Más premios de televisión
Otro fin de semana más y otras entregas de premios. En los DGA (Sindicato de Directores), Michael Apted ganó por el primer capítulo de Roma y Marc Buckland por el piloto de My name is Earl. Buckland es también un director habitual de la hilarante Scrubs, mientras que Apted es sobre todo conocido por su trabajo en el cine. En la categoría de miniseries, la victoria fue compartida por Joseph Sargent por Warm Springs y George C. Wolfe por Lackawanna Blues. Sargent es el rey de los telefilmes de calidad y tiene Emmy y premios del Sindicato de Directores para llenar varias vitrinas. De hecho, ya ganó el año pasado. Mientras, George C. Wolfe es otro director de Broadway que parece que tiene mucho que aportar al celuloide. De los premios del Sindicato de Actores qué puedo decir aparte de que tienen el trofeo más espantoso del mundo. Perdidos y Mujeres desesperadas completan su marcha triunfal demostrando que este ha sido un año flojo para los estrenos. Varias repeticiones de los Emmy y/o los Globos de Oro a actores que se lo merecen de verdad como Paul Newman, Sandra Oh, S. Epatha Merkenson y Felicity Huffman. Will y Grace siempre ha sido una favorita de estos premios, por lo que el premio a Sean Hayes poco después de que se confirme el fin de la serie no me sorprende. Pero sí el de Kiefer Sutherland, que ya ganó hace un par de años. Personalmente hubiera preferido que se lo llevara Ian McShane después del triunfo de Hugh Laurie en los Globos de Oro, pero creo que este premio tiene mucho de reivindicación por el fiasco de los Emmy.
Hoy se estrena "Verónica Mars"
Verdaderamente es una pena. Hoy se estrena en España una de las series más brillantes e ingeniosas producidas en Estados Unidos en mucho tiempo, pero lo hace de tapadillo en el peor día y horario posible (La 2, sábado 10 de la noche) y encima como material de complemento al futbol, de manera que las comunidades sin canal autonómico se quedan sin verla. Sólo voy a decir que me encanta de verdad Verónica Mars y que recomiendo encarecidamente darle a este programa una oportunidad utilizando el vídeo o cualquier otro método de discutible legalidad.
Los presentadores de la tele americana
Fórmula TV publica un articulo mío sobre los presentadores de la televisión norteamericana. Parece que la conversación está muy animada.
"Smallville" y lo que cuesta la ficción USA
Hoy dedico el post a dos apuntes. El primero es mi felicitación a Smallville por haber superado anoche la barrera de los cien capítulos. No voy a decir nada más, pero todo el mundo coincide en que fue un episodio matador. Aquí hay un artículo interesante en The Hollywood Reporter sobre el programa. El segundo es una lista curiosa publicada en Variety donde se incluyen los precios medios de los formatos norteamericanos para su emisión en televisión (películas, telefilmes, dramas, comedias, etc...) en un montón de países, incluido España. La lista es interesante por varios motivos. Viendo la lista se aprecia el poderío de Alemania y Gran Bretaña, especialmente cómo la posición económica y la población afecta a los precios. Pero estos precios medios también sirven para indicar los formatos que son preferidos en cada país. Por ejemplo, para España e Italia una película de cine suele costar lo mismo, pero los dramas se venden aquí más baratos, lo que refleja la profunda crisis que ha experimentado la ficción televisiva norteamericana en nuestro país. Algo similar ocurre en Japón, donde comprar un largometraje es más caro que aquí pero una hora de drama es mucho más barato. En Holanda por el contrario los largometrajes son muy baratos y los dramas bastante caros. Comparar los precios de un largometraje y un telefilme también sirve para comprender porque en verano y otro tipo de periodos vacacionales las cadenas nos colocan productos de derribo en horario de máxima audiencia. Hay telefilmes mejores que la mayoría de las películas, pero aquí no me estoy refieriendo a producciones selectas de HBO o Showtime, sino a Tom Berenger en la octava continuación de Sniper o a cualquier cosa donde salga Rob Lowe que no sea El ala oeste de la Casa Blanca.
