Testeando
A mí (yo creo que a todos) me divierte mucho hacer tests. Por esos nos lanzamos (me lanzo) sobre todos aquellos que nos ponen en las revistas esos de: ¿eres buena amiga? ¿le gustas a los chicos? ¿eres
buena amante? Y, si hace falta, hacemos trampa para que nos salga todo estupendo porque, sinceramente, no hacemos un test para que nos diga que somos lo peor de lo peor ¿o no?
Pero resulta que esta semana he hecho dos que no son, ni de lejos,
tan divertidos: un test de inteligencia de esos que andan por la red y un test que apareció en el Muy Interesante para saber hasta qué edad vas a vivir. Son de esos tests que, aunque temes la respuesta, no puedes evitar hacerlos (al menos yo no puedo). Por un lado quieres pensar que te va a salir un C.I. impresionante y que te vas a morir con 110 años o así y por otro te da pavor pensar que te saldrá un C.I. inferior a 100 y que te morirás en tres años… Pero los haces, el caso es que los haces, no puedes evitarlo, es la atracción fatal de los tests…
En fin, todo este rollo, sólo para decir que yahoraquebonita me ha puesto deberes. Los famosos tests que ruedan por la blogosfera… Eso sí, mucho más relajados que los dos que he comentado y, además, tienen de bueno que durante un par de días una no tiene que preocuparse de qué voy a poner hoy en el blog…
Nombre: Nanny Ogg (bueno, vale, es mi Nick pero no veo que nadie haya puesto su auténtico nombre ¿o sí? :P)
¿Pides deseos a las estrellas? Pufff… Antes lo hacía, hasta había “adoptado” una y todo pero hace tiempo que no lo hago, quizás porque mi estrella ya me concedió lo que más deseaba y no quiero molestarla con otros deseos no tan importantes.
¿Te gusta tu letra cuando escribes? Si escribo con ordenador, sí :D Pero la otra, ni pizca, siempre me ha gustado más la de los demás.
¿Cual es tu comida favorita? Hummmm… las sencillitas tipo: tortilla, huevos fritos con chorizo… las “regionales” tipo: Lechazo y pinchos de lechazo; papas arrugás con mojo, potaje de berros… la nouvelle cuisine esa no la soporto, para mí es como el arte conceptual algo que nadie entiende pero todo el mundo halaga para quedar bien.
¿Eres un demonio? Así me llama mi sobrino. Mi marido dice que, más bien, soy una bruja. Yo creo que, en el fondo, pero muy en el fondo, soy un angelito…
¿Como demuestras tu ira? Ira me parece un término quizás algo excesivo, pero si la pregunta se refiere a los enfados monumentales… más que nada con muchos portazos y algún grito (bueno, más que alguno)
¿Cual es tu segunda casa? Supongo que, como para casi todos, la de mi madre.
¿Cual era tu muñeco favorito cuando eras niño/a? La verdad, no tengo un recuerdo así especial hacia ningún muñeco…. No sé quizá la Nancy
¿Harías puenting? ¡Ni loca! ¡Ni borracha! Me daría un infarto antes de llegar abajo, seguro. Mucho ha conseguido mi marido subiéndome a la lanzadera… calla, calla, puenting, qué miedo…
¿Crees que eres fuerte? Sí, bastante. Lástima que mucha gente confunda las cosas y, por ser fuerte, te consideren dura o insensible…
¿Cual es tu helado favorito? Nata y fresa… Siempre pido el mismo.
Talla de zapatos: La 38.
¿Que es lo que mas odias de ti mismo? Mmmmm… que soy muy confiada (a veces parezco tonta) y que soy una bocazas.
Color de pantalones, camiseta, ropa interior, zapatos A ver, mis pantalones en su mayoría son vaqueros y alguno blanco para verano. Camisetas: bueno, hay ya hay más variedad de colorido pero con preferencia rojos y naranjas y rosas. Ropa interior: mucho negro, mucho blanco y algo en morado (voy a tener que ponerme más colorida en este tema). Eso depende de la estación, primavera-verano: como las camisetas. Otoño-invierno: marrones, negros…
Primera cosa en la que te fijas del sexo opuesto: Yo ya no me fijo en el sexo opuesto… Bueno, esa es la respuesta oficial para cuando me ve mi marido. La otra: pues en la cara, los ojos y… bueno, vale, esos torsos musculados y esos brazos llenos de bíceps me ponen un poco bizca que voy a hacerle :D
Bebida favorita: El vino.
Deporte favorito: ¡Huy, deporte dice! ¿qué es eso?
Color de pelo: Castaño
Color de ojos: Cuando era jovencilla decía así, muy cursimente: color miel pero, vamos, castaños
¿Llevas gafas/lentillas? Llevo gafas, llevaba lentillas… me encantaría operarme y no llevar gafas ni lentillas nunca jamás.
Ultima película que viste en el cine Piratas del Caribe ¿Crees que me iba a perder yo al Capitán Jack (Depp) Sparrow?
¿Cual es tu postre favorito? Hay una pastelería por aquí que hace una tarta de hojaldre pa morirse… eso y las fresas con nata
¿Que libros estás leyendo? Las brujas Mayfair de Anne Rice (¡qué poco intelectual queda!) y Aún no somos humanos de Eudald Carbonell y Robert Sala (esto queda más intelectual ¿a qué sí?)
El lugar mas lejano donde has estado: Eso depende de cómo se mire. Veamos, si lo miramos desde el lugar en que nací, el lugar más lejano en que he estado es aquí, donde vivo: Valladolid (bueno, o Burgos o alguna otra de las que he visitado que esté más al norte). Pero si lo vemos desde el lugar en que actualmente resido, pues mi tierra: Canarias (Gran Canaria más concretamente). Si lo miramos desde el punto de vista mental… Yo he visto cosas que vosotros no creeríais… :D
Una canción que te recuerde a alguien o algo True Colors de Cindy Lauper. Me recuerda a mi entonces novio y ahora sufrido esposo.
¿Siempre eres tú mismo@? Siempre… o al menos lo intento
¿Cine o peli en casa? Cine, aunque desde que nació la renacuaja nos dedicamos más al cine en casa.
¿Eres feliz? Soy total y completamente feliz… y lo mío me ha costado llegar a serlo… y toco madera para que dure.
Bueno, espero no haber sido muy coñazo y que haya servido para conocerme un poquito. El otro, pa otro momento que si no vais a acabar con empacho de una servidora.
buena amante? Y, si hace falta, hacemos trampa para que nos salga todo estupendo porque, sinceramente, no hacemos un test para que nos diga que somos lo peor de lo peor ¿o no?
Pero resulta que esta semana he hecho dos que no son, ni de lejos,
tan divertidos: un test de inteligencia de esos que andan por la red y un test que apareció en el Muy Interesante para saber hasta qué edad vas a vivir. Son de esos tests que, aunque temes la respuesta, no puedes evitar hacerlos (al menos yo no puedo). Por un lado quieres pensar que te va a salir un C.I. impresionante y que te vas a morir con 110 años o así y por otro te da pavor pensar que te saldrá un C.I. inferior a 100 y que te morirás en tres años… Pero los haces, el caso es que los haces, no puedes evitarlo, es la atracción fatal de los tests…
En fin, todo este rollo, sólo para decir que yahoraquebonita me ha puesto deberes. Los famosos tests que ruedan por la blogosfera… Eso sí, mucho más relajados que los dos que he comentado y, además, tienen de bueno que durante un par de días una no tiene que preocuparse de qué voy a poner hoy en el blog…
Nombre: Nanny Ogg (bueno, vale, es mi Nick pero no veo que nadie haya puesto su auténtico nombre ¿o sí? :P)
¿Pides deseos a las estrellas? Pufff… Antes lo hacía, hasta había “adoptado” una y todo pero hace tiempo que no lo hago, quizás porque mi estrella ya me concedió lo que más deseaba y no quiero molestarla con otros deseos no tan importantes.
