MALAYA, MARBELLA, ARROYO Y CENTOLLO
Mientras escucho a Michael Bublé, que creo que es único contrapunto capaz de conseguir que no me entren ganas de vomitar, en mi mente se agrupan personajes como los que voy a mencionar a continuación.
Con esto de la Pantoja, siento que sea así, es difícil que no recuerde mi etapa de Málaga, y con ella, a los "políticos" que poblaban aquellos lares, que son, a fin de cuentas, como los que se extienden por todas partes: seres a los que lo único que les interesa es su poder; su parcela de poder personal, lo que puedan conseguir, lo que puedan arrebatarle a los demás. Los políticos son una mezcla imposible de producto de marketing con ideales. No existen ya los ideales. Son todos ya lo mismo, excepto escasísimas y honradísimas excepciones como Tierno Galván, Adolfo Suárez, me parece que Pepe Borrell (que conste que no soy de ningún partido, y menos de los que pactan con E.T.A.), Gerardo Iglesias (uno ya tiene una edad), que dejó la política y volvió a la mina de la que salió para dirigir, hace ya unos años, a los comunistas.
Se me ocurren muchos políticos, en cambio, que me dan mucho asco: Celia Villalobos, que me parece una prepotente impresionante (algún día contaré una historia que me contaron de su hermana, que parece que no le gusta pagar sus deudas), Teófila Martínez (¿de dónde han sacado a ésta y a su bufanda?), el engominado de José Luis Sanz, vaya elemento, Javier Arenas, ese George Hamilton de pacotilla, Cascos, que compra a su novia cuadros millonarios a expensas de los que le colocaron en el poder y de todos los demás, Felipe González que vendió este país, que lo hundió ideológicamente, Manuel Chaves, un cacique de libro, etc., etc.
Los de andalucía merecen un tratamiento aparte. Lo de Marbella es de vergüenza histórica y nacional. Pero lo que siempre pienso es: ¿por qué se ha tardado tanto en algo que todos los que vivíamos allí sabíamos?
No me voy a centrar en Marbella. Me voy a centrar en Benalmádena. Porque yo vivía allí. Porque, ójala desde aquí, alguien, en alguna parte, active algo, y la operación Malaya se dirija, por fin, a Benalmádena.
En Benalmádena, uno de los ayuntamientos más ricos de España, gobierna desde hace 12 años ininterrumpidamente Enrique Bolín, a lomos de su propio partido, G.I.B. BOLÍN.
Lo que pocos saben, es que este señor era Alcalde ya de Benalmádena, antes de los mencionados 12 años que lleva en el poder, pero que le metieron en la cárcel porque le pillaron en un yate (creo, no sé bien que embarcación era), con 2 menores de edad (es homosexual, cosa que respeto, otra cosa es la pederastia), y con cocaína, que es ilegal. Fue a la cárcel y perdió la alcaldía.
No sé exactamente cuánto tiempo estuvo en la cárcel. Lo que sí se es que: salió de la cárcel debiendo al ayuntamiento mil millones de las antiguas pesetas, que liquidó en 1 año con una nómina embargada, que vive en un pedazo de chalé que dice que no paga porque su "amigo" se lo presta. Su amigo es Sebastián Carretero, dueño de uno de los mejores restaurantes de Puerto Marina ("Carretero"), está en su equipo de gobierno y cobra dinerales del ayuntamiento por no sé que tipo de historias de allí del puerto. Un buzo amigo mío, me contó que cobra por capitanía, porque es como el que controla el puerto. No me enteré muy bien de aquello. Lo que se es que cobraba por la cara de todos nosotros. También, gracias a un vecino que se llama Antonio, que trabaja en el ayuntamiento, de los que llevan las máquinas y limpieza y tal, sé que las excavadoras y máquinas del ayuntamiento de benalmádena, están sin usarse muertas de risa porque se alquilan otras a precios de escándalo a Sebastián Carretero, el novio del alcalde.
Lo que también sé es que los menores que pillaron en aquel barco, hoy son policías locales de Benalmádena, que cobran una pasta y no hacen nada (contado por amigos polis de alli), que entrar en el ayuntamiento de allí es una mafia, a dedo y a culo, amiguismo, enchufismo y todos los ismos que se os ocurran, que el jefe de los bomberos, un payaso al que llaman Tete, no pasa ni 1 prueba de las que hacen que tan honroso gremio se sienta orgulloso, y ahí está el tío.
Lo que se es que, a pesar de ser homosexual, está en contra de los matrimonios de homosexuales. Eso es hipocresía. Lo que sé es que tiene a unos cuantos constructores viviendo muy bien por allí, como Miguel Sanz, de "House and Land", ahora llamada "Incosol", que te monta una casa en un garaje con calidades de Rue 13 del Percebe, y se queda tan ancho, y luego incumple la memoria de calidades y lo que le da la gana, y a ver quien puede con él. Lo que se es que hay más grúas por allí que estrellas en la noche de Benalmádena, preciosa por cierto.