Adiós WB y UPN, hola CW
Estas últimas horas han deparado muchas noticias en el mundo del espectáculo, entre ellas la fusión entre Pixar y Disney (esperada y deseada por los que disfrutamos de la animación) y la trágica muerte de Chris Penn. Pero prometo que cuando leí ésta me quedé completamente patidifusa: WB y UPN, las dos pequeñas cadenas norteamericanas, desaparecen para dar lugar a una nueva cadena, CW (por CBS y Warner Bros.). En un mercado cada vez más diversificado, parece ser una decisión contracorriente, pero no hay que olvidar que Viacom ya dejó a todo el mundo sorprendido cuando se partió en dos, dejando por un lado (para resumir) los canales de cable básico y Paramount (Viacom, Inc.), y por otro el canal Showtime, UPN y CBS (CBS Corporation). La noticia fue sorprendente a un nivel extremo, pero tiene mucho sentido. WB y UPN apenas sobreviven peleándose por el mismo público. Cada vez más canales de cable apuestan por los contenidos originales y su audiencia crece sin parar. Y por último las cadenas de habla hispana como Telemundo y Univisión se afianzan en el mercado. Para todos los jugadores la cosa tiene beneficios. Para CBS Corporation porque se libra de una inversión deficitaria que desde 2000, año en el que Viacom compró la CBS, había estado en peligro de muerte. Sus emisoras también serán beneficiadas por el cambio, ya que la duplicación en los mercados se resuelve rescindiendo un acuerdo con las emisoras de News Corp. (es decir, Fox). A Warner Bros. no le importaba que WB pudiera perder cantidades modestas de dinero porque servía para poner en antena la mitad de los programas de su productora para televisión, la más importante de la industria, y abrir el camino para la lucrativa explotación en el exterior, DVD y reposiciones. CW puede ejercer igualmente esa función llegando a más público y por tanto permitiendo crear programas con más presupuesto. Y la compañía Tribune, socia de WB y con sus propios problemas económicos, por fin puede poner su red de emisoras al servicio de una cadena que puede lograr una posición mejor en el mercado. Se espera que la nueva cadena logre beneficios en su primer año.
Cómo fusionar las parrillas no tiene que ser un problema, ya que ninguna de las dos es precisamente para tirar cohetes. Salvando lo mejor de UPN (Veronica Mars, Everybody hates Chris, America's next top model, la lucha libre y alguna comedia afromericana) y WB (Smallville, Supernatural, Las chicas Gilmore, Everwood y el reality Beauty and the geek) aún hay espacio para alguna novedad como Aquaman, Cult o Evil. De WB los únicos programas que pueden estar en peligro real son Everwood y One Tree Hill, especialmente el segundo. Y Verónica Mars tiene completamente asegurada la continuidad: no sólo es citada en el comunicado de prensa, sino que además es una producción Warner. En cualquier caso es un momento de confusión con una consecuencia impensable hace una semana: con muchos afiliados en el aire, puede suponer el renacimiento de la producción de programas de ficción originales para sindicación.
Cómo fusionar las parrillas no tiene que ser un problema, ya que ninguna de las dos es precisamente para tirar cohetes. Salvando lo mejor de UPN (Veronica Mars, Everybody hates Chris, America's next top model, la lucha libre y alguna comedia afromericana) y WB (Smallville, Supernatural, Las chicas Gilmore, Everwood y el reality Beauty and the geek) aún hay espacio para alguna novedad como Aquaman, Cult o Evil. De WB los únicos programas que pueden estar en peligro real son Everwood y One Tree Hill, especialmente el segundo. Y Verónica Mars tiene completamente asegurada la continuidad: no sólo es citada en el comunicado de prensa, sino que además es una producción Warner. En cualquier caso es un momento de confusión con una consecuencia impensable hace una semana: con muchos afiliados en el aire, puede suponer el renacimiento de la producción de programas de ficción originales para sindicación.
Y van...
Perdidos empezó la semana bien con el Globo de Oro y la acabó estupendamente ganado el premio al mejor drama del Gremio de Productores, unos galardones que suelen reconocer los programas más resultones desde el punto de vista industrial, es decir, que a la vez tienen calidad, son originales y funcionan económicamente. Como deberían ser los Emmy, sólo que aquí la tradición es que los ganadores no se repiten tanto. En comedia ganó lo que ya se ha convertido en un programa imprescindible, Entourage, y en formato largo el telefilme Llámame Peter.