¿Te gusta tu letra cuando escribes? Si escribo con ordenador, sí :D Pero la otra, ni pizca, siempre me ha gustado más la de los demás.
¿Cual es tu comida favorita? Hummmm… las sencillitas tipo: tortilla, huevos fritos con chorizo… las “regionales” tipo: Lechazo y pinchos de lechazo; papas arrugás con mojo, potaje de berros… la nouvelle cuisine esa no la soporto, para mí es como el arte conceptual algo que nadie entiende pero todo el mundo halaga para quedar bien.
¿Eres un demonio? Así me llama mi sobrino. Mi marido dice que, más bien, soy una bruja. Yo creo que, en el fondo, pero muy en el fondo, soy un angelito…
¿Como demuestras tu ira? Ira me parece un término quizás algo excesivo, pero si la pregunta se refiere a los enfados monumentales… más que nada con muchos portazos y algún grito (bueno, más que alguno)
¿Cual es tu segunda casa? Supongo que, como para casi todos, la de mi madre.
¿Cual era tu muñeco favorito cuando eras niño/a? La verdad, no tengo un recuerdo así especial hacia ningún muñeco…. No sé quizá la Nancy
¿Harías puenting? ¡Ni loca! ¡Ni borracha! Me daría un infarto antes de llegar abajo, seguro. Mucho ha conseguido mi marido subiéndome a la lanzadera… calla, calla, puenting, qué miedo…
¿Crees que eres fuerte? Sí, bastante. Lástima que mucha gente confunda las cosas y, por ser fuerte, te consideren dura o insensible…
¿Cual es tu helado favorito? Nata y fresa… Siempre pido el mismo.
Talla de zapatos: La 38.
¿Que es lo que mas odias de ti mismo? Mmmmm… que soy muy confiada (a veces parezco tonta) y que soy una bocazas.
Color de pantalones, camiseta, ropa interior, zapatos A ver, mis pantalones en su mayoría son vaqueros y alguno blanco para verano. Camisetas: bueno, hay ya hay más variedad de colorido pero con preferencia rojos y naranjas y rosas. Ropa interior: mucho negro, mucho blanco y algo en morado (voy a tener que ponerme más colorida en este tema). Eso depende de la estación, primavera-verano: como las camisetas. Otoño-invierno: marrones, negros…
Primera cosa en la que te fijas del sexo opuesto: Yo ya no me fijo en el sexo opuesto… Bueno, esa es la respuesta oficial para cuando me ve mi marido. La otra: pues en la cara, los ojos y… bueno, vale, esos torsos musculados y esos brazos llenos de bíceps me ponen un poco bizca que voy a hacerle :D
Bebida favorita: El vino.
Deporte favorito: ¡Huy, deporte dice! ¿qué es eso?
Color de pelo: Castaño
Color de ojos: Cuando era jovencilla decía así, muy cursimente: color miel pero, vamos, castaños
¿Llevas gafas/lentillas? Llevo gafas, llevaba lentillas… me encantaría operarme y no llevar gafas ni lentillas nunca jamás.
Ultima película que viste en el cine Piratas del Caribe ¿Crees que me iba a perder yo al Capitán Jack (Depp) Sparrow?
¿Cual es tu postre favorito? Hay una pastelería por aquí que hace una tarta de hojaldre pa morirse… eso y las fresas con nata
¿Que libros estás leyendo? Las brujas Mayfair de Anne Rice (¡qué poco intelectual queda!) y Aún no somos humanos de Eudald Carbonell y Robert Sala (esto queda más intelectual ¿a qué sí?)
El lugar mas lejano donde has estado: Eso depende de cómo se mire. Veamos, si lo miramos desde el lugar en que nací, el lugar más lejano en que he estado es aquí, donde vivo: Valladolid (bueno, o Burgos o alguna otra de las que he visitado que esté más al norte). Pero si lo vemos desde el lugar en que actualmente resido, pues mi tierra: Canarias (Gran Canaria más concretamente). Si lo miramos desde el punto de vista mental… Yo he visto cosas que vosotros no creeríais… :D
Una canción que te recuerde a alguien o algo True Colors de Cindy Lauper. Me recuerda a mi entonces novio y ahora sufrido esposo.
¿Siempre eres tú mismo@? Siempre… o al menos lo intento
¿Cine o peli en casa? Cine, aunque desde que nació la renacuaja nos dedicamos más al cine en casa.
¿Eres feliz? Soy total y completamente feliz… y lo mío me ha costado llegar a serlo… y toco madera para que dure.
Bueno, espero no haber sido muy coñazo y que haya servido para conocerme un poquito. El otro, pa otro momento que si no vais a acabar con empacho de una servidora.
Dificultades de Audición
Estoy convencida: los hombres sufren de graves dificultades de audición, si no, no me explico por qué tienen que poner la tele o el aparato de música a su máxima potencia sonora.
Cada vez que mi marido y yo nos sentamos a ver la tele juntos, se repite la misma escena, yo le pido que la baje porque está demasiado alta; él me dice que, si la baja, no se entera de nada, yo pongo cara de “debes-de-estar-sordo-porque-yo-oigo-perfectamente”, él baja la tele durante los anuncios (ya sabes, ahí siempre suben el sonido…) o durante las escenas de música o acción (si estamos viendo una película). Al poco rato, la tele vuelve a estar al mismo volumen del principio y… vuelta a empezar.
Y si pone música, más o menos lo mismo. Yo comienzo a sentir que me van a reventar los tímpanos y él que dice que la música no está nada alta…
Pero esto no es algo exclusivo de mi marido, qué va, te digo yo que esto es cosa de todo el sexo masculino. Mi padre también pone la tele a todo meter; mis cuñados, lo mismo; ese vecino obsesivo-compulsivo que me ha torturado durante días y días con la canción “West End Girl” de Pet Shop Boys también es del género masculino; ese que pasa a tu lado con los cristales del coche vibrando al ritmo del último reggaetón también es un individuo del otro sexo…
De veras ¿qué les pasa a los tíos? ¿Es congénito? ¿Es cosa de la testosterona? ¿Hay alguna diferencia fisiológica entre el oído masculino y el femenino que explique este fenómeno?
En fin, que si hay por ahí algún médico o científico que me sepa explicar por qué cada noche tengo que discutir con mi marido sobre el volumen del televisor, le quedaré muy agradecida…
Cada vez que mi marido y yo nos sentamos a ver la tele juntos, se repite la misma escena, yo le pido que la baje porque está demasiado alta; él me dice que, si la baja, no se entera de nada, yo pongo cara de “debes-de-estar-sordo-porque-yo-oigo-perfectamente”, él baja la tele durante los anuncios (ya sabes, ahí siempre suben el sonido…) o durante las escenas de música o acción (si estamos viendo una película). Al poco rato, la tele vuelve a estar al mismo volumen del principio y… vuelta a empezar.
Y si pone música, más o menos lo mismo. Yo comienzo a sentir que me van a reventar los tímpanos y él que dice que la música no está nada alta…
Pero esto no es algo exclusivo de mi marido, qué va, te digo yo que esto es cosa de todo el sexo masculino. Mi padre también pone la tele a todo meter; mis cuñados, lo mismo; ese vecino obsesivo-compulsivo que me ha torturado durante días y días con la canción “West End Girl” de Pet Shop Boys también es del género masculino; ese que pasa a tu lado con los cristales del coche vibrando al ritmo del último reggaetón también es un individuo del otro sexo…
De veras ¿qué les pasa a los tíos? ¿Es congénito? ¿Es cosa de la testosterona? ¿Hay alguna diferencia fisiológica entre el oído masculino y el femenino que explique este fenómeno?
