Tarko en Madrid
Llegué la semana pasada para realizar una entrevista. Se trataba de un trabajo de redactor en un programa buscando freakies. Una tarea desagradable, pero bien remunerada y de corta duración; algo así como la vendimia de la televisión. Y es que si bien antes me creía un mercenario de las letras ahora tengo más bien la sensación de ser un simple un temporero. Del resultado de la entrevista, diremos que simplemente sigo con mi desempleo congénito, pero aprovechando el viajecito he estado algo más de una semana en la Corte dando vueltas por la polución nocturna y diurna de Austrias y Borbones.
No sé si habrá sido el frío, la vejez o la falta de dinero, pero no me he encontrado nada cómodo en la ciudad y esto me preocupa. Mi vida madrileña se reducía a levantarme tarde, ir al Dia, hacerle la comida a las niñas y otros agentes en órbita, y leer los cómics en Cdisplay que me quedaban por leer (por cierto Global Frequency de Warren Ellis, sin inventar nada nuevo, ilustra perfectamente ese paso del pánico a lo nuclear al pánico al terrorismo internacional y dicen que ya tiene serie en EEUU tipo Nikita). Tan sólo me escapé un día a la Casa Encendida para ver una exposición y otro para ver One Million Dollar Baby.
Siempre había pensado que tarde o temprano terminaría viviendo en Madrid al menos hasta que tuviera la estabilidad económica y emocional suficiente como para soportar el letargo de provincias, ahora pienso que estoy destinado a ser un bicho raro de la categoría cultureta en alguna localidad de Andalucía Occidental. Jo, me deprimo. Creo que va siendo hora de buscar empleo de cualquier tipo o de prepararme una de esas oposiciones de las que hablan mis amigos más prudentes (de tirar la toalla, vaya). Réquiem por mí.
Comentario:
¿Y no será que te estás malacostumbrando?. No creo que sea un problema personal, más bien diría que eres pasto de la monotonía cómoda. Una temporadita (más larga) allí y se te habrá pasado. Te lo dice uno que está por el mismo estilo. A ver si me llamas y me cuentas como va ese proyecto. Eso es lo que nos hace falta...proyectos, sin proyectos es normal que uno piense en tirar la toalla...
Comentario:
No tires la toalla, y menos por mor de Madrid. Creo que es la ciudad, que no eres tu, porque tu valer, vales