Lo que sé es que la casa del Teniente de Alcalde de allí no se paga con una nómina, aunque uno sea Teniente de Alcalde, lo que sé es que no se puede aparcar en todo el centro porque todo es zona azul, gracias a un acuerdo de Bolín con los comerciantes de allí, lo que sé es que la autopista más cara y pequeña de España es la que te lleva desde Benalmádena a Marbella, con tramos de ¡2 carriles!, ¡vaya autopista!
Lo paradójico es que en los años que pasé allí, nunca escuché a nadie hablar bien de Bolín, todo lo contrario, pero igual que en Marbella, la cuna de sinvergüenzas sin igual como Julián Munoz, que a ver si se pudre en la cárcel, como el Roca ese, que otro que tal, no tengo palabras para él, debían condenarle a trabajos forzados el resto de su vida por ladrón, cacique, matar animales en vías de extinción, prepotente, etc., como Isabel García Marcos que es un esperpento en sí misma la pobre, como la Yagüe, la última petarda, la alcaldesa-rociera, en Benalmádena, los votaban una y otra vez, insisto, como en Marbella, una y otra vez, los mismos sinvergüenzas.
Ellos sabrán por qué. Misterios como la Isla de Pascua o las pirámides de Egipto. Algún día se descifrarán, creo.

Con esto de la Pantoja, siento que sea así, es difícil que no recuerde mi etapa de Málaga, y con ella, a los "políticos" que poblaban aquellos lares, que son, a fin de cuentas, como los que se extienden por todas partes: seres a los que lo único que les interesa es su poder; su parcela de poder personal, lo que puedan conseguir, lo que puedan arrebatarle a los demás. Los políticos son una mezcla imposible de producto de marketing con ideales. No existen ya los ideales. Son todos ya lo mismo, excepto escasísimas y honradísimas excepciones como Tierno Galván, Adolfo Suárez, me parece que Pepe Borrell (que conste que no soy de ningún partido, y menos de los que pactan con E.T.A.), Gerardo Iglesias (uno ya tiene una edad), que dejó la política y volvió a la mina de la que salió para dirigir, hace ya unos años, a los comunistas.
Se me ocurren muchos políticos, en cambio, que me dan mucho asco: Celia Villalobos, que me parece una prepotente impresionante (algún día contaré una historia que me contaron de su hermana, que parece que no le gusta pagar sus deudas), Teófila Martínez (¿de dónde han sacado a ésta y a su bufanda?), el engominado de José Luis Sanz, vaya elemento, Javier Arenas, ese George Hamilton de pacotilla, Cascos, que compra a su novia cuadros millonarios a expensas de los que le colocaron en el poder y de todos los demás, Felipe González que vendió este país, que lo hundió ideológicamente, Manuel Chaves, un cacique de libro, etc., etc.
Los de andalucía merecen un tratamiento aparte. Lo de Marbella es de vergüenza histórica y nacional. Pero lo que siempre pienso es: ¿por qué se ha tardado tanto en algo que todos los que vivíamos allí sabíamos?
No me voy a centrar en Marbella. Me voy a centrar en Benalmádena. Porque yo vivía allí. Porque, ójala desde aquí, alguien, en alguna parte, active algo, y la operación Malaya se dirija, por fin, a Benalmádena.
En Benalmádena, uno de los ayuntamientos más ricos de España, gobierna desde hace 12 años ininterrumpidamente Enrique Bolín, a lomos de su propio partido, G.I.B. BOLÍN.
Lo que pocos saben, es que este señor era Alcalde ya de Benalmádena, antes de los mencionados 12 años que lleva en el poder, pero que le metieron en la cárcel porque le pillaron en un yate (creo, no sé bien que embarcación era), con 2 menores de edad (es homosexual, cosa que respeto, otra cosa es la pederastia), y con cocaína, que es ilegal. Fue a la cárcel y perdió la alcaldía.
No sé exactamente cuánto tiempo estuvo en la cárcel. Lo que sí se es que: salió de la cárcel debiendo al ayuntamiento mil millones de las antiguas pesetas, que liquidó en 1 año con una nómina embargada, que vive en un pedazo de chalé que dice que no paga porque su "amigo" se lo presta. Su amigo es Sebastián Carretero, dueño de uno de los mejores restaurantes de Puerto Marina ("Carretero"), está en su equipo de gobierno y cobra dinerales del ayuntamiento por no sé que tipo de historias de allí del puerto. Un buzo amigo mío, me contó que cobra por capitanía, porque es como el que controla el puerto. No me enteré muy bien de aquello. Lo que se es que cobraba por la cara de todos nosotros. También, gracias a un vecino que se llama Antonio, que trabaja en el ayuntamiento, de los que llevan las máquinas y limpieza y tal, sé que las excavadoras y máquinas del ayuntamiento de benalmádena, están sin usarse muertas de risa porque se alquilan otras a precios de escándalo a Sebastián Carretero, el novio del alcalde.