En fin, que si hay por ahí algún médico o científico que me sepa explicar por qué cada noche tengo que discutir con mi marido sobre el volumen del televisor, le quedaré muy agradecida…
ANUNCIOS VS. VIDA REAL
En un spot: ellas (y ellos) se despiertan por la mañana, a eso de las nueve o así (lo digo porque siempre entra mucha luz del sol por las ventanas…) con un optimismo, una energía y una cara de felicidad que cualquiera diría que se han tomado un par de rayitas de algo. Con el pijama (o el camisón) como si se los acabaran de poner, sin un pelo fuera de su sitio y con tiempo de sobras no sólo para ducharse, maquillarse y ponerse cremas sin fin, sino para preparar un desayuno en plan yanqui para ella, su marido, dos hijos, el abuelo (casi siempre es un abuelo) y hasta para el perro ¡Ah! Y hasta puede sentarse a comer tranquilamente y con una sonrisa bien grande que muestre sus dientes blancos, blanquísimos…
En la vida real: te despiertas a eso de las siete o siete y media, todavía es de noche (o está amaneciendo) de modo que de “maravillosos rayos solares entrando por tus maravillosas ventanas” nada de nada; con cara de mala leche, los pelos disparados en mil direcciones, el pijama (o camisón) hecho un gurruño lleno de arrugas y con el tiempo justo de tomarte un café y darle a tu hijo-s/a-s un desayuno consistente, mayormente, en cola-cao y galletas (eso si consigues que desayune-n porque lo que es la mía, si logro que se tome un yogur, ya es un milagro).
En los anuncios, ella limpia la casa en nada de tiempo porque para eso tiene todos esos maravillosos productos y aparatitos que le hacen la vida más sencilla (¡ja!) y pasa la fregona por un pedazo de salón que parece una pista de baile, dejando un suelo tan brillante que parece un espejo, impecablemente vestida y con unos pedazos de tacones de este tamaño (antes muerta que sencilla, ay que sencilla). Y, por supuesto, siempre alegre que a ella le encanta pasar la fregona, faltaría…
En la vida real: si limpias la casa en nada de tiempo es porque no tienes ganas de dar golpe. Los maravillosos productos de limpieza parecen no funcionar en tu casa: tienes manchas y rincones que no consigues mantener limpios ni con veinte litros de cilit bang (o como se escriba), hay grasa que no se quita ni con todos los antigrasas del mundo y hay manchas en la ropa que por mucho detergente oxigenado de ese que uses no se van a menos que pilles unas tijeras y la recortes. El suelo de tu salón no ha estado jamás como un espejo, para andar por casa te pillas cualquier pantalón viejo y cualquier camiseta a punto de caerse a trozos y andas en zapatillas. O sea, que eres la viva imagen del anti-glamour…
En los anuncios a los niños (y al marido) les encanta la verdura y el pescado. Se comen todo lo que les ponen por delante encantados, sin ninguna queja.
En la vida real, a tu niño/a (y a tu marido) no hay quien le haga tragar un mal pedacito de zanahoria o de pescado y estás más que harta de hoy la famosa frase: “esto es asco, puagh”…
En los anuncios, al parecer, les sobra el tiempo. Tienen tiempo para ponerse todas las cremas del mercado: la antiarrugas, la nutritiva, el tónico, la reafirmante, la anticelulítica, la de noche, la de día, la anti estrías, la antimanchas de la edad, la de manos, la de los pies, para los puntos negros, para el acné, el bronceador sin sol, el body milk…
En la vida real si yo me dedicara a ponerme todas las cremas que anuncian no tendría tiempo para estar aquí sentada escribiendo estas tonterías…
En los spots te bajas el colesterol con un benecol, adelgazas con la leche con tonalín, te curas un resfriado con un actimel, el estreñimiento con un bio y de la edad con Corporación Dermoestética.
En la vida real el colesterol no te baja ni a tiros (y eso que llevas meses a dieta), adelgazas pasando hambre, te curas un resfriado cuando él decide largarse, el estreñimiento lo tienes de por vida y lo de la edad… bueno, esa no hay quien te la quite…
En los spots todo el mundo vive en maravillosas urbanizaciones, en chalets con jardines, casi no hay viejos y los que hay casi ni lo parecen. En la vida de los anuncios no hay feos ni gordos, ni pobres… En fin, la vida en los spots es como una especie de utopía, algo así como Un mundo feliz…
Menos mal que eso de los anuncios es todo mentira y yo, tan normalita, tengo que vivir en la realidad… ¡Qué miedo daría vivir en un mundo tan “perfecto”! ¿no crees?
En la vida real: te despiertas a eso de las siete o siete y media, todavía es de noche (o está amaneciendo) de modo que de “maravillosos rayos solares entrando por tus maravillosas ventanas” nada de nada; con cara de mala leche, los pelos disparados en mil direcciones, el pijama (o camisón) hecho un gurruño lleno de arrugas y con el tiempo justo de tomarte un café y darle a tu hijo-s/a-s un desayuno consistente, mayormente, en cola-cao y galletas (eso si consigues que desayune-n porque lo que es la mía, si logro que se tome un yogur, ya es un milagro).
En los anuncios, ella limpia la casa en nada de tiempo porque para eso tiene todos esos maravillosos productos y aparatitos que le hacen la vida más sencilla (¡ja!) y pasa la fregona por un pedazo de salón que parece una pista de baile, dejando un suelo tan brillante que parece un espejo, impecablemente vestida y con unos pedazos de tacones de este tamaño (antes muerta que sencilla, ay que sencilla). Y, por supuesto, siempre alegre que a ella le encanta pasar la fregona, faltaría…
En la vida real: si limpias la casa en nada de tiempo es porque no tienes ganas de dar golpe. Los maravillosos productos de limpieza parecen no funcionar en tu casa: tienes manchas y rincones que no consigues mantener limpios ni con veinte litros de cilit bang (o como se escriba), hay grasa que no se quita ni con todos los antigrasas del mundo y hay manchas en la ropa que por mucho detergente oxigenado de ese que uses no se van a menos que pilles unas tijeras y la recortes. El suelo de tu salón no ha estado jamás como un espejo, para andar por casa te pillas cualquier pantalón viejo y cualquier camiseta a punto de caerse a trozos y andas en zapatillas. O sea, que eres la viva imagen del anti-glamour…
En los anuncios a los niños (y al marido) les encanta la verdura y el pescado. Se comen todo lo que les ponen por delante encantados, sin ninguna queja.
En la vida real, a tu niño/a (y a tu marido) no hay quien le haga tragar un mal pedacito de zanahoria o de pescado y estás más que harta de hoy la famosa frase: “esto es asco, puagh”…
En los anuncios, al parecer, les sobra el tiempo. Tienen tiempo para ponerse todas las cremas del mercado: la antiarrugas, la nutritiva, el tónico, la reafirmante, la anticelulítica, la de noche, la de día, la anti estrías, la antimanchas de la edad, la de manos, la de los pies, para los puntos negros, para el acné, el bronceador sin sol, el body milk…
En la vida real si yo me dedicara a ponerme todas las cremas que anuncian no tendría tiempo para estar aquí sentada escribiendo estas tonterías…
En los spots te bajas el colesterol con un benecol, adelgazas con la leche con tonalín, te curas un resfriado con un actimel, el estreñimiento con un bio y de la edad con Corporación Dermoestética.
En la vida real el colesterol no te baja ni a tiros (y eso que llevas meses a dieta), adelgazas pasando hambre, te curas un resfriado cuando él decide largarse, el estreñimiento lo tienes de por vida y lo de la edad… bueno, esa no hay quien te la quite…
En los spots todo el mundo vive en maravillosas urbanizaciones, en chalets con jardines, casi no hay viejos y los que hay casi ni lo parecen. En la vida de los anuncios no hay feos ni gordos, ni pobres… En fin, la vida en los spots es como una especie de utopía, algo así como Un mundo feliz…
Menos mal que eso de los anuncios es todo mentira y yo, tan normalita, tengo que vivir en la realidad… ¡Qué miedo daría vivir en un mundo tan “perfecto”! ¿no crees?
