Despertador
Esta mañana me ha pasado aquello que siempre creía que no me pasaría a mí, siendo tan organizada (pfffff) como creía ser: mi despertador no ha sonado.
Existe una pequeña posibilidad de que se me olvidara ponerlo... pero es negligible, desestimable. El caso es que me tenía que despertar a las seis y media y me he levantado a las ocho menos veinte. Teniendo en cuenta que empiezo a las ocho y que suelo aparcar a siete u ocho minutos de casa y luego tengo otros ocho minutos entre el coche y la oficina a parte de los cien mil semáforos que hay saliendo de Tarragona hacia la carretera de Salou... esos veinte minutos no iban a dar de sí. Me he vestido deprisa, he hecho como que me lavaba la cara, he metido el cepillo de dientes en el bolso y he salido de casa. Como no había desayunado he ido a la cafetería de debajo de casa, donde mis camareras favoritas me han hecho un café con leche para llevar y un croissant porque yo sin desayunar no soy nadie. Me he tomado el café mientras esperaba que un semáforo se pusiera en verde y el croissant me lo he comido mientras conducía.
Al final sólo he llegado media hora tarde, todo un logro, teniendo en cuenta que he hecho en 40 minutos lo que generalmente hago en hora y media. Ir deprisa por las mañanas me pone de mal humor!
Contestando a Magna: de momento (i.e. hasta que tenga resultados de los análisis) no me pasa nada. Actualizo poco porque ya sabes cómo son las cosas, y entre una cosa y otra, y tal y cual, y esto y lo otro, pues me quedo sin tiempo. Algo de pereza también tiene mucho que ver. Que me paso ocho horas delante del ordenador y luego escribir más en casa me da palo.
De todos modos hay buenas noticias. Había llegado a pensar que mi época de salir hasta altas horas de la madrugada se había acabado. Entre cuestiones de salud y las restricciones presupuestarias, me he dejado ver poco por la noche y las últimas semanas, cuando he salido, he vuelto a casa bastante pronto. Me he perdido conciertos, festivales y fiestas. Pero creo que el viernes me redimí. Salí antes de cenar y llegué a casa el sábado a las diez y media de la mañana.
Fue, cómo no, siguiendo a los Twenty Nails. Esta vez fueron a pinchar a un pueblo de la província de Lérida donde se puede encontrar la colección de frikis más completa de la geografía catalana, sin duda. Yo creo que allí en lugar del friki del pueblo tienen el "normal" del pueblo, porque marededeu, menudos elementos.
Así que el viernes por la noche fue genial. 140 fotos y un vídeo lo corroboran. Y el hecho de que me acostara a las once menos cuarto del sábado, que ni sé cuando fue la última vez que hice eso. Apagamos la música a las siete y media de la mañana, cuando sólo quedábamos los dos pinchas, el coleguilla que les acompaña a todos los saraos, Elena y yo. Y un loco del pueblo que parecía que no
hubiese salido de casa desde los setenta, pidiendo a gritos que le pusieran a los Rolling y bailando a todo lo que da. Después de eso aún estuvimos un rato intentando conseguir que las llaves del coche de Tonet se quedaran encerradas en el coche, supongo que fue algún tipo de apuesta, porque nos había dicho que era absolutamente imposible que las llaves se quedaran dentro. Uno de lso momentos más hilarantes de la noche fue cuando, por si acaso, él se encerró dentro del coche con las llaves, por si acaso, que no era plan de quedarse sin coche a 100km de casa. Después fuimos a desayunar (cómo alucinaban los pinchas con los documentales del 33, con toda la borrachera también fue uno de los momentos importantes) y luego, pasadas las nueve, me vine para casa. Estuve a punto de parar por el camino a comprar el mejor pan del mundo, pero no quise alargarlo más. Me fui a dormir directamente.
Parece, así, que todavía soy capaz de salir a lo loco aunqeu el próximo martes cumpla 30... auch!!

Existe una pequeña posibilidad de que se me olvidara ponerlo... pero es negligible, desestimable. El caso es que me tenía que despertar a las seis y media y me he levantado a las ocho menos veinte. Teniendo en cuenta que empiezo a las ocho y que suelo aparcar a siete u ocho minutos de casa y luego tengo otros ocho minutos entre el coche y la oficina a parte de los cien mil semáforos que hay saliendo de Tarragona hacia la carretera de Salou... esos veinte minutos no iban a dar de sí. Me he vestido deprisa, he hecho como que me lavaba la cara, he metido el cepillo de dientes en el bolso y he salido de casa. Como no había desayunado he ido a la cafetería de debajo de casa, donde mis camareras favoritas me han hecho un café con leche para llevar y un croissant porque yo sin desayunar no soy nadie. Me he tomado el café mientras esperaba que un semáforo se pusiera en verde y el croissant me lo he comido mientras conducía.
