Anoche
Buenos días. Buenos días porque son las ocho y cincuenta y dos y escribo desde la oficina. Me duele la cabeza y creo que es por falta de sueño. No hay problema, creo que cuando consiga el nivel adecuado de sangre en café se me pasará el sueño y el malestar general. No es resaca. Anoche tuve la cena de empresa de la agencia de viajes para la que trabajo ocasionalmente (los que me hacen cantar bingos y bailar con jubilados), pero siendo hoy laboral no me excedí en nada, exceptuando la hora de irme a dormir.
Fue una noche peculiar. La cena fue en un restaurante a unos cien metros de mi casa (es lo qeu tiene vivir en el centro) y eramos siete: la chica de la oficina, el jefe de guías y cinco guías que hacía mucho que no coincidíamos, así que hasta aquí bien. Cenamos agusto aunque no es el mejor restaurante de la zona y muy a pesar de que de pronto llegaron tres tunos. En otras ciudades no sé, pero en Tarragona hay gente que tiene mi edad y sigue en la tuna de la Universidad. Que sigan estudiando no se lo cree nadie, pero ahí siguen, vestidos de príncipe azul por los garitos del puerto deportivo, algo que no entenderé jamás. El jefe de guías se anima mucho con las cervezas y el vino y la aparición tunera le pareció maravillosa, así que lo mostró cantando con ellos y ofreciendo generosas cantidades de dinero (a mí un euro me parecería excesivo y creo que les dio 10). Después nos dieron unos regalos y con el éscándalo que armaron todo el restaurante acabó mirándonos. La mesa de al lado empezaron -comprensiblemente- a mofarse de nosotros mientras nuestro jefe -muy animado, cerveza mediante- nos hacía una pequeña presentación a cada uno para darnos unos presentes de navidad. De mí dijo que soy la guía más intelectual de la agencia, supongo que será porque les hablo a los clientes de la guerra de Sucesión, los Reyes Católicos, las guerras Carlistas, el Cisma de Occidente, etc. Pero aquí la mesa que se reía de nosotros nos tomó el relevo. Uno de ellos sacó un clarinete y se puso a tocar villancicos populares de la tradición castellana y catalana mientras gran parte del restaurante acompañaba con palmas, bases arrítmicas en la mesa y toques de cucharilla de café en todo cacharro que haga ruido. Un horror, además de muy friki. Creo que la única mesa que no se contagió fueron unas chicas muy fashion con cara de mal**ll**** y yo, que no comparto el espíritu navideño y además pensaba "dios mío, estamos en mi barrio...". Creo que fue a partir del quinto villancico que una de las mesas empezó a cansarse. El del clarinete llevaba un rato insistiendo para que su compañera Mariona cantase, a lo que ella se negó durante un buen rato. Para convencerla, medio restaurante cantaba "Mariona, Mariona!, que en catalán suena más como Ma-ri-o-na. La mesa de chicas del fondo empezó a cantar "Maricona, maricona!" y al final hubo uno que enseñó targeta roja a los de los villancicos. Al final cantó. Después se animó una de mis compañeras, que se presentó a la última edición de OT sin ningún éxito.
Al menos me reí un rato con las historias de uno de mis compañeros.
Después nos invitaron al recién estrenado casino de Tarragona. Vaya colección de paletos parecíamos. Totalmente fuera de lugar. Nos dieron cinco fichas de dos euros cada una y nos fuimos a la ruleta americana. La verdad es que dábamos algo de pena con fichas de dos euros cuando la mayoría eran de cinco, diez o veinte, pero esa gente perdía mucho más dinero que nosotros. Yo aposté una de las cinco fichas y cuando ya tenía quince en la mano sin haber perdido ni una sola apuesta, decidí retirarme. Ya era tarde y tampoco soy demasiado avariciosa. Considero que apostar dos euros y ganar veinte es mucha más suerte de la que podía imaginar, aunque igual era para compensar por no haber ganado nada en la lotería. Resumiendo, entré sin nada y me marché con treinta euros gratis. La cena pre-Cau de esta noche será a lo grande, creo que pediré café y todo.
