logotipo

img_google
Testamento de Miércoles
Escribir es lo más divertido que se puede hacer sin ayuda
Acerca de

Para mi "husband" soy una bruja. Para mi enana "su mamá del mundo mundial". Para mi sobrino mayor "un demonio". Para otros soy "una loca". Para alguno "una tía simpática". Para la mayoría soy "la hermana de...", "la hija de...", "la mujer de...", "la tía de...", "la mamá de...". En fin, que vete a saber quién soy yo. Si te apetece intentar averiguarlo, pasa y lee.


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

Apoyo al Proyecto Gran Simio

No olvides a...
Sindicación
 
Ahora que no puedo… me apetece
A M. no le gustaba el nuevo vecino: le parecía feo, antipático, problemático. No soportaba ni verlo… hasta que su madre le dijo que le prohibía terminantemente tener cualquier tipo de relación con el chico de los nuevos vecinos… Y entonces, sí, entonces, repentinamente, sin saber por qué, quedó completamente prendada de los supuestos encantos del muchacho.

F. nunca había querido tener hijos. Jamás. No sentía el menor deseo de reproducirse. Es más, decía que no soportaba a los niños ni de lejos… hasta que le dijeron que no podía tenerlos. Y entonces, sí, entonces, de repente, sintió un deseo irrefrenable de tener niños.

P. no solía comer pasteles, ni chocolate, ni bollos. No es que no le gustaran pero tampoco se volvía loca por ellos, pasaban días y hasta meses sin probarlos… hasta que decidió ponerse a dieta y, por supuesto, tenía totalmente prohibido cualquiera de estos alimentos. Y entonces, sí, entonces, de pronto, le entraron unos deseos inmensos de atiborrarse a comer pasteles, bollos y demás.

Al pequeño R. nunca se le había ocurrido ver las películas que su papá tenía guardadas en el estante más alto. No le llamaban la atención. A él le gustaban sus películas de dibujos japoneses y pensaba que lo que veían los mayores solía ser un rollo…. Hasta que su papá un día olvidó sacar una de esas películas del dvd y R. fue a quitarla y, su papá al verle se la arrebató con brusquedad y le dijo con vehemencia que nunca, pero nunca, se te ocurra coger una de esas películas, te lo prohíbo terminantemente. Y entonces, sí, entonces, repentinamente, R. deseó poder ver qué tenían esas pelis para que papá no le dejara verla.

G. No puede evitarlo, aunque hace tiempo que ha dejado de fumar y, normalmente no se acuerda del tabaco, en cuanto se pone cerca de un cartelito que ponga “Prohibido Fumar”. Le entran unas ganas locas de salir corriendo a comprar cigarros.

Mira que somos extraños los humanos.

Si me lo prohíbes lo desearé más.

Si me dices que no puedo, más ganas pondré en ello.

Si me dices que no debo, más me empeñaré en hacerlo.

Si me dices no, yo me empeñaré en que sea sí.

¿Cabezonería? ¿Atracción por lo desconocido? ¿Nos gusta romper tabús? ¿Una forma de protesta contra la autoridad?

Ni idea pero… ¿a que es divertido saltarse las prohibiciones, hacer lo que no se debe, decir mira, sí puedo?

Etiquetas:    
 
El post primaveral
La primavera ha venido /nadie sabe cómo ha sido. Bueno, eso decía el poeta (Antonio Machado, por si hay alguien curioso ¿Qué? ¿Que no lo había? Cachis, me salió mal el chuleo cultural) que se ve que de astronomía y climatología y de otras “ías” (aparte la poesía sabía poco porque pregúntale tú a cualquier científico y ya verás si sabe o no sabe cómo ha sido eso de que haya venido la primavera).

Pero, tranquilidad que no voy a hablar de ciencia. Eso es mejor dejarlo para quien sepa de verdad sobre el tema. No, yo me voy a limitar a hablar de la primavera que es lo que toca. Al menos es de lo que andan hablando en un montón de sitios y, claro, yo me digo “niña que no vas a ser tú menos y que tienes que escribir un post primaveral de estos”. Y aquí estoy, hablando de la Prima Vera esta que nos llega todos los años, según el poeta, sin previo aviso.

Ella, la Vera, tan guapetona y tan lozana. Con sus pajaritos, sus flores, sus… (Aaaatchísss…) Jesús… (Gdaciass…) De nada… A ver, sí, decía que llegaba con sus pajaritos, sus… (Aaaaatchíiisss…. Peddón) Salud, no se preocupe. Esto… sí… sus flores… (Su polén… sus aledgias). Eso, sí, su polén y sus alergias también, tiene usted razón (Clado que tengo dazón ¿ez que no me ve, buena bujed?). Le veo y le oigo, sí. Ejem, entonces decía yo que ha llegado la prima esta con sus pajaritos, sus flores, sus pólenes y sus alergias (Ezo ez, bu bien, gdacias). De nada.

Pues decía que viene la chica trayéndonos los primeros rayos de sol (bueno, bueno… tanto cobo eso… aatchís). Sí, los rayos de sol, el calorcito, es lo que toca (bitos, bitos… la pibaveda, en realidá es cambiante, señoda). Mmmm… ¿en serio? (zí, en sedio… hay olas de fdio, inundaciones, vientos intensos… o sea, que hay buchos días nubosos y lluviosos). Pues vaya, me deja usted de una pieza. En fin, esto era que venía la primavera con algunos rayitos de sol y unas cuantas lluvias y mucho viento y nubes, etc. (Aaatchís… bejod, zí, bejod… aaatchís…).