It's Showtime
Tan muertos como yo, ahora en emisión en Cuatro los fines de semana en un horario manifiestamente mejorable, es uno de los programas más inteligentes y originales que he visto en los últimos años. Cierto, ya sabemos que duró sólo dos temporadas, pero también que Showtime no termina de confiar en sus productos. La muerte puede ser una metáfora un poco bruta de la independencia, pero funciona lo suficiente como para dar tracción a una comedia negra sobre la cultura del cubículo en las hilarantes tramas desarrolladas en el trabajo de George (la aparecida que protagoniza la serie) y a la vez un serio drama sobre un tema poco común en televisión, lo que le ocurre a una familia tras perder a un hijo. Esta segunda temporada está siendo más consistente que la primera, que a menudo caía en el aburrimiento. Pero tengo dos problemas. Mandy Patinkin está desaprovechado en la mayoría de los capítulos. Y entiendo que las muertes absurdas vienen a simbolizar que la muerte como tal es absurda, aunque a ratos algunas se me antojan grotescas. En cualquier caso me parece un comienzo de temporada prometedor para un programa que se hubiera merecido mejor suerte. Por cierto, Showtime acaba de anunciar dos proyectos muy interesantes. El primero es Dexter, una comedia dramática sobre un forense de la ciudad de Miami que resulta ser un asesino en serie especializado en quitar de en medio a la mala gente. Michael C. Hall de A dos metros bajo tierra es una brillante elección como protagonista. El segundo proyecto es The Tudors, que seguirá la juventud del rey inglés Enrique VIII. Jonathan Rhys-Meyers encarnará al monarca, un movimiento interesante para el actor teniendo en cuenta que su carrera en el cine está en ebullición. Probablemente Showtime venda el proyecto como una miniserie, lo que garantizará a Rhys-Meyers visibilidad en las entregas de premios. No termino de conectar con este actor, pero cualquiera que siendo irlandés sea capaz de meterse en la piel de un icono americano como Elvis y salirse con la suya tiene mi admiración y respeto.
De cómo Campanella sacó los pies del tiesto
Nuevo capítulo de la saga/fuga de Vientos de agua con unas declaraciones un tanto explosivas pero decididamente estúpidas de Juán José Campanella. Personalmente tengo un problema bastante grave: No me gusta que me tomen por idiota. Tampoco me gusta ver cómo tratan como idiotas a los demás. Y Campanella ha logrado cabrearme utilizando una táctica similar a la usada recientemente Oliver Stone y Sam Mendes para justificar la escasa repercusión de sus últimas películas (básicamente que el público que antes los encubró se ha vuelto gilipollas de repente, y que sus películas sean francamente aburridas no tiene nada que ver). De las declaraciones de Campanella me quedo con dos perlas. La primera es cuando dice que el público español no quiere saber nada de inmigrantes ni de extranjeros. Bueno, la verdad es que llamar al público que tiene que ver tu serie racista y xenófobo verdaderamente te tiene que hacer ganar puntos. Pero el comentario tuvo un precedente en el segundo capítulo de la serie, cuando se establecía un paralelismo entre la Alemania nazi y los controles de pasaportes en las fronteras. No sé francamente qué es peor, ponernos a la altura de los nazis por tener un sistema de control de la población o trivializar el Holocausto. La segunda joya de la entrevista es cuando Campanella dice que la serie tenía dos millones y medio de espectadores y a continuación pone a parir al sistema de medición de audiencias y sus tres mil aparatitos, que en su opinión no tienen ninguna fiabilidad. Entonces, pregunto, ¿sí tienen fiabilidad para decir que tenía esos dos millones y medio de espectadores?. Si no se reconoce legitimidad al sistema, la serie podría tener muchos más espectadores o mucho menos. Y si como supone Campanella son muchos más, no entiendo el comentario sobre la xenofobia de los españoles. Es todo contradictorio y absurdo. Simpatizo con un artista enfrentándose a un fracaso, pero en este caso más le valdría analizar su parte de culpa, particularmente en unos diálogos ininteligibles que espantaron al personal y en cierta lentitud narrativa. O en su defecto echar la culpa a Telecinco, cuyo manejo de la serie ha sido entre lamentable y desastroso, pero como ellos han puesto el dinero, digamos que tampoco le conviene acabar mal con ellos. En cualquier caso, unas declaraciones desafortunadas que sólo consiguen despreciar la inteligencia de gente que como yo sienten aprecio por la serie. Como se dice, en boca cerrada no entran moscas.
