Amor divino
Antes de largarse de vacaciones mi vecina de marte, la nudista de las pelusas, me pidió que le hiciera un cuento de temática libre. Y yo me puse a escribir un cuento porque a ver quién se niega cuando tienes una manada de pelusas y todo un jardín de camelias parlanchinas vigilándote. Pero resultó que el cuento me quedó un poco demasiado largo así que tendré que ponerlo en plan folletín. Un poco cada semana. En fin, veremos que opina la de las camelias y lo que opinan el resto de los que por aquí pasen y lean.
La diosa Sunit se desperezaba lánguidamente. Estiró sus morenos brazos. Arqueó su cimbreante cintura. Y, con un pequeño bufido de resignación, salió lentamente de su lecho floral.
Un nuevo día daba comienzo y ella era la encargada de darle la bienvenida al padre Sol. Una labor que siempre le había parecido bastante aburrida(1) pero ella era una diosa y las diosas hacen cosas como esas. No les queda otro remedio si es que quieren seguir siendo diosas.
Bien es cierto que no es que Sunit fuera una Gran Diosa, así con las mayúsculas incluidas. Sunit era tan sólo una pequeña diosa, así, en minúsculas.
Una diosa modesta.
La diosa de una pequeña isla, perdida en la inmensidad del Océano Pacífico, habitada por una pequeña y pacífica tribu.
Sus seguidores, en conjunto, no sumaban más de cien. Vale, en realidad eran ciento uno (eso si no contamos algún mono en puertas de adquirir conciencia de lo divino y un par de cabras(2) suspicaces).
No es que fuera una gran cosa como diosa.
Tenía cierto poder sobre la lluvia pero sólo en lo que respectaba a su isla. Incluso, si estaba especialmente inspirada o francamente cabreada, podía montar algún pequeño vendaval, tifón y hasta un huracán de fuerza… uno.

Podía, también, ayudar con las cosechas, con la pesca, con la fertilidad de animales y humanos.
Pero todo a pequeña escala y si no eran problemas Realmente Graves, como ella los llamaba, ahí, en el interior de su mente divina.
Sus adoradores, permítaseme la redundancia, la adoraban. Para eso estaban. Faltaría más. Sabían perfectamente que su hermosa diosa Sunit no era una gran diosa pero a ellos ya les valía. Además les encantaba porque no era una diosa engreída de esas que esperaba que su pueblo fuera hasta su cabaña-palacio a arrodillarse y rendirle pleitesía y entregarle ofrendas. Ni tan siquiera era necesario hacer oraciones ni hechizos ni ningún extraño ritual para hacerle una petición. Bastaba con acercarse a ella en cualquier momento y contarle el problema.
Si no era un problema Realmente Grave, la diosa Sunit ponía remedio inmediatamente. Y si no, se encargaba de hablar con el dios supremo: el Gran X (3) .

Si eso también fallaba el pueblo de la diosa Sunit sabía que al menos su deidad lo había intentado y que estaría con ellos para ofrecerles consuelo. Por eso, entre el pequeño pueblo de Sunit no existían ni chamanes, ni sacerdotes ni tan siquiera curanderos. ¿Para qué necesitas intermediarios si tu dios vive al lado de casa?
Sólo una vez había tenido un problemilla con ellos. Bueno, más bien con ellas. Y es que tiene Sunit la costumbre de andar entre los mortales totalmente desnuda. Es fácil imaginar lo que la visión de una diosa joven y hermosa con toda su piel (y otras cosas) a la vista podía ocasionar entre la población masculina de la pequeña isla.
Más de un chichón tuvieron que curar las mujeres y más de una flecha desviada tuvieron que sacar de lugares poco honorables.
Reunida, pues, la población femenina en sesión extraordinaria (es decir, reunidas en el manantial donde lavaban la ropa… los taparrab… bueno, las hojas que les servían de vestimenta) decidieron hablar con Sunit y pedirle amablemente (4) que dejara de andar en tan completa desnudez por el bien de la salud de sus maridos e hijos.
Sunit no puso ningún inconveniente.
La diosa mostró, efectivamente, buena voluntad para con las mujeres pero tuvo poco acierto a la hora de elegir “vestimenta”. Y es que Sunit optó por vestirse con una especie de pareo semitransparente que cubría – escasamente – la zona pectoral y que semiocultaba – escasamente – su anatomía inferior.

Sobra decir que los accidentes masculinos aumentaron considerablemente.