Vecinos
No conozco a mis vecinos, no tengo ni idea de quienes son ni qué hacen ni ná de ná… De vez en cuando, me encuentro a alguien en el ascensor o en la entrada: Buenos Días, Buenas Tardes y ya… No, nos vemos en las reuniones de la comunidad porque en mi escalera todos vivimos de alquiler así que tenemos la suerte de no tener que soportar ese tipo de cosas. Veo tan pocos vecinos a lo largo del año que, hace un par de días, cuando me encontré con tres el ascensor estuve por preguntar si ocurría algo. Pero si piensas que esta entrada va de nostalgias vecinales, de recordar con añoranza aquellos tiempos en que los vecinos eran casi de la familia y de quejarme de la soledad de la sociedad actual, te equivocas.
Nada más lejos de mi intención. En realidad, yo estoy encantada de no ver (o casi no ver) a mis vecinos, ni de saber quienes son. Lo siento, pero es que no soporto los compromisos sociales impuestos y los vecinos, reconozcámoslo, suelen ser un coñazo. Al menos, así es como los recuerdo yo. Desde la típica vecina gorrona (alguna tuvieron mis padres que tardó años en ponerse teléfono…) hasta la típica cotilla que siempre sabe a qué hora llegas, aunque sean las seis de la madrugada (que digo yo si es que esa gente no duerme) además de toda la vida del vecindario (en mi calle las dos más conocidas eran: Radio Nacional y Radio Macuto, nada que envidiar a Radio Patio en cuanto a cobertura informativa). No soporto la que te para en mitad de la escalera y te pregunta por toda la familia (hasta la que no conoce) y te hace escuchar historias que no te interesan para nada…
Eso si más o menos te llevas bien que, si encima, te llevas mal con alguien de la vecindad, apaga y vámonos. Ya sabes, las tonterías del tipo: que si la del cuarto tiende la ropa mojada y gotea sobre la ropa de la del tercero; que si los niños del tercero están todo el día saltando y vuelven locos a los del segundo; que si tu cañería me está jodiendo el techo… etc., etc…
Lo siento, pero no, paso, no quiero. Prefiero seguir sin conocer a mis vecinos, viéndolos muy de vez en cuando. Será la “falta de humanidad” de esta sociedad en la que vivimos o que yo soy una asocial pero… ¡qué a gusto se vive sin tanta ‘buena vecindad’!
Nada más lejos de mi intención. En realidad, yo estoy encantada de no ver (o casi no ver) a mis vecinos, ni de saber quienes son. Lo siento, pero es que no soporto los compromisos sociales impuestos y los vecinos, reconozcámoslo, suelen ser un coñazo. Al menos, así es como los recuerdo yo. Desde la típica vecina gorrona (alguna tuvieron mis padres que tardó años en ponerse teléfono…) hasta la típica cotilla que siempre sabe a qué hora llegas, aunque sean las seis de la madrugada (que digo yo si es que esa gente no duerme) además de toda la vida del vecindario (en mi calle las dos más conocidas eran: Radio Nacional y Radio Macuto, nada que envidiar a Radio Patio en cuanto a cobertura informativa). No soporto la que te para en mitad de la escalera y te pregunta por toda la familia (hasta la que no conoce) y te hace escuchar historias que no te interesan para nada…
Eso si más o menos te llevas bien que, si encima, te llevas mal con alguien de la vecindad, apaga y vámonos. Ya sabes, las tonterías del tipo: que si la del cuarto tiende la ropa mojada y gotea sobre la ropa de la del tercero; que si los niños del tercero están todo el día saltando y vuelven locos a los del segundo; que si tu cañería me está jodiendo el techo… etc., etc…
Lo siento, pero no, paso, no quiero. Prefiero seguir sin conocer a mis vecinos, viéndolos muy de vez en cuando. Será la “falta de humanidad” de esta sociedad en la que vivimos o que yo soy una asocial pero… ¡qué a gusto se vive sin tanta ‘buena vecindad’!
LO PEOR DE LA VUELTA AL COLE…
Lo peor de la vuelta al cole, para mí, es que mi niña, de golpe, empieza a pillar virus como loca…
Mi enana empezó el cole el pasado día 11 y el día 12 ya lucía sus primeros moquitos y emitía las primeras toses del curso. Esto equivale a pasar la noche prácticamente en vela porque ella, entre toses, mocos y narices tapadas no duerme y si ella no duerme papi y
mami tampoco duermen. A los dos o tres días ya estaba mejor pero la tía, habiendo descubierto que eso de que estar enfermita conllevaba poder dormir con los papis y tener toda la atención que quisiera, siguió usando el truco hasta que conseguimos persuadirla de que tenía que dormir toda la noche solita (puede que no esté bien usar a los Reyes Magos para chantajear a una niña de 4 años pero, oye, algo hay que hacer….)
La persuadimos…. Hasta el miércoles por la noche en que hicieron su aparición los primeros vómitos y las primeras diarreas del curso. Otra noche sin dormir, cambiando sábanas y pijamas, y limpiando vómitos y caquitas líquidas de suelos, sillones, piernas, zapatillas, alfombras… y la niña otra vez a aprovechar para dormir con papi y mami y tener, al menos durante 24 horas más, su total y completa atención…
De momento, han pasado las toses, los mocos, los vómitos, las diarreas, los dolores de tripa… pero sólo de momento. Esto no ha hecho más que empezar, dentro de nada llegará el primer aviso de piojos (de esto, por fortuna, me he librado… de momento) y venga a observar atentamente el pelo de la niña, que no se deja, y luego a discutir con el papá que si hay que lavar el pelo con vinagre que si no se lo pongas que eso huele fatal...
Antes de que pasen muchos días, la renacuaja volverá a tener toses y moquitos porque los catarros los va encadenando hasta final de curso y luego vendrá otro episodio de mal de estómago. Y eso que aún estoy a la espera de cosas como el sarampión, la varicela, etc…
De momento voy a aprovisionarme de jarabes, kleenex, suero oral, etc., para no tener que salir corriendo a la farmacia a toda leche la próxima vez.
Si tu niño/a aún no va al cole ya te aviso: lo peor de comenzar el cole no es lo que vas a gastar en libros o en ropas y todo eso que te cuentan por la tele todos los septiembres. Lo peor de comenzar el cole es que tu niño/a se va a convertir en una fábrica de mocos y otras cosas aún menos agradables, que vas a ver hacer docenas de visitas a su pediatra, que vas a conocer a la perfección los horarios de urgencias pediátricas de tu centro de salud y que te vas a gastar una pasta gansa en farmacia..l
Mi enana empezó el cole el pasado día 11 y el día 12 ya lucía sus primeros moquitos y emitía las primeras toses del curso. Esto equivale a pasar la noche prácticamente en vela porque ella, entre toses, mocos y narices tapadas no duerme y si ella no duerme papi y
mami tampoco duermen. A los dos o tres días ya estaba mejor pero la tía, habiendo descubierto que eso de que estar enfermita conllevaba poder dormir con los papis y tener toda la atención que quisiera, siguió usando el truco hasta que conseguimos persuadirla de que tenía que dormir toda la noche solita (puede que no esté bien usar a los Reyes Magos para chantajear a una niña de 4 años pero, oye, algo hay que hacer….)
