Doctor, doctor... saldré de esta?
He sobrevivido a Hacienda.
A pesar de la sacudida financiera, sigo viva. Las constantes las tengo... vitales. Me recuperaré pronto a base de mimos y reposo.
Besos con tiritas de dibujitos, para curarme las heriditas de la declaración.
A pesar de la sacudida financiera, sigo viva. Las constantes las tengo... vitales. Me recuperaré pronto a base de mimos y reposo.
Besos con tiritas de dibujitos, para curarme las heriditas de la declaración.
Seguid adelante, salvaos vosotros.
Lo tengo todo preparado. Mañana voy a que hacienda me tome declaración. Me van a dejar tiritando...
Si en un par de días no he actualizado, podéis empezar a llamar a la policía y buscar en los hospitales...
Si en un par de días no he actualizado, podéis empezar a llamar a la policía y buscar en los hospitales...
Ayayayayayayayay...
Qué pereza...
Me estoy haciendo la comida y no tengo ganas de nada. Mañana me voy al Valle de Núria (en catalán sí va con acento) y aunque he recopilado toda la información qeu necesito, aún tengo que estudiármela. De momento he conseguido pasar la mañana sin ni siquiera leerme las hojas. Por lo menos he comprado el cacharro para subrayar fosforescentemente, que como ya había empezado en rosa, no podía ser de otro color. Tengo manías así. Como lo de tender las bragas siempre del mismo lado.
Sólo de pensar que tengo que ponerme a estudiar se me ocurren mil cosas que hacer. O me entra sueño. Esta mañana me he despertado más tarde de lo habitual. Tendría que haberme puesto el despertador.
En realidad sólo tengo ganas de tener compañía. Calculo que estoy premenstrual, supongo que será eso.
Ale, voy a comer. Mi menú de hoy es judías verdes con patatas y ensalada. Y pan de un pueblo del interior, que ayer nos dimos un paseo improvisado por la tarde, en coche. Creo que las judías verdes con patatas están infravaloradas. Los tres años, nueve meses y ocho días que viví en Inglaterra las eché mucho de menos.
Y ya vale de decir chorradillas.
Besos de pan de pueblo, nada que ver con el de la panadería de la esquina.
Me estoy haciendo la comida y no tengo ganas de nada. Mañana me voy al Valle de Núria (en catalán sí va con acento) y aunque he recopilado toda la información qeu necesito, aún tengo que estudiármela. De momento he conseguido pasar la mañana sin ni siquiera leerme las hojas. Por lo menos he comprado el cacharro para subrayar fosforescentemente, que como ya había empezado en rosa, no podía ser de otro color. Tengo manías así. Como lo de tender las bragas siempre del mismo lado.
Sólo de pensar que tengo que ponerme a estudiar se me ocurren mil cosas que hacer. O me entra sueño. Esta mañana me he despertado más tarde de lo habitual. Tendría que haberme puesto el despertador.
En realidad sólo tengo ganas de tener compañía. Calculo que estoy premenstrual, supongo que será eso.
Ale, voy a comer. Mi menú de hoy es judías verdes con patatas y ensalada. Y pan de un pueblo del interior, que ayer nos dimos un paseo improvisado por la tarde, en coche. Creo que las judías verdes con patatas están infravaloradas. Los tres años, nueve meses y ocho días que viví en Inglaterra las eché mucho de menos.
Y ya vale de decir chorradillas.
Besos de pan de pueblo, nada que ver con el de la panadería de la esquina.
Dilema el lunes a las nueve y media
Ocho meses de blog y ya he usado 5 megas de los 10 que te dan gratis...