De modo que las mujeres acudieron de nuevo a la diosa y le solicitaron que, por favor, volviera a su antigua costumbre de ir desnuda. Que el remedio había sido aún peor que la enfermedad; que total, un par de huesos rotos o un chichón de más o de menos, no eran nada y que, a fin de cuentas, sus paseos nudistas hasta ayudaban a dar alegría a la vida conyugal nocturna.
Queda claro, pues, que Sunit llevaba una vida bastante tranquila y feliz. Tenía su pequeña isla, sus pequeños poderes, sus pequeñas obligaciones y el amor, la admiración y la adoración de su pequeña tribu.
(Continuará...)
-----------------------------------------------------------------------------------
(1) En realidad, que el astro rey saliera o no saliera no dependía en absoluto de Sunit sino del ánimo del Dios Sol. Ánimo en el que, al parecer, influía bastante la visión de las “bellezas” que el mundo puede ofrecer… ejem… ejem… vaya, qué se me habrá metido en la garganta… ejem…
(2) Todo el mundo conoce la proverbial locura caprina pero nadie parece sospechar la inteligencia que ocultan esos ojillos que te miran con aparente bondad y un punto de desdén.
(3) El Gran X se hacía llamar así por dos motivos: uno, su afición a las películas de agentes secretos y dos, porque llamándose X cada uno podía ponerle luego el nombre que le diera la gana. Por ejemplo: Zeus, Júpiter, Odín, Marduk, Brahma, Quetzacoatl y cualquier otro dios supremo que se le pasara por la cabeza al visionario de turno.
(4) Por supuesto a una diosa no se la puede amenazar con palos o cualquier otro tipo de arma contundente pero las mujeres tienen métodos mucho más sutiles y pérfidos para convencer hasta a una diosa. Por ejemplo, lanzar ciertos rumores o contar ciertos secretillos o hacerle notar cierto aumento en los centímetros de caderas y muslos…
I
La diosa Sunit se desperezaba lánguidamente. Estiró sus morenos brazos. Arqueó su cimbreante cintura. Y, con un pequeño bufido de resignación, salió lentamente de su lecho floral. Un nuevo día daba comienzo y ella era la encargada de darle la bienvenida al padre Sol. Una labor que siempre le había parecido bastante aburrida(1) pero ella era una diosa y las diosas hacen cosas como esas. No les queda otro remedio si es que quieren seguir siendo diosas.
Bien es cierto que no es que Sunit fuera una Gran Diosa, así con las mayúsculas incluidas. Sunit era tan sólo una pequeña diosa, así, en minúsculas.
Una diosa modesta.
La diosa de una pequeña isla, perdida en la inmensidad del Océano Pacífico, habitada por una pequeña y pacífica tribu.
Sus seguidores, en conjunto, no sumaban más de cien. Vale, en realidad eran ciento uno (eso si no contamos algún mono en puertas de adquirir conciencia de lo divino y un par de cabras(2) suspicaces).
No es que fuera una gran cosa como diosa.
Tenía cierto poder sobre la lluvia pero sólo en lo que respectaba a su isla. Incluso, si estaba especialmente inspirada o francamente cabreada, podía montar algún pequeño vendaval, tifón y hasta un huracán de fuerza… uno.

Podía, también, ayudar con las cosechas, con la pesca, con la fertilidad de animales y humanos.
Pero todo a pequeña escala y si no eran problemas Realmente Graves, como ella los llamaba, ahí, en el interior de su mente divina.
Sus adoradores, permítaseme la redundancia, la adoraban. Para eso estaban. Faltaría más. Sabían perfectamente que su hermosa diosa Sunit no era una gran diosa pero a ellos ya les valía. Además les encantaba porque no era una diosa engreída de esas que esperaba que su pueblo fuera hasta su cabaña-palacio a arrodillarse y rendirle pleitesía y entregarle ofrendas. Ni tan siquiera era necesario hacer oraciones ni hechizos ni ningún extraño ritual para hacerle una petición. Bastaba con acercarse a ella en cualquier momento y contarle el problema.
Si no era un problema Realmente Grave, la diosa Sunit ponía remedio inmediatamente. Y si no, se encargaba de hablar con el dios supremo: el Gran X (3) .

Si eso también fallaba el pueblo de la diosa Sunit sabía que al menos su deidad lo había intentado y que estaría con ellos para ofrecerles consuelo. Por eso, entre el pequeño pueblo de Sunit no existían ni chamanes, ni sacerdotes ni tan siquiera curanderos. ¿Para qué necesitas intermediarios si tu dios vive al lado de casa?
