Tengo que aprender a no decir lo primero que me pasa por la cabeza
El año pasado le hablé a una amiga de los sentimientos que tuve hacia ella. Se sintió halagada y, a pesar de que hace tiempo que aquello se sumó a la lista de fracasos, me sigue pareciendo preciosa y a ella parece que le sigue haciendo ilusión que se lo diga de vez en cuando.
No recuerdo exactamente cómo fue la conversación, pero era sábado por la noche y estábamos hablando en el Cau, con la música alta. Me estaba contando algo sobre la revista en la que trabaja y un anuncio de reflexología que tenía un dibujo de una oreja con todos los puntos de reflexología marcados. Creo que también me dijo que una de sus compañeras estaba interesada en el tema o sabía mucho o algo así. No recuerdo. El caso es que me dijo que era impresionante la relación que había entre la oreja y el resto del cuerpo.
Me cojió la oreja en un punto determinado con los dedos y me dijo:
-Mira, por ejemplo, ahora es como si te masturbara.
Y yo, sin pensar, sin ni siquiera pestañear, le contesté al oído:
-¡Mi sueño!
Le dio la risa (comprensiblemente). Me dio la risa. Me dí media vuelta. Me avergoncé de mi misma. Seguí bailando. Siguió riéndose. Seguí riéndome. Cuando oí que repetía “¡mi sueño!” me fui a saludar a otra gente…
No recuerdo exactamente cómo fue la conversación, pero era sábado por la noche y estábamos hablando en el Cau, con la música alta. Me estaba contando algo sobre la revista en la que trabaja y un anuncio de reflexología que tenía un dibujo de una oreja con todos los puntos de reflexología marcados. Creo que también me dijo que una de sus compañeras estaba interesada en el tema o sabía mucho o algo así. No recuerdo. El caso es que me dijo que era impresionante la relación que había entre la oreja y el resto del cuerpo.
Me cojió la oreja en un punto determinado con los dedos y me dijo:
-Mira, por ejemplo, ahora es como si te masturbara.
Y yo, sin pensar, sin ni siquiera pestañear, le contesté al oído:
-¡Mi sueño!
Le dio la risa (comprensiblemente). Me dio la risa. Me dí media vuelta. Me avergoncé de mi misma. Seguí bailando. Siguió riéndose. Seguí riéndome. Cuando oí que repetía “¡mi sueño!” me fui a saludar a otra gente…
Comentario:
jajajaja... ese es justo el tipo de cosas vergonzosas que podrían pasarme a mí
Comentario:
No eres sincera entonces
Comentario:
eeeeeeeh!, ni esta ni la anterior vez que firmó la de antes era yo,
luego te truco
(por cierto, juas!)
luego te truco
(por cierto, juas!)
Comentario:
ante todo, naturalidad... que caray!
Comentario:
me encanta la gente con la que uno puede decir cualquier cosa sin miedo a que se lo repitan durante el resto de la vida.
yo tambien estoy pendiente del capitulo del videoclubero.
yo tambien estoy pendiente del capitulo del videoclubero.
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me encanta la gente con la que uno puede decir cualquier cosa sin miedo a que se lo repitan durante el resto de la vida.
yo tambien estoy pendiente del capitulo del videoclubero.
yo tambien estoy pendiente del capitulo del videoclubero.
Comentario:
si le hace gracia ya es mucho, no crees? como mola la fotico de cesar.
Comentario:
Ups.... tierra trágame??
Qué tal con el chico del videoclub?? algún avance??
Saludos...
Qué tal con el chico del videoclub?? algún avance??
Saludos...
Comentario:
A veces las cosas q decimos son por algo, una vez dicho poco se puede hacer. bss





