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Islandia, tierra de hielo y fuego
Blog sobre un país espectacular y salvaje: Islandia
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El clima
A pesar de su localización junto al límite del Círculo Polar Ártico y su consecuentemente elevada latitud, el clima en Islandia resulta, en términos generales, mucho más templado de lo que cabría imaginar, debido sobre todo a la influencia de la cálida Corriente del Golfo y los vientos de compontente sudoccidental que llegan a la isla provenientes de las zonas tropicales del océano Atlántico.



Sin embargo, aunque Islandia goza de unas temperaturas estivales potencialmente agradables, la influencia de su proximidad con el entorno polar también provoca que los rigores del clima nórdico afecten cotidianamente a la isla, dando pie a curiosos y repentinos cambios climáticos. En Islandia se pueden experimentar características de las cuatro estaciones en apenas un par de horas.

Lógicamente, el verano nórdico, o más concretamente, el periodo comprendido entre junio y septiembre, es el lapso anual en el que la climatología local resulta más benigna por cuanto a temperatura se refiere, situándose la media de temperatura nacional en julio alrededor de los 15º C. Sin embargo, las zonas más soleadas durante estos meses son el norte y el este de la isla, ya que el resto de la misma puede permanecer cubierta de nubes tormentosas y con lluvia previsible a pesar de la llegada del estío.

Con todo, siempre hará más frío que calor en Islandia, hasta el punto de que, como consecuencia de la influencia polar, aunque el termómetro sobrepase con creces los 20º C, los vientos procedentes del ártico harán que cualquier valor resulte fresco y hasta desapacible.

El invierno islandés es muy riguroso en toda la isla. La nieve suele hacer su aparición a partir de noviembre, siendo habitual que la mayor parte del país quede enterrada bajo una especie de manto blanco que a menudo origina el aislamiento de un buen número de poblaciones. Aún así, la temperatura media en enero en Reykjavík se mantiene en 1º C, lo que no evita que los índices bajo cero sean cotidianos.
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