Elogio de Marco Junio Bruto
Roma, que finalizó anoche su primera temporada con un antológico capítulo, ha tenido muchas cosas buenas y algunas sencillamente magistrales. No voy a entrar en analizar sus guiones de acero, en los que cada escena y diálogo obviaban lo redundante y en ocasiones servían para avanzar tres, cuatro y hasta cinco subtramas a la vez. Me quedo con un personaje que cada capítulo me ha parecido más fascinante, Bruto, al que da vida un actor casi desconocido pero que al parecer es un reputado intérprete de Shakespeare, Tobias Menzies. Bruto es un tipo mediocre y lo sabe, pero también desea desesperadamente ser mejor hombre de lo que es. De todos los que quieren matar a César, es el único con motivos legítimos. Su madre Servilia actúa desde el despecho y los nobles conspiradores desde el miedo a perder sus privilegios. Pero él sólo desea que la República se mantega. Su problema es que también ama a César como un padre y es completamente incapaz de tomar una decisión y vivir (o morir) con las consecuencias. Así que se pasa todo el relato dando tumbos, hasta que al final le tienen que poner el cuchillo en las manos para rematar a César, algo que visto la situación en la que estaba éste, desagrándose lentamente entre fuertes dolores, es casi un acto de misericordia que culmina un asesinato que, como casi todos, es sucio y sangriento. En una escena maravillosamente interpretada y dialogada, César cava su propia tumba demostrando a Bruto, al que todo el mundo insiste en tachar de conspirador, que ha perdido la confianza en él. La última parte de la historia se juega en clave familar, con César buscando un nuevo hijo en Lucio y Bruto arrastrando un dolor que lo dignifica. La tragedia de la República Romana es también la tragedia de Bruto, ya que sabemos que fue precisamente el asesinato de César el catalizador para la llegada del Imperio.
Por cierto, un cero patatero para Cuatro por demostrar tan poca consideración con un producto de tanta calidad. Hacer las pausas de la publicidad de forma tan incompetente lo puedo aceptar, pero no colocar una a cinco munutos del final rompiendo completamente la tensión de la historia. Y no nos olvidemos de los estúpidos rotulos, especialmente el que, sin decir absolutamente nada de relieve, destrozó la escena final. Cuando se tiene pocos programas que valgan la pena y aún menos espectadores , más vale respetar a ambos.
Por cierto, un cero patatero para Cuatro por demostrar tan poca consideración con un producto de tanta calidad. Hacer las pausas de la publicidad de forma tan incompetente lo puedo aceptar, pero no colocar una a cinco munutos del final rompiendo completamente la tensión de la historia. Y no nos olvidemos de los estúpidos rotulos, especialmente el que, sin decir absolutamente nada de relieve, destrozó la escena final. Cuando se tiene pocos programas que valgan la pena y aún menos espectadores , más vale respetar a ambos.
Los Globos de Oro, previsibles
Hay dos cosas que suelen volver locos a los votantes de los Globos de Oro: seguir la estela de los Emmy y premiar a actores cinematográficos. A veces también premian a una actriz de televisión que ha saltado con fortuna al cine, como anoche a la gran Felicity Huffman por Transamerica, pero habitualmente es al contrario. Así se llevaron premio Paul Newman por Empire Falls (¿no es por cierto Camino a la perdición una de las películas mejor dirigidas, fotografíadas, editadas y musicadas del cine moderno?), Jonathan Rhys Meyers por Elvis, Geena Davis por Commander in chief, Sandra Oh por Anatomía de Grey, Mary Louise Parker por Weeds y Steve Carell por The office (éste último tiene mucho bagaje televisivo, pero sólo ha entrado en el radar con Virgen a los 40). Excepto Rhys Meyers, al que se le pasó el tren, todos son o serán ganadores del Emmy. Hablando de lo cual Perdidos triunfó sin mucho problema y Hugh Laurie demostró que aún existe justicia en la Tierra. S. Epatha Merkerson se merece el Globo de Oro sólo por su momentazo en la gala de los Emmy, me encanta esta actriz y estoy deseando ver Lackawanna Blues. Si hay una derrotada, esa es Anatomía de Grey, que siendo el programa de moda tenía muchas papeletas para triunfar. Habrá que esperar al año que viene, tras ser crujida en los Emmy por Los Soprano, para que tenga premio. De verdad, viendo también las categorías cinematográficas me alegró de no haberme levantado a ver la gala, porque si el año pasado fue aburrido este año hubiera sido sencillamente insoportable. La única novedad reseñable fue la absurda victoria de Mujeres desesperadas en lugar de programas no sólo en mejor forma, sino sencillamente que sean comedias. Cosas que pasan.