Al final sólo he llegado media hora tarde, todo un logro, teniendo en cuenta que he hecho en 40 minutos lo que generalmente hago en hora y media. Ir deprisa por las mañanas me pone de mal humor!
Contestando a Magna: de momento (i.e. hasta que tenga resultados de los análisis) no me pasa nada. Actualizo poco porque ya sabes cómo son las cosas, y entre una cosa y otra, y tal y cual, y esto y lo otro, pues me quedo sin tiempo. Algo de pereza también tiene mucho que ver. Que me paso ocho horas delante del ordenador y luego escribir más en casa me da palo.
De todos modos hay buenas noticias. Había llegado a pensar que mi época de salir hasta altas horas de la madrugada se había acabado. Entre cuestiones de salud y las restricciones presupuestarias, me he dejado ver poco por la noche y las últimas semanas, cuando he salido, he vuelto a casa bastante pronto. Me he perdido conciertos, festivales y fiestas. Pero creo que el viernes me redimí. Salí antes de cenar y llegué a casa el sábado a las diez y media de la mañana.
Fue, cómo no, siguiendo a los Twenty Nails. Esta vez fueron a pinchar a un pueblo de la província de Lérida donde se puede encontrar la colección de frikis más completa de la geografía catalana, sin duda. Yo creo que allí en lugar del friki del pueblo tienen el "normal" del pueblo, porque marededeu, menudos elementos.
Así que el viernes por la noche fue genial. 140 fotos y un vídeo lo corroboran. Y el hecho de que me acostara a las once menos cuarto del sábado, que ni sé cuando fue la última vez que hice eso. Apagamos la música a las siete y media de la mañana, cuando sólo quedábamos los dos pinchas, el coleguilla que les acompaña a todos los saraos, Elena y yo. Y un loco del pueblo que parecía que no
hubiese salido de casa desde los setenta, pidiendo a gritos que le pusieran a los Rolling y bailando a todo lo que da. Después de eso aún estuvimos un rato intentando conseguir que las llaves del coche de Tonet se quedaran encerradas en el coche, supongo que fue algún tipo de apuesta, porque nos había dicho que era absolutamente imposible que las llaves se quedaran dentro. Uno de lso momentos más hilarantes de la noche fue cuando, por si acaso, él se encerró dentro del coche con las llaves, por si acaso, que no era plan de quedarse sin coche a 100km de casa. Después fuimos a desayunar (cómo alucinaban los pinchas con los documentales del 33, con toda la borrachera también fue uno de los momentos importantes) y luego, pasadas las nueve, me vine para casa. Estuve a punto de parar por el camino a comprar el mejor pan del mundo, pero no quise alargarlo más. Me fui a dormir directamente.
Parece, así, que todavía soy capaz de salir a lo loco aunqeu el próximo martes cumpla 30... auch!!

Ya he visto catorce veces la película, me estás torturando con la música
Soy del 75. Eso significa que en su momento fui megafan de Hombres G y además no me avergüenzo de ello. Por lo tanto me he bajado parte de su discografía. Bueno, el recopilatorio, por no abusar.
Uno de mis fragmentos favoritos: "Te dejará por ahí / y se irá al Templo Maldito / y volverás a míiiiiiii" de Indiana. Me parto!! Es tan absurda... Tendríais que verme cantando las canciones, cierro los ojos y todo. No tengo desperdicio!!
Por cierto, Sopa de Amor, señor, Sopa de Amor, camarero tampoco tiene desperdicio... jojojojo. Estoy deseando que llegue el reproductor de emepetreses que he encargado para llevárme esa canción al trabajo.
Uno de mis fragmentos favoritos: "Te dejará por ahí / y se irá al Templo Maldito / y volverás a míiiiiiii" de Indiana. Me parto!! Es tan absurda... Tendríais que verme cantando las canciones, cierro los ojos y todo. No tengo desperdicio!!
Por cierto, Sopa de Amor, señor, Sopa de Amor, camarero tampoco tiene desperdicio... jojojojo. Estoy deseando que llegue el reproductor de emepetreses que he encargado para llevárme esa canción al trabajo.
