTV.com:
Podemos convenir que la Navidad es la responsable de buena parte de los peores atentados contra el buen gusto y la mera decencia estética. Y es que muchos no terminamos de entender por qué precisamente en fechas en las que el común de los mortales hacemos balance del año a punto de concluir y nos planteamos proyectos para el que va a entrar, algunos se empeñan en emborronar su currículum haciendo cosas para las que obviamente no están dotados. Y no refiero únicamente cantar y bailar en telepasiones y similares de igual o peor enjundia (Ana Rosa, te estoy mirando a ti), sino también a esos telefilmes norteamericanos sosos y edulcorados que pretenden imbuir en el espectador buenos sentimientos y ternura y al final sólo acaban provocando cierta nausea. También son tiempos de sobredosis de películas de dibujos animados dirigidas al público infantil, pero afortunadamente el género ofrece más inteligencia y divertimento que casi todo lo de imagen real que proporciona el Hollywood cinematográfico.

Y es que lo peor de la Navidad televisiva no es que sea un periodo donde se colocan elementos extraños en las parrillas, sino que también es uno en el que se acude al medio en horarios que en otras circunstancias estarían dedicados a menesteres laborales. Como resultado, me he dado cuenta de que la Sexta no sólo utiliza como identidad corporativa el color verde porque el resto de las cadenas no hayan dejado mucho más en el arco cromático, sino también por esa vocación ecologista tan bien expuesta en sus sucesivos (y un poco interminables) documentales de animales. En la Sexta parecen querer transmitirnos esos valores de comunión animal que lleva a los británicos a empezar un noticiario regional con el secuestro de un perro (es un hecho real). Este propósito al parecer es compartido por otros que saben un rato de programación marciana bienintencionada, los chicos de Cuatro, que también dedican algunas de sus mañanas a las exhibiciones de perros. En este caso el rojo con el que se identifica la cadena también recuerda a la sangre que no vemos por ningún sitio en el 'Pressing Catch', que ahora se llama 'Smackdown' o similar. Entre artificio grotesco y humor más o menos intencional, también da nostalgia ver que el Enterrador sigue repartiendo mamporros.

Al final de las Navidades, lo único que nos queda más o menos claro es el genio humorístico de “Cruz y Raya”. Su especial de Fin de Año se dedicó al tema de la corrupción política que ha marcado la actualidad, en este caso de la mano de una genial galería de “corrutos” que desfilaban en juicios, viajes a una hilarante Urbanización La Luna y hasta en un coro de villancicos: “Corruto, corruto / Sal de aquí corriendo / Que la Guardia Civil te esta persiguiendo”. Pero el punto álgido de la noche fue una joya del humor visual, una reconstrucción de 'Los desayunos de TVE' con Pepa Bueno y Zapatero (un José Mota impecablemente caracterizado), pues eso, desayunando. Sin diálogos y con abundantes manjares gastronómicos a su disposición, esta pieza humorística, más allá del obvio chiste de partida, dijo mucho sin decir nada sobre los medios informativos y una clase política (en su conjunto y sin adscripciones) que han quedado en el 2006 bastante desacreditados. No acabamos el año con optimismo, pero al menos no nos han quitado el sentido del humor.
 
Preguntas para el 2007
¿Será este el año en el que Hugh Laurie ganará el Emmy por House, o Michael C. Hall le dará un disgusto con Dexter? Aunque la serie ya no nos gusta tanto, Laurie sigue teniendo nuestra devoción, pero la interpretación de Hall en esta suerte de parodia de CSI: Miami resulta irresistible.

¿Nos enteraremos del significado de las pretenciosas narraciones en off con las que los guionistas de Heroes castigan a los espectadores? Deberían mejor utilizar su tiempo en resolver los evidentes defectos narrativos del programa, que evitan a una serie prometedora ser sobresaliente.

¿Devolverá Ryan Murphy el brillo perdido a Nip/Tuck o lamentaremos amargamente que FX no la cancelara tras un final de temporada que hubiera perfecto como final de serie? Tras dos años sensacionales, Nip/Tuck se convirtió en un juego de marionetas y no parece que la cosa tenga arreglo.

¿Quién triunfará en el combate entre Eric Balfour, el actor mata-series, y 24, la serie mata-personajes? Cada vez que veo el anuncio de Valentino, anticipó cómo será el regreso de Milo, uno de los personajes clásicos para los primeros seguidores de la serie, a la UAT.

¿Se animará Sarah Michele Gellar, que sigue siendo la musa del terror, a aparecer en un capítulo de Sobrenatural? Tras Amy Acker, Julie Benz y Amber Benson, la Gellar es una de las pocas damas del Buffyverso que todavía no se ha cruzado con los hermanos Winchester.

¿Veremos este año Caprica, la continuación retrospectiva de Galáctica: Estrella de combate o los decepcionantes índices de audiencia de la serie esta temporada serán el beso de la muerte? Galáctica es una experiencia emocional e intelectual demasiado fuerte como para duplicarse, por el bien de la salud de los espectadores.

¿Cuál es el proyecto con visos de fracasar más estrepitosamente, el remake de La mujer biónica o la adaptación televisiva de Señor y Señora Smith, para la que por cierto podrían contratar a Adam Brody ahora que se ha quedado en el paro? ¿Mantendrá Manchild nuestra fe en el reciclaje?

¿Llegará la cancelación de alguna de las tres Ley y orden, que han perdido audiencia a marchas forzadas a pesar del buen momento creativo? El clásico La ciudad desnuda tenía como eslogan que en Nueva York había ocho millones de historias y Dick Wolf parece dispuesto a contarlas todas.

¿Descubrirá la ABC de una vez lo que quiere hacer con Perdidos o seguirá haciendo daño a la serie hasta que la hunda en la miseria? La caída de gracia de Perdidos esta siendo injusta y sorprendente, pero no estaría mal que esto sirviera para que terminara tras cumplir su vida natural.

¿Veremos alguna vez los telefilmes que se suponen van a cerrar el universo de Deadwood o todo ha sido una estratagema de David Milch y HBO para mantenernos distraídos hasta que John from Cincinatti se estrene y nos deje hipnotizados?