Ejem. Sí, cómo era. Ah, sí, y llega con ella la alegría (la depezión…). La alegría (la depezión…). Alegría (depezión… aaatchís… créabe, la pribaveda, cobo el otoño, es estación de tisteza y depezión… aaatchís… bucha depezión). Pues nada, entonces resulta que con ella llega la depezión… huy, perdón, quise decir depresión. Disculpe usted. (Tdanquila… no ze peocupe…).

Bueno, pues quedamos entonces en que la dicha Prima Vera nos trae el canto de los pajaritos (Aaatchís…), las florecitas (Aaatchís…), las alergias (Aaatchúss…). Vaya, eso sonó diferente (zí, intento vadiad un boquito, pod no abudid ya zabe…). Está muy bien eso, sí. Sigo, el tiempo cambiante y lluvioso (Aaatchúss…) y las depresiones. ¿Qué me falta? ¡Ah, sí! Los poetas y sus maravillosos poemas... (Aaatchuá…. Sus cudziledías, didá uzté…). No, no, sus poemas sobre la primavera, el amor y esas cosas (cudziledías... todo cudziledíaz y tontedíaz. Todo lleno de fodez y amodes y golondinaz y cantoz de pajaditoz… Aaatchuáaa… tontedíaz). Pero, hombre, esos grandes poetas Machado, Becquer, Salinas, Neruda, Rubén Darío…. Y tantos otros que han escrito sobre la prima esta (tontedíaz… cudziledías… y eztoz, cobo zon gandez todavía… aatchís… pedo loz afizionadoz… ay loz afizionadoz la de cudziledíaz que ponen en zuz poemas… aaatchúaas… tontedíaz, cudziledíaz… bah, bah).

Ah ¿y la moda? ¿Qué me dice de la moda? La moda se vuelve alegre, llena de color. Las mujeres comenzamos a lucir palmito (a haced dieta… a taubatizadse pod los kilos… aaatchísss… a id a gibnazioz… aaatchússs… a zufid pod no poder ponerse los bodelitos de últiba tendencia, a pensar en el bikini… aaatchúaaasss). Bueno, visto así… pues es verdad. ¿Y qué le parecen los primeros días de vacaciones? En Semana Santa… (hala, hala… cobo si todo el bundo tuvieda vacaciones… y todo el bundo tuvieda pada idze de vacaciones… aaatchíssss). No, si ya…

Oiga, pues nada, que me ha dejado usted la primavera (y de paso el post) echa unos zorros. La ha vapuleado tanto usted que ya no tengo ni por donde pillarla, la pobre. Algo debe tener que le guste aunque sólo sea que, tras ella, llega el verano ¿no? (¿El vedano? ¿Quiede que le hable del vedano? Aaaatchíiissss… porque le puedo dezid muchas cozaz del vedano… el calod… loz bozquitoz… laz playaz abadotadas…).

No, mire, si le parece, mejor lo dejamos para otro momento.

(Cobo quieda…. Aaaatchíiiiiisssss)

Jesús.


Etiquetas:     
 
Virgencita, virgencita que me quede como estoy…
El dolor de muelas no le dejaba pegar ojo. Parecía que alguien invisible se lo estuviera pasando en grande taladrándole la mandíbula. Era horrible, espantoso, insoportable:

- Ya no puedo más, por favor. Esto es un infierno. No hay nada peor que esto. Cualquier cosa sería mejor que este dolor de muelas. Cualquier cosa…

Y, entonces, se oyó aquella voz. Indefinible, indescriptible, ilocalizable:

- ¿Cualgrrgll…. ejem… perdón…. ¿Cualquier cosa?

Miró, sorprendida, en todas direcciones intentando descubrir al ¿Dueño? ¿Dueña? de la voz pero, aunque no vio a nadie, respondió igual. Tampoco es que estuviera para muchos razonamientos, la verdad: el dolor, el sueño, tres o cuatro copas de coñac… (Por supuesto, tomadas por motivos exclusivamente medicinales, ejem).

- Sí, cualquier cosa sería mejor que este dolor.

- ¿Seguro?

- Sí, seguro, seguro… aarrgh…

(- Psss… psss… Sí, usted, el narrador. Esto… usted perdone que le interrumpa pero ¿podría decirme a quién pertenece la voz?

- ¿La voz?

- Sí, ya sabe, esa voz que ha dicho ¿cualquier cosa? O algo así.

- Pueees… la verdad es que no sabría decirle. Déjeme ver si esto dice algo... No, aquí no pone nada.

- Vaya. Es un poco desconsiderado ¿no le parece?

- ¿Mmmm? ¿Desconsiderado? ¿El qué?

- Pues eso, que quien se haya inventando esto no nos diga de quien es la voz.


- Bueno, sí, puede ser. Pero, vamos, si tan importante es para usted, le pasaré reclamación en cuanto pueda.

- Vale, muy amable. Y, dígame, entre tanto ¿puedo imaginar lo que yo quiera?

