No soy una moderna
Gracias a mi día en Barcelona y a la canción "Mira una moderna" que me recomendó Zäpp me he dado cuenta que en realidad no soy una moderna. Básicamente, la gran diferencia entre las modernas y yo es... el flequillo!!! Exacto. He descubierto que tengo la colección de chapas, las gafas de pasta, los calcetines fucsia, etc, etc, pero me falta el flequillo ese de un dedo tan poco favorecedor que tanto les gusta a las modernillas. También lo dice la canción de Zäpp: "el flequillo te lo has cortado...". Mi flequillo es laaaaargo. Así que estoy tranquila. No soy una moderna!!!
Mi día en Barcelona. La verdad es que fue agotador. Le presté mi coche a un amigo que tenía la comida de empresa en Bcn para que pudiera ir, y como un par de colegas me habían pedido unas chapas iguales que unas que me había comprado allí y además tenía pendiente una visita a CosmoCaixa, el nuevo museo de la ciencia, pues decidí aprovechar el viaje con mi amigo en mi coche.
A medio día me dejó al final de la Rambla y me fui a callejear a ver si encontraba las tiendas donde había estado dos semanas antes. Al final las encontré y me gasté una fortuna en chapas para un montón de gente. Al acabar comí y como me sobraba tiempo antes de encontrarme con Elena para irnos en plan intelectual de museo, me fui a por un café. Y aquí viene una de las experiencias excitantes del día, algo que no había hecho nunca antes. Por primera vez en la historia me tiré un café por encima. Y no un café cualquiera, sino un capuccino de Starbucks Coffe de 2.15 euros, que ya ves tú quien me manda a mí ser tan pija para según qué cosas. En esta cafetería superchic te ponen el café en vasos de cartón con una tapa de plástico con un agujerito del que se bebe el café la mar de cómodamente. Pero qué pasa, que la gracia de un capuccino es la espuma de la leche y yo tengo la mala costumbre (mala cuando se hace en público) de lamer la taza con la lengua, para llevarme toda la espumilla mmmmmmm... Pues bien, eso hice. Abrí el vaso, lo lamí y volví a colocar la tapa de plástico. O eso creía. Porque cuando volví a beber me lo tiré todo por encima en medio del vestíbulo de la FNAC en un momento de lo más... no sé cómo llamarlo. El caso es que sin ni siquiera pestañear saqué un pañuelo, sequé lo que pude del café y seguí bebiendo como si ahí no hubiese pasado nada. Y tan feliz. A los diez minutos ni se notaba.
Cuando por fin llegó Elena, nos fuimos a coger el metro (bueno, los ferrocarriles de la Generalitat) para irnos al museo. Desde el final de la línea al museo hay una pedazo de caminata cuesta arriba que flipas, así que llegamos al museo sobre las cuatro y cinco o y diez y estuvimos allí un total de aproximadamente... ¿cincuenta minutos? A las cinco ya nos íbamos. Entre que era gratis y que estabamos destrozadas, nos paseamos por allí casi sin mirar nada, sin ningún tipo de orden ni concierto, sin leer las explicaciones y por supuesto sin asimilar nada. Tocamos algún botón rollo actividad interactiva, yo hice olas en un tanque, Elena hizo que un volcán entrara en erupción, vimos la reproducción de los 1000m2 del bosque amazónico, resistimos la imperiosa tentación de meter la mano en el tanque de las pirrrañas y por fin nos fuimos a merendar. Nos despedimos y cada una se fue para su casa.
Al llegar a casa lo típico: ducha rápida, mirar el correo, mirar si hay alguien en el messenger y rápido para la cena de curro. Por supuesto me presenté portando las chapas de I hate work y la de Employee of the Month. Y una nueva que me compré de los Goonies, esa gran peli de mi infancia. Ah, y una de Emily, que como está por todas partes al final no he podido resistir la tentación, que últimamente estoy muy Oscar Wilde, que me resisto a todo menos a la tentación.
Anoche por fin confirmé mi asistencia a la fiesta de Noche Vieja en Bucarest. Por lo visto va a ser una fiesta llena de amantes del Rock duro en un club de jazz/rock en Bucarest, con pica-pica, barbacoa y barra libre. Genial!!! A eso le llamo un plan diferente al de cada año. Prometo hacer fotos!
Bueno, me imagino que estos días la blogosfera estará muy tranquila por eso de las fiestas y tal. Si os va el rollo navideño daros por felicitados, y si no, pues nada, divertiros el finde. Un abrazo apretadito. Cuidaros mucho y no seais malos, a ver si la vais a fastidiar unos días antes de que vengan los Reyes.
Mi día en Barcelona. La verdad es que fue agotador. Le presté mi coche a un amigo que tenía la comida de empresa en Bcn para que pudiera ir, y como un par de colegas me habían pedido unas chapas iguales que unas que me había comprado allí y además tenía pendiente una visita a CosmoCaixa, el nuevo museo de la ciencia, pues decidí aprovechar el viaje con mi amigo en mi coche.