La persuadimos…. Hasta el miércoles por la noche en que hicieron su aparición los primeros vómitos y las primeras diarreas del curso. Otra noche sin dormir, cambiando sábanas y pijamas, y limpiando vómitos y caquitas líquidas de suelos, sillones, piernas, zapatillas, alfombras… y la niña otra vez a aprovechar para dormir con papi y mami y tener, al menos durante 24 horas más, su total y completa atención…
De momento, han pasado las toses, los mocos, los vómitos, las diarreas, los dolores de tripa… pero sólo de momento. Esto no ha hecho más que empezar, dentro de nada llegará el primer aviso de piojos (de esto, por fortuna, me he librado… de momento) y venga a observar atentamente el pelo de la niña, que no se deja, y luego a discutir con el papá que si hay que lavar el pelo con vinagre que si no se lo pongas que eso huele fatal...
Antes de que pasen muchos días, la renacuaja volverá a tener toses y moquitos porque los catarros los va encadenando hasta final de curso y luego vendrá otro episodio de mal de estómago. Y eso que aún estoy a la espera de cosas como el sarampión, la varicela, etc…
De momento voy a aprovisionarme de jarabes, kleenex, suero oral, etc., para no tener que salir corriendo a la farmacia a toda leche la próxima vez.
Si tu niño/a aún no va al cole ya te aviso: lo peor de comenzar el cole no es lo que vas a gastar en libros o en ropas y todo eso que te cuentan por la tele todos los septiembres. Lo peor de comenzar el cole es que tu niño/a se va a convertir en una fábrica de mocos y otras cosas aún menos agradables, que vas a ver hacer docenas de visitas a su pediatra, que vas a conocer a la perfección los horarios de urgencias pediátricas de tu centro de salud y que te vas a gastar una pasta gansa en farmacia..l
Noticias que indignan
Hay noticias que me indignan, que me indignan mucho. Hay noticias que consiguen que me ponga furiosa contra… no sé contra qué exactamente: la sociedad, el mundo, la estupidez del ser humano y esta semana, casi de golpe, tres noticias me tienen indignada y me andan sacando de mis casillas.
1.- Uno de cada cuatro alumnos sufre acoso o violencia en las aulas. A esta conclusión ha llegado un estudio que, además, pone de relieve que el 60% de los acosadores acabará cometiendo un delito antes de cumplir los 24 años. (Informativos Tele 5)
Esta noticia resulta indignante de por sí pero si, encima, ves los vídeos que te está poniendo Tele 5, ya es que te pones furiosa. Cuando ves a esos fantasmones insultando, amenazando, maltratando a compañeros y profesores te preguntas qué educación han recibido, quiénes se creen que son esos tipejos/as. Yo es que alucino con lo que he visto. Alguien debería dar más herramientas a profesores y colegios. En mis tiempos de cole e instituto nos quejábamos de exceso de disciplina pero, viendo lo visto, casi me apena que actualmente no siga habiendo esa misma disciplina, ese saber que, a la mínima, el profe o tus padres te iban a montar un pollo de no te menees. En serio, son imágenes que hacen que una casi empiece a sentir miedo de enviar a su hija al colegio.
2.- El jefe de la Unión Mundial de Ulemas (Sabios) Islámicos, el egipcio Yusef al Qaradaui, ha instado a los musulmanes a "expresar su ira el próximo viernes" por las palabras del papa Benedicto XVI sobre el Islam y el profeta Mahoma. Según informa la televisión "Al Yazira", con sede en Qatar, el destacado clérigo islámico insistió en que los musulmanes deben evitar acciones de violencia como las que ocurrieron tras la publicación de las viñetas de Mahoma. (Informativos Tele 5)
Esta indignación ya viene de atrás, desde la famosa crisis de las caricaturas. Me da igual la religión de cada cual. Yo soy agnóstica pero si otros quieren tener fe, allá ellos, pienso que no todos los musulmanes son como esta panda de fanáticos pero… Me hartan, me hartan los fanatismos y las estupideces vengan de donde vengan. Me harta que, al parecer, ahora para hablar tengamos que pasar por la censura islámica. Lo siento mucho, pero no me da la gana. En Europa tenemos libertad de expresión y cuando no nos gusta lo que oímos pues, oye, nos fastidiamos. Me indigna que cada vez que alguien de occidente dice o hace algo que, según ellos, es ofensivo, nos chantajeen con llevar a cabo acciones violentas, nos amenacen con guerras y con terrorismo. Estoy por el entendimiento entre civilizaciones, estoy por el diálogo, pero eso no quiere decir que nos pongamos una mordaza ni que perdamos libertades.
¿Ves alguna diferencia entre los matones del cole y estos fanáticos? Actúan exactamente igual aunque a diferentes niveles ¿no crees?
3.- ¡Tranquilos!, son balas respetuosas con el medio ambiente
La industria armamentística, que no es ajena a las preocupaciones ecologistas de los consumidores, lanza una línea de "munición verde". ¿Genuina preocupación por el medio ambiente o descarado ejercicio de cinismo? Ustedes deciden...
BAE SYSTEMS, uno de los principales fabricantes mundiales de armas, está diseñando una nueva generación de munición “verde”, incluyendo una clase de balas y cohetes “sin plomo” en las que se han reducido las toxinas.
También quieren reducir los compuestos peligrosos en sus reactores, en sus cazas y en su artillería, que según avisan “puede dañar el medio ambiente y suponer un riesgo para las personas”. (Astroseti)
La verdad, ésta es que ni la comento. Léela, si no te mueres de risa te morirás del cabreo que te vas a pillar ante semejante… ¿estupidez? No sé cómo llamarlo…
¿Entiendes por qué estoy tan indignada?
1.- Uno de cada cuatro alumnos sufre acoso o violencia en las aulas. A esta conclusión ha llegado un estudio que, además, pone de relieve que el 60% de los acosadores acabará cometiendo un delito antes de cumplir los 24 años. (Informativos Tele 5)
Esta noticia resulta indignante de por sí pero si, encima, ves los vídeos que te está poniendo Tele 5, ya es que te pones furiosa. Cuando ves a esos fantasmones insultando, amenazando, maltratando a compañeros y profesores te preguntas qué educación han recibido, quiénes se creen que son esos tipejos/as. Yo es que alucino con lo que he visto. Alguien debería dar más herramientas a profesores y colegios. En mis tiempos de cole e instituto nos quejábamos de exceso de disciplina pero, viendo lo visto, casi me apena que actualmente no siga habiendo esa misma disciplina, ese saber que, a la mínima, el profe o tus padres te iban a montar un pollo de no te menees. En serio, son imágenes que hacen que una casi empiece a sentir miedo de enviar a su hija al colegio.
2.- El jefe de la Unión Mundial de Ulemas (Sabios) Islámicos, el egipcio Yusef al Qaradaui, ha instado a los musulmanes a "expresar su ira el próximo viernes" por las palabras del papa Benedicto XVI sobre el Islam y el profeta Mahoma. Según informa la televisión "Al Yazira", con sede en Qatar, el destacado clérigo islámico insistió en que los musulmanes deben evitar acciones de violencia como las que ocurrieron tras la publicación de las viñetas de Mahoma. (Informativos Tele 5)
Esta indignación ya viene de atrás, desde la famosa crisis de las caricaturas. Me da igual la religión de cada cual. Yo soy agnóstica pero si otros quieren tener fe, allá ellos, pienso que no todos los musulmanes son como esta panda de fanáticos pero… Me hartan, me hartan los fanatismos y las estupideces vengan de donde vengan. Me harta que, al parecer, ahora para hablar tengamos que pasar por la censura islámica. Lo siento mucho, pero no me da la gana. En Europa tenemos libertad de expresión y cuando no nos gusta lo que oímos pues, oye, nos fastidiamos. Me indigna que cada vez que alguien de occidente dice o hace algo que, según ellos, es ofensivo, nos chantajeen con llevar a cabo acciones violentas, nos amenacen con guerras y con terrorismo. Estoy por el entendimiento entre civilizaciones, estoy por el diálogo, pero eso no quiere decir que nos pongamos una mordaza ni que perdamos libertades.