Lo que también sé es que los menores que pillaron en aquel barco, hoy son policías locales de Benalmádena, que cobran una pasta y no hacen nada (contado por amigos polis de alli), que entrar en el ayuntamiento de allí es una mafia, a dedo y a culo, amiguismo, enchufismo y todos los ismos que se os ocurran, que el jefe de los bomberos, un payaso al que llaman Tete, no pasa ni 1 prueba de las que hacen que tan honroso gremio se sienta orgulloso, y ahí está el tío.
Lo que se es que, a pesar de ser homosexual, está en contra de los matrimonios de homosexuales. Eso es hipocresía. Lo que sé es que tiene a unos cuantos constructores viviendo muy bien por allí, como Miguel Sanz, de "House and Land", ahora llamada "Incosol", que te monta una casa en un garaje con calidades de Rue 13 del Percebe, y se queda tan ancho, y luego incumple la memoria de calidades y lo que le da la gana, y a ver quien puede con él. Lo que se es que hay más grúas por allí que estrellas en la noche de Benalmádena, preciosa por cierto.
Lo que sé es que la casa del Teniente de Alcalde de allí no se paga con una nómina, aunque uno sea Teniente de Alcalde, lo que sé es que no se puede aparcar en todo el centro porque todo es zona azul, gracias a un acuerdo de Bolín con los comerciantes de allí, lo que sé es que la autopista más cara y pequeña de España es la que te lleva desde Benalmádena a Marbella, con tramos de ¡2 carriles!, ¡vaya autopista!
Lo paradójico es que en los años que pasé allí, nunca escuché a nadie hablar bien de Bolín, todo lo contrario, pero igual que en Marbella, la cuna de sinvergüenzas sin igual como Julián Munoz, que a ver si se pudre en la cárcel, como el Roca ese, que otro que tal, no tengo palabras para él, debían condenarle a trabajos forzados el resto de su vida por ladrón, cacique, matar animales en vías de extinción, prepotente, etc., como Isabel García Marcos que es un esperpento en sí misma la pobre, como la Yagüe, la última petarda, la alcaldesa-rociera, en Benalmádena, los votaban una y otra vez, insisto, como en Marbella, una y otra vez, los mismos sinvergüenzas.
Ellos sabrán por qué. Misterios como la Isla de Pascua o las pirámides de Egipto. Algún día se descifrarán, creo.

LUISMI
No todo tenía que ser malo. El otro día, el martes, fui a ver un concierto de Luis Miguel, que actuaba en Murcia.
Nunca había visto un directo del puertorriqueño, y la verdad es que me encantó.
Una sonrisa permanente, muy estudiada, bronceado de escándalo, un poco subido de peso eso si, y una voz para el deleite.
Es de los mejores directos que he visto, en cuanto al parecido de la voz en vivo, comparada con la grabada. No sabría decir cuál es mejor.
Fue muy agradable todo el tiempo, sonriendo, siendo cercano de alguna manera con el público, dejándo soñar a sus fans con su humanidad, desplagada allí para todos nosotros con una ligera pátina de marketing, pero eso es algo inevitable en una star.
Nunca había visto un directo del puertorriqueño, y la verdad es que me encantó.
Una sonrisa permanente, muy estudiada, bronceado de escándalo, un poco subido de peso eso si, y una voz para el deleite.
Es de los mejores directos que he visto, en cuanto al parecido de la voz en vivo, comparada con la grabada. No sabría decir cuál es mejor.
Fue muy agradable todo el tiempo, sonriendo, siendo cercano de alguna manera con el público, dejándo soñar a sus fans con su humanidad, desplagada allí para todos nosotros con una ligera pátina de marketing, pero eso es algo inevitable en una star.
LUCÍA ETXEBARRÍA
Blume ha hecho un trasbordo mientras tanto. Cierra su cuaderno y abre una revista que ha comprado. Se topa con un artículo que le sobrecoge. La revelación de que Lucía EtxebarrÍa había copiado decenas de versos y metáforas de varios poetas. Lee atentamente el artículo en el que se explica detalladamente la naturaleza del plagio, donde aparecen los versos de cada “versión”, para poder comprobar el robo. La autora sostiene que se trata de “una intertextualización” y a Blume le encantaría saber de qué se trata eso. En una conversación con el escritor del reportaje, Lucía asegura que homenajea y cita, aunque no aparezcan sus nombres, a los autores que fusila en sus copias. Después le recuerda a su interlocutor las palabras de Jorge Luis Borges: “no existe una sola metáfora original”. Oportuno pensamiento desde luego. Blume no está de acuerdo con Borges, y mucho menos con la oportunista copiona. Él jamás ha copiado una sola línea de nadie, y mucho menos una metáfora. No le hace falta. Su universo interior le provee de lo que necesi-ta para escribir, y su sentir le ayuda a trasmitir sus sentimientos. Él escribe desde las entrañas, como hacen los auténticos escritores. Todo el mundo tiene un interior diferente al de los demás, y si se utiliza para crear no hace falta copiar el de nadie.