- Sí, claro, por supuesto. ¿Le importa si continuo? Verá es que luego tengo que ir a recoger a mi novia que trabaja narrando cuentos infantiles y si llego tarde se pone echa una furia y…

- Huy, sí, prosiga. Usted disculpe la interrupción. Muchas gracias por su amabilidad.

- De nada, de nada. A mandar. Ejem, a ver, como íbamos diciendo…)


- ¿Seguro que prefieres cualquier cosa?

- ¿Pero yo no había respondido ya a esto? En fin. Que sí, que prefiero cualquier cosa antes que este dolor.

-¿Complegrrlgl…. Ejem… Lo siento… Es que estoy un poco mal de la garganta. Ejem. Decía que si estás completamente segura.

- Que sí, leñe, que lo estoy.

- De acuerdo, de acuerdo. Que conste que ese es tu deseo.

Luces bonitas, sonidos extraños, imágenes raras… o sea, unos cuantos efectos especiales más tarde: el dolor de muelas ha desaparecido, la habitación ha desaparecido, de hecho, el techo ha desaparecido, las paredes han desaparecido y… y… el suelo ha desaparecido.

- Pppero… ¿esto qué eeeeeeeeeees?

- Dijiste que cualquier cosa era mejor que tu dolor de muelas.

(- Esto. Perdone que le moleste de nuevo.

- Usted dirá.

- Eemmm. Verá usted es que no sé si lo he entendido bien. Se supone que… ¿se está cayendo al vacío?

- Pues sí, eso significa exactamente.

- Ah, entonces sí que lo había entendido. Es que no me pareció muy claro ¿sabe? Yo diría que quien hizo esto no sabía muy bien qué hacía ¿no le parece?

- Bueno, yo, la verdad es que no debería opinar. Ya sabe, me juego el trabajo pero… aquí… entre nosotros…. Pienso igual que usted, además, para mí que es que no anda muy bien de la cabeza, eso si no es que le da… ya sabe… al bebercio o cosas peores. Pero, de esto, ni media palabra ¿eh?

- No se preocupe usted que soy una tumba.

- Bueno, pues si no le importa sigo con lo mío que se me hace tarde, ya sabe, la novia…

- Sí, sí, claro, disculpe de nuevo.

- Nada, nada, no se preocupe que para eso estamos)


- Bueno ¿qué? ¿Puedo seguir cayéndome?

(- Oh, usted perdone señorita. Sí, por supuesto, siga, siga.)

- Veamos, cómo era aquello…. Ah, sí… Ejem… Yyo.., yyo… no pensé… no creía…

- Ya sé que no pensabas y que no creías… Eso es lo más divertido… Jajajajajrrggllg… Ejem… Coff… Ay, mi garganta.

- Por favor, por favor, devuélveme el dolor de muelaaaaaaaaaaaaaassss.

CATAPLOFF… o CHOFF… o CUALQUIERA QUE SEA LA ONOMATOPEYA DE UN CUERPO CHOCANDO CONTRA EL SUELO…

- Uuupss… Demasiado tarde. Coff… Coff… Será mejor que vaya a tomarme algo para esta garganta… Coff… Grrgrll…. Jumm…

(- ¿Ya está?

- Sí, ya está.

- Un poco brusco el final ¿no?

- Mmmm. Sí, yo también lo creo. Pero ya le dije que a mí me parece que quien ha hecho esto no tiene mucha idea.

- Ya veo, ya. Bueno ¿qué le vamos a hacer? Al menos he pasado el rato. Le acompaño hasta la salida, si no le importa.

- No, en absoluto. Acompáñeme y podremos seguir charlando un poco más ¿Sabe? Creo que este es el comienzo de una gran amistad.

- Buena película esa, sí señor.

- Pues sí, buena película. Mejor que lo que acabo de narrar.

- Por supuesto. Donde va a parar.)

Etiquetas:    
 
Pensamiento mágico
Mi husband cree en la magia.

Mi husband está totalmente convencido de que la mayoría de las cosas de casa se hacen por arte de magia.

Por ejemplo, cree firmemente que:

Las puertas de los armarios de la cocina - que él abre rebuscando algo que comer y que nunca, pero nunca cierra -, como todo el mundo sabe, se cierran solas.

La ropa sucia (especialmente la ropa interior) va por su propio pie - o pata o como se llame el apéndice o apéndices que use la ropa para trasladarse de un lugar a otro – hasta la cesta de la ropa.

(Husband: ¿Qué haces?
Yomismamente: Escribo un post.
Husband: ¿Un post? ¿Sobre qué?
Yomismamente: Eemmm… sobre ti.
Husband: ¿Sobre mí? A ver… a ver…
Yomismamente: Quita… ahora no, luego… cuando acabe.
Husband: Déjame verlo… aparta… (empujón), quita…(culada), déjamee… empellón)
Yomismamente: Bueno, si lo pides con tanta “amabilidad”, te dejaré con la misma “amabilidad” (colleja)
Husband: ¡Ouch!)



Las sábanas hacen “cambio de guardia” cada semana. Las sucias se van y las limpias se extienden sobre la cama.

Con las toallas pasa otro tanto de lo mismo. Cada semana se hace el intercambio entre sucias y limpias.