¿Ves alguna diferencia entre los matones del cole y estos fanáticos? Actúan exactamente igual aunque a diferentes niveles ¿no crees?
3.- ¡Tranquilos!, son balas respetuosas con el medio ambiente
La industria armamentística, que no es ajena a las preocupaciones ecologistas de los consumidores, lanza una línea de "munición verde". ¿Genuina preocupación por el medio ambiente o descarado ejercicio de cinismo? Ustedes deciden...
BAE SYSTEMS, uno de los principales fabricantes mundiales de armas, está diseñando una nueva generación de munición “verde”, incluyendo una clase de balas y cohetes “sin plomo” en las que se han reducido las toxinas.
También quieren reducir los compuestos peligrosos en sus reactores, en sus cazas y en su artillería, que según avisan “puede dañar el medio ambiente y suponer un riesgo para las personas”. (Astroseti)
La verdad, ésta es que ni la comento. Léela, si no te mueres de risa te morirás del cabreo que te vas a pillar ante semejante… ¿estupidez? No sé cómo llamarlo…
¿Entiendes por qué estoy tan indignada?
Soy Ama de Casa ¿y qué?
… Peor aún soy ama de casa por voluntad propia. Sí, señor, tan ama de casa como Marge Simpson… aunque mucho menos maruja…
Soy ama de casa y reivindico mi derecho a serlo (el mío y el de cualquier mujer u hombre que lo desee). Antes teníamos que serlo por narices y ahora parece ser que lo que tenemos que hacer por narices es trabajar fuera porque se supone que así nos sentiremos más realizadas… Pues, mira, yo he optado por quedarme en casa, por disfrutar de mi marido y de mi hija y por pasar del stress de aguantar un jefe, de las horas puntas y de intentar ser superwoman…
Fue una decisión tomada y meditada entre dos y el hecho de haber sido yo quien se haya quedado en casa no tiene nada que ver con mi condición femenina sino por algo tan simple como quien tenía mejor el tema laboral en aquel momento… Si mi situación laboral hubiera sido mejor que la de mi marido ahora sería él quien estaría reivindicando su condición de Amo de Casa.
Y, por favor, no confundas: he dicho ama de casa y no maruja. No tengo nada de la típica maruja: ni me paso el día hablando de mi niña, ni me gusta el corazón ya sea en revistas o en programas de tv, ni soporto nada que huela a marujeo, ni me paso el día con la fregona en la mano, ni vivo obsesionada por la limpieza, ni nada por el estilo, no tiene nada que ver ser ama de casa con ser maruja (pues anda que no hay profesionales por ahí que son unas supermarujas…).
Soy ama de casa y creo que la total igualdad hombre-mujer llegará el día en que cualquiera de los dos pueda optar por quedarse en casa o salir a trabajar. Sin presiones en un sentido o en el otro.
Soy ama de casa y me encanta estar donde estoy…
Soy ama de casa y reivindico mi derecho a serlo (el mío y el de cualquier mujer u hombre que lo desee). Antes teníamos que serlo por narices y ahora parece ser que lo que tenemos que hacer por narices es trabajar fuera porque se supone que así nos sentiremos más realizadas… Pues, mira, yo he optado por quedarme en casa, por disfrutar de mi marido y de mi hija y por pasar del stress de aguantar un jefe, de las horas puntas y de intentar ser superwoman…
Fue una decisión tomada y meditada entre dos y el hecho de haber sido yo quien se haya quedado en casa no tiene nada que ver con mi condición femenina sino por algo tan simple como quien tenía mejor el tema laboral en aquel momento… Si mi situación laboral hubiera sido mejor que la de mi marido ahora sería él quien estaría reivindicando su condición de Amo de Casa.
Y, por favor, no confundas: he dicho ama de casa y no maruja. No tengo nada de la típica maruja: ni me paso el día hablando de mi niña, ni me gusta el corazón ya sea en revistas o en programas de tv, ni soporto nada que huela a marujeo, ni me paso el día con la fregona en la mano, ni vivo obsesionada por la limpieza, ni nada por el estilo, no tiene nada que ver ser ama de casa con ser maruja (pues anda que no hay profesionales por ahí que son unas supermarujas…).
Soy ama de casa y creo que la total igualdad hombre-mujer llegará el día en que cualquiera de los dos pueda optar por quedarse en casa o salir a trabajar. Sin presiones en un sentido o en el otro.
Soy ama de casa y me encanta estar donde estoy…
¿Y hoy... qué te cuento?
Hoy tengo el día tonto. Y cuando digo que tengo el día tonto me refiero a que tengo ganas de escribir pero no tengo ni idea sobre qué escribir. Había pensado escribir sobre Gran Hermano que, aunque esté mal visto, es un programa que a mí me encanta, ¿qué le voy a hacer? Disfruto viendo a esa gente encerrados y peleándose como energúmenos. Eso sí, lo que pase después con ellos me importa más bien poco o, mejor dicho, no me importa nada en absoluto. En cuanto se acaba el programa para mí pierden todo el interés.
Pero, bueno, al final decidí que no iba a hablar de Gran Hermano.
También pensé en hablar de que había descubierto el secreto de la felicidad, al menos en lo que a mí respecta. ¿Qué cuál es? Fácil, estar satisfecha con lo que tengo y no agobiarme por lo que no tengo. No quiere esto decir que no tenga deseos o ilusiones. Simplemente estoy contenta con mi vida, disfruto con lo que tengo ahora y si consigo algo más, tendré una alegría enorme e inesperada pero, si no lo logro, no me amargaré.
En fin, que también decidí que no iba a hablar de eso.
Luego se me ocurrió hablar sobre la última ocurrencia del Papa que, no sé si sabrás que ha dicho que la teoría de la evolución es irracional. Según el Sr. Ratzinger: “Sin Dios, los cálculos sobre el hombre no encajan…”. Y siguiendo en la misma onda también había pensado comentar algo sobre esto:
Algunos grupos de cristianos conservadores dirigen actualmente una campaña que busca la supresión de la exposición, que juzgan escandalosa porque promueve la teoría de la evolución de Darwin.
“Cuando los museos anuncian que el hombre desciende del mono, se enfrentan a muchas personas que son cristianas y que creen que Dios nos ha creado”, dijo el obispo Bonifacio Adoyo, quien encabeza la campaña.
“Cuando los niños van al museo, comienzan a creer que el hombre proviene del mono (...) No es verdad”, afirma Adoyo.
Pero, nada, que, al final, tampoco me sentí lo suficientemente motivada al respecto…
Otro tema que se me había pasado por la cabeza era el de la serie Lost (Perdidos) ya que me parece por momentos que los guionistas:
a) Antes de ponerse a escribir los guiones se ponen hasta el c… de algo (probablemente LSD dado la temática de la serie) y
b) Se están “quedando” con la audiencia porque venga a meternos misterios y más misterios pero no nos dan ni la más mínima pista sobre ninguno.
Pues nada, que tampoco me animé a escribir sobre eso.
O sea, lo dicho, que hoy tengo el día tonto. Me apetece escribir y no se me ocurre sobre qué hacerlo.
Menuda sequía mental tan tonta tengo….
P.D: Por cierto, me ha costado un web entrar en mi blog para publicar algo, el servidor de ya estaba empeñado en que no lo tenía activado... ¡Mira, podría haber hablado de eso! Bueno, no, quizás otro día...
Pero, bueno, al final decidí que no iba a hablar de Gran Hermano.
También pensé en hablar de que había descubierto el secreto de la felicidad, al menos en lo que a mí respecta. ¿Qué cuál es? Fácil, estar satisfecha con lo que tengo y no agobiarme por lo que no tengo. No quiere esto decir que no tenga deseos o ilusiones. Simplemente estoy contenta con mi vida, disfruto con lo que tengo ahora y si consigo algo más, tendré una alegría enorme e inesperada pero, si no lo logro, no me amargaré.