La buena de Lucía ya empezó copiando en su primera novela apropiándose de dos títulos para acuñar el híbrido del suyo. Con el de la película Sexo, mentiras y cintas de vídeo de Steven Soderbergh, y el del libro Nación Prozaz de Elizabeth Wurtzel, confeccionó lo de Amor, curiosidad, Prozac y dudas. Pero es que para más recochineo, parece ser que también utilizó el de la autora americana para copiar algunos párrafos para la mencionada novela. La verdad es que la noticia que acaba de leer le ha alegrado el día. Le encanta que se desenmascare a las personas como ella. Recuerda las primeras veces que apareció en los medios: cuando recogió el Nadal con ese traje totalmente inapropiado, por no añadir nada más soez. Sus descocados diálogos con los periodistas. Sus continuas ansias de llamar la atención; de transgredir; de provocar. “Bueno, cada uno puede enfocar su carrera como quiera”, pensó en su día. Pero al tiempo le asombró leer una nueva entrevista donde afirmaba que se había formado una imagen distorsionada de ella. Que no era como aparecía en los media aseguraba, y que quería reflejar la auténtica realidad. No supo qué pensar de ella entonces y se limitó a es-perar la verdad a través del tiempo. Éste efectivamente transcurrió, y ella lo aprovechó bien para seguir formando el espectáculo por donde recalaba. Hablaba de sus fantasías sexuales, de que si le gustaría estar en un harén donde le hicieran de todo, y otras sandeces con las que, como siempre, pretendía impresionar. “Y yo en actitud pasiva”, recuerda sus palabras.
Acude a su mente una colección que lanzó un periódico donde se incluía el libro preferido de Blume, y cómo a pesar de poseerlo ya dos ediciones diferentes del mismo lo compró. El libro no era otro que Un mundo feliz de Aldoux Huxley, que ca-sualmente estaba prologado por Lucía. Leyó su exordio con curiosidad, y le asqueó enormemente toparse con tanta vanidad y prepotencia en tan pocas palabras, algo que no le asombró en absoluto y que se esperaba por ser aquella la primera ocasión en la que leía a la “autora”.
Luego recuerda un artículo muy reciente en el que apareció otra vez quejándose de que la crítica la trataba mal por el hecho de ser mujer. Por una cuestión de machismo. A Blume aquello le sorprendió muchísimo: “Premio Nadal. Premio Primavera. Varios libros editados. Algunos guiones de películas vendidos. Todo el día en los medios. Promoción absoluta. Portada de la revista de Círculo de Lectores. Carteles colgando con su foto en los grandes almacenes, en las librerías, ¡en las gasolineras incluso!, proclamándola ganadora del premio primavera. ¿Alguien se puede quejar con semejante éxito? ¿Qué más quie-re, una estatua al lado de la Cibeles con tan sólo cuatro libros en la calle? Si quiere que la propongan para el Nobel”, recuerda que pensó con ironía.
Tiempo después se enteró que su premio Primavera fue un tongo monumental. Resulta que entregó tan sólo dieciocho fo-lios de la “obra” al jurado. En realidad, ¿qué más daba? Podía habérselos ahorrado de todas formas; el premio ya estaba concertado. Lo chocante fue que uno de los miembros del jurado dimitió por aquello. ¡Una persona con dignidad aún en el mundo!
Lo bueno es que la justicia poética existe. Sus películas no tienen éxito. ¿Cómo van a tenerlo? Las películas se ven, no se puede engañar al público. En cambio los libros se le pueden imponer a la masa, porque la gente los compra al ser un premio o al ponerse de moda, aunque nadie los lea después. Además, todo el mundo tiende a mitificar los libros. Es más fácil manifestar: “Esta película es una mierda”, que hacerlo de un libro. La gente no quiere que le tomen por inculta, y sólo los que tienen criterio se atreven a hacer crítica literaria.

Le encantaría saber que va a explicar Lucía, la “poeta”, de su plagio. Ella sostiene que es un homenaje. A menudo de “homenaje” a “plagio” hay una débil y sutil línea que nadie parece ser capaz de definir.