Sólo una vez había tenido un problemilla con ellos. Bueno, más bien con ellas. Y es que tiene Sunit la costumbre de andar entre los mortales totalmente desnuda. Es fácil imaginar lo que la visión de una diosa joven y hermosa con toda su piel (y otras cosas) a la vista podía ocasionar entre la población masculina de la pequeña isla.
Más de un chichón tuvieron que curar las mujeres y más de una flecha desviada tuvieron que sacar de lugares poco honorables.
Reunida, pues, la población femenina en sesión extraordinaria (es decir, reunidas en el manantial donde lavaban la ropa… los taparrab… bueno, las hojas que les servían de vestimenta) decidieron hablar con Sunit y pedirle amablemente (4) que dejara de andar en tan completa desnudez por el bien de la salud de sus maridos e hijos.
Sunit no puso ningún inconveniente.
La diosa mostró, efectivamente, buena voluntad para con las mujeres pero tuvo poco acierto a la hora de elegir “vestimenta”. Y es que Sunit optó por vestirse con una especie de pareo semitransparente que cubría – escasamente – la zona pectoral y que semiocultaba – escasamente – su anatomía inferior.

Sobra decir que los accidentes masculinos aumentaron considerablemente.
De modo que las mujeres acudieron de nuevo a la diosa y le solicitaron que, por favor, volviera a su antigua costumbre de ir desnuda. Que el remedio había sido aún peor que la enfermedad; que total, un par de huesos rotos o un chichón de más o de menos, no eran nada y que, a fin de cuentas, sus paseos nudistas hasta ayudaban a dar alegría a la vida conyugal nocturna.
Queda claro, pues, que Sunit llevaba una vida bastante tranquila y feliz. Tenía su pequeña isla, sus pequeños poderes, sus pequeñas obligaciones y el amor, la admiración y la adoración de su pequeña tribu.
(Continuará...)
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(1) En realidad, que el astro rey saliera o no saliera no dependía en absoluto de Sunit sino del ánimo del Dios Sol. Ánimo en el que, al parecer, influía bastante la visión de las “bellezas” que el mundo puede ofrecer… ejem… ejem… vaya, qué se me habrá metido en la garganta… ejem…
(2) Todo el mundo conoce la proverbial locura caprina pero nadie parece sospechar la inteligencia que ocultan esos ojillos que te miran con aparente bondad y un punto de desdén.
(3) El Gran X se hacía llamar así por dos motivos: uno, su afición a las películas de agentes secretos y dos, porque llamándose X cada uno podía ponerle luego el nombre que le diera la gana. Por ejemplo: Zeus, Júpiter, Odín, Marduk, Brahma, Quetzacoatl y cualquier otro dios supremo que se le pasara por la cabeza al visionario de turno.
(4) Por supuesto a una diosa no se la puede amenazar con palos o cualquier otro tipo de arma contundente pero las mujeres tienen métodos mucho más sutiles y pérfidos para convencer hasta a una diosa. Por ejemplo, lanzar ciertos rumores o contar ciertos secretillos o hacerle notar cierto aumento en los centímetros de caderas y muslos…
Comentario:
Uuuuy, una fábula erótico-religiosa. ¡Me encanta! Un beso.
Comentario:
Juas ...me han encantado las notas de la autora "a pié de página"
Besitos
Besitos
Comentario:
Me ha encantado eso de una tiene que hacer cosas de diosa porque sino deja de ser diosa y bueno, ¿qué hace luego en la vida una diosa desterrada del título?
Como siempre estupendo Nanny, me ha encantado volver para leer uno de tus cuentos ^^
Volvemos para quedarnos eh?
Como siempre estupendo Nanny, me ha encantado volver para leer uno de tus cuentos ^^
Volvemos para quedarnos eh?
Comentario:
Estupendo como siempre!! ^^
Besos!!
Besos!!
Comentario:
PATRI: Hay que esperar hasta el viernes... Y gracias por tu regalo. Muchas gracias. ¿De dónde voy a sacar sitio yo para este? :D
HYM: Es que los dioses tienen muchos secretos y no todo el mundo los conoce. Si yo te contara... Y, sí, el próximo viernes, vamos, pensé yo que era mejor que igual no gusta a todos y menudo coñazo ¿no?
MIDNIGHTSONG: Jajajajaja... te aseguro que al Gran X también le gustan esas películas, también :D Hummm... tú lo llamas sumisión, yo lo llamaría mano izquierda. Que más da taparse o no taparse. Total, pa lo que sirvió luego....