De "24" a 100
Este fin de semana se estrena en Estados Unidos la quinta temporada de 24 con una programación especial igual que la del año pasado: dos capítulos el domingo y dos capítulos el lunes. La última hora del lunes marca una barrera simbólica para cada serie de televisión: llegar al capítulo número 100. 24 se consolida así como un éxito incontestable, probablemente uno de los más inesperados e influyentes en la historia de la televisión norteamericana. Tanto es así que The Hollywood Reporter dedica un espacio monográfico a la serie con entrevistas a sus creadores y compositor, un repaso a los actores y reflexiones sobre su significación y la importancia de los DVD. Desde el primer momento que leí una referencia al piloto en el Fotogramas, después cuando se hice habitual de su foro oficial y posteriormente cuando me enganché en su emisión en Inglaterra (un año antes de que empezara en España), siempre supe que era un programa muy especial. Independientemente de lo que se pueda opinar de la serie, de su siempre confusa ideología y de sus irregularidades, 24 es un momumento al riesgo, la creatividad y el ingenio.
La nueva temporada en ebullición
Ahora se está celebrando en Estados Unidos la conferencia de invierno de la Asociación de Críticos de Televisión, un periodo en el que las cadenas anuncian nuevos proyectos y presentan sus novedades a los periodistas especializados y por ende al resto de la industria (para estar al tanto de las novedades lo mejor es TheFutonCritic). Como siempre coincide con la temporada de desarrollo de pilotos, puede haber lugar a la confusión. Por ejemplo el Sci-Fi siempre suele aprovechar esta época para anunciar sus proyectos firmes y también los que tiene en desarrollo, y a veces yo misma me he creído que eso significaba que las series ya tenían la luz verde. Este año no es una novedad. Por un lado se anuncia que por fin recibe entra en producción Nine lives, la nueva miniserie de Steven Spielberg y Leslie Bohem después de Abducidos, que sigue la trayectoria de varias personas que encuentran una manera de comunicarse con sus seres queridos fallecidos. Pero a la vez están en desarrollo The bridge, sobre una almas atrapadas en el purgatorio, Warehouse 13, nombre del almacén donde se guardan objetos con significación histórica a lo momentos finales de Indiana Jones y el arca perdida, y una adaptación de la película El efecto mariposa, sobre un hombre que tiene la habilidad de regresar en el tiempo para poder cambiar cosas del pasado. El Sci-Fi Channel siempre tiene proyectos muy prometedores, desafortunadamente sólo una mínima parte acaban viendo la luz.
España en el mundo mundial televisivo
En BBoing han sacado esta ilustrativa imagen de la serie Stargate: Atlantis donde aparece lo que aparenta ser un soldadito español. Lástima que no se hubiera abierto el plano, seguro que Bono hubiera aparecido por allí sin estar muy seguro de si mezclando a los extraterrestres no estaba llevando lo de la Alianza de Civilizaciones un poco lejos. Soy de las que disfruto con las apariciones de España en series extranjeras, sobre todo cuando la cosa tiene un toque a lo Misión imposible 2. Todavía me acuerdo de la hilarante doble aparición de España en los primeros tiempos de Alias. Más recientemente Ibiza ha sido indirecta protagonista en uno de los capítulos de Veronica Mars, donde aparece como el lugar del despiporre y el desenfreno. Bueno, quizás aquí sí han atinado. Málaga también ha tenido una aparición en el último capítulo de la tercera temporada de Nip/tuck, pero sin querer desvelar más digamos que este año me va a entrar una cosa mala por el cuerpo cuando vaya a la playa. Ay, qué tiempos en los que Meadow Soprano se iba a venir a estudiar a Barcelona y Jack Bauer utilizaba movimientos en una cuenta del Banco de Barcelona para chantajear a George Mason.