El tren llega a su destino. Blume coge su cuaderno lleno de metáforas propias, y se aleja rápidamente para poder saborear lo que queda de la tarde en el cielo.
La buena de Lucía ya empezó copiando en su primera novela apropiándose de dos títulos para acuñar el híbrido del suyo. Con el de la película Sexo, mentiras y cintas de vídeo de Steven Soderbergh, y el del libro Nación Prozaz de Elizabeth Wurtzel, confeccionó lo de Amor, curiosidad, Prozac y dudas. Pero es que para más recochineo, parece ser que también utilizó el de la autora americana para copiar algunos párrafos para la mencionada novela. La verdad es que la noticia que acaba de leer le ha alegrado el día. Le encanta que se desenmascare a las personas como ella. Recuerda las primeras veces que apareció en los medios: cuando recogió el Nadal con ese traje totalmente inapropiado, por no añadir nada más soez. Sus descocados diálogos con los periodistas. Sus continuas ansias de llamar la atención; de transgredir; de provocar. “Bueno, cada uno puede enfocar su carrera como quiera”, pensó en su día. Pero al tiempo le asombró leer una nueva entrevista donde afirmaba que se había formado una imagen distorsionada de ella. Que no era como aparecía en los media aseguraba, y que quería reflejar la auténtica realidad. No supo qué pensar de ella entonces y se limitó a es-perar la verdad a través del tiempo. Éste efectivamente transcurrió, y ella lo aprovechó bien para seguir formando el espectáculo por donde recalaba. Hablaba de sus fantasías sexuales, de que si le gustaría estar en un harén donde le hicieran de todo, y otras sandeces con las que, como siempre, pretendía impresionar. “Y yo en actitud pasiva”, recuerda sus palabras.
Acude a su mente una colección que lanzó un periódico donde se incluía el libro preferido de Blume, y cómo a pesar de poseerlo ya dos ediciones diferentes del mismo lo compró. El libro no era otro que Un mundo feliz de Aldoux Huxley, que ca-sualmente estaba prologado por Lucía. Leyó su exordio con curiosidad, y le asqueó enormemente toparse con tanta vanidad y prepotencia en tan pocas palabras, algo que no le asombró en absoluto y que se esperaba por ser aquella la primera ocasión en la que leía a la “autora”.
Luego recuerda un artículo muy reciente en el que apareció otra vez quejándose de que la crítica la trataba mal por el hecho de ser mujer. Por una cuestión de machismo. A Blume aquello le sorprendió muchísimo: “Premio Nadal. Premio Primavera. Varios libros editados. Algunos guiones de películas vendidos. Todo el día en los medios. Promoción absoluta. Portada de la revista de Círculo de Lectores. Carteles colgando con su foto en los grandes almacenes, en las librerías, ¡en las gasolineras incluso!, proclamándola ganadora del premio primavera. ¿Alguien se puede quejar con semejante éxito? ¿Qué más quie-re, una estatua al lado de la Cibeles con tan sólo cuatro libros en la calle? Si quiere que la propongan para el Nobel”, recuerda que pensó con ironía.
Tiempo después se enteró que su premio Primavera fue un tongo monumental. Resulta que entregó tan sólo dieciocho fo-lios de la “obra” al jurado. En realidad, ¿qué más daba? Podía habérselos ahorrado de todas formas; el premio ya estaba concertado. Lo chocante fue que uno de los miembros del jurado dimitió por aquello. ¡Una persona con dignidad aún en el mundo!
Lo bueno es que la justicia poética existe. Sus películas no tienen éxito. ¿Cómo van a tenerlo? Las películas se ven, no se puede engañar al público. En cambio los libros se le pueden imponer a la masa, porque la gente los compra al ser un premio o al ponerse de moda, aunque nadie los lea después. Además, todo el mundo tiende a mitificar los libros. Es más fácil manifestar: “Esta película es una mierda”, que hacerlo de un libro. La gente no quiere que le tomen por inculta, y sólo los que tienen criterio se atreven a hacer crítica literaria.

Le encantaría saber que va a explicar Lucía, la “poeta”, de su plagio. Ella sostiene que es un homenaje. A menudo de “homenaje” a “plagio” hay una débil y sutil línea que nadie parece ser capaz de definir.
El tren llega a su destino. Blume coge su cuaderno lleno de metáforas propias, y se aleja rápidamente para poder saborear lo que queda de la tarde en el cielo.
ANNE Y LOS CORAZONES
Sé que parece que todo el mundo me cae mal, pero este blog es para eso, para desahogarme. Habrá otros donde todo será color rosa, y chicles de fresa y algodón de azúcar y Martini Rosso con rodajas de naranja, pero no es éste.