El papel higiénico es de todos sabido que aparece de manera mágica y sin intervención humana en los correspondientes portarrollos.

(Husband: Huumpff…
Yomismamente: ¿Qué?
Husband: Nada… leo… hummpfff…
Yomismamente: Bueno ¿qué?
Husband: Nada, sigo leyendo… jummpf… un poco exagerada ¿nommpff?
Yomismamente: Bueno, puede que un poco. Licencia poética que le llaman. Tampoco demasiado… un poquitín así.
Husband: Hummmpfff… me estás dejando la imagen echa unos zorros.
Yomismamente: ¿Imagen? ¿Qué imagen? ¿Tienes una imagen?
Husband: Jo, jo, jo… Muy graciosa… hummpfff)



Que la ropa planchada está así porque ella solita se estira y se estira hasta que no le quedan arrugas y luego se doblan y van solitas hasta sus respectivos puestos en el ropero y los cajones.

Y así ha llenado de sucesos mágicos los hechos cotidianos de todo hogar. Todo ocurre mágicamente porque lo que está claro es que él no cierra las puertas, ni lleva la ropa sucia a la cesta, ni cambia las sábanas ni las toallas, ni pone un rollo de papel nuevo cuando se acaba el viejo, ni plancha ni guarda la ropa. De modo que siguiendo un razonamiento típico del pensamiento mágico: si él no lo hace y no ve cómo se realizan esos actos entonces es que se hacen mágicamente.

(Husband: Esto es una venganza por haber contado tu secreto.
Yomismamente: ¿Qué secreto?
Husband: Que eres una bruja.
Yomismamente: Bufff, ya estamos. No-soy-una-bruja… brrrr.
Husband: Sí-eres-una-bruja… Y el que no dejes de negarlo, sólo lo confirma.
Yomismamente: Qué de tonterías dices. No soy bruja.
Husband: Sí, eres bruja.
Yomismamente: No lo soy.
Husband: Sí lo eres. Y esto es una venganza.
Yomismamente: No lo soy. Y esto es un post sin ninguna intención oculta. Y quita que tengo que acabarlo (empujón)….)


O sea que, según el pensamiento mágico del husband existe algo así como el Duende de los Armarios que es el que cierra las puertas que él va dejando abiertas; el Hada de la Ropa Sucia que es la que se encarga de recogerla y lavarla (esto supongo que incluirá cambio de sábanas y toallas); el Duende del Papel Higiénico que tiene como principal tarea la de cambiar los rollos cada vez que se acaban; el Hada de la Plancha que es la que se dedica a estos menesteres, etc.

Ya sé que podría decirle que soy yo quien hace todo eso pero… ¿cómo voy a quitarle la ilusión al pobre?

Si él es feliz así ¿por qué voy a desengañarle?



(Yomismamente: Hala, ya he terminado…
Husband: … de despellejarme.
Yomismamente: … el post, pesado.
Husband: Bruja.
Yomismamente: Que no soy bruja.
Husband: Que sí lo eres.
Yomismamente: No lo soy.
Husband: Sí lo eres.
No lo soy. Sí lo eres. No. Sí. No. Sí…. Continuará… a menos que lo transforme en rana…)


Etiquetas:     
 
Los expertos en amor

Hay gente que, al parecer, es muy “experta” en relaciones amorosas. Se las saben todas en el amor. Y nunca, nunca se equivocan.

O eso cuentan:

Experta: …Es que eso de las relaciones por Internet me parece un camelo total. Es imposible que nadie se conozca así. De ninguna manera. Ya lo dice House: “Todo el mundo miente”. Y, en Internet, más, añado yo.

Yomismamente: Pues yo conocí a mi marido de esa manera.

Experta: ¿De qué manera?

Yomismamente: Pues por Internet.

Experta:
Aps… bueno, por supuesto, siempre hay excepciones. De todas formas, aunque se pudiera dar el caso excepcional (como te ocurrió a ti) lo que no se puede negar es que esas relaciones pueden tener el problema de la distancia. No sé imagina a alguien que viva… no sé…

Yomismamente:
¿En Canarias?

Experta: Sí, por ejemplo. Y que la otra persona viviera… no sé…

Yomismamente: ¿Aquí? ¿En Valladolid?

Experta: Ajá. Sí, me vale. Eso, evidentemente, no puede funcionar.

Yomismamente: ¿Sabes que yo soy de Las Palmas?

Experta: Eerr… sí… ¿y tu marido?

Yomismamente: De aquí. De Valladolid. Sí, cuando nos conocimos yo vivía allí y él, aquí. Ya sabes…

Experta: Aapss… qué curioso ¿verdad? Ejem… Sí, bueno, puede ser, por supuesto. Ejem… Esto… Y hablando de todo un poco… ¿has visto esa princesa danesa o noruega que se ha casado con un hombre al que lleva 14 años? Pobre, eso no va a ninguna parte. Durarán muy poco. Esa diferencia de edad… tch… tch… Sobre todo porque es ella la mayor. Acabará mal.

Yomismamente: Mmmm… ¿tú crees? Entre mi marido y yo hay una diferencia de unos once años.

Experta:
Ah… y…. esto… ejem… por un casual no serás tú la mayor… ¿verdad?

Yomismamente: Pues sí. Yo soy la mayor.