Lo último que me he bajado
Hago chas y aparezco a tu lado de Alex y Cristina
Olvídame y pega la vuelta de Pimpinela, aunque dudo que ese fuese realmente el título...
Ice, Ice, Baby de Vanilla Ice
Tengo un pasajero de Parálisis Permanente
A un amigo le hizo mucha gracia verme berrear la de Pimpinela. El pobre, como cuando salió la canción era demasiado pequeño, no vivió plenamente el auge del dúo y no sabía que en los barrios se hacían coreografías y playbacks con la famosa canción... recuerdos de infancia!!
Ahora estoy esperando ansiosamente a que se me baje Sopa de Amor de los niños de Rocío Durcal y el video de Autosuficiencia de Parálisis Permanente. Si el video es tan bueno como la canción, será espectacular.
Por cierto, la bajada del ritmo posteador se debe a que por alguna razón que desconozco por completo, estoy hecha polvo. Mañana voy al médico. Besos!!
*****************************Actualización*****************************
Qué grande el vídeo de Autosuficiencia...
Olvídame y pega la vuelta de Pimpinela, aunque dudo que ese fuese realmente el título...
Ice, Ice, Baby de Vanilla Ice
Tengo un pasajero de Parálisis Permanente
A un amigo le hizo mucha gracia verme berrear la de Pimpinela. El pobre, como cuando salió la canción era demasiado pequeño, no vivió plenamente el auge del dúo y no sabía que en los barrios se hacían coreografías y playbacks con la famosa canción... recuerdos de infancia!!
Ahora estoy esperando ansiosamente a que se me baje Sopa de Amor de los niños de Rocío Durcal y el video de Autosuficiencia de Parálisis Permanente. Si el video es tan bueno como la canción, será espectacular.
Por cierto, la bajada del ritmo posteador se debe a que por alguna razón que desconozco por completo, estoy hecha polvo. Mañana voy al médico. Besos!!
*****************************Actualización*****************************
Qué grande el vídeo de Autosuficiencia...
Tres semanas
Esta tarde me he dado cuenta de qeu sólo faltan tres semanas para mi cumpleaños.
Mi cumple me suele pillar un poco por sorpresa. Septiembre siempre me parece tan lejano, incluso cuando estamos a mediados de agosto... y resulta que no, que cuando estás a mediados o finales de agosto, quedan sólo unos días para Septiembre y tengo que organizar algo para celebrar mi cumpleaños porque con los años he aprendido que no soy el tipo de chica a la que le organizan fiestas sorpresa.
El año pasado cumplí en lunes. Así que estuve celebrando tranquilamente toda la semana y supongo que fue como celebrarlo a lo loco una noche. Este año será martes, que tampoco se presta para celebraciones por todo lo alto. La diferencia es qeu este año cumplo 30 y se supone que tengo que dar una gran fiesta en un último intento de recuperar los momentos perdidos de juventud, etc, etc.
¿Cómo se celebran los treinta años? Tengo muy poca experiencia en ese aspecto, así que se aceptan propuestas. Yo propongo que me organiceis una fiesta ¿os parece?
Mi cumple me suele pillar un poco por sorpresa. Septiembre siempre me parece tan lejano, incluso cuando estamos a mediados de agosto... y resulta que no, que cuando estás a mediados o finales de agosto, quedan sólo unos días para Septiembre y tengo que organizar algo para celebrar mi cumpleaños porque con los años he aprendido que no soy el tipo de chica a la que le organizan fiestas sorpresa.
El año pasado cumplí en lunes. Así que estuve celebrando tranquilamente toda la semana y supongo que fue como celebrarlo a lo loco una noche. Este año será martes, que tampoco se presta para celebraciones por todo lo alto. La diferencia es qeu este año cumplo 30 y se supone que tengo que dar una gran fiesta en un último intento de recuperar los momentos perdidos de juventud, etc, etc.
¿Cómo se celebran los treinta años? Tengo muy poca experiencia en ese aspecto, así que se aceptan propuestas. Yo propongo que me organiceis una fiesta ¿os parece?
Síndrome
Definitivamente tengo el síndrome adsl.
Por lo que he oido, se trata de bajárselo todo. Y yo ahora mismo estoy escuchando un curso de rumano que me acabo de bajar...
Mejor me voy a la cama. Bona nit!!
Por lo que he oido, se trata de bajárselo todo. Y yo ahora mismo estoy escuchando un curso de rumano que me acabo de bajar...
Mejor me voy a la cama. Bona nit!!
