Una mirada diferente.
Ilusiones, imaginación, sueños, nubes, y por qué no, pajaritos, muchos pajaritos.
Es algo contagioso. Es algo que se refleja en la cara, en las manos, en esa pierna nerviosa que no puedes dejar de mover. Es un brillo especial, una sonrisa incontrolable, un estado de inconsciencia que apenas se domina. Es agradable, divertido, tentador, llamativo y a la vez aterrador, tan aterrador...
El día mas malo. El peor momento. Cuando te levantas con el pie equivocado. El trabajo menos llamativo. La rutina diara. Situaciones incomodas. Cosas que nunca te apetecieron. Todo cambia su sentido cuando él está presente. Es tanta su fuerza....
Es suficiente una palabra, una mirada, una sonrisa, un roce casual, una mínima atención, o simplemente la posibilidad de que una de estas cosas suceda, para que nada más te importe en ese preciso instante.
Es tan fácil dejarse llevar que casi todos tus esfuerzos se centran en evitar que así sea, pero aún así te asombra ver que no puedes luchar contra algo que no se ve, que no se toca, que no se huele, simplemente se siente.
Es una pena que pueda existir alguien que nunca lo haya sentido. Es dificil de imaginar.
Ole por mis niñas, que hacen especial una tarde de domingo sólo con escucharlas hablar mientras observas en ellas esa mirada diferente.