Experta: Oh…

Yomismamente: Sí….

Experta:
¿Otro café?


Los expertos nos diagnosticaron (al husband y a mi) enajenación mental transitoria y decretaron que nuestra convivencia tenía una esperanza de vida de unos tres meses aproximadamente (día más, día menos).

En abril celebraremos nuestro séptimo aniversario.

Tenemos una enana de casi cinco años.

Lo pasamos muy bien juntos.

Aún nos consideran “empalagosos”

Incluso (esto igual les molesta a los expertos) somos felices.

Teniendo en cuenta el diagnóstico inicial yo diría que no está nada mal… aunque, por supuesto, no soy ninguna experta…



Nota: La conversación anterior es totalmente ficticia. Lo que sí es cierto es que hay mucho “experto” por el mundo dispuesto a decirnos lo que podemos o no podemos hacer.

Silvio Rodríguez y Luis Eduardo Aute... porque sí.

Etiquetas:   
 
El otro lado del espejo

- ¿Qué hay al otro lado del espejo?

- Nada.

- Vamos, algo habrá, seguro. Tú vives allí ¿qué hay?

- Nada especial.

- No te creo. Vamos, cuéntame. El mundo tiene que ser distinto desde ahí, más divertido.

- Te digo que no hay nada. Pero nada de nada. En serio. Es todo muy aburrido. Sin embargo, seguro que en tu lado hay cosas maravillosas.

- Nnaaa… un aburrimiento. Nada del otro mundo, créeme.

- Oh, vamos. Seguro que me engañas. O es que para ti es tan normal que no te das cuenta de lo guay que es.

- Oye… ¿y por qué no nos cambiamos? Tú te vienes aquí y yo me voy allí. Así verás que aquí todo es tan aburrido como yo te digo.

- Vale, así verás que tu lado es mejor que el mío.



(…)

- Bueno ¿y qué tal por allí?

- Pues, la verdad, esto es igual que aquello…

- Ya te dije que no era nada especial. Entonces, ¿nos cambiamos o nos quedamos? Total, es lo mismo…

- Y yo que pensé que aquí todo sería mejor.

- Ya…

- Pero me extraña que ahora no quieras volver… mmmm…. ¿no será que has descubierto algo bueno?

- ¿Qué dices? Si tú estabas antes aquí, ya sabes lo que hay: lo mismo que ahí.

- Humf… no te creo, algo me ocultas. Quiero volver.

- Como quieras.

(…)



- Bueeno ¿y qué? ¿Es o no es igual aquí que allí?
- Sí, claro. No sé qué me dio… es que siempre he creído que, al otro lado, había algo distinto y maravilloso y descubrir que no, pues… bueno, me ha trastornado un poco.

- Ya. En fin, ya ves que mi lado no es mejor que el tuyo.

- Ahá… pero ¿sabes qué? Que hay muchos espejos en el mundo. Hay espejor por todas partes. Y voy a investigarlos todos. No todo puede ser igual. Tiene que haber algo mejor, seguro.

- Como quieras. Yo paso. Ya me cansé de experimentos.

- Allá tú.

- Sí, allá yo.


Y miró en todos los espejos del mundo (bueno, vale, en casi todos).

Y descubrió que:

Lo que está al otro lado no tiene por qué ser mejor que lo que está en su lado.

Que a veces es, sencillamente, igual.

Que otras veces es, incluso, peor.

Que no tenía por qué ir a otro lado a buscar algo bueno porque, si algo no le gustaba en su lado, podía cambiarlo.



P.S. Pensé en poner el tema de Michael Jackson "Man in the mirror" pero luego me pareció que era mejor echar unas risas con estos genios del humor. Para quien les conoce: una gozada verlos una y otra vez y para quien no los conozca: ya es hora de que vean humor del bueno :D


Etiquetas:    
 
Proyecto Final de los Tiempos

De: lucifer@inferno.com

Para: anticristo@hell.net

Asunto: Apocalipsis



¿Qué tal, hijo?

No te voy a robar mucho tiempo que ya sé que andas liado con tu trabajo y dispones de poco. Sólo quería recordarte que dentro de unos días tenemos que reunirnos (tú, el de arriba, su hijo y yo) para ultimar algunos detalles sobre aquello del proyecto Final de los Tiempos. Ya sé que siempre te ha parecido un poco aburrido el tema pero, por favor, no faltes, recuerda que se trata de tu futuro.

Un beso

Papá



De: anticristo@hell.net

Para: lucifer@hell.net

Asunto: Paso del tema


Lo siento, papi, pero paso de esa reunión. Paso del proyecto. Paso de Dios y paso de ti.

Lo lamento mucho pero no me interesa para nada todo ese rollo del Final de los Tiempos. Yo ya sé que firmaste un trato con el de arriba para conseguir la rentrée de su hijo pero, paso, en serio. Paso porque ya me dirás tú qué coj... de futuro es ese que me habeis preparado: siete años de éxito para que luego llegue Jesús y me dé una paliza en plan qué-guay-soy-que-vengo-a-salvaros-del-malo. No, lo siento, pero no me interesa. No quiero un futuro del que ya me sé el final y no me gusta.