Anne me cae muy muy mal. Esa voz estúpida que pone, esa forma de hablar que parece que todos los demás, los que la escuchamos, somos gilipollas (su sustituta es aún peor en este sentido), esos comentarios a destiempo sobre cualquier cosa que a ella le parece interesante... ¡No puedo con ella!
Lo que más me jode, es que cuando se le acerca un periodista por la calle, un compañero, un colega de profesión, ella pone cara de Penélope Cruz (borde, prepotente, etc.) y ni contesta. Me gustaría decirle entonces: "¿cómo harías tú tu programa bonita, y como le sumarías más ceros a tu cuenta (aparte de los anuncios, los programas de baile, etc., [me encantaría ver la declaración de Hacienda de la corazona ésta]), si todo el mundo actuara como tú?
Piénsalo corazón."
Anne me cae muy muy mal. Esa voz estúpida que pone, esa forma de hablar que parece que todos los demás, los que la escuchamos, somos gilipollas (su sustituta es aún peor en este sentido), esos comentarios a destiempo sobre cualquier cosa que a ella le parece interesante... ¡No puedo con ella!
Lo que más me jode, es que cuando se le acerca un periodista por la calle, un compañero, un colega de profesión, ella pone cara de Penélope Cruz (borde, prepotente, etc.) y ni contesta. Me gustaría decirle entonces: "¿cómo harías tú tu programa bonita, y como le sumarías más ceros a tu cuenta (aparte de los anuncios, los programas de baile, etc., [me encantaría ver la declaración de Hacienda de la corazona ésta]), si todo el mundo actuara como tú?
Piénsalo corazón."
de juana chaos
Lo escribo así, en minúsculas, porque éste hijodeputa no merece ni una mayúscula, aunque la Real Academia se las conceda.
Éste asesino y sinvergüenza sin igual, va a ser el responsable de que Zapatero pierda las próximas generales. Y se lo va a merecer. Se lo va a merecer, tanto como Aznar cuando perdió por culpa de bajarse los pantalones ante otro criminal llamado George Bush, que debería estar condenado por crímenes contra la humanidad, y en la misma lista que Hítler, Stalin, Pinochet, Franco, Ceaucescu, algún que otro lider africano, Sharon, etc.
Lo del etarra éste es de antología. Me acuerdo cuando le veía la cara en la foto esa haciendo huelga de hambre... ¡Pocas veces he visto mayor cara de hijo de la gran puta como en esa ocasión! ¡Qué expresión! O cuando salía mirando el sitio donde los meten en los juicios. Donde deberían pudrirse para siempre, pero sin agua ni comida ni nada. Hasta que murieran como cucarachas que son.
Yo entiendo la lucha armada, y puedo enteder las posturas revolucionarias, lo que no entiendo es matar a inocentes y reírse de sus víctimas, de sus familiares cuando los ven llorar en la televisión. Según leí una vez, cuando estan en la cárcel los etarras y ven llorar a familiares de sus víctimas, palabras textuales, se descojonan, y eso es lo que les estimula y alienta para poder seguir allí.
Estos hijosdeputa, deberían leer un poco de historia clásica. El respeto que se tenían los enemigos, verdaderos guerreros éstos, y no cobardes de tiro en la nuca a traición, que luchaban cara a cara con sus adversarios. Les recomiendo la disputa entre Alejandro Magno y Menón de Rodas, el respeto que se tenían como enemigos que eran. O el respeto del mismo Alejandro a la familia de Darío III, su gran enemigo, por poner otro ejemplo.
Estos asquerosos que viven del miedo de los españoles, del impuesto revolucionario, de nuestras propias subvenciones, y de robar, ¡oh si! que a nadie se le olvide que muchas familias de éste país viven de la E.T.A., y que ni unos ni otros quieren que el chollo se acabe, no saben una mierda de nada, porque ahora son los chuletas del barrio, los mismos a los que en cole les daban de hostias para quitarles el Bollycao, y no tenían cojones de replicar, pero que cuando crecieron se subieron al lomo de lo único que podía convertirles en alguien: el terrorismo, ya que su valía personal no servía ni para quitar mierda de las calles con una pala de medio metro, y porque además, ¡qué coño! ¡ya había demasiados chaperos en la ciudad!
Éste asesino y sinvergüenza sin igual, va a ser el responsable de que Zapatero pierda las próximas generales. Y se lo va a merecer. Se lo va a merecer, tanto como Aznar cuando perdió por culpa de bajarse los pantalones ante otro criminal llamado George Bush, que debería estar condenado por crímenes contra la humanidad, y en la misma lista que Hítler, Stalin, Pinochet, Franco, Ceaucescu, algún que otro lider africano, Sharon, etc.