En fin, que también decidí que no iba a hablar de eso.
Luego se me ocurrió hablar sobre la última ocurrencia del Papa que, no sé si sabrás que ha dicho que la teoría de la evolución es irracional. Según el Sr. Ratzinger: “Sin Dios, los cálculos sobre el hombre no encajan…”. Y siguiendo en la misma onda también había pensado comentar algo sobre esto:
Algunos grupos de cristianos conservadores dirigen actualmente una campaña que busca la supresión de la exposición, que juzgan escandalosa porque promueve la teoría de la evolución de Darwin.
“Cuando los museos anuncian que el hombre desciende del mono, se enfrentan a muchas personas que son cristianas y que creen que Dios nos ha creado”, dijo el obispo Bonifacio Adoyo, quien encabeza la campaña.
“Cuando los niños van al museo, comienzan a creer que el hombre proviene del mono (...) No es verdad”, afirma Adoyo.
Pero, nada, que, al final, tampoco me sentí lo suficientemente motivada al respecto…
Otro tema que se me había pasado por la cabeza era el de la serie Lost (Perdidos) ya que me parece por momentos que los guionistas:
a) Antes de ponerse a escribir los guiones se ponen hasta el c… de algo (probablemente LSD dado la temática de la serie) y
b) Se están “quedando” con la audiencia porque venga a meternos misterios y más misterios pero no nos dan ni la más mínima pista sobre ninguno.
Pues nada, que tampoco me animé a escribir sobre eso.
O sea, lo dicho, que hoy tengo el día tonto. Me apetece escribir y no se me ocurre sobre qué hacerlo.
Menuda sequía mental tan tonta tengo….
P.D: Por cierto, me ha costado un web entrar en mi blog para publicar algo, el servidor de ya estaba empeñado en que no lo tenía activado... ¡Mira, podría haber hablado de eso! Bueno, no, quizás otro día...
La chancla: del barrio a la pasarela
Hace unos días, mientras paseaba, me fijé en que la humilde chancla ha subido mucho de categoría en estos años.
En mis recuerdos de infancia, este calzado iba indisolublemente unido a las marujas de mi barrio, zapato de uso diario, de ir a la compra, arma (de impacto o arrojadiza, todo dependía…) usada contra los pequeños y salvajes enanos que pululaban por las casas y calles del barrio. Si alguna utilización se le daba fuera de este era como calzado playero (clavadas en la arena, permitían a los chicos disfrutar de una improvisada y magnífica portería…) pero nunca, nunca, a nadie se le habría ocurrido usarlo para ir de paseo dominical, para ir a cenar, de copas o a bailar… Eso era impensable… eso era hortera…
¡Quién le habría de decir a esta humilde chancla que pasados los años llegaría incluso a lucir en los pies de top models! (Claro que, en aquellos entonces ni existían las top models). Ahora todas (y todos) usamos chanclas, chancletas o flip-flops en los más diversos lugares, de todos los colores y hasta con tacones… Para pasear, para salir a cenar, para la discoteca… De repente, se ha vuelto una imprescindible del verano y de la moda. ¡Qué cosas!
¡A eso se le llama subir en el escalafón social!.
En mis recuerdos de infancia, este calzado iba indisolublemente unido a las marujas de mi barrio, zapato de uso diario, de ir a la compra, arma (de impacto o arrojadiza, todo dependía…) usada contra los pequeños y salvajes enanos que pululaban por las casas y calles del barrio. Si alguna utilización se le daba fuera de este era como calzado playero (clavadas en la arena, permitían a los chicos disfrutar de una improvisada y magnífica portería…) pero nunca, nunca, a nadie se le habría ocurrido usarlo para ir de paseo dominical, para ir a cenar, de copas o a bailar… Eso era impensable… eso era hortera…
¡Quién le habría de decir a esta humilde chancla que pasados los años llegaría incluso a lucir en los pies de top models! (Claro que, en aquellos entonces ni existían las top models). Ahora todas (y todos) usamos chanclas, chancletas o flip-flops en los más diversos lugares, de todos los colores y hasta con tacones… Para pasear, para salir a cenar, para la discoteca… De repente, se ha vuelto una imprescindible del verano y de la moda. ¡Qué cosas!
¡A eso se le llama subir en el escalafón social!.
Mi “amigo” el tabaco…
Hace unos diez meses que dejé de fumar.
Tomé mi decisión por diversos motivos, que no voy a enumerar porque no creo que sean muy distintos a los de otros ex fumadores y porque no es esa la cuestión de mi ‘reflexión’.
Dejar el tabaco no me resultó muy difícil, lo confieso, una vez tomada la decisión, no precisé de técnicas de ningún tipo, ni sufrí mono, ni tuve ansiedad, ni engordé ni nada de nada. Los primeros días fueron un poco difíciles porque perder algunos hábitos no es tampoco una tarea fácil pero, bueno, tampoco fue algo traumático.
El caso es que han pasado los meses y… bueno… debo ser rara porque aún no he sufrido el síndrome del converso, quiero decir que no odio el tabaco. En serio, no reniego de mis años de fumadora, no pienso en el tabaco como mi gran enemigo, mi odiado controlador, ni nada por el estilo. Tampoco me enfado porque otros fumen a mi lado, no me molesta el humo de los cigarros ni nada por el estilo…
En realidad considero que forma parte de mi vida. Va unido a muchos buenos recuerdos (y también malos, claro). Me acompañó en mis primeras salidas, mis primeros escarceos amorosos, mis primeras lágrimas. Estuvo conmigo en mi primer curro, la primera vez que entré en una discoteca, la primera vez que besé a un chico, la primera vez que practiqué el sexo… Me ayudaba a escaquearme, a tranquilizarme… Lo dejé, claro, al fin y al cabo dicen que es muy malo para la salud. Pero ¿arrepentirme de haber fumado? ¿Odiar el tabaco? No veo por qué ni de qué vale…
Vamos, que o me pasa algo raro… o es que aún soy demasiado novata en esto del ex-tabaquismo… pero nada, que por mucho empeño que ponga en ello, servidora, no odia el tabaco…
Tomé mi decisión por diversos motivos, que no voy a enumerar porque no creo que sean muy distintos a los de otros ex fumadores y porque no es esa la cuestión de mi ‘reflexión’.
Dejar el tabaco no me resultó muy difícil, lo confieso, una vez tomada la decisión, no precisé de técnicas de ningún tipo, ni sufrí mono, ni tuve ansiedad, ni engordé ni nada de nada. Los primeros días fueron un poco difíciles porque perder algunos hábitos no es tampoco una tarea fácil pero, bueno, tampoco fue algo traumático.
El caso es que han pasado los meses y… bueno… debo ser rara porque aún no he sufrido el síndrome del converso, quiero decir que no odio el tabaco. En serio, no reniego de mis años de fumadora, no pienso en el tabaco como mi gran enemigo, mi odiado controlador, ni nada por el estilo. Tampoco me enfado porque otros fumen a mi lado, no me molesta el humo de los cigarros ni nada por el estilo…
En realidad considero que forma parte de mi vida. Va unido a muchos buenos recuerdos (y también malos, claro). Me acompañó en mis primeras salidas, mis primeros escarceos amorosos, mis primeras lágrimas. Estuvo conmigo en mi primer curro, la primera vez que entré en una discoteca, la primera vez que besé a un chico, la primera vez que practiqué el sexo… Me ayudaba a escaquearme, a tranquilizarme… Lo dejé, claro, al fin y al cabo dicen que es muy malo para la salud. Pero ¿arrepentirme de haber fumado? ¿Odiar el tabaco? No veo por qué ni de qué vale…
Vamos, que o me pasa algo raro… o es que aún soy demasiado novata en esto del ex-tabaquismo… pero nada, que por mucho empeño que ponga en ello, servidora, no odia el tabaco…
Recuerdo…
La tele era en blanco y negro, un armatoste grande que se arreglaba, muchas veces, a base de golpes. ). Debía “calentarse” antes de encenderse del todo, se apagaba también lentamente, hasta que sólo quedaba un puntito blanco en el centro de la pantalla…
Dos canales (¿y para qué queríamos más?).