SKEZENTE: Huys, ni que fueras clarividente. Ya veremos por aquí como las gasta una diosa de las importantes, ya... :D
HYM: Es que los dioses tienen muchos secretos y no todo el mundo los conoce. Si yo te contara... Y, sí, el próximo viernes, vamos, pensé yo que era mejor que igual no gusta a todos y menudo coñazo ¿no?
MIDNIGHTSONG: Jajajajaja... te aseguro que al Gran X también le gustan esas películas, también :D Hummm... tú lo llamas sumisión, yo lo llamaría mano izquierda. Que más da taparse o no taparse. Total, pa lo que sirvió luego....
SKEZENTE: Huys, ni que fueras clarividente. Ya veremos por aquí como las gasta una diosa de las importantes, ya... :D
Comentario:
Hombre, digamos que la tía cumplía. Además, que probablemente le había contado su prima segunda la de Cnosos, ésa desterrada por Afrodita a algún barrio pandillero de Los Ángeles, la que se gastan las diosas mayores cuando se les mete una pestaña en el ojo.
Digo yo, pa qué angustiarse por una tetilla allá o acá, una diosa avispada tiene muucho cuidadín.
Digo yo, pa qué angustiarse por una tetilla allá o acá, una diosa avispada tiene muucho cuidadín.
Comentario:
Hombre, digamos que la tía cumplía. Además, que probablemente le había contado su prima segunda la de Cnosos, ésa desterrada por Afrodita a algún barrio pandillero de Los Ángeles, la que se gastan las diosas mayores cuando se les mete una pestaña en el ojo.
Digo yo, pa qué angustiarse por una tetilla allá o acá, una diosa avispada tiene muucho cuidadín.
Digo yo, pa qué angustiarse por una tetilla allá o acá, una diosa avispada tiene muucho cuidadín.
Comentario:
Para que te fastidies te he dejado un regalito en mi blog. o_-
Besotesssssssssssss
Besotesssssssssssss
Comentario:
Pos a mi lo del Gran X me ha sonado a que le gustaban las películas esas que daban antes los viernes por la noche ... jajaja
Oye, que de todas maneras vaya una diosa más sumisa, joder ... la piden que se vista y va ella y lo hace!! (mal, pero lo hace). Soy yo la diosa y los mando a todos a freir monas!!! jejejejeje
Un besito. Espero la continuación.
Oye, que de todas maneras vaya una diosa más sumisa, joder ... la piden que se vista y va ella y lo hace!! (mal, pero lo hace). Soy yo la diosa y los mando a todos a freir monas!!! jejejejeje
Un besito. Espero la continuación.
Comentario:
Jamás oí que a los Dioses les gustaran las películas de agentes secretos...
Cómo que el próximo viernes????
Cuídate
Cómo que el próximo viernes????
Cuídate
Comentario:
Mmmm.... ¿hay que esperar mucho para la continuación ? o_-
Besotesssssssssssss
Besotesssssssssssss
Comentario:
ZAFFERANO: Muchas gracias. El próximo capítulo,el próximo viernes que no quiero cansar :D
CHIRU: Pues ¿qué digo a tu comentario? Pues que gracias, muchas gracias :)
NANI: Y gracias también a ti por tus palabras y por darme la definición de jacona. Enseguida pasaré por tu blog.
HERNÁN: El Sol es astro, padre y dios. Que para eso es el sol y es así de chulo :P
CARMNCITTA: Desde luego a estos indígenas les gustaba más la insinuación... sin duda :D
ACOOLGIRL: Hey, hey, que el pareo no era transparente... era semitransparente, que no es lo mismo :D
NECIO HUTOPO: Espera, espera... y no seas muy duro cuando acabe ;)
SUSANA: Pues... gracias, en serio :)
LA INTERROGACIÓN: El mundo no sé si iría mejor, pero desde luego Sunit y los hombres de la tribu se quedaron mucho más tranquilos :D
MARGUERITE: Mira que son peñazo las pelusas y las camelias... y egolátras y celosas... y me callo porque están llegando y me comienzan a mirar con cara de malas pulgas... Vale, vale, ya veré que cuento se puede hacer con pelusas y camelias... ¡qué cosas se le ocurre a esta gente! :P El café para cuando tú quieras, al menos yo no le pondré nada raro como otras :D
CHIRU: Pues ¿qué digo a tu comentario? Pues que gracias, muchas gracias :)
NANI: Y gracias también a ti por tus palabras y por darme la definición de jacona. Enseguida pasaré por tu blog.