Pensaba que no tenía mucho que contar
Realmente es fácil ignorar cómo nos afecta la meteorología. Llevo varios días apagada y casi triste, con ninguna gana de hacer nada y con la angustia de pensar que te pasa algo sin saber el qué. Pero ahora que por fin está tronando me siento mejor, sabiendo que mañana probablemente haga sol otra vez en lugar de la manta gris que nos ha cubierto las cabezas hasta ahora. Es como ver el final de un mal trago: esta noche habrá tormenta y despejará las nubes de los últimos días.
De todos modos y aunque esta tarde había decidido -después de ir a tomar el café reglamentario de cada tarde en la barra de la cafetería charlando con la camarera y de alquilar una peli- que no me iba a mover de casa porque estaba hecha polvo, al final he optado por salir un ratito a tomarme una guinness. Daría gracias a dios -fuera yo creyente- por la Guinness. Cuando mi primo me dijo hace doce años que Guinness era medicina debería haberle hecho caso y aficionarme en ese mismo momento, pero como siempre he sido una especie de reprimida con miedo a perder el control (id est, virgo), he perdido todo ese tiempo de disfrute. A pesar de lo cansada que estaba, me siento mejor; debe de ser su alto contenido en hierro, no en vano la recomiendan a las embarazadas. Por cierto, he vuelto a soñar que estaba embarazada, pero eso no es ninguna novedad. Me pregunto si en el trabajo, en lugar de la máquina de café infernal (gratis, por otro lado) que tenemos, podrían instalar un surtidor de Guinness. Supongo que no. Imagino que la gente que se tiene que ocupar de construir, comisionar y poner en marcha una planta química no pueden trabajar en condiciones de embriaguez. En fin. Tendré que contentarme con la máquina de Coca-Cola que nos han prometido, aunque esta no será gratis total como el café.
Como tengo un compañero de trabajo argentino, esta tarde he probado el mate. Me ha gustado bastante, aunque el primer sorbo sabe a algo parecido a acelgas (espero no ofender a nadie con esto, a mí las verduras me gustan mucho). Es todo un ritual y como estabamos varios bebiendo de la misma "bombilla" (creo que ha dicho que se llamaba el recipiente) la ocasión tenía cierto sabor cumba. Menos mal que nadie ha sacado una guitarra de la nada o un par de bongos, porque hubiera salido corriendo del sitio exclamando putos jipis de mierda y eso en el trabajo queda algo feo...
Vaya, pensaba qeu no tenía mucho que contar y resulta que me estoy enrollando con banalidades. Y eso que me tengo qeu hacer la comida de mañana (voy a la oficina con un tupper), ducharme, ver la peli que he alquilado, hacer un par de llamadas telefónicas, cenar, dormir siete horas, desayunar, y prepararme para ir a trabajar, todo antes de las siete y media de la mañana de mañana miércoles, que si no llego tarde.
Espero que mañana haga sol y no me tenga que preocupar por si me pasa algo.
Besos de ensalada de lenteja, que es lo qeu estoy a punto de ponerme a preparar.
De todos modos y aunque esta tarde había decidido -después de ir a tomar el café reglamentario de cada tarde en la barra de la cafetería charlando con la camarera y de alquilar una peli- que no me iba a mover de casa porque estaba hecha polvo, al final he optado por salir un ratito a tomarme una guinness. Daría gracias a dios -fuera yo creyente- por la Guinness. Cuando mi primo me dijo hace doce años que Guinness era medicina debería haberle hecho caso y aficionarme en ese mismo momento, pero como siempre he sido una especie de reprimida con miedo a perder el control (id est, virgo), he perdido todo ese tiempo de disfrute. A pesar de lo cansada que estaba, me siento mejor; debe de ser su alto contenido en hierro, no en vano la recomiendan a las embarazadas. Por cierto, he vuelto a soñar que estaba embarazada, pero eso no es ninguna novedad. Me pregunto si en el trabajo, en lugar de la máquina de café infernal (gratis, por otro lado) que tenemos, podrían instalar un surtidor de Guinness. Supongo que no. Imagino que la gente que se tiene que ocupar de construir, comisionar y poner en marcha una planta química no pueden trabajar en condiciones de embriaguez. En fin. Tendré que contentarme con la máquina de Coca-Cola que nos han prometido, aunque esta no será gratis total como el café.