Pensamientos sobre "Roma"
Los de HBO lo han vuelto a hacer. Me tienen con Los Soprano, The wire. Bajo escucha y Deadwood, además de sus miniseries y telefilmes. También me pegué un trompazo con A dos metros bajo tierra, pero como se dice nadie es perfecto. Me gusta mucho Roma y creo que en España está siendo un éxito. Cierto, no llega al 7% de share, pero Cuatro no tiene muchos más espectadores y Roma está siendo un programa del que la gente habla a sus amigos, poniendo a la cadena en el radar de mucha gente (personalmente es uno de sus pocos programas que veo de forma regular). Es una producción de HBO rara, producida en Italia con supervisión de productores de la BBC y con actores británicos. Y quién se iba a imaginar que John Milius iba a acabar en televisión haciendo un programa como éste. Se nota que es un programa realizado con mucho dinero (100 millones de dólares), pero si el contenido no es bueno no hay decorados ni túnicas que convenzan, y menos aún con esas batallas en off o minimalistas que nos ha brindado la serie. A mi me gusta Roma porque es un serial desatado, violento, erótico, divertido y provocador. Porque coge la fría y aburrida historia y le da carne y sangre, mostrando cómo las pasiones humanas forjan nuestro destino. Y también porque no se toma demasiado en serio a sí misma y no tiene problema en jugar con sus propios artificios, como cuando César perdona a Tito y Lucio por dejar escapar a Pompeyo afirmando que teniendo en cuenta su increíble suerte deben tener la protección de alguien muy poderoso allá arriba. Nosotros sabemos que más que en el Olimpo esa fuerza está en una oficina de producción en Londres o Los Ángeles. Me encantan los actores y disfruto con esos diálogos ratos hilarantes, pero sobre todo me llama la atención la importancia de la religión en la historia, un elemento que ya dio un toque de grandeza a Gladiator. Me fascina esa vida cotidiana marcada por el culto y el ritual. Y también una religión tan particular en el que no hay dogma y en las que las divinidades comparten nuestras flaquezas. No niego la importancia que ha tenido el cristianismo para forjar la democracia (sólo hay que echar un vistazo al mapa geopolítico), pero el devenir de la historia es a veces raro, ya que probablemente hoy en día la religión es fuente de más conflictos que entonces. Sé cómo termina la historia que cuenta Roma, pero aún así la serie consigue sorprenderme en cada capítulo.
Trailer de "Flight 93"
Otra vez un post de cine en vez de televisión, pero acabo de ver el trailer de la película Flight 93 y me he quedado impresionada. Hace unas semanas ya leí una entrevista sobre este proyecto, que narra el secuestro del cuarto avión del 11S y el único que no llegó a su destino. No me importa si se estrelló o fue derribado, pero sí mucho la historia de un grupo de personas que sabían que iban a morir en unos minutos y que no se quedaron esperando a que eso ocurriera. Paul Greengrass es un director muy notable y creo que va a saber hacer un filme a la altura que no explote el dolor. Seguramente habrá mucha polémica con esta película pero me admira su atrevimiento y, cómo Greengrass decía en la entrevista, los pasajeros del vuelo 93 fueron los primeros en vivir en el mundo posterior al 11 de septiembre. Es decir, nuestro mundo. Por cierto, el trailer es tan original como vibrante.
De nominaciones, renovaciones y blogs
- Seguimos en época de premios y otros dos gremios anuncian sus nominaciones, los actores y los productores. Conclusiones: Perdidos continúa triunfando, 24 mantiene el tipo, hay por fin renovación en la comedia, The closer es la revelación del año y Anatomía de Grey es la serie del momento. ¿Qué más?. Ah, sí, que visto que el Sindicato de Actores ha nominado a James Spader como mejor actor de comedia, me gustaría pedir al actor que devuelva su Emmy del año pasado a la Academia para que ésta lo sortee entre Kiefer Sutherland, Hugh Laurie y Ian McShane.
- Uno de los lectores de este blog ha iniciado su propia aventura digital con He visto cosas que jamás creeríais. Mucha suerte.
- HBO está a punto de renovar Deadwood para una cuarta temporada. Como la tercera temporada no se estrena hasta este verano (j#*?r), debo pensar que los capítulos que están viendo los ejecutivos del canal deben ser la o%!+a.