A lo que iba. El lunes a las seis de la mañana llegué destrozada de Madrid después de haber pasado una noche memorable (no por nada bueno) en el tren nocturno. Como ya he contado, la señora francesa estaba nerviosa por viajar en noche de luna llena y es que ella es muy supersticiosa. Después de hacer algo con unas gemas y de ponerse muy nerviosa porque no le parecía normal que no hubiese policía en el andén, ni funcionase la puerta del vagón y quince minutos después de partir aún no hubiese venido el revisor (sra, esto es renfe...), se puso a tirarse las cartas y a chasquear la lengua negando con la cabeza. Luego intentó tentarnos con que era muy buena con las cartas y cobraba muy barato. Como no le hicimos ni caso se fue a la cafetería y allí tuvo más suerte con una señora, naturalmente todo le iba a ir fatal... Pero me desvío. El caso es que llegué a las seis de la mañana sin haber dormido apenas y me metí en la cama. A las nueve y media me suena el movil, y como tengo un resorte interno que me impide dejar sonar el teléfono y me obliga a contestar incluso antes de saber si soy persona o cosa, cogí el teléfono aún dormida. Era de una agencia para la que trabajo ocasionalmente ofreciéndome trabajo para el finde. Les dije que tenía planes y que no podía. Y me pasé las dos horas siguientes pensando en si había hecho bien.
Los planes que tenía eran salir el viernes al Cau, cómo no, e ir al Primavera Sound el sábado, que pinchan unos amigos por la tarde. El dilema era, naturalmente, hacer lo qeu tenía ganas de hacer y gastarme un pastón, o hacer lo que no me apetecía hacer y ganar lo mismo que me hubiese gastado yendo al festi.
Con muchos remordimientos al día siguiente llamé y dije que podía trabajar el finde, así que el sábado, en lugar de ir al Primavera, iré a Vall de Núria y Camprodon. Bueno, siempre he querido ir... Buaaaaa. Como Hacienda-que-mecagüen-todo-lo-vendío-somos-todos está a punto de dejarme mirando a Cuenca con los pantalones por los tobillos y un cartel de sírvase Vd mismo colgando del culo sin un bote de vaselina en kilómetros a la redonda, pues mejor sacrificar el finde.
La buena noticia es que, ahora que estoy trabajando duro para reducir la larga lista de cosas pendientes, por fin he ido a la óptica y me he hecho una revisión. Resulta que mi disfunción visual (cegata de miopía es lo que estoy) está estabilizada por fin y por lo tanto no necesito gafas nuevas. Y todo eso que me ahorro. Esperaré a ver cuanta pupa hace Hacienda para decidir si realmente necesito lentillas...
En resumen, el primer finde que podía salir me lo voy a pasar en la montaña. Que seguro que me gusta, pero como dicen mis adorados Faemino y Cansado "mejor se va a estar aquí que delinquiendo", o en este caso al revés. Ya me entendéis.
Besos de colacao frío, con grumos, por supuesto.
A lo que iba. El lunes a las seis de la mañana llegué destrozada de Madrid después de haber pasado una noche memorable (no por nada bueno) en el tren nocturno. Como ya he contado, la señora francesa estaba nerviosa por viajar en noche de luna llena y es que ella es muy supersticiosa. Después de hacer algo con unas gemas y de ponerse muy nerviosa porque no le parecía normal que no hubiese policía en el andén, ni funcionase la puerta del vagón y quince minutos después de partir aún no hubiese venido el revisor (sra, esto es renfe...), se puso a tirarse las cartas y a chasquear la lengua negando con la cabeza. Luego intentó tentarnos con que era muy buena con las cartas y cobraba muy barato. Como no le hicimos ni caso se fue a la cafetería y allí tuvo más suerte con una señora, naturalmente todo le iba a ir fatal... Pero me desvío. El caso es que llegué a las seis de la mañana sin haber dormido apenas y me metí en la cama. A las nueve y media me suena el movil, y como tengo un resorte interno que me impide dejar sonar el teléfono y me obliga a contestar incluso antes de saber si soy persona o cosa, cogí el teléfono aún dormida. Era de una agencia para la que trabajo ocasionalmente ofreciéndome trabajo para el finde. Les dije que tenía planes y que no podía. Y me pasé las dos horas siguientes pensando en si había hecho bien.
Los planes que tenía eran salir el viernes al Cau, cómo no, e ir al Primavera Sound el sábado, que pinchan unos amigos por la tarde. El dilema era, naturalmente, hacer lo qeu tenía ganas de hacer y gastarme un pastón, o hacer lo que no me apetecía hacer y ganar lo mismo que me hubiese gastado yendo al festi.