A medio día me dejó al final de la Rambla y me fui a callejear a ver si encontraba las tiendas donde había estado dos semanas antes. Al final las encontré y me gasté una fortuna en chapas para un montón de gente. Al acabar comí y como me sobraba tiempo antes de encontrarme con Elena para irnos en plan intelectual de museo, me fui a por un café. Y aquí viene una de las experiencias excitantes del día, algo que no había hecho nunca antes. Por primera vez en la historia me tiré un café por encima. Y no un café cualquiera, sino un capuccino de Starbucks Coffe de 2.15 euros, que ya ves tú quien me manda a mí ser tan pija para según qué cosas. En esta cafetería superchic te ponen el café en vasos de cartón con una tapa de plástico con un agujerito del que se bebe el café la mar de cómodamente. Pero qué pasa, que la gracia de un capuccino es la espuma de la leche y yo tengo la mala costumbre (mala cuando se hace en público) de lamer la taza con la lengua, para llevarme toda la espumilla mmmmmmm... Pues bien, eso hice. Abrí el vaso, lo lamí y volví a colocar la tapa de plástico. O eso creía. Porque cuando volví a beber me lo tiré todo por encima en medio del vestíbulo de la FNAC en un momento de lo más... no sé cómo llamarlo. El caso es que sin ni siquiera pestañear saqué un pañuelo, sequé lo que pude del café y seguí bebiendo como si ahí no hubiese pasado nada. Y tan feliz. A los diez minutos ni se notaba.
Cuando por fin llegó Elena, nos fuimos a coger el metro (bueno, los ferrocarriles de la Generalitat) para irnos al museo. Desde el final de la línea al museo hay una pedazo de caminata cuesta arriba que flipas, así que llegamos al museo sobre las cuatro y cinco o y diez y estuvimos allí un total de aproximadamente... ¿cincuenta minutos? A las cinco ya nos íbamos. Entre que era gratis y que estabamos destrozadas, nos paseamos por allí casi sin mirar nada, sin ningún tipo de orden ni concierto, sin leer las explicaciones y por supuesto sin asimilar nada. Tocamos algún botón rollo actividad interactiva, yo hice olas en un tanque, Elena hizo que un volcán entrara en erupción, vimos la reproducción de los 1000m2 del bosque amazónico, resistimos la imperiosa tentación de meter la mano en el tanque de las pirrrañas y por fin nos fuimos a merendar. Nos despedimos y cada una se fue para su casa.
Al llegar a casa lo típico: ducha rápida, mirar el correo, mirar si hay alguien en el messenger y rápido para la cena de curro. Por supuesto me presenté portando las chapas de I hate work y la de Employee of the Month. Y una nueva que me compré de los Goonies, esa gran peli de mi infancia. Ah, y una de Emily, que como está por todas partes al final no he podido resistir la tentación, que últimamente estoy muy Oscar Wilde, que me resisto a todo menos a la tentación.
Anoche por fin confirmé mi asistencia a la fiesta de Noche Vieja en Bucarest. Por lo visto va a ser una fiesta llena de amantes del Rock duro en un club de jazz/rock en Bucarest, con pica-pica, barbacoa y barra libre. Genial!!! A eso le llamo un plan diferente al de cada año. Prometo hacer fotos!
Bueno, me imagino que estos días la blogosfera estará muy tranquila por eso de las fiestas y tal. Si os va el rollo navideño daros por felicitados, y si no, pues nada, divertiros el finde. Un abrazo apretadito. Cuidaros mucho y no seais malos, a ver si la vais a fastidiar unos días antes de que vengan los Reyes.
Comentario:
pero si ser moderna es lo mejor! no tengas complejos, mujer, sélo! xDDD
Comentario:
Jajajaja ¿y por qué no metiste un dedín donde las pirañas? jajajaja. Fijo que voy y alguna armo ¡vaya tentación! Carol-muñones ataca de nuevo jajajaja.
Mola lo de Nochevieja ¡quiero ir! buaaaaaaa.
Nada, otro point menos para ser moderna, el flequi me llega por la mandíbula snif, snif.
Besitos mil
Mola lo de Nochevieja ¡quiero ir! buaaaaaaa.
Nada, otro point menos para ser moderna, el flequi me llega por la mandíbula snif, snif.
Besitos mil
Comentario:
Buenopyo me alegro que mis recomendaciones musicales te ayuden a ver la vida de otra forma cari. Unb besito
Comentario:
Niñaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!
Asegurate de pasartelo reketekete (o mas) en Bucarest, ein??? que no mentere yo!!!
Y vuelve con un reportaje digno de la corresponsal cuasi-moderna en que por fuerza propia te has convertido.
Un besito gordo y peludo.
Y NADA de abracitos ni achuchoncitos... y mucho menos si son pegaitos!! Que uno no responde de sus erecciones involuntarias joder, que cuando hay necesidad hay necesidad...
He dicho!
Asegurate de pasartelo reketekete (o mas) en Bucarest, ein??? que no mentere yo!!!
Y vuelve con un reportaje digno de la corresponsal cuasi-moderna en que por fuerza propia te has convertido.
Un besito gordo y peludo.
Y NADA de abracitos ni achuchoncitos... y mucho menos si son pegaitos!! Que uno no responde de sus erecciones involuntarias joder, que cuando hay necesidad hay necesidad...
He dicho!
Comentario:
Mierda!!! Soy una moderna!!! Jajajajaja...que yo ahora llevo la mierda flequillo esa!!! Aunque me lo peino pa' arriba, rollo cresta!!! Así que moderna a medias!!!
Lo de el café, buenisiiiiiisiiiiiimo!!! Jajajajaja...por que no habrá fotos del momento??? Lo mismo las cmámaras de seguridad de la Fnac lo han pillado!!! Juaaaaaaaaaas!!!
Un besazo enooooooorme enana...y un achuchón de esos pegaitos!!!
Lo de el café, buenisiiiiiisiiiiiimo!!! Jajajajaja...por que no habrá fotos del momento??? Lo mismo las cmámaras de seguridad de la Fnac lo han pillado!!! Juaaaaaaaaaas!!!
Un besazo enooooooorme enana...y un achuchón de esos pegaitos!!!