Como tengo un compañero de trabajo argentino, esta tarde he probado el mate. Me ha gustado bastante, aunque el primer sorbo sabe a algo parecido a acelgas (espero no ofender a nadie con esto, a mí las verduras me gustan mucho). Es todo un ritual y como estabamos varios bebiendo de la misma "bombilla" (creo que ha dicho que se llamaba el recipiente) la ocasión tenía cierto sabor cumba. Menos mal que nadie ha sacado una guitarra de la nada o un par de bongos, porque hubiera salido corriendo del sitio exclamando putos jipis de mierda y eso en el trabajo queda algo feo...
Vaya, pensaba qeu no tenía mucho que contar y resulta que me estoy enrollando con banalidades. Y eso que me tengo qeu hacer la comida de mañana (voy a la oficina con un tupper), ducharme, ver la peli que he alquilado, hacer un par de llamadas telefónicas, cenar, dormir siete horas, desayunar, y prepararme para ir a trabajar, todo antes de las siete y media de la mañana de mañana miércoles, que si no llego tarde.
Espero que mañana haga sol y no me tenga que preocupar por si me pasa algo.
Besos de ensalada de lenteja, que es lo qeu estoy a punto de ponerme a preparar.
Orden
Aunque últimamente me encuentro bastante feliz, en determinados momentos pienso que en mi vida hay muy poco orden. Por mucho tiempo libre que tenga gracias a mi jornada laboral de ocho horas, parece que siempre hay cosas por hacer; nunca llego a final de mes aunque cometo pocos excesos; mi casa parece estar en un permanente estado de desastre; sigo sin haber ido al dentista y esa larga lista de cosas pendientes qeu publiqué hace meses probablemente siga con pocas variaciones. Por lo menos me río bastante y casi, casi me envidio a mí misma por mi vida sexual, en la cual pienso mucho, para no variar.
Aunque no venga a cuento, estoy viendo un concierto de piano en la tele, parte de un concurso internacional, parece. La intérprete que sale ahora es una mujer china que mueve la cabeza, frunce el ceño, pone los ojos en blanco y levanta el culo del asiento para que veamos que siente la música con mucha pasión y quizá debería ganar el concurso.
Aunque no venga a cuento, estoy viendo un concierto de piano en la tele, parte de un concurso internacional, parece. La intérprete que sale ahora es una mujer china que mueve la cabeza, frunce el ceño, pone los ojos en blanco y levanta el culo del asiento para que veamos que siente la música con mucha pasión y quizá debería ganar el concurso.
Dos opciones
Abandoné el estado adolescente de virginidad una tarde a los 16 años pensando que era lo suficientemente mayor y sabiendo que instantáneamente todas mis amigas me iban a empezar a hacer preguntas incómodas. Pero no tenía nada qeu explicar porque aquello no fue mágico, ni maravilloso. Con lo que ya conocía del sexo, suponía que aquel nuevo capítulo iba a ser estupendo, pero en realidad fue como un trámite inevitable. Como ver salir del horno tu primer bizcocho plano como una lápida. Me sentí como si me hubiesen dado mal el cambio y me daba vergüenza reclamar. De todos modos, seguí intentando por si acaso un día mejoraba y concluí mientras tanto que todas mis amigas mentían cuando decían que el sexo era guay.
Como decía, seguí intentando y esos intentos me duraron unos años. Hasta los 21 y el quinto chico, cuando me enamoré y disfruté por primera vez de hacer el amor. Pasamos seis años juntos durante los cuales nuestra actividad sexual sufrió graves achaques, principalmente a cargo mío. Infinitas veces me sorprendí a mí misma bostezando o mirándome las uñas o sintiéndome culpable por negarme a compartir sexo con él. Pero todo cambió cuando rompimos nuestra relación.
De pronto descubrí el significado de follar. No sé qué fue lo que pasó o qué ocurrió en mi cabeza para que nuestro sexo cambiase tan radicalmente, pero intuyo que tenía que ver con el hecho de que para entonces yo me había convertido en una persona emocionalmente inservible y dejé de hacer el amor con la cabeza para follar con el cuerpo. Y el cambio fue espectacular. Era un mundo nuevo. Con el sexo que ahora era capaz de ofrecerle yo sentía que estaba reclamando lo qeu yo aún consideraba mío, que me apuntaba un tanto sobre la chica que se me había llevado el novio. Ya no era sexo con amor, era sexo al límite de los sentimientos, con rencor, desencanto, falta de respeto y hasta dominio. Al fin y al cabo era contraproducente, pero mucho mejor que lo que conocía hasta entonces y muy tentador por lo clandestino y el conocimiento qeu tenía de estar haciendo las cosas mal. Recuerdo acabar en alguna ocasión con una carcajada irreprimible como en la felicidad más completa. Y otra vez en la que exploté en un llanto incontrolado sin ni siquiera saber por qué. Tan intenso era.