- Uno de los lectores de este blog ha iniciado su propia aventura digital con He visto cosas que jamás creeríais. Mucha suerte.
- HBO está a punto de renovar Deadwood para una cuarta temporada. Como la tercera temporada no se estrena hasta este verano (j#*?r), debo pensar que los capítulos que están viendo los ejecutivos del canal deben ser la o%!+a.
Pensamientos sobre "Vientos de agua"
Acabo de leer que Vientos de agua logró anoche tan solo un 16% de share y pienso que esta mañana alguien se debe estar rascando la cabeza en Telecinco pensando en qué han fallado. La serie me tenía ganada desde el principio. Mis padres fueron inmigrantes de ida y vuelta y simpatizo con el tema. Tengo amigos argentinos que me han hablado de los desastres recientes de ese país y me enamora su acento. Campanella es un director espléndido y un profesional contrastado con el que cuenta a menudo Dick Wolf (de la serie Ley y orden) para dirigir capítulos de sus producciones. Me encanta que por fin una serie española se atreva con un planteamiento narrativo que se sale de lo convencional y que además lo haga con gracia y talento sacando partido a la creación de paralelismos y contrapuntos. Hay un reparto espléndido, con Hector Alterio interpretando a Hector Alterio (francamente, no me lo imagino haciendo otra cosa) y a Ernesto Alterio en el papel de su vida demostrando que es un actorazo. La sección situada en Asturias estuvo llena de momentos mágicos (José viendo la muerte de su hermano desde el tejado, la aparición de los dos guardias civiles y el cura, la escena final de los padres que han perdido en un día a dos de sus hijos) mientras que la del barco, aunque más irregular, nos presenta a los personajes que van a acompañar al protagonista en el futuro. La sección de Argentina es deprimente, pero no debe ser de otra forma y creo que Campanella capta a la perfección la surrealista situación que fue el corralito. Le perdono sus errores (la incongruente iluminación en el barco entre planos y contraplanos) y de momento quiero saber mucho más de esos personajes. Teniendo en cuenta que he acabado aborreciendo la mayoría de las series cuyos capítulos de estreno me enamoraron (A dos metros bajo tierra, Alias, La vida de Rita), tener interés pero no estar impresionada del todo es un buen comienzo.
¿Pero cómo me explico ese 16%? Es patente que ha habido una promoción inadecuada con muchos anuncios que explicaban poco o nada. No hace falta entrar en el desastre que son los anuncios del cine español, pero fracamente podemos esperar otra cosa de Telecinco. Emitir dos capítulos quita valor a la serie, sobre todo cuando por su duración nos llevan a la 1 de la mañana. Aún disfrutando de la serie, acabé empachada. Y tampoco veo el motivo de subtitular los dialogos de Asturias y no los argentinos, cuando probablemente los primeros se entendían bastante mejor que los segundos. El realismo están bien, pero no lo es tanto cuando hace que una parte de los diálogos resulten incomprensibles. Si soy capaz de aceptar que los romanos no hablan en latín (aunque sueltan de vez en cuando alguna palabra así, por cierto), no creo que se hubiera hundido el mundo si alguien hubiera dicho a Campanella que sus actores debían hablar un poco más lento, vocalizar un poco más y no utilizar términos demasiado localistas. Más o menos como hago yo cuando hablo a una audiencia de fuera de mis dominios andaluces. El sonido a ratos también fue deficiente. Es el relato el que tiene que llegar al público, no al contrario. Me temo que los subtítulos echaron para atrás a mucha gente y que no entender la mitad de los diálogos desarrollados en Argentina espantaron a otros pocos. No todo el mundo tiene facilidad para comprender otras hablas, aunque sean del mismo idioma. Son elementos pequeños que se podrían haber corregido fácilmente, pero me temo que han condenado a un éxito artístico a ser un fracaso de audiencia.