Con muchos remordimientos al día siguiente llamé y dije que podía trabajar el finde, así que el sábado, en lugar de ir al Primavera, iré a Vall de Núria y Camprodon. Bueno, siempre he querido ir... Buaaaaa. Como Hacienda-que-mecagüen-todo-lo-vendío-somos-todos está a punto de dejarme mirando a Cuenca con los pantalones por los tobillos y un cartel de sírvase Vd mismo colgando del culo sin un bote de vaselina en kilómetros a la redonda, pues mejor sacrificar el finde.
La buena noticia es que, ahora que estoy trabajando duro para reducir la larga lista de cosas pendientes, por fin he ido a la óptica y me he hecho una revisión. Resulta que mi disfunción visual (cegata de miopía es lo que estoy) está estabilizada por fin y por lo tanto no necesito gafas nuevas. Y todo eso que me ahorro. Esperaré a ver cuanta pupa hace Hacienda para decidir si realmente necesito lentillas...
En resumen, el primer finde que podía salir me lo voy a pasar en la montaña. Que seguro que me gusta, pero como dicen mis adorados Faemino y Cansado "mejor se va a estar aquí que delinquiendo", o en este caso al revés. Ya me entendéis.
Besos de colacao frío, con grumos, por supuesto.
El autógrafo de Bradd Pitt

El caso es que debía estar muy de incógnito, porque además de hablar castellano perfectamente, llevaba gafas y era moreno... Pero era muy simpático.
Chihuahua

En la calle Augusto Figueroa de Madrid.
Siguiendo mi costumbre de hacer listas...
Este finde en Madrid he:
Visto un espectáculo de magia y pillado casi todos los trucos (jijiji)
Comprado un vestido negro (ufffff, mmmm, grrrrr) y otro naranja y rojo
Comrado una chapa de una pinza
Robado una pastilla de caldo de pollo en el Pryca que ahora es Carrefour escondida en el dobladillo del pantalón
Vomitado en el lavabo de caballeros de un Pryca que ahora es Carrefour
Comprado un anillo con un pedazo de diamantón (de cristal, claro) para Amaia y otro para mí
Paseado por el cementerio de Carabanchel
Hecho pollo asado y tortilla de patatas
Estado en un garito que se llama Tupperware
Acompañado a Amaia a comprar zapatos rosas a juego con un vestido rosa
Compartido compartimento del tren con una señora francesa y supersticiosa, nerviosa perdida por viajar una noche de luna llena (tirada de cartas y ritual con cristales incluídos, para tranquilizarse respecto del viaje)
Fotografiado un chihuahua pintado en una pared
Sido atendida en un Starbucks Coffee por Brad Pitt, autógrafo en el ticket incluído (no os diré cual, nos pidió que no lo reveláramos)
...Y alguna cosa más que ahora no se me ocurre...
Hoy por fin he tenido ocasión de hacer algunas de las cosas que tengo pendientes. Por ejemplo, he barrido la escalera y he cambiado los limpiaparabrisas (por fin veo bien), pero he evitado lavar el coche en el autolavado. Mañana tendré que seguir trabajando en la lista de cosas pendientes. Son tantas que ni las recuerdo, tendré que revisar el post en el que hablaba de todo lo que aún no había hecho para acordarme exactamente de qué tengo que hacer.
Y mañana no tengo que madrugar... Yupiiiiiii!!!
Visto un espectáculo de magia y pillado casi todos los trucos (jijiji)
Comprado un vestido negro (ufffff, mmmm, grrrrr) y otro naranja y rojo
Comrado una chapa de una pinza
Robado una pastilla de caldo de pollo en el Pryca que ahora es Carrefour escondida en el dobladillo del pantalón
Vomitado en el lavabo de caballeros de un Pryca que ahora es Carrefour
Comprado un anillo con un pedazo de diamantón (de cristal, claro) para Amaia y otro para mí
Paseado por el cementerio de Carabanchel
Hecho pollo asado y tortilla de patatas
Estado en un garito que se llama Tupperware
Acompañado a Amaia a comprar zapatos rosas a juego con un vestido rosa
Compartido compartimento del tren con una señora francesa y supersticiosa, nerviosa perdida por viajar una noche de luna llena (tirada de cartas y ritual con cristales incluídos, para tranquilizarse respecto del viaje)
Fotografiado un chihuahua pintado en una pared
Sido atendida en un Starbucks Coffee por Brad Pitt, autógrafo en el ticket incluído (no os diré cual, nos pidió que no lo reveláramos)
...Y alguna cosa más que ahora no se me ocurre...