Lo del etarra éste es de antología. Me acuerdo cuando le veía la cara en la foto esa haciendo huelga de hambre... ¡Pocas veces he visto mayor cara de hijo de la gran puta como en esa ocasión! ¡Qué expresión! O cuando salía mirando el sitio donde los meten en los juicios. Donde deberían pudrirse para siempre, pero sin agua ni comida ni nada. Hasta que murieran como cucarachas que son.
Yo entiendo la lucha armada, y puedo enteder las posturas revolucionarias, lo que no entiendo es matar a inocentes y reírse de sus víctimas, de sus familiares cuando los ven llorar en la televisión. Según leí una vez, cuando estan en la cárcel los etarras y ven llorar a familiares de sus víctimas, palabras textuales, se descojonan, y eso es lo que les estimula y alienta para poder seguir allí.
Estos hijosdeputa, deberían leer un poco de historia clásica. El respeto que se tenían los enemigos, verdaderos guerreros éstos, y no cobardes de tiro en la nuca a traición, que luchaban cara a cara con sus adversarios. Les recomiendo la disputa entre Alejandro Magno y Menón de Rodas, el respeto que se tenían como enemigos que eran. O el respeto del mismo Alejandro a la familia de Darío III, su gran enemigo, por poner otro ejemplo.
Estos asquerosos que viven del miedo de los españoles, del impuesto revolucionario, de nuestras propias subvenciones, y de robar, ¡oh si! que a nadie se le olvide que muchas familias de éste país viven de la E.T.A., y que ni unos ni otros quieren que el chollo se acabe, no saben una mierda de nada, porque ahora son los chuletas del barrio, los mismos a los que en cole les daban de hostias para quitarles el Bollycao, y no tenían cojones de replicar, pero que cuando crecieron se subieron al lomo de lo único que podía convertirles en alguien: el terrorismo, ya que su valía personal no servía ni para quitar mierda de las calles con una pala de medio metro, y porque además, ¡qué coño! ¡ya había demasiados chaperos en la ciudad!
NIÑATOS
¡Dios!
Creo que hay pocas cosas en este mundo que odie más que a la nueva hornada de niñatos que abunda por todas partes.
Esos payasos con chándall, pelos de tres sabores, piercings, mirada perdonavidas (eso es lo que más odio de ellos), chulería rebosando por cada poro de su piel...
Es una nueva generación que lo tiene todo, absolutamente todo, y que no respeta nada. No respetan a los mayores, no respetan a sus padres, no respetan a sus profesores, a sus tutores, a nadie. Esto es de auténtica vergüenza. Lo más gracioso es que este tema se esta falseando, ocultando. De vez en cuando vemos en televisión un tema de acoso en la escuela, o que pegan a alguien, y parece como su fuera un hecho aislado, y no es así...
Es la cruda realidad. Es una nueva escuela donde los profesores no pueden aparcar sus coches en sus centros porque se los destrozan, y aún así los localizan y se los destrozan. Es una nueva escuela con profesores con baja por depresión, agredidos e insultados cada día.
Donde unos alumnos abusan de otros, consumen drogas, beben desde los 12 años e incluso antes, fuman, hablan mal, insultan; se equivocan...
Es una nueva realidad donde unos adolescentes pegan al más débil y lo graban con su móvil, para luego reirse, fardar, ponerlo en Internet.
Es una nueva realidad creada por el capitalismo que hace mucho que aprendió que los jóvenes eran, detrás, de los DINKS (dwice income no kids), el nuevo target que había que conquistar, y para ello los jóvenes tenían que tener libertad y dinero. Libertad para decidir qué comprar. Libertad para imponer a sus padres qué comprarles. Pero esa libertad que empezó ahí, se extendió, y hoy los nuevos padres tienen que recurrir a una supernany para que les ayude, si no quieren salir en el Diario de Patricia confesando entre lágrimas que sus hijos les pegan y les insultan.
¡Pero por Dios! ¿Cuándo se ha visto esto en éste país?
La culpa también es de la puñetera ley del menor, y de que los políticos, los juristas, los fiscales, los educadores, los padres, y todos nosotros no tengamos más mano dura.
Van como locos con las motos, metiéndose por todas partes, creyéndose que el mundo es suyo, que todo es suyo, que tienen derecho a todo.
Antes me equivocaba: sí que respetan una cosa: la fuerza. Sólo respetan al que es más fuerte que ellos. Si no te dejas achantar, no pueden contigo. Luego no son nadie cuando les plantas cara. Eso sí, si te pillan entre varios no se lo piensan, porque son unos cobardes y pegan a menores, a mujeres, a ancianos y te pegan entre ocho si no pueden contigo.
Esta generación es un asco y una vergüenza. Ya es hora de que se modifique el código y las leyes, y se pene a los que maltratan y abusan de compañeros, y a los que delinquen, y a los que van sin silencioso en la moto, y a los que van por las vías urbanas a 80 km/h, etc., etc.