Fútbol la tarde de los domingos. Muchas tardes aburridas de toros.
Todos veíamos los mismos programas: Películas clásicas los sábados por la tarde (Tarzán peleando siempre con el mismo cocodrilo…. Ginger y Fred bailando “cheek to cheek”… Robin (Errol Flynn) Hood, Burt Lancaster “El temible burlón”… ); el mítico Un, dos, tres… con Kiko Ledgard; Historias para no dormir; Estudio Abierto…
Programación infantil: Chiripitifláuticos, Herta Frankel y la perrita Marilyn, La Casa del reloj, Un globo dos globos tres globos… La Familia Telerín, Picapiedras, Correcaminos, Silvestre….
La tele no duraba todo el día: Carta de Ajuste antes de comenzar la emisión, Despedida y Cierre al terminar (banderita, himno... luego nada, sólo lluvia.
¡Prehistoria para mi niña!
Dos canales (¿y para qué queríamos más?).
Fútbol la tarde de los domingos. Muchas tardes aburridas de toros.
Todos veíamos los mismos programas: Películas clásicas los sábados por la tarde (Tarzán peleando siempre con el mismo cocodrilo…. Ginger y Fred bailando “cheek to cheek”… Robin (Errol Flynn) Hood, Burt Lancaster “El temible burlón”… ); el mítico Un, dos, tres… con Kiko Ledgard; Historias para no dormir; Estudio Abierto…
Programación infantil: Chiripitifláuticos, Herta Frankel y la perrita Marilyn, La Casa del reloj, Un globo dos globos tres globos… La Familia Telerín, Picapiedras, Correcaminos, Silvestre….
La tele no duraba todo el día: Carta de Ajuste antes de comenzar la emisión, Despedida y Cierre al terminar (banderita, himno... luego nada, sólo lluvia.
¡Prehistoria para mi niña!
Pequeñas obsesiones (Cosas de niños)
La última obsesión-manía-preocupación de mi hija (cuatro añitos) es que no quiere “hacerse viejita ni morirse”. Lo de la vejez, la verdad, nunca lo ha llevado bien, desde bebé, no sé porqué, pero nunca le han gustado los viejos, le daban mucho miedo y ahora no quiere oír hablar de que yo o su padre o ella, nos hagamos viejitos. Ella nos quiere siempre “nuevos”… Y ahora, aunque no es consciente de la perdurabilidad de la muerte (si mata un insecto, según ella, no pasa nada porque se despierta en un rato…) acaba de descubrir que todos morimos algún día gracias a un librito que, aunque supuestamente habla de hadas, nombra entre ellas a las Moiras y define la misión de cada una. Ha sido como un shock para ella oír que todos morimos algún día y de vez en cuando, sin venir a cuento, me suelta “Mami, yo no quiero hacerme viejita ni morirme…” O sea, como todo hijo de vecino… pobrecita…
Esto es lo que hay
Un poco de todo, un poco de nada… Cosas que se me ocurran, cosas que me gusten, trozos de realidad o de ficción. Cosas de aquí y de allá… Ni es un diario, ni me centraré en ningún tema… Es sólo una caja llena de retales donde todo cuanto llame mi atención puede encontrar cabida… No pretendo nada más que entretenerme… matar el rato. Es, parafraseando a Benedetti un testamento de miércoles (y de jueves, y de viernes…), por eso he tomado prestado el título de ese poema suyo. Si quieres cotillear, hazlo, quizá encuentres algo de tu gusto… y quizá no… Da igual, yo me lo habré pasado bien de todas formas…
Testamento de miércoles
(Mario Benedetti)
Aclaro que este no es un testamento
de esos que se usan como colofón de vida
es un testamento mucho más sencillo
tan sólo para el fin de la jornada
o sea que lego para mañana jueves
las preocupaciones que me legara el martes
levemente alteradas por dos digestiones
las usuales noticias del cono sur
y una nube de mosquitos casi vampiros
lego mis catorce estornudos del mediodía
una carta a mi mujer en la que falta la posdata
el final de una novela que a duras penas leo
las siete sonrisas de cinco muchachas
ya que hubo una que me brindó tres
y el ceño fruncido de un señor
que no conozco ni aspiro a conocer
lego un colorido ajedrez moscovita
una computadora japonesa sin pilas
y la buena radio en que está sonando
el español grisáceo de la bibicí
ah la Olivetti y el cepillo de dientes
no los lego porsiaca
lego tropos y metáforas de uso privado
que modestamente acuñé en la tarde
por ejemplo el astillero en que reparo mis sueños
el pájaro aleatorio que surge del crepúsculo
la cortina de lluvia que miro y no descorro
lego un remordimiento porque es aleccionante
y un poco de tristeza porque es inevitable
también mi soledad con la ilusión
de que el jueves resuelva no admitirla
y me sancione con presencias varias
lego los crujidos de mis viejas bisagras
también una tajada de mi sombra
no toda porque un hombre sin su sombra
no merece el respeto de la gente
lego el pescuezo recién lavado
como para un jueves de guillotina
una maceta con hierbabuena
y otra con un boniato que me hastía
ya que esta cargante convolvulácea
me está invadiendo el cuarto con sus hojas
lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrede
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no sé si es inocencia
o estupidez malsana
o alegría
sólo ahora lo advierto
en paredes y anaqueles y venas
en glándulas y techos y optimismos
me quedan tantas cosas por legar
que mejor las incluyo
en otro testamento
digamos
el del viernes.
Testamento de miércoles
(Mario Benedetti)
Aclaro que este no es un testamento
de esos que se usan como colofón de vida
es un testamento mucho más sencillo
tan sólo para el fin de la jornada
o sea que lego para mañana jueves
las preocupaciones que me legara el martes
levemente alteradas por dos digestiones
las usuales noticias del cono sur
y una nube de mosquitos casi vampiros
lego mis catorce estornudos del mediodía
una carta a mi mujer en la que falta la posdata
el final de una novela que a duras penas leo
las siete sonrisas de cinco muchachas
ya que hubo una que me brindó tres
y el ceño fruncido de un señor
que no conozco ni aspiro a conocer
lego un colorido ajedrez moscovita
una computadora japonesa sin pilas
y la buena radio en que está sonando
el español grisáceo de la bibicí
ah la Olivetti y el cepillo de dientes
no los lego porsiaca
lego tropos y metáforas de uso privado
que modestamente acuñé en la tarde
por ejemplo el astillero en que reparo mis sueños
el pájaro aleatorio que surge del crepúsculo
la cortina de lluvia que miro y no descorro
lego un remordimiento porque es aleccionante
y un poco de tristeza porque es inevitable
también mi soledad con la ilusión
de que el jueves resuelva no admitirla
y me sancione con presencias varias
lego los crujidos de mis viejas bisagras
también una tajada de mi sombra
no toda porque un hombre sin su sombra
no merece el respeto de la gente
lego el pescuezo recién lavado
como para un jueves de guillotina
una maceta con hierbabuena
y otra con un boniato que me hastía
ya que esta cargante convolvulácea
me está invadiendo el cuarto con sus hojas
lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrede
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no sé si es inocencia
o estupidez malsana
o alegría
sólo ahora lo advierto
en paredes y anaqueles y venas
en glándulas y techos y optimismos
me quedan tantas cosas por legar
que mejor las incluyo
en otro testamento
digamos
el del viernes.