Desde entonces he conseguido seguir disfrutando del sexo siempre que ha habido suficiente conexión con la otra persona, que no ha sido siempre. A veces he probado para ver qué tal, normalmente con resultados poco aprovechables. Otras veces he tenido sorpresas agradables. Ahora mismo estoy en una de esas sorpresas, descubriendo los límites de mi propia sexualidad y deseo y disfrutando de ello más que nunca. Quizá por eso pienso tanto en sexo. Pero no he vuelto a acostarme con alguien por quien tuviera verdaderos sentimientos de amor. De hecho, cada vez que me he enamorado (y entiendo ahora que hay quizá diferentes grados o categorías de enamoramiento) nunca he pensado en esa persona en términos sexuales. Como si en realidad el amor verdadero fuese para mí únicamente intelectual, sin posibilidad de mezclarlo con el placer físico. Seis años de sexo con amor comparados con el sexo físicamente increíble tras nuestra ruptura apuntan a esta teoría.
La patética conclusión a la que llego con este razonamiento es que quizá sólo sea capaz de disfrutar verdaderamente del sexo con alguien a quien no me una un fuerte lazo de amor. Se me presenta un futuro follando divinamente con alguien a quien no ame o amando platónicamente a alguien con quien no conciba el sexo. Dos opciones que asustan por igual.
Como decía, seguí intentando y esos intentos me duraron unos años. Hasta los 21 y el quinto chico, cuando me enamoré y disfruté por primera vez de hacer el amor. Pasamos seis años juntos durante los cuales nuestra actividad sexual sufrió graves achaques, principalmente a cargo mío. Infinitas veces me sorprendí a mí misma bostezando o mirándome las uñas o sintiéndome culpable por negarme a compartir sexo con él. Pero todo cambió cuando rompimos nuestra relación.
De pronto descubrí el significado de follar. No sé qué fue lo que pasó o qué ocurrió en mi cabeza para que nuestro sexo cambiase tan radicalmente, pero intuyo que tenía que ver con el hecho de que para entonces yo me había convertido en una persona emocionalmente inservible y dejé de hacer el amor con la cabeza para follar con el cuerpo. Y el cambio fue espectacular. Era un mundo nuevo. Con el sexo que ahora era capaz de ofrecerle yo sentía que estaba reclamando lo qeu yo aún consideraba mío, que me apuntaba un tanto sobre la chica que se me había llevado el novio. Ya no era sexo con amor, era sexo al límite de los sentimientos, con rencor, desencanto, falta de respeto y hasta dominio. Al fin y al cabo era contraproducente, pero mucho mejor que lo que conocía hasta entonces y muy tentador por lo clandestino y el conocimiento qeu tenía de estar haciendo las cosas mal. Recuerdo acabar en alguna ocasión con una carcajada irreprimible como en la felicidad más completa. Y otra vez en la que exploté en un llanto incontrolado sin ni siquiera saber por qué. Tan intenso era.
Desde entonces he conseguido seguir disfrutando del sexo siempre que ha habido suficiente conexión con la otra persona, que no ha sido siempre. A veces he probado para ver qué tal, normalmente con resultados poco aprovechables. Otras veces he tenido sorpresas agradables. Ahora mismo estoy en una de esas sorpresas, descubriendo los límites de mi propia sexualidad y deseo y disfrutando de ello más que nunca. Quizá por eso pienso tanto en sexo. Pero no he vuelto a acostarme con alguien por quien tuviera verdaderos sentimientos de amor. De hecho, cada vez que me he enamorado (y entiendo ahora que hay quizá diferentes grados o categorías de enamoramiento) nunca he pensado en esa persona en términos sexuales. Como si en realidad el amor verdadero fuese para mí únicamente intelectual, sin posibilidad de mezclarlo con el placer físico. Seis años de sexo con amor comparados con el sexo físicamente increíble tras nuestra ruptura apuntan a esta teoría.
La patética conclusión a la que llego con este razonamiento es que quizá sólo sea capaz de disfrutar verdaderamente del sexo con alguien a quien no me una un fuerte lazo de amor. Se me presenta un futuro follando divinamente con alguien a quien no ame o amando platónicamente a alguien con quien no conciba el sexo. Dos opciones que asustan por igual.