Ya es hora de un poco de mano dura.
En mi época pisabas el césped de tu barrio y te veía un señor, un vecino, y con solo decirte: "¡niño!", agachabas la cabeza y te ibas derechito a tu casa, a rezar que no se lo dijera a tu padre. Hoy, o le pegan al vecino que les riñe, o si va a casa del niño a dar una queja, le pegan entre el niño y el padre.
Esto es una bomba, que tarde o temprano le estallará a algún poderoso; le matarán a su hijo, le violarán a su hija, y entonces se va a acabar el cachondeo. Mientras tanto a aguantar a los niñatos de mierda que se comen el mundo, o eso creen ellos, y que acabaran poniendo ladrillos o en una gasolinera (con todos mis respetos para los que trabajan en la obra y en las gasolineras), y allí serán incapaces de comerse el resto de su frustrada vida, sin meterse una rayita o fumarse un buen porrito. Ése, pobres infelices, es su destino.
Creo que hay pocas cosas en este mundo que odie más que a la nueva hornada de niñatos que abunda por todas partes.
Esos payasos con chándall, pelos de tres sabores, piercings, mirada perdonavidas (eso es lo que más odio de ellos), chulería rebosando por cada poro de su piel...
Es una nueva generación que lo tiene todo, absolutamente todo, y que no respeta nada. No respetan a los mayores, no respetan a sus padres, no respetan a sus profesores, a sus tutores, a nadie. Esto es de auténtica vergüenza. Lo más gracioso es que este tema se esta falseando, ocultando. De vez en cuando vemos en televisión un tema de acoso en la escuela, o que pegan a alguien, y parece como su fuera un hecho aislado, y no es así...
Es la cruda realidad. Es una nueva escuela donde los profesores no pueden aparcar sus coches en sus centros porque se los destrozan, y aún así los localizan y se los destrozan. Es una nueva escuela con profesores con baja por depresión, agredidos e insultados cada día.
Donde unos alumnos abusan de otros, consumen drogas, beben desde los 12 años e incluso antes, fuman, hablan mal, insultan; se equivocan...
Es una nueva realidad donde unos adolescentes pegan al más débil y lo graban con su móvil, para luego reirse, fardar, ponerlo en Internet.
Es una nueva realidad creada por el capitalismo que hace mucho que aprendió que los jóvenes eran, detrás, de los DINKS (dwice income no kids), el nuevo target que había que conquistar, y para ello los jóvenes tenían que tener libertad y dinero. Libertad para decidir qué comprar. Libertad para imponer a sus padres qué comprarles. Pero esa libertad que empezó ahí, se extendió, y hoy los nuevos padres tienen que recurrir a una supernany para que les ayude, si no quieren salir en el Diario de Patricia confesando entre lágrimas que sus hijos les pegan y les insultan.
¡Pero por Dios! ¿Cuándo se ha visto esto en éste país?
La culpa también es de la puñetera ley del menor, y de que los políticos, los juristas, los fiscales, los educadores, los padres, y todos nosotros no tengamos más mano dura.
Van como locos con las motos, metiéndose por todas partes, creyéndose que el mundo es suyo, que todo es suyo, que tienen derecho a todo.
Antes me equivocaba: sí que respetan una cosa: la fuerza. Sólo respetan al que es más fuerte que ellos. Si no te dejas achantar, no pueden contigo. Luego no son nadie cuando les plantas cara. Eso sí, si te pillan entre varios no se lo piensan, porque son unos cobardes y pegan a menores, a mujeres, a ancianos y te pegan entre ocho si no pueden contigo.
Esta generación es un asco y una vergüenza. Ya es hora de que se modifique el código y las leyes, y se pene a los que maltratan y abusan de compañeros, y a los que delinquen, y a los que van sin silencioso en la moto, y a los que van por las vías urbanas a 80 km/h, etc., etc.
Ya es hora de un poco de mano dura.
En mi época pisabas el césped de tu barrio y te veía un señor, un vecino, y con solo decirte: "¡niño!", agachabas la cabeza y te ibas derechito a tu casa, a rezar que no se lo dijera a tu padre. Hoy, o le pegan al vecino que les riñe, o si va a casa del niño a dar una queja, le pegan entre el niño y el padre.
Esto es una bomba, que tarde o temprano le estallará a algún poderoso; le matarán a su hijo, le violarán a su hija, y entonces se va a acabar el cachondeo. Mientras tanto a aguantar a los niñatos de mierda que se comen el mundo, o eso creen ellos, y que acabaran poniendo ladrillos o en una gasolinera (con todos mis respetos para los que trabajan en la obra y en las gasolineras), y allí serán incapaces de comerse el resto de su frustrada vida, sin meterse una rayita o fumarse un buen porrito. Ése, pobres infelices, es su destino.