Paso también de todo ese rollo del control de masas, de matar y torturar gente porque se supone que es lo que tengo que hacer. Paso de que el de arriba me utilice para castigar arbitrariamente a unas personas sólo porque pasan de él y su religión. O sea, paso de ayudar a matar y a hacer sufrir a millones de seres sólo porque el tal Dios se mosquea porque no hacen lo que él quiere. Si tanto le afecta a su ego que lo haga él solito y que me deje a mí en paz.

Ya sé que te meto en un lío haciendo esto pero, papá, es que tú no has educado a un hijo tonto y, reconóceme que eso que tenía que hacer era una m... y me ofrecía un futuro de m... Porque, a ver, después de eso ¿qué pasa conmigo? ¿Me matan? ¿Me tengo que volver a casa a vivir contigo? Eso si no es que no deciden desahuciarnos porque, como se supone que es el triunfo del Bien sobre el Mal y todo ese rollo pues lo mismo deciden que ya no les servimos de nada.

No, papá, lo siento pero conmigo que no cuenten para nada de eso, en serio te lo digo.

Cuídate mucho

Besos

Tu hijo

P.D. ¿Ya te has decidido a poner aire acondicionado en casa? Nunca he soportado el calor que hace allí, no sé cómo lo aguantas de verdad.





De: lucifer@inferno.com

Para: anticristo@hell.net

Asunto: Problemas con quien tú sabes



Querido Hijo:

Yo ya sé que lo de ese proyecto no es lo mejor para ti. Lo sé desde que perdí la apuesta con el de arriba y no me quedó más remedio que aceptar este trato.

Yo ya he intentado muchas veces quitárselo de la cabeza, en serio, pero no hay manera. Ni imaginas lo cabezota y rencoroso que llega a ser. Es igual que un niño. Que nada, que como no le hacen caso y no creen en él y no lo adoran ni siguen esas leyes que imponen sus religiones (y eso que es consciente de la cantidad de cosas absurdas que se han inventado sus seguidores) que se merecen lo que les tiene reservado y que hay que cumplir con lo que cuentan las profecías porque si no qué clase de Dios iba a ser, etc., etc., en fin, la misma historia de siempre.

Pero ¿sabes qué, hijo? Que igual tienes razón. Que igual lo mejor que podemos hacer es pasar de él y de su hijo y de sus tonterías. Con la de milenios que llevan haciéndonos quedar fatal ante la opinión pública… En fin, que le den, que hagas lo que tú quieras, que tienes razón y tú te mereces algo mejor que toda esa estrambótica historia.

Si quiere acabar con el mundo, que lo haga él solito. Yo pienso largarme de vacaciones una larga temporada. Es más, estoy pensando en mudarme porque tienes razón, hijo, en casa hace demasiado calor.

Así que tú dedícate a lo que quieras y que esos dos se las apañen como puedan sin nosotros.

Me he cansado de ser una excusa para sus barbaridades. A partir de ahora, que asuma sus decisiones sin usarme a mí (ni a ti) de chivo expiatorio.

Besos

Papá



De: anticristo@hell.net

Para: lucifer@hell.net

Asunto: Bien por mi padre


Bien hecho, papá. Ya era hora de que le plantaras cara al de arriba. Tú ahora dedícate a disfrutar de la vida que bien merecido lo tienes.

Yo, por mi parte, me voy a dedicar a lo que siempre he querido: actor porno.

Me he enterado que el de arriba se puso como loco cuando se dio cuenta de que el proyecto no iba a poder salir adelante y que se ha ido a pasar un tiempo a un balneario y que, incluso, está pensando en retirarse.

También me he enterado que su hijo lo ha mandado todo a paseo y dice que se va a dedicar a la informática o a crear efectos especiales pera Hollywood o a prestidigitador, aún no lo tiene claro.

En la tierra anda la gente un poco confusa. Contenta, pero confusa. Todo va muy tranquilo últimamente y nadie se explica por qué. Aún no se lo creen del todo.

Nadie les había dicho que vivir sin religiones y sin dioses iba a resultar tan gratificante y pacífico.

Te quiere, tu hijo:

Anti.

Etiquetas:      
 
Papá Estado

Papá Estado nos cuida mucho.

Papá Estado nos mima y no quiere que nos pase nada malo.

Papá Estado es muy bueno, muy bueno y por eso nos prohíbe todas esas cosas que nos gustan tanto pero que son tan malísimas para nosotros.

Papi Estado quiere que seamos buenos, fuertes, sanos y grandotes. Quiere que vivamos muuucho, muuucho tiempo y que seamos siempre felices.

Papi Estado sólo busca lo mejor para nosotros.
Por eso, nuestro querido Papi Estado nos prohíbe que fumemos en tantos sitios y nos pone el tabaco más caro y nos habla siempre de lo malo que es fumar, para que dejemos de hacerlo y cuidemos de nuestros pulmones.

También porque nos quiere tanto, pero tantísimo, Papi Estado quiere que dejemos de comer esas hamburguesas tan gordas, con tanto ketchup y tanta mostaza y mayonesa y cosas de esas. Y esas patatas fritas tan llenas de aceite y sal y salsas malas. Y es que Papaito Estado nos quiere bien sanotes y bien delgaditos y guapos.

Claro que también dice papi Estado que comer poco es malo y que no se puede estar demasiado delgado. Y que por eso tampoco tenemos que intentar estar como esas chicas tan guapas que salen en la tele y en las revistas.