Hoy por fin he tenido ocasión de hacer algunas de las cosas que tengo pendientes. Por ejemplo, he barrido la escalera y he cambiado los limpiaparabrisas (por fin veo bien), pero he evitado lavar el coche en el autolavado. Mañana tendré que seguir trabajando en la lista de cosas pendientes. Son tantas que ni las recuerdo, tendré que revisar el post en el que hablaba de todo lo que aún no había hecho para acordarme exactamente de qué tengo que hacer.
Y mañana no tengo que madrugar... Yupiiiiiii!!!
Yupiiiiiiiiiiiiiiiiii
Mi culo ya no es del imserso. Ahora mi culo, como mi tiempo, vuelve a ser mío.
(Este finde no estoy y tengo mil cosas que hacer. La semana que viene actualizo)
Besos, besos, besos.
(Este finde no estoy y tengo mil cosas que hacer. La semana que viene actualizo)
Besos, besos, besos.
Grrrrrrrgrrrrrrrrrr
Horror!! Por fin encuentro el tiempo y las ganas suficientes para postear y cuando llevo escrito un artículo larguísimo sobre cómo ya se me acaba el trabajo con los abuelos, las opciones qeu tengo y la entrevista que hice la semana pasada, además de una larguísima lista de las cosas que tenía que haber hecho y no he hecho y voy y cierro la ventana por error con el artículo sin guardar!!!
Arghhhhhhhh...
Reproduzco, según mi memoria, la lista de cosas que aún no he hecho y espero poder hacer dentro de una semana, cuando acabe de trabajar con los abuelos.
Aún no me he despedido de Rosario, aunque nos veremos pronto; aún no he ido al dentista; no he cambiado el limpiaparabrisas que lleva meses roto; no he recogido mi habitación, que está llegando a límites insospechados de dejadez; no he doblado toda la ropa que he lavado en las últimas semanas; no he lavado sábanas y toallas; no he decidido si me pondré lentillas o si me compraré gafas nuevas; no he encargado el borrador de la declaración de la renta; no he ordenado la cantidad ingente de papeles, facturas y nóminas que tengo por toda la casa; no he llamado a Javi ni a Frutos para tomar algo; no he pasado por Excalibur a ver a Laia; no le he dicho a mi jefe lo imbécil qeu puede llegar a ser; no he comprado el bono o la entrada del Primavera Sound... En fin. A ver si me organizo cuando acabe de trabajar.

Lo dicho, dentro de poco espero tener más tiempo.
Besos de helado de avellana.
Arghhhhhhhh...
Reproduzco, según mi memoria, la lista de cosas que aún no he hecho y espero poder hacer dentro de una semana, cuando acabe de trabajar con los abuelos.
Aún no me he despedido de Rosario, aunque nos veremos pronto; aún no he ido al dentista; no he cambiado el limpiaparabrisas que lleva meses roto; no he recogido mi habitación, que está llegando a límites insospechados de dejadez; no he doblado toda la ropa que he lavado en las últimas semanas; no he lavado sábanas y toallas; no he decidido si me pondré lentillas o si me compraré gafas nuevas; no he encargado el borrador de la declaración de la renta; no he ordenado la cantidad ingente de papeles, facturas y nóminas que tengo por toda la casa; no he llamado a Javi ni a Frutos para tomar algo; no he pasado por Excalibur a ver a Laia; no le he dicho a mi jefe lo imbécil qeu puede llegar a ser; no he comprado el bono o la entrada del Primavera Sound... En fin. A ver si me organizo cuando acabe de trabajar.

Lo dicho, dentro de poco espero tener más tiempo.
Besos de helado de avellana.
Ojos...
Estoy pensando en ponerme lentillas.

Esta tarde no trabajo, así que no voy a hacer nada. Esta semana me pondré al día con los blogs y postearé. También espero tener algún día de fiesta.
Rosario ya ha recogido sus cosas. El miércoles vendrá a buscarlas, pero no creo que esté en casa. Creo que las dos estamos intentando no despedirnos, como un par de bobas.