HERNÁN: El Sol es astro, padre y dios. Que para eso es el sol y es así de chulo :P
CARMNCITTA: Desde luego a estos indígenas les gustaba más la insinuación... sin duda :D
ACOOLGIRL: Hey, hey, que el pareo no era transparente... era semitransparente, que no es lo mismo :D
NECIO HUTOPO: Espera, espera... y no seas muy duro cuando acabe ;)
SUSANA: Pues... gracias, en serio :)
LA INTERROGACIÓN: El mundo no sé si iría mejor, pero desde luego Sunit y los hombres de la tribu se quedaron mucho más tranquilos :D
MARGUERITE: Mira que son peñazo las pelusas y las camelias... y egolátras y celosas... y me callo porque están llegando y me comienzan a mirar con cara de malas pulgas... Vale, vale, ya veré que cuento se puede hacer con pelusas y camelias... ¡qué cosas se le ocurre a esta gente! :P El café para cuando tú quieras, al menos yo no le pondré nada raro como otras :D
Comentario:
VECIIIII si llego saber que mis pelusas y mis camelias son tan convincentes te pido algo más interesante como... yo qué sé ..¿el primo de zumosol? ;)
Lo que no sabes es que a mí el cuento me encanta pero que a mis pelusas les ha entrado pelusa y a mis camelias ¿camelusa? , porque ellas querían un cuento en que salieran ellas....no veas la lata que me están dando.. te las voy a mandar de visita, vas a ver...
Besos veci, a ver cuando pones tu el café... ;))
Lo que no sabes es que a mí el cuento me encanta pero que a mis pelusas les ha entrado pelusa y a mis camelias ¿camelusa? , porque ellas querían un cuento en que salieran ellas....no veas la lata que me están dando.. te las voy a mandar de visita, vas a ver...
Besos veci, a ver cuando pones tu el café... ;))
Comentario:
Impaciente por el final.
Ya lo decía yo, en pelotas el mundo iría mejor.
Ya lo decía yo, en pelotas el mundo iría mejor.
Comentario:
Me encanta, me lo voy a imprimir entero. Lo que pienso es que deberías buscar alguien que te publique, porque tú lo vales.
Comentario:
Yo...
Yo me espero hasta ver cómo acaba todo esto
Yo me espero hasta ver cómo acaba todo esto
Comentario:
Si es que es mucho mas sexy insinuar que enseñar... pero con un pareo transparente... no se deja mucho a la imaginacion!!! Jajaja!!!
Esperaremos las siguientes partes, para ver como transcurre la cosa.
Un besazooo
Esperaremos las siguientes partes, para ver como transcurre la cosa.
Un besazooo
Comentario:
chanchan qué intriga!!...y es que a veces insinuar es más tentador y atrayente que mostrar al 100%, solo a veces...
Comentario:
Hay algo que no me queda claro: El sol es un dios, un padre o un astro rey, o las tres cosas al mismo tiempo?. Besos
Comentario:
¡Que bien! Ya quiero el siguiente cápitulo. Tiene muy buena pinta, el cuento y la diosa, jajajaja. Me ha hecho sonreir y eso es muy bonito, mientras una lee un cuento.
Ah, la jacona es una tela fina, te contesto más en el blog.
Besos muchos.
Nani
Ah, la jacona es una tela fina, te contesto más en el blog.
Besos muchos.
Nani
Comentario:
Vaya con la pequeña diosa, veremos a ver en q deriva todo esto... ainsss yo ya me he enganchado a Sunit, a tus cuentos, a tus personajes y en resumen a todo lo q sale de esa cabezita prodigiosa :)
No me extraña q te lluevan los premios (por cierto, enhorabuena) si yo tuviese un premio para dar, tb te lo daria a ti :)
Besitos dulces Nanny!
P.d: no tardes en actualizar (impaciente q es uno) :p
No me extraña q te lluevan los premios (por cierto, enhorabuena) si yo tuviese un premio para dar, tb te lo daria a ti :)
Besitos dulces Nanny!
P.d: no tardes en actualizar (impaciente q es uno) :p
Comentario:
Pero pero pero, qué bonito escribes por favor!!!
Qué dulzura!
A ver cómo sigue la historia...
Besos
Qué dulzura!
A ver cómo sigue la historia...
Besos






