Reconciliación
El sábado protagonicé uno de mis capítulos a medias entre lo embarazoso y la muerte por risa.
Tengo un amigo excesivamente puntilloso que en ocasiones me saca de quicio. El sabado por la noche fue una de esas ocasiones. Pinchaban los Twenty Nails en el Cau y antes del bolo hicimos una cena, como ya viene siendo costumbre. Entre el cortísimo espacio de tiempo que tuve entre que me enteré de que había cena y la cena, además de hacer un intento en vano de arreglarme, hice chapas de los djs para la ocasión. Sólo tuve tiempo de hacer cuatro chapas y para ello aproveché el flyer que nos habían enviado ellos por mail. La chapa quedó chula, opino, y al acabar la cena las repartí todas, quedandome yo sin. Comenté que eran un plagio del flyer pero que en media hora escasa no había tenido tiempo de ser muy creativa. Entonces mi colega me dio algunas ideas sobre lo que podía haber
hecho, pero evidentemente, si lo pudiera haber hecho, lo habría hecho. Por lo tanto se me cruzaron los cables y le contesté que también las podría haber hecho él, que encima que le regalaba una chapa exclusiva no se quejara y me fui al Cau cabreada como una mona.
Un rato después, gintonic en mano, le dije que su comentario me había enfadado. Él me llevó la contraria (es algo que hace por deporte) y empezamos a discutir qué había dicho él, qué había dicho yo y bla, bla, bla y más bla. Al final ví que la conversación no iba a llegar a ninguna parte: él siempre tiene razón y yo también (el mundo ya debería saberlo), y además era una chorrada, así que cuando me cansé de discutir le dije "Bueno, pero ¿me quieres o no?". Así conseguí que dejáramos de discutir, nos reímos y en pleno proceso de hacer las paces (acordaos del gintonic), no pudiendo evitarlo, giré la cara un momento para dejar paso a un eructo que resultó ser mucho más abundante y sonoro de lo que yo esperaba. Mucho más, de hecho fue un eructo huracanado tipo Barnie de los Simpson. Y justo en ese momento, justo, justo en el momento que yo me giraba para eructar con disimulo frustrado, mi amigo se acercaba para sellar nuestra reconciliación con un beso...
Tengo un amigo excesivamente puntilloso que en ocasiones me saca de quicio. El sabado por la noche fue una de esas ocasiones. Pinchaban los Twenty Nails en el Cau y antes del bolo hicimos una cena, como ya viene siendo costumbre. Entre el cortísimo espacio de tiempo que tuve entre que me enteré de que había cena y la cena, además de hacer un intento en vano de arreglarme, hice chapas de los djs para la ocasión. Sólo tuve tiempo de hacer cuatro chapas y para ello aproveché el flyer que nos habían enviado ellos por mail. La chapa quedó chula, opino, y al acabar la cena las repartí todas, quedandome yo sin. Comenté que eran un plagio del flyer pero que en media hora escasa no había tenido tiempo de ser muy creativa. Entonces mi colega me dio algunas ideas sobre lo que podía haber
hecho, pero evidentemente, si lo pudiera haber hecho, lo habría hecho. Por lo tanto se me cruzaron los cables y le contesté que también las podría haber hecho él, que encima que le regalaba una chapa exclusiva no se quejara y me fui al Cau cabreada como una mona.
Un rato después, gintonic en mano, le dije que su comentario me había enfadado. Él me llevó la contraria (es algo que hace por deporte) y empezamos a discutir qué había dicho él, qué había dicho yo y bla, bla, bla y más bla. Al final ví que la conversación no iba a llegar a ninguna parte: él siempre tiene razón y yo también (el mundo ya debería saberlo), y además era una chorrada, así que cuando me cansé de discutir le dije "Bueno, pero ¿me quieres o no?". Así conseguí que dejáramos de discutir, nos reímos y en pleno proceso de hacer las paces (acordaos del gintonic), no pudiendo evitarlo, giré la cara un momento para dejar paso a un eructo que resultó ser mucho más abundante y sonoro de lo que yo esperaba. Mucho más, de hecho fue un eructo huracanado tipo Barnie de los Simpson. Y justo en ese momento, justo, justo en el momento que yo me giraba para eructar con disimulo frustrado, mi amigo se acercaba para sellar nuestra reconciliación con un beso...
Comentario:
JAjajaajjaajajaja.... Bueno son cosas que pasan, y no me refiero al eructo, aunque también, sinó a lo de tu amigo y más si eres creativa: siempre hay algún listillo con una idea mejor, que poco valorada que están las ideas y el arte... ains.
Comentario:
Miss: ;)
Magna: Qué es lo que has encontrado??? Explícate!
Trufa: pues yo le hubiera dicho que nada, que sólo eructaba.
Elvira: Gracias, pero a mi amigo no le hizo tanta gracia... jijiji
Magna: Qué es lo que has encontrado??? Explícate!
Trufa: pues yo le hubiera dicho que nada, que sólo eructaba.
Elvira: Gracias, pero a mi amigo no le hizo tanta gracia... jijiji
Comentario:
Un momento muy embarazoso sin duda, pero muy graciosa anecdota.
Un besito de una ex.
Un besito de una ex.
Comentario:
oj, a mi me paso algo parecido, pensaba que estaba sola en la barra y me tire un eructo, y había una amiga al lado que me dice: que has dicho? y que le dices umm? que le dices?!
Comentario:
BUENO. ME HE DEJADO LLEVAR POR LA LOCURA DEL MOMENTO. TE HE ENCONTRADO PERO SEGURO QUE AUN HAY MAS POR AHI. SEGUIRE EN ELLO, SNIFF!
Comentario:
ESTOY CONTENTA. TE SIGO LA PISTA DESDE HACE TIEMPO Y YA TE HE ENCONTRADO. BESITOS CUCA.
Comentario:
Maia que ayer recomende tu blog pero como los blogs no funcionaban pues alomejor ni te llegaron visitas aunque eso ya se que a ti te da igual y que al menos el eructo pues no era con tropezones como los que se tiraba mi tio Fermin y que yo creo que la razon la tenias tu porque encima que les haces las chapitas pues que no tienen motivo para quejarse.