Y como no quiere que le pase nada a nuestro hígado y a nuestras neuronas, papi Estado también quiere controlar lo que bebemos. Menos alcohol y más agua clara ¿verdad, papi? Que no se puede ser tan borrrachin.

Tampoco quiere papá Estado que nos pase nada en la carretera y por eso nos obliga a ponernos cinturones de seguridad y casco y cosas de esa. Que no es cuestión de que llenemos las carreteras con sangre que luego a ver quien limpia todo eso y, además, a papi le damos un disgusto cada vez que pasa algo de eso. Pobrecito, con lo que nos cuida...

Papito Estado nos cuida tanto, pero tanto a las niñas que ha decidido que, como nosotras no llegamos a según qué sitios, debe ponernos un "taburete" para que podamos ser iguales que los niños y llegar a tooodas partes. Y, como nos quiere tantísimo, tampoco permite que nadie se meta con nosotras y prohibe fotos y textos de toda esa gente tan remala que nos trata tan mal.

Papá Estado nos cuida mucho.

Papá Estado nos mima.

Papá Estado no quiere que nos pase nada malo.

Claro que... Papito Estado igual no se da cuenta de que ya somos mayores y que, quizás, no necesitamos que nos cuide tanto.

Igual Papi Estado con tantas preocupaciones que tiene no se da cuenta de que, quizás, no queremos que nos proteja tantísimo.

Puede que, quizás, Papá Estado debiera dejarnos meter la pata y cuidarnos nosotros solitos y fastidiarnos si no sabemos hacerlo.

Puede que yo no sepa tantas cosas como Papi Estado pero... quizás estaría bien que nos dejara crecer un poquito ¿o no?

Actualización:

No he podido resistirlo. La última de Papá Estado es querer retirar un anuncio de Armani porque, según esas mentes calenturientas, "parece incitar al turismo sexual".Yo es que ya no puedo con tanta tontería, tanta memez. Me parece que el que ha visto algo sexual en esa foto, debería mirárselo.


Etiquetas:    
 
Cuánto Cuento
- Érase una vez, hace mucho, mucho tiempo que en un oscuro bosque encantado, vivía una bruja, que, como todas las brujas era fea, vieja y malvada.

- ¡Oh, bueno, ya estamos con las tonterías de siempre!
- ¿Einn? ¿Qué tonterías?

- Pues las de siempre: la vieja bruja, fea, malvada… blablabla. ¡Cuánta mentira! ¡Qué poca imaginación!

- Usted disculpe pero es que las brujas son viejas, feas y malvadas. Eso lo sabe todo el mundo.

- Lo sabe todo el mundo, lo sabe todo el mundo. Todo el mundo sabía que la tierra era plana… Todo el mundo sabía que los aviones no podían volar. Y también sabe todo el mundo que los narradores son tontos ¿no?

- Oiga, sin ofender ¿eh?

- Ha empezado usted

-¿Y quién es toda esa gen… esos monstr… bueno, esos que vienen con usted?

- Pues esos son todos los Seres Mágicos y Supuestamente Malvados del Mundo de los Cuentos (S.M.S.M.M.C.) que vienen, venimos, a manifestarnos porque estamos hartos de que nos maltraten, vapuleen y hablen falsedades de nosotros.

- ¿Falsedades? ¿Qué falsedades?

- Pues, por ejemplo, esa de que las brujas son viejas, feas y malvadas. Vamos, no creerá usted que las brujas nacemos ya viejas ¿no? Y lo de las brujas feas, haberlas haylas pero su mujer tampoco es que sea un dechado de belleza y no es bruja que yo sepa.

- Hey que mi mujer es muy guap… muy mon… ejem… muy buena persona. Siga, siga usted.

- Sigo. Y hay brujas malvadas pero también las hay buenas y están (estamos) un poco hartas de que todo el mérito se lo lleven esas pijas de las hadas.

- Bueno, yo… verá… es que los cuentos… las tradiciones… Siempre ha sido así… yo…

- Las tradiciones, los cuentos… blablablabla. Así que, como siempre ha sido así ya no hay más que hablar ¿no? Las brujas somos viejas feas y malvadas; los ogros son seres horribles que comen niños; los gigantes son malvados y tontos; vampiros y hombres lobos son monstruos horribles y sanguinarios… etc., etc. Y nadie se plantea si eso es verdad o es mentira…

- Yo… ejem… Yo sólo pretendía contar un cuento… no sabía…

- No sabía, no sabía. Pues si no sabía, entérese, investigue. Hombre, tanta fanfarria con la inteligencia humana y el pensamiento científico y mire, mire con lo que me sale. No sabía, no pretendía, ñiñiñiñi… ¡Humanos!

- Entonces… Esto… ¿Cree usted que no debería seguir con el cuento?

- Pues no, no debería seguir. A menos que esté dispuesto a cambiar las cosas y ser más veraz, claro. Porque le avisamos a usted y a todos-as los narradores e inventores de cuentitos que, a la que se pasen con nosotros…

- ¡No, por favor! ¡No me haga daño! Noo…uupss… ejem... Eso no era ningún pase mágico ¿verdad?