Esta tarde no trabajo, así que no voy a hacer nada. Esta semana me pondré al día con los blogs y postearé. También espero tener algún día de fiesta.
Rosario ya ha recogido sus cosas. El miércoles vendrá a buscarlas, pero no creo que esté en casa. Creo que las dos estamos intentando no despedirnos, como un par de bobas.
El final del verano...
Se marcha Rosario, mi compañera de piso. Ahora que ha acabado los estudios se va a casa de sus padres a buscar trabajo y yo me siento un poco como Julia y Pancho al final de Verano Azul.
A consecuencia, he soñado que estaba embarazada y que adoptaba una perra enorme y muy peluda.
A consecuencia, he soñado que estaba embarazada y que adoptaba una perra enorme y muy peluda.
Twenty Nails
Si la noche del viernes fue genial, la del sábado fue difícil de superar. Realmente tanto trabajo y tan poca diversión me sienta mal. Qué feliz estaba ayer en el Cau!! Qué bien me lo pasé con la sesión de los Twenty Nails!! Qué tarde llegué a casa!! Ufff... Abrí la puerta de casa a las siete de la mañana con una sensación comparable quizá a la sonrisa que se le pone a uno después de un buen polvo y que conste que odio esta expresión, pero así todo el mundo sabe de qué hablo.
Con los Nails me lo pasé genial, antes, durante y después de la sesión. Tonet (el Twenty Nail de la izquierda) había sido tío unas horas antes y estaba el personal de celebración. Su "no me llames Dj, llámame tío", en la puerta del Cau pasadas las cuatro de la mañana pasará a la historia. Además por fin se organizaron para hacer chapas y las repartieron durante la sesión. Grandes, muy grandes. Y rosas!! Yo llevaba las que les hice yo en enero, como en cada bolo, que al lado de las oficiales parecen muy cutres, pero ¿qué grupo, artista o dj set tiene fans que hagan tiradas limitadas de chapas? Imaginaros la escena: cinco de la mañana, yo con una composición de chapas de los twenty en la minifalda, Sr Noria (el Twenty Nail de la derecha) fotografiándolas y yo diciendo "esto es un altar, esto es un altar de los tuenti".

En fin, que me tengo que ir a dormir. Esta tarde he vagueado y me he pasado casi toda la tarde en la cama. También he aprovechado para reorganizar mi colección de 90 chapas por temáticas: djs, el Cau, música, infantil, lo peor, sexual, mujer, amor, trabajo, televisión...
Me dejo muchas cosas, pero me tengo que levantar a las siete para volver al mundo de los autocares llenos de abuelos y chóferes que ponen Julio Iglesias y música de tunos cabrones. El descanso ha sido corto, pero intenso. Cuento los días hasta el próximo.
Besos de lo ansiado y conseguido.
Con los Nails me lo pasé genial, antes, durante y después de la sesión. Tonet (el Twenty Nail de la izquierda) había sido tío unas horas antes y estaba el personal de celebración. Su "no me llames Dj, llámame tío", en la puerta del Cau pasadas las cuatro de la mañana pasará a la historia. Además por fin se organizaron para hacer chapas y las repartieron durante la sesión. Grandes, muy grandes. Y rosas!! Yo llevaba las que les hice yo en enero, como en cada bolo, que al lado de las oficiales parecen muy cutres, pero ¿qué grupo, artista o dj set tiene fans que hagan tiradas limitadas de chapas? Imaginaros la escena: cinco de la mañana, yo con una composición de chapas de los twenty en la minifalda, Sr Noria (el Twenty Nail de la derecha) fotografiándolas y yo diciendo "esto es un altar, esto es un altar de los tuenti".

En fin, que me tengo que ir a dormir. Esta tarde he vagueado y me he pasado casi toda la tarde en la cama. También he aprovechado para reorganizar mi colección de 90 chapas por temáticas: djs, el Cau, música, infantil, lo peor, sexual, mujer, amor, trabajo, televisión...
Me dejo muchas cosas, pero me tengo que levantar a las siete para volver al mundo de los autocares llenos de abuelos y chóferes que ponen Julio Iglesias y música de tunos cabrones. El descanso ha sido corto, pero intenso. Cuento los días hasta el próximo.
Besos de lo ansiado y conseguido.





