La soledad según María
Hará unos cuatro o cinco años, conocí a María. Ella era una estudiante de Periodismo que vivía con Diego y trabajaba en una televisión local. Tenía una apariencia tremendamente fina y frágil. Parecía hija de un cónsul y una catedrática; al verla nadie diría que sus padres son unos campesinos de un cortijo de una pedanía perdida de la ribera del Guadalquivir.
Sí, María me gustaba mucho. Un día me comentó que le habían mandado en clase un trabajo audiovisual sobre la soledad y que tenía problemas para realizarlo. Ni corto, ni perezoso, le mandé un poema que me llevé dos días componiendo para ella. Según dijo, le había encantado, pero al final no hicimos nada con él ...y nosotros tampoco hicimos nada el uno con el otro. Pasó el tiempo y no nos volvimos a ver. Me enteré más tarde de que había enfermado y que vivía bajo la tutela de sus padres porque no era capaz de enfrentarse sola a un mundo que no entendía.
La semana pasada estuve de cañas con Diego y ella salió en la conversación. Me dijo que se la había encontrado casualmente y que ya estaba mejor. Ha vuelto a estudiar, aunque sigue viviendo en el campo con sus padres. Cuando llegué a casa abrí el archivo de aquel poema y hoy he decidido publicarlo, aunque sea de esta manera.
La soledad según María

Soledad,
Sol... Edad...
El eco de un vértigo que resuena
en mitad de un anuncio de compresas.
Cien temores que se asocian en una federación integrista.
Fervorosa líbido que se rebela a desgana.
Dicen que Dios creó al hombre porque se sentía solo...
Mi madre dice que cuando era niña,
me inventé a una amiga porque me sentía sola
y que jugaba con ella al ajedrez,
...pero claro,....mi madre siempre pensará que yo soy divina.
Mi madre,... ella sí que está acostumbrada a la soledad,
ella se llama así, María de la Soledad.
El otro día, en televisión, dieron la noticia
de que, a los setenta y nueve años,
una afamada actriz había muerto sola en su casa de Madrid,
al parecer habían transcurrido dos días hasta que descubrieron el
cadáver
y toda la casa olía a rayos.
Yo por eso no quiero ser actriz
porque no quiero oler nunca a soledad....
continuar leyendo
Sí, María me gustaba mucho. Un día me comentó que le habían mandado en clase un trabajo audiovisual sobre la soledad y que tenía problemas para realizarlo. Ni corto, ni perezoso, le mandé un poema que me llevé dos días componiendo para ella. Según dijo, le había encantado, pero al final no hicimos nada con él ...y nosotros tampoco hicimos nada el uno con el otro. Pasó el tiempo y no nos volvimos a ver. Me enteré más tarde de que había enfermado y que vivía bajo la tutela de sus padres porque no era capaz de enfrentarse sola a un mundo que no entendía.
La semana pasada estuve de cañas con Diego y ella salió en la conversación. Me dijo que se la había encontrado casualmente y que ya estaba mejor. Ha vuelto a estudiar, aunque sigue viviendo en el campo con sus padres. Cuando llegué a casa abrí el archivo de aquel poema y hoy he decidido publicarlo, aunque sea de esta manera.
La soledad según María

Soledad,
Sol... Edad...
El eco de un vértigo que resuena
en mitad de un anuncio de compresas.
Cien temores que se asocian en una federación integrista.
Fervorosa líbido que se rebela a desgana.
Dicen que Dios creó al hombre porque se sentía solo...
Mi madre dice que cuando era niña,
me inventé a una amiga porque me sentía sola
y que jugaba con ella al ajedrez,
...pero claro,....mi madre siempre pensará que yo soy divina.
Mi madre,... ella sí que está acostumbrada a la soledad,
ella se llama así, María de la Soledad.
El otro día, en televisión, dieron la noticia
de que, a los setenta y nueve años,
una afamada actriz había muerto sola en su casa de Madrid,
al parecer habían transcurrido dos días hasta que descubrieron el
cadáver
y toda la casa olía a rayos.
Yo por eso no quiero ser actriz
porque no quiero oler nunca a soledad....
continuar leyendo
Comentario:
321 y fotos
Comentario:
Estoy en ciernes de grabar un corto con una mujer que vive en el parque...Ella se llama Soledad...
Comentario:
Si, yo también tengo una amiga que se llama maría. La echo mucho de menos cuando me falta. Ella vive en el campo de marzo a septiembre. Luego se viene a mi casa donde pasamos unos buenos ratos juntos. La soledad, mi soledad. ¿Para qué quiero estar en compañía? ¿Para sentirme más solo todavía? Para eso tengo a mi amiga María. Legalización ya pisha.
Comentario:
las soledades tienen poco que ver con esta tarde de renovada resaca,
porque te he leído y no he necesitado ni un monosílabo de estas paredes blancas, de estos posos del café, de este cigarro agonizante...
un beso, sólo
porque te he leído y no he necesitado ni un monosílabo de estas paredes blancas, de estos posos del café, de este cigarro agonizante...
un beso, sólo
Comentario:
ansío esas fotos comprometedoras
Comentario:
Hoy hace sol en Madrid (raro), Gui cumplió años y no nos acordamos y yo te planté por un carnaval (exterior e interior). Te diría lo siento pero con eso no basta, ya se me ocurrirá algo... Besitos (ya sabes que soy un desastre). Fdo.una trite tigresa





