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un extintor bajo el agua
Me aburre tanto mi vida que estoy por vivir la tuya.
Acerca de
Si alguna vez decides crecer, no me dejes solo en el columpio
Sindicación
 
Fátima Frost


Desde hace unos meses se me aparece en el congelador un ente raro con una curiosa semejanza con la virgen de Fátima. Siempre toma forma entre las croquetas y la tarrina de chocolate de Carte D´or que me sobró del verano pasado. Es así como un supositorio alargado vestido con la equipación del Hércules de Alicante. Tiene forma de mujer, pero me habla con la voz de mi profesor de física del colegio del Opus Dei: un transexual reprimido y con bigote que nos hablaba de las excelencias del franquismo y de que el hecho de que los camareros de los bares ya no te recordaban la abstinencia los viernes de cuaresma, era un síntoma de que el Apocalipsis estaba cerca. Todo se presenta atractivamente lisérgico, pero ya estoy un poco mayor para las drogas alucinógenas y creo que voy a tener que descongelar. Una pena que el arte sacro acabe en agua de borrajas.
 
Comentario:
tenga cuidado con lo guarda en la nevera. Tenga en cuenta que la luz de dentro siempre esta encendida y puede incubar monstruos.

Un abrazo delicioso.
 
Comentario:
completamente de acuerdo con mad, chico... pero si por menos se montan museos!! el negocio del siglo puede estar entre croquetas congeladas, que te lo digo yo!!
jejejejeje

besazo

 
Comentario:
Pero qué dices, si ahí tienes una mina, tío. Mejor que "las caras de Bélmez", seguro.
 
Comentario:

Dios te salve, habibi, lleno eres de gracia.

No