¿Pero cómo me explico ese 16%? Es patente que ha habido una promoción inadecuada con muchos anuncios que explicaban poco o nada. No hace falta entrar en el desastre que son los anuncios del cine español, pero fracamente podemos esperar otra cosa de Telecinco. Emitir dos capítulos quita valor a la serie, sobre todo cuando por su duración nos llevan a la 1 de la mañana. Aún disfrutando de la serie, acabé empachada. Y tampoco veo el motivo de subtitular los dialogos de Asturias y no los argentinos, cuando probablemente los primeros se entendían bastante mejor que los segundos. El realismo están bien, pero no lo es tanto cuando hace que una parte de los diálogos resulten incomprensibles. Si soy capaz de aceptar que los romanos no hablan en latín (aunque sueltan de vez en cuando alguna palabra así, por cierto), no creo que se hubiera hundido el mundo si alguien hubiera dicho a Campanella que sus actores debían hablar un poco más lento, vocalizar un poco más y no utilizar términos demasiado localistas. Más o menos como hago yo cuando hablo a una audiencia de fuera de mis dominios andaluces. El sonido a ratos también fue deficiente. Es el relato el que tiene que llegar al público, no al contrario. Me temo que los subtítulos echaron para atrás a mucha gente y que no entender la mitad de los diálogos desarrollados en Argentina espantaron a otros pocos. No todo el mundo tiene facilidad para comprender otras hablas, aunque sean del mismo idioma. Son elementos pequeños que se podrían haber corregido fácilmente, pero me temo que han condenado a un éxito artístico a ser un fracaso de audiencia.
Joss Whedon y el futuro de la tele
¿Por qué amo a Joss Whedon? Probablemente tardaría mucho en responder a esa pregunta, así que me voy a limitar a poner algunos de los extractos de un artículo de opinión que Whedon acaba de publicar en TV Guide sobre el futuro de la televisión:
Todas las cadenas seguirán creando excitantes e innovadores spin-offs de los programas de hoy. Aproximadamente el 67 por ciento de toda la televisión estará centrada en "CSI", incluyendo "CSI: Des Moines", "CSI: Nueva York, pero una parte diferente de donde está Gary Sinise" y "NCSI: SVU WKRP", que se ocupa de cada crimen brutal posible con un toque a los 70.
"Westminster" de HBO continuará la moda iniciada por "Deadwood" y "Roma" haciendo la Inglaterra del siglo XIX realmente sucia y rara, como Jane Austen con síndrome de Tourette (En realidad estoy deseando verla).
Obviamente veremos avances en la tecnología. TiVo, iPods, vídeos en Internet - la manera en la que vemos la televisión está cambiando dramáticamente. En nuestros teléfonos, en nuestros coches - incluso proyectada en gafas especiales. Pero no hay que prestar atención a esos rumores sobre programas transmitidos directamente al cerebro. Eso es una tonteria de ciencia-ficción. Los programas se guardarán en el páncreas y entrarán en el cerebro a través del flujo sanguíneo tras haber sido descargados en tu iAgujero.
Eso es todo lo que puedo contar, excepto una última cosa: "Veronica Mars" seguirá emitiéndose. "Veronica Mars" seguirá emitiéndose. ¿Ha quedado claro?.
El hilarante artículo entero, aquí.
Todas las cadenas seguirán creando excitantes e innovadores spin-offs de los programas de hoy. Aproximadamente el 67 por ciento de toda la televisión estará centrada en "CSI", incluyendo "CSI: Des Moines", "CSI: Nueva York, pero una parte diferente de donde está Gary Sinise" y "NCSI: SVU WKRP", que se ocupa de cada crimen brutal posible con un toque a los 70.
"Westminster" de HBO continuará la moda iniciada por "Deadwood" y "Roma" haciendo la Inglaterra del siglo XIX realmente sucia y rara, como Jane Austen con síndrome de Tourette (En realidad estoy deseando verla).
Obviamente veremos avances en la tecnología. TiVo, iPods, vídeos en Internet - la manera en la que vemos la televisión está cambiando dramáticamente. En nuestros teléfonos, en nuestros coches - incluso proyectada en gafas especiales. Pero no hay que prestar atención a esos rumores sobre programas transmitidos directamente al cerebro. Eso es una tonteria de ciencia-ficción. Los programas se guardarán en el páncreas y entrarán en el cerebro a través del flujo sanguíneo tras haber sido descargados en tu iAgujero.
Eso es todo lo que puedo contar, excepto una última cosa: "Veronica Mars" seguirá emitiéndose. "Veronica Mars" seguirá emitiéndose. ¿Ha quedado claro?.
El hilarante artículo entero, aquí.