Después, de camino a casa, pasé un momento por el Cau y acabé hablando con un colega sobre la hipotética medida del pene de King Kong. Mi opinión es que un pene tan grande sería inservible ya que no hay lugar donde meterlo, a no ser que sea el tunel del ave o similar. Fuente de frustración sexual asegurada. También me preguntó si había llamado al trabajo de actriz porno. No os dije que me volvieron a enviar un anuncio parecido. Esta vez buscaban actrices "amateur". Tendré que revisar mi CV. Después de eso me fui a dormir, que ya era hora y mejor se iba a estar en casa que delinquiendo.
Hoy trabajamos sólo hasta el mediodía. Qué ganas de vacaciones. Y de salir. Y de siesta.
Por cierto, no os pienso felicitar la navidad. No soy pro-navidad y sólo lo hago bajo presión directa. Tampoco canto villancicos, ni me pongo gorros rojos y blancos. Soy asín*.
*Si aún me lee la persona que me preguntó si era consciente de que se dice "así" y no "asín", creo que es evidente que mi dominio del castellano es lo suficientemente decente... ;P
Fue una noche peculiar. La cena fue en un restaurante a unos cien metros de mi casa (es lo qeu tiene vivir en el centro) y eramos siete: la chica de la oficina, el jefe de guías y cinco guías que hacía mucho que no coincidíamos, así que hasta aquí bien. Cenamos agusto aunque no es el mejor restaurante de la zona y muy a pesar de que de pronto llegaron tres tunos. En otras ciudades no sé, pero en Tarragona hay gente que tiene mi edad y sigue en la tuna de la Universidad. Que sigan estudiando no se lo cree nadie, pero ahí siguen, vestidos de príncipe azul por los garitos del puerto deportivo, algo que no entenderé jamás. El jefe de guías se anima mucho con las cervezas y el vino y la aparición tunera le pareció maravillosa, así que lo mostró cantando con ellos y ofreciendo generosas cantidades de dinero (a mí un euro me parecería excesivo y creo que les dio 10). Después nos dieron unos regalos y con el éscándalo que armaron todo el restaurante acabó mirándonos. La mesa de al lado empezaron -comprensiblemente- a mofarse de nosotros mientras nuestro jefe -muy animado, cerveza mediante- nos hacía una pequeña presentación a cada uno para darnos unos presentes de navidad. De mí dijo que soy la guía más intelectual de la agencia, supongo que será porque les hablo a los clientes de la guerra de Sucesión, los Reyes Católicos, las guerras Carlistas, el Cisma de Occidente, etc. Pero aquí la mesa que se reía de nosotros nos tomó el relevo. Uno de ellos sacó un clarinete y se puso a tocar villancicos populares de la tradición castellana y catalana mientras gran parte del restaurante acompañaba con palmas, bases arrítmicas en la mesa y toques de cucharilla de café en todo cacharro que haga ruido. Un horror, además de muy friki. Creo que la única mesa que no se contagió fueron unas chicas muy fashion con cara de mal**ll**** y yo, que no comparto el espíritu navideño y además pensaba "dios mío, estamos en mi barrio...". Creo que fue a partir del quinto villancico que una de las mesas empezó a cansarse. El del clarinete llevaba un rato insistiendo para que su compañera Mariona cantase, a lo que ella se negó durante un buen rato. Para convencerla, medio restaurante cantaba "Mariona, Mariona!, que en catalán suena más como Ma-ri-o-na. La mesa de chicas del fondo empezó a cantar "Maricona, maricona!" y al final hubo uno que enseñó targeta roja a los de los villancicos. Al final cantó. Después se animó una de mis compañeras, que se presentó a la última edición de OT sin ningún éxito.
Al menos me reí un rato con las historias de uno de mis compañeros.
Después nos invitaron al recién estrenado casino de Tarragona. Vaya colección de paletos parecíamos. Totalmente fuera de lugar. Nos dieron cinco fichas de dos euros cada una y nos fuimos a la ruleta americana. La verdad es que dábamos algo de pena con fichas de dos euros cuando la mayoría eran de cinco, diez o veinte, pero esa gente perdía mucho más dinero que nosotros. Yo aposté una de las cinco fichas y cuando ya tenía quince en la mano sin haber perdido ni una sola apuesta, decidí retirarme. Ya era tarde y tampoco soy demasiado avariciosa. Considero que apostar dos euros y ganar veinte es mucha más suerte de la que podía imaginar, aunque igual era para compensar por no haber ganado nada en la lotería. Resumiendo, entré sin nada y me marché con treinta euros gratis. La cena pre-Cau de esta noche será a lo grande, creo que pediré café y todo.