- Pues no, sólo me espantaba una mosca pesada. Aunque no me dé usted ideas porque me parece que iba a estar monísimo de lagarto. En fin, a lo que íbamos, que ya sabe lo que tiene que hacer con el cuento… ¿verdad?

- Sí, sí, por supuesto. Esto… ejem… ¿Cómo era aquello? Érase una vez, hace mucho, mucho tiempo que en un oscuro bosque encantado, vivía una bruja… a ver… ¿de mediana edad? Eso, de mediana edad… ejem… Fe.. digo, ¿guapa? Ajá, monilla, sí y…. esto… malv… No, no, perdone, la costumbre, ya sabe… Eeeh… ¿llena de bondad? Ah, vale… con buen corazón pero sin ser una cursi como las hadas... ¿Puedo continuar entonces?

- Sí, por supuesto, ahora sí puede continuar. Y no olvide que “el que todo el mundo sepa” algo no quiere decir que ese “algo” sea cierto.




Etiquetas:    
 
Esos tipos tan originales
Alguien tiene que dar el primer paso. Alguien tiene que atreverse a hacer lo que "no se ha hecho nunca". Y ese alguien suele ser el diferente (o la diferente). Nunca será una persona normal (3ª acepción del DRAE: que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano) la que comience a andar por un nuevo sendero, entre otras cosas porque, a la gente normal, le da mucho pánico salirse del grupo.

Sin embargo, el raro (o la rara)… bueno, nace así. Es decir, no elige ser, es raro-a (o diferente o distinto o como quieras llamarle…) de tal modo que, cuando llega el momento de dar ese paso adelante, le da igual estar o no estar dentro del grupo que sigue las tradiciones.

El raro (o la rara) tiene una forma de pensar diferente al de la mayoría, ve las cosas de forma diferente a la mayoría y le gustan cosas diferentes que a la mayoría. Por tanto, es el único-a que es capaz de atreverse a ir en una dirección diferente a la mayoría.

Así que yo creo que, por ejemplo, el primer homínido que decidió caminar sobre dos patas fue un raro-a, un ser diferente y hasta podría decirse que excéntrico (si es que a esas alturas de la evolución existía la excentricidad). Probablemente el resto de su grupo de simios le miraba y pensaba que no estaba bien de la cabeza. Incluso se reirían de él/ella:

- Oye, tú, simio ¿Qué haces andando sobre tus patas traseras? ¿No ves que así te puede ver la “Muerte Rugiente”? Jijijiji… ¡Hay que ser tonto! ¡Qué tío más raro! Si ya decía yo que este simio no era normal, nunca ha sido normal… Jajajajaja… mírale qué pintas… (Por supuesto esto, en idioma simiesco, sería algo como: ¡Ooook – oook – iiiik – eeeek! Gruñido. Gruñido. Gruñido. Manotazo, saltito, saltito. Golpe en el suelo. Saltito. Saltito. ¡Eeeeek - Iiiiik – Grumpf! O algo por el estilo).

Lo más probable es que le intentaran apartar del grupo y que le costara encontrar, incluso, pareja para reproducirse. Pero se ve que algo debía tener nuestro raro antepasado porque aquí estamos.

Lo mismo pasaría con el primero/la primera de nuestros antepasados que se decidió a comer carne. O el primero/la primera que se puso a fabricar armas. O el primero/la primera que se decidió a intentar hacer fuego con sus propias manos. O el primero/la primera que decidió transformar los ruidos inconexos en signos con sentido.

Imagina, no sé. El primer humano que dijo:

- Esto… ¿y si en lugar de ir recolectando las plantas que encontramos las plantamos nosotros?

- ¿Plantarlas nosotros? Tú estás loca, siempre hemos recolectado las plantas que la madre naturaleza nos ofrece ¿Por qué íbamos a plantarlas nosotros? Si Dios hubiera querido que voláramos nos habría dado… huy, no, perdón, esto no es de mi diálogo… ejem… decía, sí, esto… que si la madre naturaleza hubiera querido que lo hiciéramos así, nos habría enseñado a hacerlo en el principio de nuestro pueblo.

- Pero… pero… si lo hacemos nosotros no tendremos que ir en busca de nuevos lugares cada estación.

- Nada, nada. ¡Qué tonterías dices! Somos un pueblo cazador-recolector, siempre lo hemos hecho así y siempre lo haremos. ¡Qué chica tan extraña!


No fue, en ninguno de esos casos, ni en el caso de quien descubriera la escritura, ni en el caso del primero-a en preguntarse por el mundo, ni en el caso de cualquier inventor, descubridor, explorador, pintor, escritor, filósofo, etc., el normal, el que sigue las tradiciones, el que sigue las normas y acepta lo que la sociedad le dicta el que hizo avanzar al ser humano.

Fue y será siempre, el raro, el diferente, el distinto, el que se sale del grupo y sigue otros rumbos.

La oveja negra.

El soñador.

El loco.

El que se atreve a ir contra corriente.

Ese/Esa es quien construye el futuro y avanza.

Si fuera por los normales aún seguiríamos andando a cuatro patas.

P.S. La canción la pongo porque llevo toda la semana con ella metida en la cabeza por culpa de C.S.I. Las Vegas (bueno, y porque, evidentemente, me encanta :P)

Etiquetas: