Cien gaviotas
Recuerdo perfectamente el momento exacto en que me enamoré del otoño. Siempre me había gustado esa época porque significaba la vuelta, el regreso. Por esos años concretamente para mí, la vuelta a clase. El fin de largos y aburridos días de verano, la actividad. Otros olores, otros colores, historias nuevas por descubrir. Reencuentros. Para mí siempre fue emocionante.
Pero esa vez fue especial, el atardecer se hizo gris de repente, mientras paseaba por la playa. El cielo se reflejó en el mar con un tono melancólico, y cientos de gaviotas emprendieron el vuelo. Mientras, en mi cabeza, sonaba una canción de moda que se me antojó perfecta para el momento. Yo sabía que estaba pasando algo importante. Fui consciente de que en ese preciso instante era el otoño que llegaba.
“Hoy el viento sopla más de lo normal
las olas intentando salirse del mar
el cielo es gris y tú no lo podrás cambiar
mira hacia lo lejos busca otro lugar
y cien gaviotas donde irán.”
Duncan Dhu

Pero esa vez fue especial, el atardecer se hizo gris de repente, mientras paseaba por la playa. El cielo se reflejó en el mar con un tono melancólico, y cientos de gaviotas emprendieron el vuelo. Mientras, en mi cabeza, sonaba una canción de moda que se me antojó perfecta para el momento. Yo sabía que estaba pasando algo importante. Fui consciente de que en ese preciso instante era el otoño que llegaba.
“Hoy el viento sopla más de lo normal
las olas intentando salirse del mar
el cielo es gris y tú no lo podrás cambiar
mira hacia lo lejos busca otro lugar
y cien gaviotas donde irán.”
Duncan Dhu

Y que cumplas muchos más
A. Desde que estoy aquí es la primera vez que el otoño llega a tiempo. Maravilloso.
B. Hoy es tu cumpleaños. Lo celebraremos juntos. Tú no sabes de la existencia de este blog así que no leerás esto. Desde el principio lo he preferido así, entre otras cosas, porque si algún día llegas a leer lo que escribo puede que sea la confirmación de la impresión general que suelo tener en la vida, de que nadie entiende nada, solo que de tu parte si me importaría.
Que seas muy feliz y que te gusten mis regalos.
C. Se acabó la incertidumbre y después de dos años y dos meses, llegó el día. Formalmente paso a formar parte de la larga lista de parados/as de este país.
Actualización: creo que he hablado demasiado de prisa. El verano ha vuelto.
B. Hoy es tu cumpleaños. Lo celebraremos juntos. Tú no sabes de la existencia de este blog así que no leerás esto. Desde el principio lo he preferido así, entre otras cosas, porque si algún día llegas a leer lo que escribo puede que sea la confirmación de la impresión general que suelo tener en la vida, de que nadie entiende nada, solo que de tu parte si me importaría.
Que seas muy feliz y que te gusten mis regalos.
C. Se acabó la incertidumbre y después de dos años y dos meses, llegó el día. Formalmente paso a formar parte de la larga lista de parados/as de este país.
Actualización: creo que he hablado demasiado de prisa. El verano ha vuelto.
Ni arte ni cultura
Progreso, desarrollo, siglo XXI y no avanzamos en lo esencial cuando el maltrato de un ser vivo sirve como diversión de un montón de macabros impresentables.
Que vergënza Tordesillas... salvajes, sádicos, torturadores, que desgracia de incultura, que vergüenza Tordesillas y del resto de asesinos.

Que vergënza Tordesillas... salvajes, sádicos, torturadores, que desgracia de incultura, que vergüenza Tordesillas y del resto de asesinos.
La vida no vale nada
La vida no vale nada
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama.
La vida no vale nada
si yo me quedo sentado
después que he visto y soñado
que en todas partes me llaman.
La vida no vale nada
cuando otros se están matando
y yo sigo aquí cantando
cual si no pasara nada.
La vida no vale nada
si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga.
La vida no vale nada
si ignoro que el asesino
cogió por otro camino
y prepara otra celada.
La vida no vale nada
si se sorprende a otro hermano
cuando supe de antemano
lo que se le preparaba.
La vida no vale nada
si cuatro caen por minuto
y al final por el abuso
se decide la jornada.
La vida no vale nada
si tengo que posponer
otro minuto de ser
y morirme en una cama.
La vida no vale nada
si en fin lo que me rodea
no puedo cambiar cual fuera
lo que tengo y que me ampara.
Y por eso para mí
la vida no vale nada.
(Pablo Milanés)
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama.
La vida no vale nada
si yo me quedo sentado
después que he visto y soñado
que en todas partes me llaman.
La vida no vale nada
cuando otros se están matando
y yo sigo aquí cantando
cual si no pasara nada.
La vida no vale nada
si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga.
La vida no vale nada
si ignoro que el asesino
cogió por otro camino
y prepara otra celada.
La vida no vale nada
si se sorprende a otro hermano
cuando supe de antemano
lo que se le preparaba.
La vida no vale nada
si cuatro caen por minuto
y al final por el abuso
se decide la jornada.
La vida no vale nada
si tengo que posponer
otro minuto de ser
y morirme en una cama.
La vida no vale nada
si en fin lo que me rodea
no puedo cambiar cual fuera
lo que tengo y que me ampara.
Y por eso para mí
la vida no vale nada.
(Pablo Milanés)
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Necesito urgentemente, al menos, una buena noticia en mi vida.