Después, de camino a casa, pasé un momento por el Cau y acabé hablando con un colega sobre la hipotética medida del pene de King Kong. Mi opinión es que un pene tan grande sería inservible ya que no hay lugar donde meterlo, a no ser que sea el tunel del ave o similar. Fuente de frustración sexual asegurada. También me preguntó si había llamado al trabajo de actriz porno. No os dije que me volvieron a enviar un anuncio parecido. Esta vez buscaban actrices "amateur". Tendré que revisar mi CV. Después de eso me fui a dormir, que ya era hora y mejor se iba a estar en casa que delinquiendo.
Hoy trabajamos sólo hasta el mediodía. Qué ganas de vacaciones. Y de salir. Y de siesta.
Por cierto, no os pienso felicitar la navidad. No soy pro-navidad y sólo lo hago bajo presión directa. Tampoco canto villancicos, ni me pongo gorros rojos y blancos. Soy asín*.
*Si aún me lee la persona que me preguntó si era consciente de que se dice "así" y no "asín", creo que es evidente que mi dominio del castellano es lo suficientemente decente... ;P
Comentario:
Hace como unas 3 semanas que te leo. No diré desde que link te encontré por que me da vergüenza siquiera mencionarlo.
Pero te diré que pese a que no nos felicites las navidades. Yo sí te deseo a ti y a todos los que te leen unas felices fiestas. :)
Pero te diré que pese a que no nos felicites las navidades. Yo sí te deseo a ti y a todos los que te leen unas felices fiestas. :)
Comentario:
resulta que el ordenador no se había apagado sino que estaba hivernando(claaro), el comentario a medio escribir ese seguía por aquí. no lo acabo que no puedo. besos
[la casa entera huele a comida, esto sí es presión navideña, así cualquiera trabaja (quien no se busca una excusa es porque no quiere) de forma que he decidido no hacer nada hasta después de comer.
mis comenarios al post son:
-A mí mi madre me llama intelectual(en tono entre despectivo e irónico) por ver películas en blanco y negro
-Pensaba ser inmune a la navidad pero este año no. que acabe YA.
- ]
[la casa entera huele a comida, esto sí es presión navideña, así cualquiera trabaja (quien no se busca una excusa es porque no quiere) de forma que he decidido no hacer nada hasta después de comer.
mis comenarios al post son:
-A mí mi madre me llama intelectual(en tono entre despectivo e irónico) por ver películas en blanco y negro
-Pensaba ser inmune a la navidad pero este año no. que acabe YA.
- ]
Comentario:
Comenta: Estoy de acuerdo con lo de desear felicidad, pero odio tener que hacerlo por obligación porque sean unas fechas concretas.
Jade: No me molestó. Me pareció un comentario curioso, eso es todo.
Jade: No me molestó. Me pareció un comentario curioso, eso es todo.
Comentario:
Aún te leo, sí, ya te dije que me encanta cómo escribes, y perdona por la "no correción".
Si te molestó el comentario, mis disculpas, te enviaré una "targeta" navideña, de las que incluso suenan...
En serio, no fue un comentario malintencionado.
Besos linda, bye.
Si te molestó el comentario, mis disculpas, te enviaré una "targeta" navideña, de las que incluso suenan...
En serio, no fue un comentario malintencionado.
Besos linda, bye.
Comentario:
Asin se decía hace tiempo, digamos que puede ser considerado como castellano antiguo. Actualmente se sigue utilizando en diversas zonas de Cadiz y sur de Málaga, amén de en diversas tierras americanas.
Y por cierto desear paz y felicidad creo que está bien y debería hacerse en cualquier día del año, así que te lo deseo de corazón.
Un beso.
Y por cierto desear paz y felicidad creo que está bien y debería hacerse en cualquier día del año, así que te lo deseo de corazón.
Un beso.





